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26 de Julio de 2008

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¿Crisis económica y crisis de paradigma?

(Artículo originalmente publicado en la revista "La Escuela Austriaca del s. XXI", número 6, págs 29-32, febrero de 2008)

Los economistas neoclásicos suelen justificar su desprecio hacia la Escuela Austriaca diciendo que, si bien sus teorías pueden parecer lógicas y estar correctamente construidas, carecen de poder predictivo en la realidad; motivo por el que, de acuerdo con la demarcación positivista, deben ser descartadas como “acientificas”.

La reciente crisis financiera internacional, calificada de manera incompleta como “crisis subprime”, ha puesto de manifiesto, sin embargo, que las teorías neoclásicas no son sólo descriptivamente falsas, sino también del todo incompetentes a la hora de predecir acontecimientos futuros. 

Por el contrario, las teorías de la escuela austriaca, como en breve demostraré, no sólo mantienen su carácter realista, sino que además permiten alcanzar un alto poder predictivo (1).

La presente crisis encaja a la perfección con las explicaciones que los austriacos han venido dando a estos fenómeno desde principios de s. XX. Podemos comprobar fácilmente este extremo recurriendo a lo que podríamos denominar “versión canónica” del ciclo económico austriaco, tal como ha sido expuesta por el profesor Jesús Huerta de Soto en su libro “Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos” (2). Pese a que discrepo en varios puntos de la teoría expuesta en el libro (3), no voy a matizarla para evitar que se me acuse de recurrir a teorías que se adaptan retrospectivamente.

Aun con sus posibles fallos, creo que la teoría austriaca tradicional es suficientemente robusta como para explicar los principales acontecimientos de la crisis actual y que, en la medida en que se encontraba al alcance de todos los economistas profesionales, podría haber permitido predecir con éxito la actual crisis.

1º La banca concede masivamente nuevos préstamos y se reduce el tipo de interés


Después del 11-S tanto la Fed, en primer lugar, como el BCE, unos años más tarde, emprendieron una política decidida de expansión crediticia que los llevó a mantener los tipos de interés en niveles ínfimos durante varios años. Así, la Reserva Federal llegó a establecerlos en el 1% entre junio de 2003 y junio de 2004 y el Banco Central Europeo en el 2% durante más de dos años (junio de 2003 y diciembre de 2005)

2º La expansión crediticia se traslada en forma de malas inversiones hacia proyectos alejados del consumo que antes de la misma no resultaban rentables

El nuevo crédito se filtró tanto a los consumidores como a las empresas. Los primeros decidieron hipotecarse masivamente para adquirir unas viviendas que, antes de la reducción de los tipos de interés, les resultaba inasequible (esto es, habrían decidido, por ejemplo, vivir de alquiler o emanciparse más tardíamente). Las segundas escogieron, en términos generales, emprender recompras apalacandas de acciones para lograr cambios de propiedad o ahorros fiscales; de nuevo, se trataba de recompras apalancadas sobre empresas cuyo cash flow únicamente permitía hacer frente a la carga financiera tras las reducciones de tipos de interés.

3º Sube el precio de los bienes de capital


El precio de las viviendas residenciales subió un 40% de media entre 2002 y 2006. Para hacernos una idea, en estos cinco años se incrementó más que en toda la década de los 80 (cuando el aumento fue del 38%). En España en el mismo período los precios medios subieron un 65%.

4º Sube la Bolsa

Entre 2003 y 2006, el Dow Jones se incrementó, sin tener en cuenta los dividendos, un 45%, el S&P 500 un 55% y el IBEX 35 un 125%.

5º Se alarga artificialmente la estructura productiva.

Entre 2003 y 2006 se construyeron 4.627.000 nuevos hogares en EEUU. Así mismo, las empresas emprendieron un proceso generalizado de recompra apalancada de acciones, con lo que pretendían arbitrar entre dos estructuras productivas diferenciadas por los títulos de propiedad; dado que la carga financiera se redujo, pudieron financiar la operación con una menor expectativa de beneficios. Así, por ejemplo, el ratio entre deuda/EBITDA (cuantos años de beneficios se necesitan para retirar la deuda presente) pasó de 4 en 2001 a 5,5 en 2006.

6º Aparecen importantes beneficios contables en el sector de bienes de capital.

Los beneficios de las empresas no financieras en EEUU aumentaron un 65% entre 2003 y 2006, mientras que los beneficios de muchas constructoras lo hicieron muy por encima: Meritage Homes Corporation (136%), Cetex Corporation (131%), Lennar Corporation (128%) y DR Horton Inc.(97%).

7º El sector de bienes de capital demanda más trabajadores

En el caso de EEUU, la construcción no absorbió significativamente la mano de obra (ya que no fue el único sector donde se produjo la expansión crediticia) y sólo pasó del 6,1% al 6,7% entre 2001 y 2006. En España, sin embargo, donde la expansión crediticia sí ha afluido más hacia al construcción, la población ocupada en este sector pasó del 11,1% al 12,4% entre 2000 y 2005.

8º En algún momento se detiene el ritmo de crecimiento de la expansión crediticia: sube el tipo de interés. Cae la bolsa (crash).

A partir de 2004 en EEUU y de 2005 en la zona euro, los tipos comienzan a incrementarse y pasan del 1% al 5,25% en 2006 y del 2% al 4% en 2007, respectivamente.

Sólo en enero de 2008, el Dow Jones ya ha perdido el 5%, el S&P 500 casi un 6,5%, y el IBEX 35 casi un 13%. Sin embargo, la fragilidad de los mercados de valores occidentales es más que patente, como se acreditó durante el reciente “lunes negro” (21 de enero), cuando las bolsas perdieron en un solo día alrededor del 7%.

9º Los precios de los bienes de consumo comienzan a crecer en términos relativos más que los salarios.

La inflación media entre el 2002 y 2006 en EEUU fue del 2,3% mientras que en la remuneración por hora trabajada se incrementó una media del 1,9%. En España la diferencia aun ha sido mayor. Los sueldos crecieron entre 2002 y 2006 un 2,2% de media anual y el IPC un 3,2%.

10º El sector del consumo experimenta beneficios contables (aumenta su demanda).

Los beneficios contables de los principales distribuidores de bienes de consumo siguieron creciendo entre 2005 y 2007 o se mantuvieron prácticamente inalterados, pese a la crisis ecónomica.

Si tomamos como referencia Wal Mart obtuvo en enero de 2005 10,267,000 de dólares y en enero de 2007 11,284,000. Costco Wholesale Corp. Ganó 1,063,092 dólares en septiembre de 2005 y 1,082,772 en septiembre de 2007 y Target Corporation sufrió un ligere descenso desde los 3,198,000 dólares en 2005 a los 2,787,000 de 2007.

En los últimos trimestres de 2007 los beneficios de estas empresas caen alrededor de un 2% con respecto a los trimestres anteriores, pero se mantienen robustos frente a las pérdidas contables que registran las empresas de construcción o las que se habían endeudado de manera exagerada.

11º El sector de bienes de capital experimenta grandes pérdidas contables.


Como decíamos, prácticamente todas las grandes constructoras de las que hablamos antes han entrado en pérdidas contables desde junio de 2007: Meritage Homes Corporation (-175128), Cetex Corporation (-771792), Lennar Corporation (-758057) y DR Horton Inc.(-873900)

12º Se despiden trabajadores de las industrias de bienes de capital.


El empleo en el sector de la construcción en EEUU cae de manera marginal, desde el 6,72% al 6,7%. Este fenómeno es mucho más visible en España, donde durante 2007 el paro en la construcción creció un 20%.

13º Aumenta la morosidad bancaria: los bancos marginalmente menos solventes tienen  graves problemas. Contracción crediticia.

A principios de 2007, la morosidad en EEUU se disparó a principios de año a casi el 14% de las hipotecas calificadas como subprime. En España, la morosidad durante el tercer trimestre de 2007 se situó en el 0,63% de todas las hipotecas, un dato aun muy bajo pero que marca el máximo de los últimos cinco años.



La situación actual es precisamente ésta: nos enfrentamos a una contracción crediticia derivado de la creación de mala deuda por parte del sistema bancario (basado en el dinero fiduciario inconvertible de curso legal) y de los bancos centrales. La recesión parece ya inevitable: los bienes sobrevalorados experimentarán una severa deflación motivada por la venta o realización masiva de activos necesaria para repagar la deuda.

La economía neoclásico, y muy en concreto el monetarismo, han sido quienes nos han conducido a esta situación de colapso. Tras el desprestigio de las teorías keynesianas durante los años 70, la Escuela Austriaca es el último refugio del buen análisis y de las buenas políticas económicas.

Si la comunidad financiera y empresarial no quiere inmoralerse en medio de una orgía de depreciación monetaria imparable, deberán empezar a escuchar a los austriacos y a desempolvar sus libros. Otra cosa es que para algunos la arrogancia intelectual o la ignorancia acomodada sean dos fuerzas más poderosas que la honestidad y la prosperidad.


Notas

(1) Christopher Mayer ya advirtió en una fecha tan temprano como 2003 que: There is always a bubble someplace. In a world of fiat currency and fractional-reserve banking, where money is effortlessly multiplied and pyramided, the sequence of boom and bust become inevitable, like the sequence of the seasons. In this system, the government cannot prevent the expected corrections anymore than it can prevent the onset of winter. The strong housing market has all the makings of being the next bubble—in particular high leverage and unsustainable price increases.
En su informe número 77 (junio 2007) el BIS recurrió a la teoría austriaca, aun sin nombrarla, para señalar la existencia de elementos preocupantes en la economía mundial: The problem at the moment is that the allocation of resources in all three countries has been moving resolutely in the wrong direction. In China and Japan, investment is still in large part focused on export markets (…) In the United States, it is the recent massive investment in housing that has been unwelcome from an external adjustment perspective. Housing is the ultimate non-tradable, non-fungible and long-lived good. El Wall Street Jornal sí entendió la velada alusión a la teoría austriaca: Although the concluding chapter of the BIS’s latest annual report, released Sunday, never mentions the Austrian school, it is suffused with its influence.
(2) Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos, Jesús Huerta de Soto, págs. 394-395.
(3) Para mi propia versión de la crisis puede consultarse el primer y segundo boletín del Observatorio de Coyuntura Económica Instituto Juan de Mariana.

Comentarios

 
Proyecciones tan acertadas como las citadas confirman que ha existido imprevisión, es decir, negligencia.
Enviado por el día 27 de Julio de 2008 a las 21:15 (1)

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