Areopagítica: Julio 2007Bitácora de Alberto Illán Oviedo
30 de Julio de 2007 Metro ligero, un ejemplo de la ineficacia estatal
Uno de los grandes activos de Esperanza Aguirre para renovar en Madrid su puesto de Presidenta de la Comunidad ha sido una burrada de nuevos kilómetros de metro que unen zonas de la capital y de la región que hasta ahora eran deficitarias en servicios colectivos de transporte, generalmente en forma de líneas de autobús con frecuencias de paso un poco desesperantes para los usuarios. Entre las líneas que se han construido están las que se han llamado metros ligeros que, para entendernos, se trata un híbrido entre el metro de toda la vida y el tranvía que en Madrid había desaparecido hace ya unos cuantos años cuando el incremento de la densidad de tráfico lo hizo molesto. Concretamente se han construido tres líneas de este nuevo sistema de transporte, la primera línea recorre algunos de los nuevos barrios construidos en el norte de la capital, Las líneas dos y tres se han inaugurado hace unos días y unen la capital con algunos municipios situados al este, concretamente Pozuelo de Alarcón y Boadilla, donde hace unos años el Banco Santander construyó su ciudad financiera. Precisamente la línea que va a esta última población parece que no es lo suficientemente rápida según informa hoy elmundo.es. Algunas de las razones por las que han instalado este metro ligero es la comodidad y su carácter ecológico. No estoy yo tan seguro de lo primero, ya que hace poco me he montado y no he visto su comodidad por ninguna parte, al menos no más que la de cualquier metro, y respecto a lo segundo, sólo decir que el activo de lo ecológico es puro marketing, sobre todo viniendo de un político, por muy liberal que se llame. Pero lo que parece que no estaba en el plan inicial es que el dichoso metro es más lento que el caballo del malo. Resulta que los autobuses que aún circulan entre Boadilla y la capital son más rápidos que tan ecológicos armatostes y eso que ahora en verano el tráfico, que interfiere con el tranvía-metro ligero, es bastante menos molesto que lo será seguramente en otoño e invierno cuando todos estemos en Madrid. Está claro que cuando las decisiones se hacen por interés político y no por el empresarial (desconozco qué empresa ha vendido tan magnífica idea a la presidenta y quién ha hecho el estudio de su idoneidad) lo que se suele es tirar a la basura el dinero del contribuyente mientras el político de turno no tiene ninguna responsabilidad en la metedura de pata. Y si no se lo creen, miren la terminal aeroportuaria de facturación que se montó Alberto Ruiz Gallardón en la estación de Nuevos Ministerios en el centro de Madrid. En teoría, el viajero podía llegar con sus maletas, facturar y, libre de peso, dirigirse en metro hasta el aeropuerto. Tras su nacimiento y el entusiasmo de los primeros meses, el viajero empezó a desconfiar con las primeras pérdidas de maletas, luego la terminal cerró y hasta la fecha, no se ha abierto ni creo que se abra. Y toda la burrada de millones que costó a hacer gárgaras, pero como paga el contribuyente poco importa. 29 de Julio de 2007Los humanos, como siempre, culpables
Una de las máximas que se mantienen en el periodismo científicos redactado por becarios o por agitadores de la causa es que el humano es culpable de cualquier desgracia que le ocurra a la naturaleza, independientemente de que tal relación esté o no justificada con alguna investigación mínimamente seria o incluso que tal circunstancia no sea ni siquiera eso, una desgracia. El hallazgo de una mandíbula de un marsupial extinto en Australia, tierra que acoge CASI todos los marsupiales conocidos (no olvidemos las zarigüeyas americanas como hace el redactor), cuyos restos los científicos datan de una antigüedad de 50.000 años, ha sido suficiente para que el arriba firmante asegure sin ninguna duda: “Existen muchas hipótesis sobre las causas de su extinción, aunque parece que está relacionada con la aparición del ser humano. Es posible que los primeros habitantes de la Isla-continente, los aborígenes, acabaran con él”. No sé si han sido los calores del verano madrileño o que mi memoria se ha recuperado durante unos segundos, pero creí recordar que hace tiempo, un año como se verá en el enlace que adjunto, unos científicos habían llegado a la conclusión que el efecto de los humanos, si bien era cierto, no era determinante para explicar la extinción de buena cantidad de marsupiales. Afortunadamente he encontrado este enlace que hace referencia a la noticia y en la que se informa de que: “Científicos de la Universidad de Melbourne y La Trobe encontraron evidencia de la causa de la extinción de los grandes marsupiales de Australia hace unos 50 mil años. Los climas fríos y áridos de la última era de hielo son considerados como causa probable, en oposición a la hipótesis alternativa que responsabiliza a los cazadores humanos”. No sé de dónde saca información el redactor, un tal Rafael Barquín, para culpar al aborigen australiano (hecho que podría ser entendido hasta como racismo disfrazado por los defensores del indigenismo, todo el mundo progre sabe que la extinción de especies es culpa del blanco occidental que aplica las normas del libre mercado y la propiedad), pero si se hubiera documentado un poquito, sólo un poco, y hubiera buscado cierta objetividad, es posible que hubiera puesto también esta parte de la información que he recordado. Está clarísimo que el dogmatismo ecologista es una de las principales razones que explican la falta de crítica y de variedad informativa en esto del medio ambiente, eso y el seguimiento sectario que las redacciones de los medios de comunicación hacen de sus preceptos. Pero, ¿para qué sirve un ministro?
En este caso ministra y me refiero a, claro está, Cristina Narbona, pero dejen que me explique. Después de las elecciones autonómicas y municipales madrileñas, en las que los principales candidatos del PP, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, consiguieron vapulear a sus contrincantes socialistas, el Partido Socialista Madrileño (PSM) entró en una profunda crisis con un episodio lamentable, el intento de dimisión de su Secretario General Rafael Simancas, que vio como no se lo aceptaban y unas horas después el propio José Luis Rodríguez Zapatero le obligó a presentarla cuando parecía que la situación empezaba a normalizarse. ZP demostró así una vez más que su manera de gobernar tanto el país como el partido, recordemos que es Secretario General del PSOE, es la improvisación pura y dura. Así, ZP creó una Comisión Gestora que presidiría el descabezado PSM hasta la elección del nuevo Secretario General, hecho que ha ocurrido ahora con la victoria del actual alcalde de Parla, un municipio cercano a Madrid, Tomás Gómez, que presume de ser el alcalde más votado de toda España, entendemos que en porcentaje de habitantes, y que tras luchar contra con otros dos candidatos que no han obtenido el beneplácito de José Blanco y del aparato del PSOE, han visto como eran aplastados por el candidato “oficial” con el 76,22% de los votos, un hecho que en los partidos españoles siempre me ha recordado a las “elecciones” soviéticas, las cubanas o las que se celebran en cualquier país comunista del globo. La gracia de todo esto radica en que desde finales de mayo o principios de junio hasta este momento la persona que ha presidido la Gestora ha sido la ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, es decir que ni en el PSM ni en el PSOE había una persona cualificada para ejercer una presidencia “neutra” de una Gestora que debía impedir que el proceso se fuera de madre, es decir que las diferentes familias que pueblan el socialismo madrileño se navajearan democráticamente y la sangre llegara al río. Es decir que la ministra de rige los presupuestos y las decisiones del Ministerio de Medio Ambiente ha dedicado parte o incluso todo su tiempo ha dirigir un proceso que sólo atañe a su partido político para desentenderse de los asuntos que su Ministerio administra y que se supone que afectan a todos los españoles, sin olvidar que durante los meses que ha durado este proceso ha ocurrido un hecho tan grave desde el punto de vista medio ambiental como el hundimiento del carguero Don Pedro y la posterior fuga y contaminación de las aguas y playas cercanos, incluido alguna que otra reserva natural. Así pues invito a la reflexión, ¿es de recibo que la ministra haya estado cobrando su sueldo como tal si ha dedicado a otras cosas ajenas a su cargo?, recordemos que los ministros lo son 24 horas al día, 7 días a la semana. ¿Si el ministerio ha seguido funcionando, es necesario la figura del ministro o ministra, que dirían los políticamente correctos, para que todo esto funcione? ¿Se podría reducir todo el entramado funcionarial a un simple organismo más eficiente y mucho más pequeño, incluso a su desaparición si se demuestra su más absoluta inutilidad? ¿Son tan importantes como nos han vendido los asuntos medioambientales para este Gobierno socialista o por el contrario estamos ante un ministerio con un contenido claramente sensacionalista, alarmista y recaudador que poco importa si no es para legislar y sacarnos los euros del bolsillo? ¿Estamos ante un fraude o al menos ante una inmoralidad, otra, del Gobierno socialista? 26 de Julio de 2007Mis secretos (menos) inconfesables
Me entero con cierto retraso, y después de leer el post de Dani, que Chinchetru me había retado a hacer públicos mis secretos más inconfesables. Como eso no lo voy a hacer, al menos sin alguna copa de más (y últimamente estoy de lo más abstemio), confesaré las siguientes: 1) He de reconocer que cuando ganó Felipe González las primeras elecciones me alegré, en esa época creo que estaba terminando el bachillerato y me consideraba socialista, claro que no tenía una idea clara de lo que era eso. Son las tonterías de la edad, luego a algunos se les pasa y a otros no. También en la línea política, una de las primeras veces que voté lo hice por Miguel Roca y su Partido Reformista Democrático. 2) Cuando era más jovencito era aficionado al Atheltic de Bilbao, aunque creo que por esa época era Atlético de Bilbao. Luego, no sé muy bien por qué, cambie y mis simpatías se dirigieron hacia el Real Madrid. Actualmente el mundo del fútbol me importa un pimiento en términos de forofismo, me gusta ver de vez en cuando algún partido de fútbol, nunca de la selección española a la que deseo siempre que no se clasifique para ninguna competición internacional, pero por lo general terminan siendo un estupendo ruido de fondo para la lectura de un libro. Eso sí, llevo todos los años un cuadro con los resultados de todos los partidos de Primera de la temporada. 3) Sigo leyendo comics, o mejor tebeos que me gusta mucho más. En especial Mortadelo y Filemón ocupa un lugar muy importante en mis lecturas, aunque guardo buenos recuerdos de los héroes de la Marvel. Como no puedo ser menos que otros, yo también he leído más de una vez El Señor de los Anillos y más recientemente Eragón. Sé que esto a algunos le parece algo infantil, pero ¿quién no tiene un niño en su interior? 4) Veo más series de televisión de lo que puedo confesar aquí. Creo que por ello duermo muy poco, tengo creado una infraestructura para la grabación un tanto extravagante. Ah, y sin bajármelas de emule y compañía. 5) Me encantan los pájaros, bueno en general todos los animales y soy incapaz de hacerlos ningún daño. De hecho, como se cuele una mosca en mi casa la intento echar por la ventana y si veo un caracol u otro bichejo en medio de un camino transitado lo hecho a un lado para que nadie lo pise, hasta procuro no pisar las hormigas. Si alguna vez alguien habla conmigo en medio de la calle podrá observar como se desvía mi mirada con cierta frecuencia hacia los gorriones o cualquier otro pajarraco que se nos acerque. Quizá por eso he desarrollado esa desconfianza hacia los grupos ecologistas, porque me encanta la naturaleza. 6) No sé montar en bicicleta. Cuando era pequeño mis padres me regalaron una en Navidades, creo que la bajé tres o cuatro veces a la calle y hasta recuerdo que una niña del barrio se subió detrás para que la diera una vuelta. Debió ser muy frustrante porque no recuerdo que volviera a bajarla. Digo la bicicleta. 7) Aprobé el teórico de permiso de conducir a la primera. Y aunque me costó muchas horas, también a la primera el práctico. Desde entonces, habré conducido un coche no más de 10-15 veces. De hecho, una de ellas destrocé las marchas de un Talbot Horizón, que ya son duras las condenadas. Actualmente, sería un peligro al volante y no me gusta nada la conducción. 8) Tengo Digital +. Con dos... Paso el testigo a quién quiera seguir porque a estas alturas no sé quién no ha cantado todavía. 22 de Julio de 2007El Gran Salto, ¿adelante?
Hay que reconocer que el ínclito José Luis Rodríguez Zapatero es una persona con poca fortuna para elegir algunos de sus discursos (qué decir de sus políticas). Todos recordamos como el día antes del atentado de la banda terrorista ETA en la terminal T4 de Barajas se felicitaba de lo bien que iban las cosas y de lo mucho mejor que iban a ir en un año. Luego pasó lo que pasó. En este caso nuestro ZP promete un “gran salto” para facilitar a los jóvenes el acceso a la vivienda y contribuir a su emancipación. A mí esto del gran salto me recuerda a otro que anunció otro rojo ilustre, un tal Mao Tse-Tung, que no sé porque razón algunos rebautizaron como Mao Zedong, que prometía industrializar el país y que terminó con la muerte de varias decenas de millones de chinos y la expropiación de la mayoría de los pocos bienes que aún permanecían en manos de algunos ciudadanos. El XXIII Congreso de las Juventudes Socialistas ha incluido algunas otras perlas de nuestro presidente de Gobierno por-la-gracia-del-dios-laico. Así: 1) Según ZP, el rechazo de algunos sectores a la asignatura de Educación para la Ciudadanía supone “hasta qué punto se puede intentar hacer demagogia y no entender cuál es el auténtico patriotismo”, lo que personalmente me recuerda muchísimo a ciertos discursos de otro caudillo, este por-la-gracia-de-Dios. 2) “La mejor manera de hacer ciudadanos españoles es respetar y apreciar la Constitución”. Yo pensaba que a los ciudadanos no se les hace pues ello es contrario a la propia naturaleza humana y a sus derechos más esenciales. Vamos que ningún Gobierno ni gobernante nos inculque su moral personal o deseada ni mucho menos debe “moldearnos” la personalidad, incluida nuestra visión o afinidad política. 3) “Ninguna fe puede imponerse en las leyes”. En estaría de acuerdo si no fuera porque Educación para la Ciudadanía pretende precisamente eso, una fe laica basada en principios socialistas y colectivistas. Lo que demuestra que ZP sólo pretende eliminar ciertas formas de pensar de la sociedad a la que gobierna. 4) Por supuesto anuncia habrá “más reformas” en favor de la igualdad, las políticas sociales, los derechos, la innovación, una subida en las pensiones mínimas y el sueldo mínimo, del que dice impropio para la 8 potencia económica del mundo. Es decir más y más ingeniería social, para transformar la sociedad a su imagen y semejanza. 5) Por último, otra medida que me recuerda mucho al caudillo-por-la-gracia-de-Dios, y es que “España necesita niños”. Si como lo oyen, necesitamos niños, lo que justifica los 2.500 euros de ayuda a los nuevos infantes (y no me refiero a los Borbones, que luego me secuestran) y las ¡¡políticas de apoyo a la familia!!. Pues va ser que se parecen en mucho el amigo Mao y el amigo ZP. 20 de Julio de 2007 80 medidas contra el cambio climático: para los ecologistas, todo es poco
El verano siempre ha sido un momento propicio para aprobar medidas a espaldas de la ciudadanía; como la mitad está de vacaciones, los periódicos no “profundizan” suficientemente y mucho ciudadano está hasta las narices de políticos y políticas, éstas no suelen tener el impacto que tendrían si los sesudos semovientes que pueblan los programas informativos de las televisiones públicas y privadas nos dijeran lo que tenemos que pensar al respecto. El 20 de julio ha sido un momento excelente para que el Gobierno anuncie 80 medidas concretas para luchar contra el cambio climático y el Apocalipsis ambiental que se nos avecina. Me sorprende mucho porque el mismo José Luis Rodríguez Zapatero nos dijo hace menos de un mes que las medidas iban a ser 170, por lo que, o ha llegado el tío Paco con las rebajas, o aún nos espera otro bloque de 90 medidas lo que no me hace mucha ilusión si en lo que me fijo es en mi cartera, o lo que algunos llamarían poder adquisitivo. Las medidas no dejan se ser otra cosa que intervencionismo en grado sumo: cambios en el impuesto de matriculación de vehículos (reducción del impuesto de matriculación a los vehículos menos contaminantes -que incluso en el caso de los que emiten menos de 120 gramos por kilómetro quedarán exentos-), contadores eléctricos en las viviendas, un fuerte impulso a la energía eólica, un plan de ahorro energético en edificios de la administración o planes para favorecer la movilidad sostenible, medidas del Ministerio de Agricultura para reducir las emisiones de CO2 en los sectores de los fertilizantes y los purines, son algunos ejemplos de que, pese a que el sistema intervencionista ha demostrado su más completo fracaso para acometer cualquier objetivo, se sigue acudiendo a él y a venderlo como la “única” forma de solucionar un problema real o ficticio. Evidentemente el sistema energético, el mercado energético esta regulado, no es libre, depende de los gobiernos que establecen cuánto se genera, qué lo genera y cuánto vale, incluso cuánto se le debe pagar a las empresas para compensar lo que han dejado de ganar, ¿acaso no sería un problema del intervencionismo y no del libre mercado, del capitalismo?. Acaso no sería una falta de eficiencia las medidas que se pretenden implantar en el ámbito público. Pero a pesar de todo, 80 medidas no son suficientes para los ecologistas que exigen políticas mucho más liberticidas, mucho más duras para nuestros bolsillos. Así, Juantxo López de Uralde, director de Greenpeace en España, asegura que son sólo “golpes de efecto mediático, pero no medidas reales ni efectivas” y que Greenpeace pretende suministrar “al menos el 50% de las necesidades eléctricas del país en 2020, y podrían cubrir hasta el 100% en 2050”. Ecologistas en Acción aseguran que si el Gobierno “busca el liderazgo, los esfuerzos en materia de cambio climático deben encaminarse a reducir las emisiones de CO2”, por lo que piden al menos algún esbozo de cambio en el modelo energético y un objetivo temporal concreto. Para este grupo la estrategia del Gobierno “está más centrada en cumplir la agenda económica que la ambiental, por lo que pospone los objetivos de reducción de dióxido de carbono para más adelante, atribuyendo a la Estrategia un carácter ambiguo y poco práctico”. En cualquiera de los dos casos es ingeniería social lo que exigen, basada en ciertos criterios medioambientales pero no muy diferentes de otras ingenierías que bien por la clase, bien por la raza, ocasionaron ya muchos víctimas en el pasado. Por lo demás, al menos en Madrid estamos padeciendo uno de los veranos más frescos de los que recuerdo. No veo yo a los que echaron mano del catastrofismo para explicar alguna temperatura extrema de otros años, desdecirse. El silencio es muy significativo. 10 de Julio de 2007Rajoy ni puede ni debe faltar en Ermua
El deber de Mariano Rajoy es acudir a Ermua, al homenaje que muchos españoles de diferentes ideologías y afinidades quieren dar a Miguel Ángel Blanco en el décimo aniversario de su secuestro y asesinato. No existe ninguna razón para no acudir al que fue uno de los principales integrantes de su partido en el País Vasco, uno de los que tenían las ideas más claras. Un problema de agenda es una simpleza y una excusa miserable, impropia del que pretende sustituir a Zapatero en la presidencia del Gobierno español. Espero que a última hora cambie su agenda y su opinión o desoiga a aquellos que le han “aconsejado” no acudir. No estamos ante un simple acto electoral, es algo más profundo, es algo más que un puñado de votos y Rajoy debe estar a la altura. 9 de Julio de 2007Greenpeace, a agriarnos las vacaciones en el Mediterráneo
Llega el verano y con él, los chapuzones, los amores de una noche, vulgo polvos, las quemaduras y otras afecciones en lugares delicados, las otitis, los chulos de playa, los escotes generosos, es decir inexistentes, y como no, la campaña veraniega de estos salvadores del planeta Tierra que son Greenpeace y sus alegres activistas. No sé cuál es la razón malsana que mueve a estas organizaciones a agriarnos nuestras vacaciones. Es decir después de varios meses aguantando carros y carretas, los desplantes de los jefes, la ineficacia de los empleados o viceversa, jornadas inacabables o marrones de última hora, llegan estos vividores que no han dado un palo al agua en todo el año y te dicen que tu merecido asuetos es perjudicial para el planeta, que estás favoreciendo el urbanismo salvaje, que ayudas a contaminar el Mediterráneo, que esquilmas los recursos y no sé cuántas barbaridades más que perpetras tomando tranquilamente un granizado al lado del puerto o alquilando un apartamento en primera línea de la playa. Son ganas de fastidiarte las vacaciones, ¿qué sería mejor, quedarnos en casa muertos de asco con los pies en el barreño de agua y que sean ellos con su flamante Rainbow Warrior los únicos en surcar los siete mares? Al alarmismo exagerado o simplemente falaz de los grupos ecologistas hay que unir la tendencia a acusar al ciudadano medio de cualquier presunto delito, de cualquier falta, para luego concienciarle de que ellos tienen la solución más adecuada, pero sobre todo concienciar a los politiquillos de turno que adopten sus programas, consiguiendo de esta manera un poder que nadie les ha asignado. No es casualidad que cuando han osado acudir a las urnas, estos grupos no han conseguido ni un puñetero escaño, tampoco es casualidad que para conseguirlo hayan tenido que “aliarse” con partidos de izquierda (IU o PSOE en España), tampoco es casualidad que al final hayan optado por el alarmismo y la propaganda a lo soviético. Humberto, en La Razón: El Espíritu de Ermua
Hoy me he llevado la agradable sorpresa de ver a Humberto Vadillo en las páginas de La Razón. Dentro de un amplio artículo titulado “La generación Ermua” (que sólo se puede ver en su totalidad en la edición en papel y no en la digital) se hace un repaso de algunas de las caras que conforman el Foro de Ermua, destacándose a Humberto como uno de sus principales valores. Humberto, que tiene una de las bitácoras más interesantes y “benevolentes” de Red Liberal, describe en el espacio que le dedican -un octavo de página más o menos-, cómo vivió la experiencia del asesinato de Miguel Ángel Blanco desde, como sus compañeros con Internet fueron dándole noticias y como escuchaba las nuevas informaciones en una radio normal que tenía por la que captaba la COPE y RNE. También descubrió a partir de ese momento la necesidad comprometerse con temas como la libertad y el terrorismo. De esa manera y además del Foro de Ermua, Humberto ingresó en el Instituto Juan de Mariana, siendo uno de sus principales activos, y como tal es presentado en el artículo. Sólo puedo darte la enhorabuena desde mi bitácora y quedarme con tu última reflexión: “A partir de aquellos días decidí que no es posible vivir exclusivamente en la esfera privada y que había causas como la libertad o España, por las que había que luchar con uñas y dientes, porque los enemigos de una y otra, que en lo esencial son los mismos, no descansarían jamás. Había que elegir entre plantarles cara o rendirse. Yo elegí plantarles cara” 8 de Julio de 2007Aquí, hasta el más tonto monta un concierto
Sufre usted hemorroides en silencio ante la indiferencia de sus familiares y la rechifla de sus amigos, padece algún complejo del que le gustaría deshacerse, tiene algún vicio inconfensable que desearía denunciar ante la humanidad, algún objetivo utópico, alguna causa justa, alguna especie animal que salvar, un hierbajo que proteger, un niño que apadrinar, un tirano que defender, un político que amamantar: no sé a que espera, busque algún capitalista con pasado sospechoso, o mejor, una subvención que le otorgue un politicastro con mucho que esconder y monte un concierto. Esta de moda, en las últimas semanas hemos asistido a dos muy sonados, el primero para recordar a una histérica nacida noble, con un pésimo gusto para emparejarse, inestable hasta la nausea, amiga de causas “nobles” y otras gaitas, no precisamente escocesas, y esta misma semana otro organizado por ese amigo del derroche y la hipocresía, contaminador en sus ratos libres y denunciante de Apocalipsis al módico precio de 240.000 euros, que es Al Gore y que ha denominado con la fastuosidad hortera que manejan los salvadores del mudo Live Earth. Siempre me ha llamado la atención la necesidad que tienen estos menesterosos intelectuales de montar saraos de este tipo. Más allá del autobombo y del marketing personal que les supone para sus carreras (algunas muy necesitadas de liquidez tras los excesos propios de la fama) o para su propia imagen, no creo que sirvan para mucho más, no a estas alturas del siglo XXI. La nunca suficientemente valorada Mary White menciona a su querido y añorado George Harrison como el culpable de todo, desde que organizó un concierto para denunciar la situación de Bangladesh. María, que seguramente es mucho mejor persona que yo, tiene desde luego una visión más pura de la naturaleza humana, incluida la de Harrison, que la mía, porque desde mi punto de vista el ex Beatle y ex cantante (lo digo por su condición de difunto) no deja de ser otro de los buenistas, alguno de ellos con oscuras intenciones, que tanto daño hacen a la humanidad. Más allá de la excelencia de su obra musical (en el caso de Harrison es clara y notoria –te recomiendo María que te agencies los éxitos reunidos de los Traveling Wilburys, reunión de amiguetes donde cantó GH y otros insignes dignos de ser tenidos en cuenta en la historia de la música pop-), esta gente podría haberse quedado mejor en su casa: cuando denuncian equivocan el mensaje, aunque esto no sería lo más grave, lo peor radica en que entre sus muchos seguidores hay políticos, esa especie sedienta de votos e imagen pública capaces de llevar a cabo costosas campañas y políticas a cargo del contribuyente con todo lo que han “descubierto”. Puede que hasta ahora alguien me pueda echar en cara que no he aportado ninguna razón para abominar de estas variaciones del célebre “lleve a un pobre a su mesa” que tan acertadamente rodó Luis García Berlanga. Primero, el mensaje es erróneo, siempre se fijan en las consecuencias de lo que está pasando, que si hay mucha pobreza, mucho hambre, muchos muertos, mucha violencia, pero nunca en las causas. Nunca se plantea un profundo análisis de la situación, las razones que la han originado, lo complicado que es detectarlas y mucho menos detenerlas. Todo se generaliza, se trivializa pese a que no es lo mismo que haya refugiados por una guerra entre países, que los haya por una guerra civil, no es lo mismo una revuelta política que un genocidio racista, no es lo mismo el hambre originado por un régimen como el de Castro en Cuba, que el que provoca cualquier sacamantecas africano. Una vez equivocado el diagnóstico, el tratamiento es siempre es el mismo. Como la culpa de todo esto la tiene el capitalismo global, el libre mercado, el sucio yanqui, el judío miserable, el occidental aburguesado e insolidario, da lo mismo si se mueren negros a manadas o se deshielan todos los glaciares, si la guerra destruye toda una sociedad o si la rana saltarina de culo gordo desaparece, se pide dinero a espuertas para ser entregado a aquellos que salvarán al mundo, es decir la ONU, esa miserable organización tan llena de miserables, los gobiernos sospechosos de corrupción y las ONG con el manual de Marx entre las manos, incluidas muchas de carácter religioso. Y con eso, entregando dinero y recursos a Gobiernos necesitados de presupuestos para “políticas medioambientales” o a los gobiernos corruptos del tercer mundo, creemos que ya hemos hecho todo lo necesario. ¿Para cuándo un concierto a favor del capitalismo global y del libre mercado, para cuándo un concierto contra los aranceles y las barreras comerciales, para cuándo un sarao a favor de la reducción de los impuestos, de la limitación del estado, de la propiedad privada, de la libertad? A ese sí que me apuntaba. 1 de Julio de 2007Rubalcaba sí que sabe
Pues sí señor, estamos ante un genio. ¡Cómo no se le habría ocurrido antes a alguno de los gobiernos de Felipe González! Según se recalca hoy en elpais.com, el ínclito ministro asegura que: “Los españoles conducen más despacio y beben menos gracias al carné por puntos” Y supongo que con la ley antitabaco y la que se sacarán de la manga para evitar los cuerpos o muy anoréxicos o con grandes lorzas, tendremos menos cáncer y comeremos mejor. A sí, se me olvidaba y con “Educación para la Ciudadanía” pensaremos mejor, sobre todo eso, no vaya a ser que alguno se le ocurra algo que no salga en el guión y tengamos un disgusto.... Pues que viva la ingeniería social. Archivo2003:
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