31 de Agosto de 2005« Consecuencias sociales del salario mínimo. Jóvenes y minorías. | Principal | Sandy Springs, ciudad libertaria » Bitácora de Alberto Illán Oviedo
La gestión privada del agua salva vidasEl Cato Institute ha publicado un excelente artículo escrito por Fredrik Segerfeldt, autor de Water for Sale. Se llama Private Water Saves Lives.
Cuando una de las regiones más húmedas de la Tierra, Cherrapunji en India, tiene frecuentes casos de escasez de agua potable, será que la solución del problema del agua no está en el mineral sino en el uso que hacemos de él. Y éste está estrechamente relacionado con el sistema con que gestionamos los recursos. Según el artículo, nada menos que 1.100 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable. La mayoría de esas personas viven en países pobres. Pero aunque la falta de riqueza es parte del problema, la raíz de la pobreza y de la falta de acceso a un agua segura es la misma. La carencia de un mercado libre. Agarraos. Atención al dato, que es ciertamente espectacular: Un 97 por ciento del agua en los países pobres está gestionada por el Estado. No es de extrañar que prevalezca la mala gestión y que centenares de millones de personas no puedan tener un acceso barato o acaso posible al agua potable. Pero como en el caso de la educación, incluso las sociedades más pobres, después de haberlo intentado todo y no quedar otra opción, recurren a iniciativas individuales. Según nos explica Fredrik Segerfeldt, Algunos gobiernos de las naciones pobres han recurrido a las empresas para obtener ayuda, generalmente con resultados positivos. En los países pobres con inversiones privadas en el sector del agua, hay más gente que tiene acceso al agua que en los países que carecen de dichas inversiones. La mayor competencia, los mejores incentivos y el mayor acceso al capital para la inversión han permitido a los inversores privados mejorar a la vez la calidad del agua y el ámbito de su distribución. Millones de personas que carecían de conducciones de agua al alcance, están obteniendo agua limpia y sana, llevada desde una distancia adecuada. Es lo de siempre. Si se ven los fenómenos económicos como un proceso, y se está dispuesto a esperar que todos los efectos beneficiosos de los precios libres se desarrollen, el resultado final es siempre mejor a cualquier otra opción. Mientras que el intento de adelantar los resultados deseados acaba teniendo efectos muy perniciosos. Confiemos en que muchas sociedades empobrecidas lleguen a desembarazarse de sus enemigos, hartos de sucumbir a sus políticas, y opten por la libertad y el desarrollo. ComentariosUna más de éstas y iorov vuelve a tu bitácora. Está que se muere. ;)
(Tiene que faltar agua también.) Recuerdo haber oído o leído hace años a alguien que a la vuelta de un viaje por un país del tercer mundo decía algo así como:"¡Es increíble! no había agua potable y sin embargo podías encontrar Coca-Cola en todas partes". Y yo pensé (y eso que aún no sabía nada de liberalismo) "¿Y por qué no dejan que la Coca-Cola distribuya el agua?"
Zuppi, creo que dejarías boquiabierto a cualquier izquierdista con ese comentario.
(Será porque la historia muestra un ánimo constructivo de tu parte.) Ahora mismo estaba leyendo a Goerge Reisman en Captalism, capítulos 5 y siguientes sobre control de precios y lo explica con claridad meridiana. Es una pena que no tengamos autorización para traducir más capítulos...
Respecto a capitalism de george reisman, ya que lo estáis traduciendo, ¿por qué no tratáis de hacerlos con la posibilidad de ditarlo en papel y en español? libros como ese y el Man, Economy and State de Rothbard harían las delicias de más de uno si pudieran leerse en papel en castellano.
Pues que privaticen la de Nueva Orleans, a ver si salvan alguna que otra vida.
Menos impuestos, menos estado y a los pobres que les den, total como son tontos. Los del estadio de Nueva Orleans son libres y libres están muriendo, sin ninguna empresa que les ayude a 'cubrir' sus necesitades de agua y comida. Oye keynow, es el Estado el encargado de los diques de contención que se quebraron. Y es el Estado el que ha reaccionado mal ante la tragedia. Y es contra el Estado que esa gente de New Orleans está enojada.
Van a haber pedidos de privatización, seguro. La jugada perfecta: privatizar los beneficios, nacionalizar las pérdidas.
Así cuando las cosas van bien, es gracias a las empresas, cuando van mal es culpa del estado. No se admiten ya más comentarios. |
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