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5 de Mayo de 2005

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Carta abierta a la CONCAPA


Después de leer el magnífico post de Jorge Valín comentando que la auténtica solución a los problemas de la CONCAPA era el homeschooling y no la objeción de conciencia, Albert Esplugas y yo decidimos remitirles la presente carta. Todavía no ha habido respuesta, pero esperemos que sirva, mínimamente, para abrir este necesario debate en nuestro país.

Carta a la CONCAPA,

Estimados miembros de la CONCAPA,

Recientemente han anunciado que los padres miembros de su asociación se negarán, bajo la cláusula de objeción de conciencia, a que sus hijos asistan a la clase de formación del espíritu nacional.

Comparto completamente su preocupación por la continuada injerencia, de marcado tono anticatólico, que el actual gobierno está practicando con el sistema educativo. Es a todas luces prioritario que nuestros hijos abandonen unas estructuras degradantes que vacían de valores a los adolescentes y los convierten en siervos del poder político. En este sentido, la resucitada asignatura del espíritu nacional constituye un paso adelante en la formación y adiestramiento socialista de la juventud.

No olvidemos que la gran obsesión de todo político totalitario ha sido romper los lazos de fidelidad familiar y sustituirlos por otros de lealtad al burócrata. Tanto en la Unión Soviética stalinista como en la China maoísta, los niños que denunciaban a sus padres como contrarrevolucionarios eran considerados héroes nacionales.

A una menor escala, pero siguiendo la misma estela, la izquierda nacional pretende recorrer semejante camino. Y es que para imponer su visión relativista y libertina de la existencia su primer objetivo es debilitar los lazos familiares y el poder contrabalanceador de la Iglesia.

Como bien indica Juan Pablo II en la Centesimus Annus, el totalitarismo "no puede tolerar que se sostenga un criterio objetivo del bien y del mal, por encima de la voluntad de los gobernantes y que, en determinadas circunstancias, puede servir para juzgar su comportamiento"

La nueva asignatura del espíritu nacional se encamina indudablemente a moldear los valores morales de los adolescentes para subordinarles al poder político, eliminando la concepción del Dios creador autolimitador del mal político y rompiendo los lazos familiares por conformar una lealtad superior y más profunda que la política.

Por todo ello, considero que su campaña en contra de la LOE es del todo punto necesaria para conservar las libertades en nuestro país.

Ahora bien, he de reconocer que si bien el fondo de su batalla me parece impecable, tengo serias dudas de que, tal como está planteada hasta la fecha, produzca sus muy necesarios e imprescindibles frutos.

A mi juicio, supone un error hacer pivotar la campaña anti-LOE sobre el derecho a la objeción de conciencia y todo ello por varias razones:

a) La objeción de conciencia fue principalmente introducida como cierto límite al servicio militar obligatoria; existe una cierta comprensión social de que así fue y de que esos eran sus justos usos.

b) La objeción de conciencia confunde los sujetos de la controversia. Quienes en todo caso pueden alegarla son los directamente implicados, esto es, los hijos que están sufriendo el adoctrinamiento político. En realidad, me parece mucho más verosímil plantear la disputa como una injerencia en el derecho de educación que todo padre tiene sobre su hijo.

c) En cierto sentido, la objeción de conciencia a un asunto particular no deja de otorgar legitimidad a la injerencia política como un todo. La objeción de conciencia se muestra disconforme con un asunto particular, cuando el asunto es de mucho mayor calado y se relaciona directamente con quiénes son los encargados de imprimir qué valores a nuestros hijos: los políticos o sus padres.

Por estas tres razones, tanto prácticas como teóricas, creo que sería mucho más inteligente, como ya he dicho, plantear el problema como una intervención directa en el derecho a la educación que todo padre tiene sobre sus hijos.

En concreto, si realmente desean tener éxito y evitar que sus hijos pasen por la maquinaria lava-cerebros de la educación pública, convendría que reivindicaran el homeschooling.

Son numerosas las familias que consideran que la enseñanza formal, especialmente la pública, no transmite los valores ni los conocimientos apropiados y deciden educar a sus hijos en casa. Este fenómeno, en auge en Estados Unidos, recibe el nombre de "homeschooling" o educación en el hogar.

En 1999 el Departamento de Educación norteamericano estimaba un volumen de 850.000 estudiantes "homeschooled" en el país y más de un millón en 2003. El National Home Education Reserarch Institute (NHERI - http://www.nheri.org/), organización no gubernamental, cifraba el número de estudiantes "homeschooled" para el período 2002-2003 en 2 millones aproximadamente, lo que representaba un 4,2 % de la población escolar.

La mayoría de familias que deciden enseñar a sus hijos en casa lo hacen porque juzgan que el ambiente de las escuelas no es adecuado para ellos, porque desean transmitirles valores religiosos o morales que son marginados o completamente desatendidos en los centros o porque no están satisfechos con la instrucción académica allí impartida. De acuerdo con un estudio de Brian Ray, del NHERI, realizada sobre una muestra de 7000 adultos que de niños fueron escolarizados en casa, las 5 razones principales que motivan a las familias a decantarse por el "homeschooling" son: el deseo de 1) proporcionar a sus hijos una educación mejor, 2) ofrecerles una enseñanza religiosa, 3) transmitirles unos valores, creencias, perspectivas... determinadas 4) desarrollar su carácter, su personalidad, su moral 5) brindarles una educación distinta a la de los centros formales. En la página de LewRockwell.com encontrarán multitud de artículos en relación con este tema (http://www.lewrockwell.com/orig2/homeschooling-arch.html), artículos que defienden una educación acorde con los valores de la familia y no con los valores de los burócratas.

En España el "homeschooling" no está expresamente permitido pero tampoco está penalizado (http://www.educacionlibre.org/legalmarc.htm) La Asociación para la Educación Libre entiende "que la constitución ampara la libertad de las familias a elegir la manera que consideren mejor para educar a sus hijos. Y también, que existe una falta de regulación o legislación al respecto de la educación en el hogar que dificulta la obtención de certificados académicos y la eventual incorporación de nuestros hijos al sistema de enseñanza presencial, no en función de una probada falta de formación adecuada, sino porque no se contempla que puedan existir formas alternativas de adquirirla."

Si la estrategia de la CONCAPA consiste en ponerle objeciones a uno de los puntos de la reforma, como mucho, conseguirán que ese punto no salga adelante. ¿Pero acaso no habrán al mismo tiempo dado carta blanca al político para que modifique otros puntos? Cuando critican sólo la asignatura del espíritu nacional están mostrando la conformidad con el resto de puntos de la reforma y, muy especialmente, con el lamentable contenido anticlerical que destilan el resto de asignaturas.

Lo que les planteo es una presión de mucho mayor alcance: sacar a sus hijos de las escuelas públicas y educarlos en casa o en comunidades de vecinos (con el apoyo auxiliar, en muchos casos, de los sacerdotes de las Iglesias cercanas). Como podrán ver en los links que les he adjuntado, este método educativo se ha mostrado en EEUU como el más efectivo.

No cabe duda de que la educación pública está corrupta. De ahí que sea necesario un vuelco que frene las aspiraciones totalitarias del gobierno actual. Tal vuelco, sin embargo, no llegará a producirse, según mi humilde opinión, con la estrategia que hasta ahora han estado siguiendo.

Sólo con una presión mucho más rotunda, pragmática y efectiva, el Homeschooling, podremos frenar la progresiva erosión social que propicia este gobierno.

Un saludo afectuoso

ACTUALIZACIÓN: Parece que, en todo caso, el debate sobre el Homeschooling empieza a cobrar relevancia. Después de colgar este post me he encontrado con esta noticia en el Confidencial Digital. Ya queda menos.

Comentarios

 
A ver qué contestan, (si es que lo hacen), pero la historia es la siguiente:

¿Qué pasa si luego hay cambio -como es normal en este país, España- y la política educativa la hace el PP? ¿Se tira el homeschooling a la papelera porque ahora mandamos nosotros?

Esto no es una crítica a la carta, sino una felicitación a los dos, a Valín también, y a seguir peleando.

Saludillos

Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 15:32 (1)
El problema concierne al concepto de educación estatal en sí misma. Otra cosa es que esa educación estatal sea, hoy por hoy, más lesiva para determinadas personas (como los católicos) Pero aunque no lo fuera, ello no sería óbice para fomentar el Homeschooling.

Y de hecho, la asociación española encargada del tema ( www.educacionlibre.org ) se creó en diciembre del 2002, gobernando el PP y con pocas posibilidades de cambio de gobierno.
Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 15:34 (2)
Sí, como dice free-ky, felicitación a los dos. No sabía que Valín y Rallo se hubiesen unido hasta el punto de alumbrar descendencia. Dios los cría (Él sabrá por qué)...
Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 15:39 (3)
Felicidades por la carta. Yo, de todos modos, habría incluido, junto al homeschooling, la privatización de la enseñanza. No todos los servicios tenemos por qué producirlos nosotros mismos. Una parte se puede subcontratar. Si hay un mercado mínimamente libre, seguro que encontramos una escuela que encaje, al menos grosso modo, con nuestra visión del mundo.
Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 15:41 (4)
Sí wonka, pero eso me parece que no está del todo al alcance de la mano de la CONCAPA (al menos a corto plazo). Sí, en cambio, el Homeschooling.
Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 15:51 (5)
¿ Si las nuevas generaciones no son "adoctrinadas en la conveniencia del Estado",quién votaría entonces a los Partidos Políticos?
Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 16:33 (6)
Estarían en su derecho constitucional, democrático, de hacerlo, pero me parece sobrecargar de responsabilidades a los progenitores jóvenes de ahora, ya que normalmente trabajan los dos.

Poco realista diría yo, pero una posibilidad con la cual hay que contar para el futuro.

Enviado por el día 5 de Mayo de 2005 a las 19:03 (7)
Juan Ramón, mucho me temo que tu intención es buena, pero no te van ha hacer caso.

En mi opinión, la gente que está en la CONCAPA no tienen la mínima intención de fomentar “otro tipo de escuela”. Si eso fuera así, si realmente quisieran una educación libre, estarían continuamente peleando por divulgar la idea del Cheque Escolar, idea Friedmanita que se está implantando en algunos estados de los EEUU en vista de que el sistema público de educación no está dando los resultado previstos.

Si realmente quisieran cambiar algo, verían que tal sistema permitiría una verdadera elección de los padres, permitiría la posibilidad de elegir entre modelos educativos, distintas forma de enseñanza, distintas formas y niveles de disciplina, y sobre todo, hablando de este caso, la posibilidad de que los padres que quieran un tipo de educación basados en la religión y moral cristiana pudieran hacerlo y no estar sometido al monopolio de la educación del Estado del que sólo se libran los más ricos.

Pero, realmente son tan estatalistas en esta cuestión como lo son los socialistas.
Enviado por el día 7 de Mayo de 2005 a las 20:00 (8)

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