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10 de Septiembre de 2004

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Igualdad e identidad


Dice Erik von Kuehnelt-Leddihn: La identidad es igualdad. Es una igualdad de entrada, una igualdad que no requiere una dilatada y minuciosa reflexión para descubrirlo. De ahí que todos los sistemas políticos y sociales inspirados por la idead de igualdad van a profundizar casi inevitablemente en el concepto de identidad y fomentar este instinto gregario, con la consiguiente suspicacia, sino odio, para todos aquellos que intenten ser diferentes o que digan ser superiores.

El PSOE ha anunciado, pese a su posterior rectificación, un precio "fijo"(idéntico) en los libros de texto. Así funciona la mente de la izquierda; cualquier excelencia debe ser eliminada. Aquellos establecimientos más competitivos, capaces de ofrecer los libros de texto a un menor precio, deben ser deformados administrativamente como si en la cama de Procusto se encontraran.

Una vez más debemos recordar la aberración que supone la fijación gubernamental de los precios, ingenio último que suponía el talón de Aquiles del socialismo. Un precio es una relación histórica de intercambio entre personas. Como tal, está sujeta a las oscilaciones valorativas de ambas partes; así, por ejemplo, un aumento de la cantidad de libros reducirá el valor de los mismos para el vendedor(ley de utilidad marginal decreciente) y hará que su precio se reduzca. De la misma manera, el ofrecimiento de otros productos más interesantes para el consumidor puede reducir su posición en la escala valorativa, con la también, posterior reducción de precios.

Los precios son elementos dinámicos, trasuntos del pasado que, en muchos casos, sirven de orientación y guía para el presente. El gobierno no es un actor económico; irrumpe en las decisiones libres de las partes e impone la que cree una "transacción justa". Este proceso supone una aberración que distorsiona toda la estructura productiva y, en última instancia, siempre daña a los consumidores. No hay un ejemplo de fijación de precios que les resulte, a la larga beneficiosa.

Los precios máximos degeneran en escasez y los precios mínimos incrementan el importe que deberían pagar. Los precios fijos pueden suponer, según el momento, una combinación de ambos males. La ministra Calvo y su comparsa ministerial pretendían (quizá aún lo pretenden, sino al tiempo) que nos ajustemos a sus patrones de consumo, moralidad y buena vida, apoyados, claro está, por el lobby de vendedores menos eficientes que pretenden que sea el consumidor quien sirva sus corporativos intereses.

Otra vez, podemos recurrir a las sabias líneas de Kuehnelt-Leddihn para entender está forma de izquierdismo antiliberal. ¿De dónde procede, en definitiva, está tentación igualitaria hacia la identidad de precios?: El motor social de ese proceso es el miedo, conformado por un complejo de inferioridad engendrador de odio, con la envidia como su consanguíneo. (...) Nadie es mejor, nadie es superior, nadie se siente desafiado.

El mercado y sólo en el mercado puede subsistir la cooperación social y la división del trabajo. Pero tal "hermandad" no significa que aquellos que despilfarren recursos deban medrar a costa del consumidor. Todo el mundo tiene su lugar en la cadena productiva; una quiebra generará, al poco tiempo, una mayor felicidad y satisfacción entre los consumidores. El gobierno es la fuerza conservadora (más bien reaccionaria) que se resiste a este cambio. Es una fuerza que, con el ejército y la policía detrás, amenaza a los empresarios con cortarles los pies si osan ofrecer unos productos mejores a los consumidores. Y la comparsa de chupópteros aplaudiendo...

Comentarios

 
¿Alguien se ha parado a pensar cuánto dinero ganaría el señor Polanco si los libros de texto de su editorial, E. Santillana, tuvieran un precio fijado desde Moncloa?

Desde luego que cualquier análisis económico del mercado del libro no resuelve satisfactoriamente la fijación de un precio único del libro, y por eso ya están rectificando a galope.

Ya se conoce la diferencia entre la derecha "montaraz" y la izquierda "dialogante". Los primeros estudian las cosas antes de proponerlas, y por ello, dicen, "imponen". Los segundos se lanzan a la piscina, meten la pata hasta el fondo, y... ... .... ¡¡¡milagro talantudo!!!, rectifican. Rectificar era de sabios hasta hace poco. Pronto se dirá, que es de psociatas.

Un abrazo
Enviado por el día 10 de Septiembre de 2004 a las 16:14 (1)
Partamos de la base: Carmen Calvo "no es del dia". Es medio lela. ¿Que apostamos a que es la primera purgada del gobierno PZ?.
Enviado por el día 10 de Septiembre de 2004 a las 18:04 (2)
¿Hay alguna esperanza de que ZP decida purgarse a sí mismo?
Enviado por el día 10 de Septiembre de 2004 a las 19:47 (3)
No lo creo. Está absolutamente encantado de haberse conocido. Se relame cuando profiere sus naderias. Se cree la quintaesencia del pensamiento político. Una mezcla entre Maquiavelo (5%), Ghandi (35%) y Santa Teresa de Calcuta (60%). En mi opinión es un híbrido de Fofito (50% de payaso) y otro 50% que podéis adscribir al judas que peor os caiga (ZP excluido, no valen argumentos circulares). Un coctel explosivo que, al contrario y con mucho más motivo que Aznar, no se irá, sino que tendremos que quitarnos de encima "por lo civil o por lo criminal", que dijo aquel. Dios nos asista, islero.
Enviado por el día 10 de Septiembre de 2004 a las 21:03 (4)
QUisiera haberlo calificado como retoño de una cortesana tiñosa, pero una espece de "Deus ex machina" cibernético me ha impedido proferir semejante incorrección política. ¡qué le vamos a hacer!. Ya sabéis lo que pienso del interfecto.
Enviado por el día 10 de Septiembre de 2004 a las 21:06 (5)
¿Interfecto, dices, Fredi? ¡Eres terrible!.
Enviado por el día 11 de Septiembre de 2004 a las 10:29 (6)
Qué barbaridad la medida, bien socialista, eso sí (veo que en todo lado se cuecen habas).

«...un aumento de la cantidad de libros reducirá el valor de los mismos para el vendedor (ley de utilidad marginal decreciente) y hará que su precio se reduzca.» ¿Te refieres a que él es forzado a reducir el precio debido a que se agotan los consumidores cuya utilidad marginal sostenga el precio inicial o antiguo?

Enviado por el día 11 de Septiembre de 2004 a las 13:07 (7)
No, simplemente trataba de explicar cómo se producen en el libre mercado las oscilaciones de precios. Por ejemplo, un aumento de la cantidad ofrecida, al reducir la utilidad marginal de cada producto para el vendedor, tenderá a reducir el precio.
Enviado por el día 11 de Septiembre de 2004 a las 15:23 (8)
Gracias por la aclaración.
Enviado por el día 11 de Septiembre de 2004 a las 19:31 (9)
Polanco de hecho se forró a costa de los libros de texto cuando el ministro franquista de educación VIllar Mir le pasó los nuevos planes de estudio antes de ser aprobados con lo que le permitió sacar los manuales antes que la competencia. Años después, cayó Redondo Terreros y unos pocos se percataron que esto sucedió porque el PNV pidió su cabeza y a cambio ofreció a Polanco el monopolio de los libros de texto en Euskadi.

En segundo lugar, tenemos la propuesta de la gratuidad. Esa es mucho mejor que el precio fijo. Implica que unos, los solteros, tendremos que pagar el coste de los libros de texto de los hijos/as de los casados. Otra nueva forma de redistribución social, que todos agradecemos a ese estúpido presidente que tenemos que soportar.
Enviado por el día 11 de Septiembre de 2004 a las 22:16 (10)
zubeldia, la redistribución no es entre solteros y casados, sino entre padres y no padres (usando el plural español, equivalente al parents inglés, por si hay alguna persona lingüisticofeminista leyendo).
Enviado por el día 12 de Septiembre de 2004 a las 21:50 (11)
Además, ¿qué es esa infamia sobrre Polanco?
Lo que realmente sucedió fue lo siguiente:
Paseando un día por la calle de Alcalá, el librero viene y va. Se detiene delante de la puerta del Ministerio de Educación, y piensa en el conjunto del pueblo español (en esos momentos con todo el crecimiento del babyboom de unos años antes), y decide dar un golpe solidario.
Jugándose la vida y su comodidad, consigue hacerse con los planes de estudio de la nueva ley del 70 (ésa de le EGB), y raudo, veloz y satisfecho, corre a ponerlo a disposición del Gremio de Libreros y Editores de Libros de Texto.
Pero éstos, miserablemente adscritos a la oprobiosa, desconfían del parvenu, creyendo que es un engaño, y están en un tris de denunciarlo por lateración del orden social, mercantil y demás.
El resto es bien conocido. Dicho librero se atreve a ir contra el statu quo, publica unos libros totalmente novedosos, y ¿bingo!, resulta que los planes de estudio obtenidos eran ciertos.

Así se escribirá la historia.
Sic transit gloria mundi.

(De todas formas, puestos a preferir la leyenda a la realidad, me quedo con la del hombre que mató a Liberty Valance, por lo menos en ella hay amistad, principios y una obra de arte - 'el arte' de éstos de ahora, simplemente es 'morirte de frío')
Enviado por el día 12 de Septiembre de 2004 a las 21:59 (12)

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