liberalismo.org
Portada » Bitácoras » La Hora de Todos » Enero 2005

La Hora de Todos: Enero 2005

26 de Enero de 2005

Bye Bye, New York
Queridos amigos,

Dejo Nueva York donde he pasado un año y medio fantástico, y me voy a Madrid a incorporarme a Libertad Digital. Tengo una suerte enorme por poder colaborar en ese medio y ahora mi suerte es aún mayor, porque podré entrar en la plantilla.

Me cuesta escribir sobre Nueva York. Sigo mirándola con asombro, como Martínez Soria en el abuelo llega a la ciudad. De tan cosmopolita resulta acogedora, ya que desde el primer momento te das cuenta de que eres uno más. Aquí hay una variedad de tipos humanos, una confluencia de razas y de culturas como no la hay en otro sitio. Ni en mi querido Londres. Muchos hablan de integración. Que hagan una visita a Nueva York y vean qué es integración. Y acaso, que luego se den un garbeo por los guetos de París. El contraste no puede ser más vivo.

Voy a echar de menos a la gente. Muchos de quienes vienen a esta ciudad son personas con inquietudes y se gana mucho con su compañía. Además fuera de tu país y en una ciudad tan dura como es esta en ocasiones se hacen buenas amistades si das con personas que valen. Ha sido nuestro caso.

Y voy a echar de menos la ciudad. Sus calles y edificios, el río que veo a diario desde mi ventana, los barrios más queridos, las librerías, los restaurantes y bares, las actuaciones en vivo... Lo que no echaré en falta simplemente lo olvidaré, hasta que vuelva.

Pero voy a mi ciudad favorita, con la familia y los amigos, y con la oportunidad de conocer personalmente a más amigos que me he hecho en este tiempo. Internet, que nos iba a aislar a todos ¿recordáis? Empiezo una nueva etapa profesional, a la que llego con toda la ilusión. Hay, además, otros proyectos.

En unas horas me cortan el cable y no podré actualizar mi bitácora. Así que quedará en suspenso hasta que pueda conectarme con el mundo. Pero volveré, como dijo McArthur.

Gracias, Arcadi. Tomo nota.
Prestopundit
Habla de España, después de que le diera noticia de The Spain Herald y otros sitios.
Ideas
La antigua Revista de LD, descargada de otros contenidos que se van a otras secciones, se convierte en Ideas, un nuevo suplemento que se suma a la sección recien creada de exteriores; estamos en un paso más en la renovación de los suplementos de Libertad Digital.

Pedro Schwartz, en China: ¿un peligro?, expone de forma clara y sencilla porqué es bueno el comercio internacional y el fenómeno de la relocalización:
La deslocalización de parte de la actividad de las empresas de fabricación y distribución textil no daña la economía española, por dos motivos: permite que compañías punteras de nuestro país no sólo sobrevivan sino que prosperen y fuerza a los empresarios y sus trabajadores menos productivos a desplazarse hacia nuevas actividades en las que España goza de ventaja relativa. El crecimiento de nuestro bienestar exige la readaptación de productores incapaces de competir con ciertos productos: en vez de producir lo que otros hacen más barato, nos conviene aprovechar nuestras ventajas relativas y así multiplicar nuestra capacidad de adquirir lo que China nos envía.

Y
La competencia puede tener un efecto desagradable en lo inmediato pero, dinámicamente hablando, nos fuerza a ser más productivos y por tanto eleva nuestro nivel de vida.

Hana Fisher ha escrito un artículo en el que algún párrafo revela que ella tiene más claro lo que quiere decir que lo que lo pueda tener el lector. Se le entiende mejor cuando compara Derechos "sociales" versus derechos "naturales":
Según los liberales, los derechos son los “naturales”, que son tres: a la vida, a la libertad y a la propiedad. Son inherentes al individuo. Eso significa que nadie se los otorgó, y por lo tanto nadie está facultado para quitárselos. El papel de Estado se limita a protegerlos eficazmente. Tienen como contrapartida la responsabilidad individual. Y aunque parezca una paradoja, ése es su talón de Aquiles. A muchos no les gusta reconocer que si han fracasado la culpa es enteramente suya.

Los estatistas proclaman los derechos “sociales”, que son otorgados por el Estado. Son múltiples, “artificiales” y hasta contradictorios entre sí. El poder político pasa a ser el árbitro entre los distintos grupos. Numerosos mortales se sienten liberados de una pesada carga. Ahora es la “sociedad” la obligada a “protegerlos”, y ellos deben exigir que sus “derechos” sean satisfechos.

Por último, Peter Turner da cuenta, una vez más, de la actitud mafiosa del ecologismo en relación con el DDT. El artículo merece su lectura completa. Pero destaco lo siguiente:
WWF inicialmente pidió una prohibición gradual y global de la producción y uso de DDT para el año 2007 [...]. La fecha límite de 2007 tenía por intención ser una herramienta motivacional [“motivational tool”] para animar a la necesaria asistencia técnica y financiera [al mundo en desarrollo].

Créanselo: los protestones admiten que la cifra sobre la que vociferaban tanto (“prohibamos el DDT en 2007”) era una “herramienta motivacional”, pura y simple. Era sólo una estratagema (bienintencionada, claro) para ordeñar a los países ricos, a ver si así aligeraban la pasta. Dense prisa en leer el original, que está en la página web en la fecha que les decimos
(18 de enero de 2005), pero que, cualquier día, bien podría ser cambiada.

Es decir, que con tal de sangrar a los países que más riqueza crean prefieren que mueran millones de personas (en países en los que no viven ellos), negando la utilización de un método eficaz contra las enfermedades. En su escala de valores la concienciación, despertar una conciencia social, que es como llaman ellos a sus objetivos de poder sin medida, está muy por encima de millones de vidas perdidas absurda e injustamente perdidas.
ABC del tipo marginal único
Madsen Pirie ha escrito una anotación para el blog del Adam Smith Institute, en el que da cuenta de que un tipo marginal único debería tener al menos, tres efectos principales:

1) Los ricos, quienes están en los últimos percentiles en generación de rentas, pagarán un tipo marginal menor del que pagan ahora, y en consecuencia tienen un menor desincentivo a la creación de riqueza. Este efecto tiene su influencia también en el resto de la gente. Los más pobres no pagan impuestos.

2) Esta fiscalidad menos confiscatoria y más sencilla permite un mayor crecimiento económico, que aumenta como consecuencia el esfuerzo fiscal de algunos. En concreto de quienes más renta generan, a pesar de que el tipo al que contribuyen es menor. Como la renta que generan (y que declaran) es también mayor, el resultado total es un aumento de la cantidad que va a parar al Estado. Es una cantidad mayor, pero proporcionalmente, en función de sus ingresos, más pequeña.

3) Hay una magnitud que no hemos tenido en cuenta y es la proporción que los más ricos pagan sobre el total de los ingresos del Estado. Por lo que a esto se refiere, los ricos acaban aportando más proporcionalmente que antes, del total de los ingresos del Estado. Y los más pobres, menos.

Estas ideas están expuestas aprovechando un excelente artículo de Allister Heath, titulado Flat rate tax revolution is gathering momentum, en el que repasa cómo en los últimos años la propuesta de un tipo marginal único está ganando adeptos en todo el mundo. Me hace gracia la frase en España dos asesores económicos del Gobierno pidieron recientemente un tipo marginal único del 30%. Esta propuesta tiene adeptos en Alemania y también en China.

25 de Enero de 2005

Heilbroner II
Quiero destacar esta cita de Robert Heilbroner sobre el capitalismo y el socialismo:
Capitalism has been as unmistakable a success as socialism has been a failure. Here is the part that's hard to swallow. It has been the Friedmans, Hayeks, and von Miseses who have maintained that capitalism would flourish and that socialism would develop incurable ailments. All three have regarded capitalism as the 'natural' system of free men; all have maintained that left to its own devices capitalism would achieve material growth more successfully than any other system. From [my samplings] I draw the following discomforting generalization: The farther to the right one looks, the more prescient has been the historical foresight; the farther to the left, the less so.

Es decir:
El capitalismo ha sido indudablemente un éxito, como el socialismo ha sido un fracaso. Esta es la parte dura de aceptar. Han sido los Friedman, los Hayek, los von Mises quienes han mantenido que el capitalismo triunfaría y que el socialismo desarrollaría incurables males. Los tres han hablado del capitalismo como un sistema 'natural' de hombres libres; todos han mantenido que, dejado en su propio mecanismo, el capitalismo alcanzaría un crecimiento material de forma más exitosa que cualquier otro sistema. Desde [mis impresiones] yo atisbo la siguiente incómoda generalización: En cuanto uno mira más a la derecha, las previsiones históricas han sido más certeras; cuanto más a la izquierda, menos.

Súmese a las extractadas por Albert Esplugas. En general el artículo de Boaz es recomendable.
Exteriores
A la buena noticia de ayer en LD se suma hoy la aparición de un nuevo suplemento, éste dedicado a asuntos exteriores. Y lo ha hecho magníficamente, nada menos que, entre otros, con un artículo de Carlos Ball sobre la reforma agraria de Chávez en Venezuela y otro de Daniel Pipes, sobre Mahmud Abbás.

Carlos Ball explica la nueva experiencia democrática de Venezuela de este modo:
La Ley de Tierras autoriza al Gobierno a expropiar las tierras que los burócratas consideren indebidamente utilizadas, como también en aquellos casos en que logren conseguir algún error en su titularidad. Y ya los venezolanos conocen la forma de operar de la burocracia chavista: en la obtención de una partida de nacimiento, cédula de identidad, pasaporte, copia certificada de cualquier documento legal, y hasta en la inscripción de los ancianos para recibir sus pensiones, cada “error” es una fuente potencial de ingresos para el funcionario, a la vez que un retraso de varios meses para el ciudadano.

Como en el caso del gobierno de progreso de Mugabe en Zimbawe, Chávez va a llevar a sus compatriotas a la muerte por inanición. En un año veremos las hambrunas.

Por su parte el historiador Daniel Pipes concluye en su artículo que
Abbás demuestra flexibilidad táctica. Al contrario que Arafat, que nunca llegó a abandonar la herramienta terrorista que le había traído su riqueza, poder y gloria, Abbás ve la situación de manera más lógica. Si detener la violencia contra Israel sirve mejor a su objetivo de eliminar el Estado judío soberano, ése es su programa.

Es más:
Para Abbás, estamos en 1930. Comprende la necesidad de enfriar las cosas. Como alguien que sabe valorar las circunstancias de modo realista y responder discretamente a ellas, es un enemigo para Israel potencialmente más formidable que el ostentosamente perverso, ciegamente violento y monótono Arafat.

Yo confío en el criterio de Pipes, por lo que probablemente estamos ante una mala noticia. Es más, si este es un líder moderado y se plantea eliminar a Israel, me temo que tenemos guerra para siglos.

Y por último, me fijo en un artículo de Julio Vidaurreta y Mario Noya sobre el doloroso asunto de Gibraltar, en el que resumen los comentarios de varios expertos realizados en un desayuno de trabajo organizado por Aliter sobre ello.

24 de Enero de 2005

Excelente noticia
Libertad Digital ha anunciado que saca The Spain Herald. Es una excelente noticia cuya importancia solo podemos atisbar. Mi más sincera enhorabuena.
Heilbroner
Una de las cosas más chocantes de la blogosfera siniestra española es que no saluda, si quiera, a quienes podrían ser sus líderes intelectuales. Para saber, por ejemplo, de Galbraith, tenemos que leernos a nosotros mismos.

Veo esta falta un poco perplejo, y a la vez divertido y preocupado. Esto último porque pasan cosas como que muere Robert Heilbroner y no se ha dicho absolutamente nada. Heilbroner es un economista e historiador socialista, autor de un libro entretenido pero desastroso al fin, The Worldly Philosophers : The Lives, Times And Ideas Of The Great Economic Thinkers, que historia la ciencia económica. Ha tenido mucha repercusión y no buena. Cuenta la historia de esta ciencia como un camino creciente hacia el perfeccionamiento, que culmina con Keynes. Mark Skousen sugirió en su momento a Murray N. Rothbard escribir un libro breve que hiciera de alternativa al de Heilbroner. El resultado fue nada menos que sus dos volúmenes de historia de las doctrinas económicas, una obra maestra por desgracia inacabada. Skousen no estaba pensando en eso, sino en libro más breve, por lo que se lanzó a escribir él mismo su The Making of Modern Economics: The Lives and Ideas of the Great Thinkers. Que hay que leer, porque hace una colorista y entretenida historia de la economía, pero con precauciones.

No obstante hay que reconocer a Heilbroner la honestidad, que en su caso debió de ser brutal, de decir en su momento que Mises, en su crítica teórica del socialismo, estaba en lo cierto.

22 de Enero de 2005

Mac mini
A las nueve de la mañana estábamos mi mujer y yo haciendo cola en la calle con quince grados farenheit, unos nueve celsius bajo cero. Un plan poco apetecible, en principio, para un sábado. Pero no teníamos más remedio si queríamos asegurarnos de que, una hora más tarde, saldríamos de la tienda de Apple en Prince St con un Mac mini, que hoy salía al mercado por primera vez. Es el último éxito de Apple, con el que pretende ganar terreno a costa de PC.

El argumento principal es muy convincente: The most affordable Mac ever, dice la publicidad. El Mac mini más básico cuesta 499 dólares; es un G4 con 60 gigas y más pequeño que la caja roja de bombones de Nestlé. El de 80 gigas, con todas las mejoras, apenas supera los 1.300 dólares. La competencia hace que las mejores empresas reúnan los mejores esfuerzos y los pongan, junto con los medios más adecuados, a nuestro servicio.

Ví el otro día, en la bitácora de Nacho Escolar, la imagen del Mac mini con una hoz y un martillo, sacada del blog La Fragua. Ordenadores para el pueblo, titulaba Nacho su anotación, siguiendo la broma de Toño en su fragua. Ni que decir tiene que las múltiples referencias al marxismo sobre un producto tan típicamente capitalista como un ordenador personal resultan de un sarcástico que casi duele, y ponen en evidencia que mientras el comunismo ha anegado el planeta con falsas promesas, el capitalismo ha hecho lo mismo con bienes.

Donde le han dejado.

21 de Enero de 2005

Góngora y los del Río
Jamás les perdonaré a los del Río la Macarena. Pero he de reconocer que me caen bien, especialmente desde que reconocieron que no van a votar en contra de la Constitución Europea porque no la han leído. Será porque no les va el culteranismo de Góngora.

Yo he pasado por el penoso ejercicio de leerme la Constitución Europea antes de votar, al igual que hacen otros. Pero creo que sobran las razones para el no.

Actualización: No puede ser más característico de los socialistas. Venden como bueno un instrumento legal que refuerza la Europa burocrática, pero dicen que no es necesario que leamos el texto. No confían en la decisión propia informada de la gente. Son ellos quienes nos dicen qué es y qué no es bueno. Un nuevo motivo para el NO.
Periodismo Digital
Con la bitácora de Arcadi Espada me hubiera ahorrado cinco años de carrera (Periodismo). No es que no lo pasara bien, y eso. O que no aprendiera. Pero no todas las semanas aprendíamos de periodismo como lo hago a diario con Arcadi.

En su última anotación Arcadi Espada dice que no hay periodismo digital. Estas son sus palabras:
Porque el periodismo digital no existe. Al menos en España. Al menos como un periodismo netamente diferenciado del tradicional. Los principales medios digitales de información son los principales medios tradicionales de información. Con dos excepciones. Libertad Digital, que es, fundamentalmente y por utilizar términos convencionales, un periódico de opinión y análisis, y Periodista Digital que, por el momento, y a pesar de sus crecientes esfuerzos, es un utilísimo resumen diario de artículos y una imponente base de links.

En este punto me pregunto, ¿Qué entiende Arcadi por periodismo digital? Imagino que ha de ser periodismo. En sus palabras el periodismo es la narración de hechos inéditos o la descripción de los hechos; definiciones que no llamarán la atención a quien le sigue habitualmente. Si eso es el periodismo, ¿Qué será el digital? Uno podría pensar que el periodismo de siempre, pero con el nuevo soporte. Los gurús del nuevo canal tendrán más y mejores ideas que las mías, pero a mi entender lo que ofrece internet es:
1) Un periodismo escrito, por lo que se diferencia de los canales audiovisuales.
2) Un periodismo pegado a la actualidad, como el de los canales audiovisuales, y a diferencia del papel. A lo más que ha llegado el papel es a las varias ediciones y al vespertino. La versatilidad de internet es mucho mayor, porque se reforma de cada edición solo lo necesario, en el momento.
3) Una distribución nueva, sin los condicionamientos del papel e incluso de los canales audiovisuales. No existen los medios locales sino en la temática.
4) El hipertexto como nueva estructura narrativa.

Luego entiendo que el periodismo digital no se distinguirá netamente del periodismo tradicional más que en cuanto al aprovechamiento del nuevo canal. Como puedan diferenciarse el periodismo de Plan of Attac del que se hace en The Wall Street Journal y éstos del de la BBC.

El motivo de que no exista, en España, periodismo digital es claro, según Arcadi Espada:
Hasta el momento el presunto periodismo digital está subordinado al periodismo de papel. No sólo en España, pero hablo de España. No hay una sola noticia de importancia que se haya dado en España en un periódico estrictamente digital. Hasta ahora los medios tradicionales no se han visto obligados, ni una sola vez, a citar como fuente de su rebote a un medio digital. Hablo de noticias.

Pero estoy seguro de que esto cambiará en breve.

Resulta muy interesante la última consideración del periodista y escritor:
No hay periodismo digital, pero sí hay crítica del periodismo, y toda ella es estrictamente digital. Ésa es hasta ahora la novedad. Pero muy importante. Hasta el punto de que en esa crítica (inexistente por su intensidad y su eco en toda la historia del periodismo universal) están comprendidas las únicas esperanzas de una renovación profunda del periodismo.

Esta crítica del ejercicio de informar la encontramos en lo que he llamado periodismo disperso (y aquí y ver también aquí), y que podría llegar a ser la mayor renovación de la profesión en su historia.

20 de Enero de 2005

Los masones
César Vidal, como si hubiera interpretado mis últimas curiosidades, ha sacado un nuevo libro (el de este mes, cabría decir), en el que cuenta la historia de los masones.

A mí me parece un objeto de estudio de lo más interesante. Sobre todo últimamente.
Liberticida, pero solo en los horarios, ¿eh?
Roger Colom invita a leer un artículo titulado Restricciones a la libertad... sólo de horarios. Para empezar, podría haber añadido.

Roger lo presenta con una serie de razones de lo más peregrinas. Las urbanizaciones, dice, son caras y hacen que los servicios públicos se tengan que llevar a ellas. ¡Malditas! ¡Con lo ordenadito que queda todo en países sin libertad de horarios!

El artículo no es más acertado que los comentarios del bueno de Roger Colom. Los autores (hablan en plural) se llaman Manuel García Ferrando, y repiten las falacias de siempre. La libertad de horarios, amigos, barrerá de las calles cualquier asomo de comercio pequeño y tradicional. Como no hay nada más conservador que un buen progresista, Ferrando temen porque el pequeño comercio desaparezca perjudicado por las libres acciones de los ciudadanos informados. Esto es inadmisible, nos dicen los universitarios Manuel García.

Nos muestran que esta es una lucha en un ring, con el pequeño comercio y los sindicatos a la izquierda y los representantes de la patronal de las grandes superficies a la derecha. Genial. Es como si el espíritu liberticida estuviera reñido con la honradez intelectual. ¿Y los consumidores donde los colocamos? ¿De arbitro? ¡Pero si la limitación de horarios son una restricción de libertad también de los consumidores! Pero ante el dilema de ser honesto u optar por ocultar lo obvio y manipular Manual García no han dudado.

Dicen los autores del artículo:
Si comenzaran a cerrar los pequeños comercios, la mayor parte de los barrios de nuestras ciudades iniciarían una desintegración de la vida urbana que conduciría rápidamente a que nuestras ciudades se parecieran cada vez más a esas impersonales, y deterioradas, ciudades norteamericanas, en las que a partir de media tarde cesa prácticamente el palpitar de la vida urbana con el cierre de las oficinas y bancos, y el traslado masivo de los que allí trabajan a sus residencias familiares y a las grandes superficies comerciales de fuera de la ciudad.

Resulta, señores, que vivo en una ciudad estadounidense. Y que he visitado otras dos. Se considerará poca muestra Nueva York, Boston y San Francisco, pero lo que veo es exactamente lo contrario de lo que dicen los doctos Manuel García. En Nueva York, en concreto, no hay manzana sin uno o más ultramarinos. Delis, se hacen llamar aquí. Suena pretencioso que se autodenominen delicatessen, pero no más que autodenominarse profesor de universidad, aunque sea de la Universidad de Valencia. Uno muy cercano a mi casa abre las 24 horas del día todos los días del año. ¿De qué degradación habláis? ¿De qué falta del pequeño comercio? Jamás he visto más pequeño comercio que en esta gran ciudad. Y me he recorrido toda Europa a excepción de Grecia y los países nórdicos. Y toda España, con muy escasas excepciones. En ninguna ciudad he visto la vitalidad del pequeño comercio como aquí, con absoluta libertad de horarios.

Esto de mentir sobre los Estados Unidos es una enfermedad de lo más extendido. Pero no es lo único a que recurren los autores. Junto con falacias de toya laya, Manuel García Ferrando se despachan con el colmo de los colmos, diciendo que las ciudades han de mantenerse como a ellos le gustan, pero que ha de ser así con el consenso de la mayoría de la población. Y lo que propone en consecuencia es limitar la libertad de todos.

En primer lugar, la libertad es un derecho inalienable y ninguna regla mayoritaria puede alegarse para socavarlo. En segundo lugar esa elección no tiene porqué coincidir con la de los Manuel García. En tercer lugar, la libertad de horarios la ejercerían, como consumidores, prácticamente todos los ciudadanos en algún momento. Y en cuarto lugar, el que quiera pequeño comercio que se lo pague. Pero que no intervenga en los derechos de los demás.

P.S. Lo siento, pero el mayestático no me gusta para los artículos.
Discurso de investidura de GWB (liveblogging)
Son las 12 aquí, y tras haber jurado, George W. Bush comienza su discurso. (lo iré actualizando) (Es lo que dice, no sus palabras necesariamente)

Se refiere a sus cuatro años como muestra de lo que va a hacer. Comienza haciendo referencia al 11S y a la lucha contra el terrorismo, que enlaza con la lucha contra el comunismo. Es decir, en favor de la libertad. Resalta el valor de la libertad.

La supervivencia de nuestro país depende de la libertad en otros países. La expansión de la libertad en otros países es nuestro mejor seguro.

Habla de los derechos individuales y el autogobierno. Todo ello como herencia de los antepasados en su país. Ahora es el momento de luchar por estos valores dentro y fuera.

Nos defenderemos con armas cuando sean necesarias. Bajo el imperio de la ley.

America no impondrá su modo de actuar, pero ayudará a los demás a encontrar su camino a la libertad.

La influencia de América no es total, pero sí considerable y haremos uso de ella por la causa de la libertad,

Defiende la injerencia humanitaria como guía de la política. No hay justicia sin libertad, ni derechos humanos sin ella.

No aceptamos la existencia de tiranías permanentes.

Los demócratas que sufran opresión en sus países saben que contarán con el apoyo de Estados Unidos.

Los aliados de USA sabrán que dependemos de su ayuda. La unión de los países democráticos en la promoción de la democracia es esencial.

Nuestra tradición libertadora ha hecho que hayan encontrado libertad decenas de millones de personas.

Tenemos una labor de protección de la libertad en casa. Habla de la independencia económica en oposición de la dependencia económica. Seguridad Social y reformas. Menta la Ownership Society.

Haremos de cada ciudadano el agente de su propio destino como camino a un mejor futuro. Carácter privado, integridad, tolerancia. Todo ello reside en el autogobierno. En las familias, sostenidas en comunidades e instituciones. América ha ido siempre adelante mirando a lo bueno que ha recibido, que ha heredado.

Libertad no significa independencia unos de otros. Llama a la compasión y la ayuda provadas.

Nuestro país ha de abandonar cualquier resquicio de racismo.

Los americanos por elección y por nacimiento están destinados a unirse por la libertad. La unidad como instrumento de lucha contra el terrorismo y defensa de los derechos y libertades comunes.

Miramos con confianza en la victoria de la libertad, no por historicismo o porque nos creamos invencibles. Porque es la esperanza eterna de la humanidad. La historia tiene una dirección visible, marcada por la libertad.

Estamos preparados para los mayores logros en la historia de la libertad.

Que Dios os bendiga y bendiga a los Estados Unidos de America.


Pasado ya el momento, hay que remitirse aquí.
Delitos de opinión
El socialfascismo en el poder quiere reinstaurar el delito de opinión.

Es solo la última manifestación de una decidida política de lucha contra la libertad de expresión.

19 de Enero de 2005

Alá lo quiere
El reaparecido Alfonso Rojo, en su última columna de ABC, recuerda que Los islámicos no han dado ni un duro, ya que
A la hora de la verdad, los islámicos no han soltado un duro. Los ricachones de Kuwait y los príncipes saudíes, que nadan en petrodólares y llevan años financiando de tapadillo a los terroristas de Bin Laden, han prometido un poco más que España, pero el resto ni se ha retratado.

No explica el motivo, sin embargo. Y es que de acuerdo con los representante de la religión de la paz Alá lo ha ordenado. Varios sermones pronunciados en Arabia Saudita, donde la denominación islámica prevaleciente es el wahabismo, indican que con el tsunami Alá ha castigado a hindúes, Cristianos, Budistas, y a los musulmanes no wahabis. Shaykh Salih Fawzan al-Fawzan, un alto funcionario de la administración saudí, recordó en la televisión que se sabe de antiguo que en las ciudades en que se permiten la usura y la fornicación, Alá permitirá su destrucción.

Está claro que hay otras prioridades, como por ejemplo matar al infiel, muy por encima de la ayuda humanitaria. Algo me dice que con el Islam Zapatero se ha quedado colgado y con la brocha en la mano, con su pretenciosa alianza de civilizaciones. No sé qué espera de ellos, aparte de apoyo en la destrucción de nuestra cultura.

18 de Enero de 2005

Una lección de economía
Observando las reacciones a la explicación de porqué los salarios mínimos crean desempleo y no benefician a empresarios y trabajadores sino que les perjudican, compruebo por enésima vez la pretensión, o más bien el ciego deseo, de que las leyes económicas no se cumplan o se deroguen.

Si algo enseña la teoría económica es que podemos elegir los fines de la política, podemos elegir los medios para conseguirlos, pero lo que no podemos elegir es que los medios a que acudimos (control de precios, cuotas a la producción, controles de calidad...) lleven a los fines que deseamos, y no a otros. Lo explicaré con un ejemplo.

Tengo un amigo que se llama Carlos. Él dijo en una ocasión que prefería que los ricos hicieran gala de lo que tienen por medio de lujos y no se dedicaran a acumular sin término.

Mucha gente piensa lo contrario. Cojamos a una persona que se llame Álvaro, para personalizar a alguien que odia la ostentación del lujo y que lo que desearía es todo lo contrario; que los ricos, por muchos medios que tuvieran, no mostraran su riqueza en bienes externos.

En tal caso se podría dar la siguiente situación:

Carlos desea las ostentaciones de lujo a los ricos, y en consecuencia propone que se impongan tipos altísimos a las ganancias de capital.

Álvaro quiere que ante todo prevalezca la frugalidad ante la ostentación, y en consecuencia propone que se impongan tipos altísimos a las ganancias de capital.

De tal modo que tenemos dos objetivos contrapuestos que se buscan proponiendo la misma medida. Solo la teoría económica nos muestra quién tiene razón.

Por supuesto, es Carlos quien ha hecho la propuesta correcta. Supongamos que el tipo impositivo es del 90%, por ejemplo, y el tipo de interés habitual fuera del 10%. En tal caso veremos qué pasa con una persona que tiene un capital de 100 millones de pesetas. Si invierte esos 100 millones obtendrá no los 10 millones que habría ganado en un mercado libre (sin imposiciones), sino un millón, porque los otros nueve van al fisco. De modo que la inversión de 100 millones le renta un millón de pesetas. Otra opción para esos 100 millones consiste en comprarse un F50 (supongamos que cuesta los 100 millones). En tal caso el coste de comprarse el Ferrari es de un millón de pesetas, que es lo que habría ganado de invertir su capital. Probablemente lo considere un coste muy bajo y por tanto opte por comprar el coche.

Supongamos que cambia el ministro de Hacienda y con la nueva fiscalidad el tipo sobre las ganancias de capital fuera del 10% en lugar del 90%. En tal caso la renta después de impuestos de sus 100 millones sería de 9 millones al año. Luego lo que deja de ganar (el coste) por comprarse el F50 son ahora 9 millones de pesetas. En tal caso probablemente se lo piense tres veces antes de comprarse el F50, o incluso no lo haga, ya que lo que tiene que renunciar por hacerlo es mucho.

Luego la alta fiscalidad sobre las rentas de capital fomenta el gasto en lujo (el consumo), como deseaba Carlos, y no lo contrario, como deseaba Álvaro. Ambos eligieron su objetivo de política económica. Ambos eligieron la medida para conseguirla. Pero lo que no estaba en su mano es elegir que la medida que han propuesto lleve a los objetivos que querían.

Lo mismo ocurre con las leyes de salario mínimo y con cualquier intervención económica.
Con el sudor de tu frente
Me ha llamado la atención este reportaje, porque he visto nada menos que el nombre del eximio Israel Kirzner. El reportaje para 5D de Patricia Colino comienza,
Schumpeter creía que era cuestión de liderazgo. Knight, de la habilidad para convivir con la incertidumbre y de la confianza en uno mismo. Kirzner, de la creatividad y el talento para explotar las oportunidades de negocio. Ninguno de estos tres economistas teóricos de la actividad empresarial acertaría del todo con la percepción que tienen los empresarios españoles sobre las causas de su éxito.

Bueno es eso, que no se citen solo austríacos como Mises o Hayek. Por cierto, estos empresarios a quien no hacen caso no es a los citados economistas, sino a cierto ministro que dijo que España es el país donde más rico podía uno enriquecerse. Sin hacer mención al esfuerzo y el ahorro.

Pero además de ese brillante comienzo el estudio en que se basa la información de 5D trae alguna consideración interesante:

El 70% de los españoles jamás se ha planteado la creación de una empresa. Por tanto hay poco espíritu empresarial entre los españoles.

Un dato preocupante es que, en este mundo crecientemente globalizado solo un 6% del empresariado sería capaz de negociar en un idioma que no sea el inglés. Nos va a pillar el bull.

Otro dato que me llama la atención es que en 2003 creció un espectacular 50% el número de personas implicadas en nuevas iniciativas empresariales, dice Patricia Colino. Este dato prueba que la situación económica y financiera había mejorado mucho en España y que había una gran confianza en el futuro.

Ah, pero...
Ventanas Rotas
La falacia de las ventanas rotas (romper una ventana hace que aumente la riqueza porque se da trabajo a los fabricantes de ventanas) es antiquísima y aún más falsa que vieja. Se ha llevado el argumento hasta su máxima expresión, para decir que los desastres naturales o las guerras son beneficiosas para la economía. Esta última idea ha sido aprovechada por toda laya de estatistas, a ¿izquierda y derecha?

dicha falacia resurge en cuanto hay ocasión y el reciente desastre del tsunami ha sido solo la última. La falsedad del argumento no puede ser más evidenciable. Solo hay que partir de que los medios con que contamos son siempre escasos. Solo perdiendo de vista este hecho natural e inevitable se pueden decir cosas como que la destrucción de riqueza crea riqueza. Si se rompe una ventana se pierde el valor de la misma. Entonces se alega que el ventanero obtendrá empleo, por lo que la ruptura de la ventana ha contribuido al empleo, y por tanto a la producción. Pero entonces hay que señalar que siempre hay cosas que se pueden hacer, se necesitan y no se han hecho, con el trabajo del fabricante de cristales y con su capital. Por lo que, de no estar dedicados a reparar lo perdido se destinarían a crear nueva riqueza.

Gabriel Calzada ha retomado la crítica a la falacia de las ventanas rotas, develada en su momento por Bastiat, y la ha convertido en un magnífico artículo.

16 de Enero de 2005

Deutschland uber alles! II
Ya sabéis la respuesta al I. Ahora queda por averiguar quién pensaba que no todas las razas eran creadas iguales y que Alemania debería recurrir al terror contra los Eslavos. La solución, aquí.

15 de Enero de 2005

Jobless recovery?
Con el crecimiento recuperándose a marchas forzadas, las elecciones acercándose a toda prisa y el empleo neto en tasas negativas desde que Bush II pisara la Casa Blanca, los medios de comunicación hacían grandes pronunciamientos sobre la recuperación sin empleo. Quizás, acaso, se podría haber considerado que le tocó lidiar con un par de cosillas; la caída de los .com, espectacular como su ascenso, y un ataque terrorista que, creo, hubo a comienzo de su mandato.

Bush ha apostado por las rebajas de impuestos. Esas rebajas que beneficiaban especialmente, nos informaba la komisaria Rosa María Kalaf, a los ricos. Unas rebajas que crean desempleo, según economistas de reconocido prestigio, como el premiado Paul Krugman.

Bush, y su equipo económico (y muchos economistas) tenían una visión distinta, mucho más acertada. Si se rebajan los impuestos, la gente obtiene más por lo que trabaja. En consecuencia trabajarán más. El economista jefe de los asesores del Presidente, Greg Mankiw, pronosticó que en 2004 se podrían crear 2,6 millones de puestos de trabajo. Nadie se lo creyó, y yo tampoco. Y de hecho no se han cumplido las previsiones federales. Pero se han quedado muy cerca: 2,3 millones, 2,5 desde agosto; lo suficiente como para callar a los más escépticos. La tasa de desempleo ha caído del 6,3% al 5,4%. El año que entra podría caer por debajo del 5%.

Más aquí.

14 de Enero de 2005

Buenas vallas hacen buenos vecinos
He hecho esta introducción, porque veo gracias a Nacho Escolar, que Carlos Sánchez Almeida ha respondido a Pepe en una anotación que titula, significativamente, A desalambrar: raíces políticas del procomún. En él hace una serie de consideraciones que van más allá del copyleft y que se refieren a la concepción de la historia universal. No puedo sino discrepar profundamente de su visión de las cosas, como explicaré de inmediato también, como en su caso sin rasgo de acritud.

En concreto, él dice que
Hablar de propiedad material e inmaterial es una falacia. Desde que, allá por el Neolítico, una serie de individuos decidieron aplicar sus conocimientos sobre las semillas a la explotación de otros seres humanos, el control del conocimiento ha determinado todos los tipos de propiedad.

Los errores son varios, aunque su intuición de que la propiedad surgió en el neolítico es muy poderosa y yo la creo cierta. La revolución neolítica no es tanto el descubrimiento de la agricultura, como el descubrimiento de la propiedad sobre la tierra.

Dice Carlos que el control del conocimiento ha determinado todos los tipos de propiedad. Creo que esta afirmación necesitaría de alguna prueba, o al menos de algún perfil concreto que ayude a su interpretación.

El conocimiento, recurro de nuevo a Hayek, está disperso, y tiene determinadas características. Nos ocupamos del que es relevante para la acción humana, que es de tipo práctico y subjetivo. Son juicios de valor y de relevancia, ideas sobre cómo son las cosas y cómo se relacionan. Pero este conocimiento solo existe en las mentes de las personas. No está centralizado en ningún sitio, porque su carácter práctico y subjetivo lo impide. Además, no todo ese conocimiento es articulable por lo que no se puede recoger por completo en expresiones formales. Pero es que para colmo, ese conocimiento (que tiene un carácter contingente), es a su vez cambiante, sin que ninguna consideración del presente pueda servir para adivinar el curso futuro del mismo. Resulta esencial tener esto en cuenta, porque así podremos evitar ciertos errores. El conocimiento no está ahí, para que lleguen unos y lo controlen. Se crea, transmite, evoluciona, cambia. Y lo que una persona puede hacer es adquirir no más que una parte infinitesimal del conjunto. El problema social consiste, en gran medida, en cómo coordinar las acciones de millones de personas con conocimientos y fines distintos y cambiantes.

La apropiación, por su parte, exige conocimiento, como cualquier acto humano. Pero eso es solo parte de la cuestión, y según cómo se defina. La propiedad, como he explicado antes, es una institución que surge de la escasez. El conocimiento de esa escasez es un juicio personal, subjetivo y referido a un recurso concreto. Ese conocimiento es necesario, sí, pero no está simplemente ahí para que alguien se apropie de él, sino que surge del propio actuar humano.

Pero sigue Carlos Sánchez Almeida:
La historia de la humanidad ha sido una historia de luchas donde siempre han perdido los mismos: aquellos que sólo contaban con el fruto de su trabajo. Todas las revoluciones que en el mundo han sido sólo han servido para cambiar unos amos por otros.

Apuntarse, a estas alturas de la vida, a una interpretación marxista de la historia exige un valor enorme que solo le puedo reconocer. Diré solo un par de cosas. La categoría de quienes solo cuentan con los frutos de su trabajo no se aplica prácticamente a nadie, en las sociedades avanzadas. ¿Quién no ha ahorrado capital en su vida? ¿No es cierto que muchos poseen la casa en la que viven? ¿No es verdad que son también muchos quienes tienen activos de otro tipo? Aunque necesiten de su trabajo para vivir, la mayoría de la gente es trabajadora y capitalista. Y en segundo lugar, si nos referimos, para entendernos, a quienes necesitan del trabajo para mantenerse, a lo largo de los dos último siglos su situación en los países capitalistas no ha hecho más que mejorar. Según se han desatado las servidumbres medievales y se han ido reconociendo los derechos individuales, dando lugar a lo que conocemos como capitalismo, la situación de los que son principalmente trabajadores no ha hecho más que mejorar. Así que el cuento de que siempre salen perdiendo no vale. Se pueden decir más cosas, pero lo dejo aquí.

Hay más en el mismo párrafo:
El salto cualitativo que representa Internet sólo servirá para sustituir una aristocracia por otra: lo único que se va a discutir es qué parte del pastel se llevan los nuevos intelectuales del régimen. Esa savia fresca que siempre necesita el sistema para regenerarse, ese papel que un día representaron los filósofos, que hoy está en manos de ejecutivos y que mañana desempeñarán cuatro tecnócratas.

Este discurso, que es el de Eco en Apocalípticos e Integrados, de que los de siempre lo controlan todo para mantener sus privilegios, no vale. Dí quiénes son. ¿Qué controlan y cómo? ¿De qué régimen hablas? Sugieres, pero no apuntas. Lo digo porque en esos términos, sugerentes pero oscuros, arcanos, no cabe la discusión racional. Por otro lado, internet es una red, si me permites el pleonasmo. Y no es fácil pensar que se controlará como a una organización jerárquica. Los habrá que, en la red, tengan mayor o menor éxito. Pero nada más. Cada uno será dueño de su sitio y de sus contenidos.

Y de nuevo. ¿Cuál es el papel que desempeñaron los filósofos? ¿Cómo han sido sustituidos por ejecutivos? ¿Ejecutivos de qué? ¿Porqué tecnócratas? Todas estas preguntas vienen de que no soy capaz de darles un contenido referido a la realidad. Algo que pueda ser siquiera debatido.

Dices:
El Conocimiento, como la Tierra, sólo tiene un propietario legítimo: el Ser Humano.

Pero el conocimiento tiene un carácter particular, concreto, contingente. Luego lo que importa es qué conocimiento. Y en manos de qué ser humano, no del Ser Humano como especie.

Más:
Las discusiones sobre alambradas siempre me han dado el mismo asco, las vistamos de Propiedad Intelectual o de Derecho Hipotecario. Toda la superestructura del Derecho, con sus jueces y sus fiscales, sus togas y sus puñetas, es una mera entelequia para asegurar la explotación. Por eso me ha gustado siempre la piratería, ahora y en el siglo diecisiete.

Carlos, cien millones de muertos en nombre del comunismo. No lo olvides. Resulta difícil hacernos a la medida. Pero es de proporciones descomunales. Y en nombre de la lucha contra la propiedad. Eso te debería dar una pista. Otra buena es la España de hoy, que con sus enormes fallos y lagunas es una sociedad basada en el derecho. ¿Dónde está el genocidio en la España de hoy? ¿Francia, Japón, Suiza?
Copy¿left?
Con motivo de una desgraciada comunicación de Microsoft, se ha planteado la adscripción ideológica del copyleft. Creo que después de lo expuesto en dos ocasiones por Antonio José Chinchetru más otra por Fígaro, no cabrá la duda de que lo dicho por el gigante del software no es más que una tontería.

Pepe Cervera, que siempre se hace leer, entró de lleno en el tema, diciendo que la pregunta sobre si el copyleft es de izquierdas o de derechas es errónea, porque éstas categorías pertenecen a la era industrial, que está dando paso a otra distinta, la de la información, a la que pertenece plenamente el Copyleft. Y sugiere que
En el siglo XXI la clave va a ser el control de las ideas. La batalla política se librará entre quienes creen en la propiedad intelectual fuerte (restrictiva y defendida con policial vigor) y quienes prefieren un enfoque laxo (en el que las copias están permitidas siempre, o en determinadas condiciones). Los primeros en el nombre de la economía arriesgan estrangular la creatividad con controles demasiado estrictos; los segundos pierden una fuente de ingresos conocida a cambio de otras teóricas que la hiperabundancia pueda generar en el futuro. De este eje básico de divergencia económica y legal surgirá buena parte del enfrentamiento político del futuro próximo.

Yo no lo veo exactamente así. La discusión está en cuál es el origen y la función de la propiedad, y si ésta cabe sobre la información como bien. El origen de la propiedad está en la escasez, y su función consiste precisamente en dar una solución viable a la misma. Las ideas ¿son escasas o sobreabundantes? En primer lugar no se pueden plantear la cuestión en esos términos genéricos, sino concretos, relevantes para la acción real de las personas. Es decir, dependerá de las ideas concretas. En segundo lugar las ideas no están ahí, sino que hay que crearlas, adquirirlas, transmitirlas. En este proceso de transmisión, las ideas se hacen comunes. Es decir, se comunican. Lo curioso, y donde creo que está el quid de la cuestión, es que cuando se comunica una idea ésta no se merma. Sino que sigue en poder de quien la tenía en primer lugar. De modo que al hacerse comunes, las ideas no se dividen, sino que se multiplican. Solo apunto estas ideas para plantear la cuestión, no para resolverla. Y para situarla. Es un problema de definición de derechos de propiedad, no una lucha entre restricciones e ingresos contra libertad y creatividad.

El Copyleft es una forma de gestión de las propias ideas. Como dice Antonio José, lo siento por muchos, pero el Copyleft es perfectamente liberal, puesto que me da una total libertad para hacer y dejar hacer lo que yo quiera con mi propiedad.

13 de Enero de 2005

Ahora que tras el tsunami se calcula que podrían perder la vida unas 100.000 personas por causa de la malaria, es hora de que los ecologistas comiencen a rectificar de verdad.
Dilema
No es la primera vez que se produce. Recientemente, un joven apaleó con un bate el vientre de su exnovia, que albergaba el hijo de ambos, y que murió en consecuencia.

¿Lesiones o asesinato? Asesinato, por supuesto.
2004 y pobreza
Sé que es escribo algo tarde para el tempo bitacorero, pero voy a girar la vista hacia el pasado año. Me fijo, en particular, en el informe del Banco Mundial Prospects for the Global Economy (pdf), en el que reconoce que el crecimiento económico en 2004 resultó en una expansión sin precedentes en los últimos 30 años, y que el rápido crecimiento en las economías en desarrollo () ha producido una reducción espectacular, si no histórica, de la pobreza. Recordemos que 250 millones de asiáticos han sido arrancados de la miseria en 5 años. Este crecimiento ha estado sustentado en parte por un importante desarrollo del comercio internacional, nada menos que del 10,2% a lo largo de 2004. Las previsiones son también muy buenas:
(Las) mejoras en los fundamentos macroeconómicos, aumentar la flexibilidad institucional, un clima para la inversión más favorable y un progreso ulterior en la reducción de las barreras al comercio deberían, si se mantienen, sostener la capacidad de los países en desarrollo para conseguir un crecimiento per cápita rápido y sostenido a un nivel de 3,5% anual entre 2006 y 2015; el doble del crecimiento en los 90'. Este crecimiento permitiría a muchos países en desarrollo reducir a la mitad la incidencia de la pobreza extrema en 2015.

Aunque señala la mala situación y el pobre progreso del África al sur del Sahara.

En otro informe el Banco Mundial dejaba claro cómo las regulaciones retraen la creación de riqueza y perjudican a los más pobres.
Los nuevos clérigos
Por cierto, que si uno quiere darse una buena ducha de pensamiento ungido, recomiendo que revisite el avance (I, II) que hizo en su momento Periodista Digital del libro de Enrique de Diego Los Nuevos Clérigos. Destaco alguno de los momentos estrella:
Unos días antes, Haro Tecglen había dado una exquisita muestra de su ‘integridad’ con disquisiciones, desde su columna, bajo el título Nazis, sobre criminología ideológica. ¡En los crímenes, también hay clases! “No es lo mismo matar para que domine el mundo una raza aria, pura, pero imaginaria, que para tratar de lograr la igualdad en el mundo. No es lo mismo, repito hasta que se aprenda, el crimen del amo que el del esclavo. Sin por ello dejar de ser crimen”.

¿Decía yo algo?

Luego de Diego recuerda el cursilísimo y rendido homenaje de Haro Tecglen a Franco y José Antonio. Habrá quien le acuse de cambiar de chaqueta sin advertir que siempre estuvo en el mismo sitio; contra el liberalismo. Tras hacer repaso a otros ex nacional socialistas, como Piere Laval o Noberto Bobbio, repasa el artículo de Javier Marías en el que recordó los pasados de la momia, José Luis López Aranguren y CJC.

De Diego cita a Aranguren, delator de rojos durante la dictadura, diciendo: lo que nos ocurrió a todos fue que nos hubiera gustado más un régimen que no fuera ni el republicano de Negrín ni el de Franco; pero ¿cuál triunfó? Pues triunfó Francisco Franco, ¿no?, entonces si son estos los que vencen ¡qué le vamos a hacer! Hay que estar con los que vencen. Es decir, lo que hicimos todos, resignarnos y aceptar. Es la dura existencia del demócrata de toda la vida.

Muy indicativo este párrafo:
Ante la mera mención a las “ejecuciones selectivas” de los GAL, la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, quien, por supuesto, aborrece de cuanto huela a religión menos el puesto, optó por enmudecer y abandonar una tertulia radiofónica. Los castos oídos progres no pueden escuchar tamañas herejías.

Mercedes Rico es la cruzada contra los infieles. Contra los fachas, vaya. ¿Recordáis?

En la segunda entrega hay cosas al menos tan interesantes como en la primera.

Sitúa a nuestros artistas en su verdadera altura ética:
Después de treinta años de terrorismo y de mil muertos no hay una sola película, ni tan siquiera un corto, una novela o un cuento sobre las víctimas. Con tantas vidas ejemplares, tantos gestos heroicos, tantas conductas llenas de coraje, tantos compromisos arriesgados con la libertad, a ninguno de nuestros cineastas se le ha ocurrido un guión sobre esa deslumbrante epopeya de la resistencia al terrorismo en el País Vasco.


Para su eterna vergüenza, recuerda las palabras de uno de los dos mejores cineastas españoles, Julio Medem:
Los miembros de AVT no son las únicas víctimas, aunque sí me parecen las más enfadadas y politizadas. Alguien cercano debería decir comprensivamente al oído de cada miembro de la AVT, que el hecho de ser víctima de ETA no les da más razón política, o ideológica, y mucho menos licencia para insultar, calumniar o amargar la vida de todo aquel que no piensa como ellos. Sí, alguien que les quiera de verdad debería ocuparse de ir rebajándoles las llamas del odio y el resentimiento, para evitar que sus almas, corazones y mentes se perviertan irremisiblemente.

Todo porque la Asociación de Víctimas del Terrorismo había caído en uno de los pecados laicos capitales, criticar a la izquierda. Se había quejado ante la equidistancia de Medem entre las víctimas y sus verdugos. Y ya sabemos qué es para la izquierda instalada (no toda, por favor) la crítica a sus ideas. Dice Medem: protesto con toda mi alma por un acto de intimidación, coacción y persecución hecho con todo el regusto fascista.

Cómo conjugan la comprensión con los asesinos de ETA con el más cerrado nacionalismo español cuando de barreras al cine extranjero y subvenciones al propio se refiere es la manifestación más pura de su verdadero arte, el parasitismo y la venta de sus opiniones al mejor postor. Los datos concretos de la solidaria respuesta del Gobierno Español con el solidario cine español (no se olvide que con nuestro dinero) los explica acto seguido Enrique de Diego.

Las dos entregas son para leerlas enteras, porque las imposturas de la cultura están trufadas con el genio disolvente del periodista. Me quedo con dos perlas suyas: Nadie habla más de autocrítica que la izquierda, porque tiene vedado su ejercicio. O: Los nuevos clérigos hacen todo lo contrario: fustigan los fundamentos de la sociedad a la que expolian –Almodóvar es un especulador anticapitalista- y se dedican a socavar los valores de aquellos a quienes oprimen. Hay timos y estafas con más estilo y menos onerosos.
Discriminación positiva, ayer y hoy
Hitler ha sido pionero en la izquierda en varios aspectos. Presumió, proféticamente, de que su legislación de control de armas haría que el mundo siguiera su liderazgo. No hay más que ver cómo le ha seguido Europa. Incluso la democrática Inglaterra ha sucumbido después de seis décadas de resistencia, en 1997. Un senador demócrata tradujo la legislación alemana para incorporarla a parte de la estadounidense. Fue precursor también en el ecologismo. Pero si en un aspecto han destacado Hitler y el nacional-socialismo es en uno de los valores hoy más aceptados por la izquierda, incluso la más moderada: la discriminación positiva.

La idea detrás de la contradictoria expresión discriminación positiva, que da cuenta del desnorte moral de quien la pronuncia, es que hay sectores que están sobrerepresentados en las instituciones. Como nos cuenta un historiador, Hugh Murray, en Affirmative Action and the Nazis, las ideas se repiten y vuelven a circular con impunidad moral. Dice Murray:
El espíritu que llevó a los alemanes, primero al antisemitismo, después a la legalización de restricciones contra los judíos, y después a la exterminación de los judíos, es el mismo espíritu que se encuentra en las cortes americanas, en el Congreso, y entre los Presidentes y especialmente en los departamentos de estudios de mujeres, blancos e hispanos de las universidades. Este espíritu presupone la visión de que la justicia requiere que la riqueza y el poder sean proporcionalmente distribuidos entre los grupos.

Y advierte:
Las ideas tienen consecuencias. Cuando los alemanes aceptaron esta visión de la justicia, se desarrolló en la realidad una lógica que obtuvo resultados sorprendentes y pavorosos.

Los alemanes, entonces el pueblo más culto del mundo, no votaron en tanta medida por los nacional socialistas por un ataque de locura. No colaboraron mayoritaria, aunque tácitamente con la política nacional socialista por un rapto de súbito sin sentido. Tenían ideas que hoy compartimos. El partido nacional socialista era una opción válida para esas ideas.

Hugh Murray recuerda que en los Estados Unidos de hoy se dice que las estadísticas muestran que hay un racismo que se manifiesta en la sobrerrepresentación de los hombres blancos en instituciones de poder. Son los directores de las empresas, ocupan posiciones de privilegio en las profesiones más importantes, en la administración, en las instituciones... Racismo, sexismo, opresión de los negros, de las mujeres... Son las ideas que se repiten en los medios de comunicación. Explicar lo inane, lo injusto de tales ideas es uno de los pecados laicos capitales.

Como sociólogos socialistas ha habido siempre, no nos extrañará que en la Alemania de los 20' y 30' se ofrecieran pruebas estadísticas concluyentes de lo que ya ellos consideraban una sobrerrepresentación de los judíos. Rober Proctor, nos indica Murray, ofreció en 1933 el mismo tipo de datos que llegan en teletipos a los periodistas para que éstos los repitan en sus informaciones. Resulta que el 13% de los médicos eran judíos, lo que suponía una sobrerrepresentación de 15 a uno. La situación era tal que en Berlín los judíos eran nada menos que el 60% de los médicos. Había que acabar con esa situación y vive Dios que se esforzaron en la adopción de medidas de discriminación positiva.

Habrá quien piense que lo de entonces estaba mal porque era racismo (aunque fuera contra los judíos, se dirá alguno para sus adentros), pero lo de ahora es correcto porque son diferentes circunstancias y es con distintos criterios. Pero las ideas son las mismas y su consideración moral ha de ser también la misma. Es la moral totalitaria de considerar a los individuos no por sí mismos, ni juzgarlos por su comportamiento a la luz de criterios iguales para todos, sino por el grupo al que pertenecen o le hacemos pertenecer.

Lo único que tengo que corregir a Hugh Murray es que el antisemitismo es anterior a la defensa del affirmative action, como lo llaman en los Estados Unidos, o discriminación positiva, como lo llamamos nosotros.
Catástrofes y ayudas públicas y privadas
David Iwasaki me ha hecho caso y ha aceptado mi recomendación del último artículo de Gabriel Calzada, llamado Las catástrofes y la necesidad del estado. David, como no podría ser de otro modo, coincide con Gabriel en la valoración positiva de las donaciones privadas. Pero no se ha dejado convencer en la valoración que hace este último de la actuación pública. Dice el blogger: la tentación de teorizar mundos ideales en los que el aparato estatal sólo estorba y busca robar dinero a los ciudadanos lleva a que, justamente cuando es útil, se desprecie su actuación, sugiriendo que es este precisamente el caso. En concreto David Iwasaki alega lo siguiente:
Las donaciones privadas son necesarias y buenas en tanto ejercicio libre de la solidaridad. Pero hay ocasiones en que el resultado no es suficiente. Una emergencia suficientemente publicitada obtiene, por fortuna, una respuesta a la altura. Miles de necesidades urgentes que nacen, sin ir más lejos, el mismo día que un maremoto arrasa varios países, no tienen respuesta alguna. No hay una atención equilibrada a las situaciones que precisan de ayuda en todo el mundo si todo se fía a la solidaridad puntual: los fondos estatales que se destinan a emergencias desempeñan un papel irreemplazable. Por otro lado, las tareas y actividades necesarias en caso de catástrofe son de muy diversa índole. Hemos visto cómo en Asia algunas tareas logísticas son realizadas por ejércitos extranjeros desplazados al lugar. Sin un aparato estatal que organice y coordine gran parte de la capacidad financiera que se ha puesto a disposición de las zonas afectadas, muchos esfuerzos pueden perderse. Hay actividades que ejecutan a la perfección organizaciones humanitarias privadas. Otras, en cambio, no. Y a ello se añade el valioso respaldo público que tendrá cualquier operación de emergencia y reconstrucción de estas características. El dinero público también es eficaz.

En resumen:
1) La ayuda privada es necesaria y conveniente, pero no basta.

2) La ayuda privada es puntual. Pero necesitamos dar continuidad a las ayudas y para esto necesitamos al Estado. (Esta es una idea sugerida pero que no dice el propio David. Si le he malinterpretado lo siento, pero él sabe que no es mi intención). Aquí subyace la idea de que hay una oposición entre la caridad y la solidaridad. La caridad es voluntaria y la solidaridad va vía impuestos. Visto desde el otro lado, la caridad es insegura y la solidaridad, no.

3) La ayuda no llega automáticamente a sus perceptores. Hace falta que se gestione y es ahí donde es muy necesario el Estado. Habla en particular, para el caso del tsumami, de ejércitos extranjeros desplazados al lugar. El enlace, y con él la maldad, son enteramente míos.

4) El dinero público también es eficaz.

El primer argumento es un poco resbaladizo. Decir que una determinada cantidad de dinero no es suficiente para cumplir un fin, especialmente si es tan general como la ayuda a ciertas poblaciones, es por un lado una tautología y por otro es un absurdo. Es una tautología porque no se puede acabar con la escasez, por lo que por más que alleguemos medios (ayuda), siempre quedarán necesidades por cumplir. Por lo que alegar a estas necesidades insatisfechas puede caer en el absurdo, ya que es una apelación que no tiene fin. Decir que la ayuda privada (o la pública) no basta es una afirmación tautológica o, visto desde otro lado, vacía de contenido.

El segundo es un error. Los ejemplos en la continuidad de la ayuda privada son lo suficientemente abrumadores como para que citar alguno resulte distorsionador de la magnitud del conjunto.

El tercero también lo es, y de hecho David deja claro que hay una gestión privada de los recursos de ayuda. Pero de nuevo considera que esta gestión es insuficiente o que necesita el concurso de las instituciones públicas para funcionar adecuadamente. La iniciativa privada ha logrado crear mercados financieros de gran complejidad y eficacia desde el siglo XIII, mientras que la capacidad de despilfarro y corrupción ligada a la gestión pública es pública y notoria. Vayamos al escandalazo del programa Petróleo por Alimentos de la santa ONU.

Por último, en una situación puntual, como es esta, la concesión de ayudas públicas, si no se prolongan en el tiempo, puede evitar efectos que de otro modo aparecerían. Son los efectos perniciosos de las ayudas públicas institucionalizadas y que quizá en otro momento quepa analizar. Pero como las ayudas privadas son siempre generosas, llegan verdaderamente a quienes las necesitan y lo hacen eficaz y económicamente, es mejor confiar en ellas. Si se entromete el Estado se puede crear la sensación en muchos ciudadanos que su participación no es necesaria, por lo que hay una cierta substitución de la sociedad por éste.

Por otro lado David no recoge el guante (el guantazo, vaya) de que la multiplicación de las ayudas privadas supone una demostración por la vía del hecho la teoría de los bienes públicos. Tampoco lo necesitaba para su posición, todo hay que decirlo.

Off Topic. Para el que se le haya pasado, David ha creado El Blog de El Quijote, en el que hace un seguimiento capítulo a capítulo de la obra. Yo la he leído dos veces, pero la última fue a los 19 años. Dicen que la edad buena para leerlo son los 33, lo que quiere decir que tengo aún mueve meses para hacer caso al dicho.
ZP, el preterido
Francisco Carrillo ha denunciado que los medios de comunicación no se han rendido al nuevo Huntington, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha segregado con sus propias meninges algo llamado alianza de civilizaciones. Los medios (especialmente los fachas, todo hay que decirlo) no le siguen, denuncia Carrillo. ¿A qué se refiere?
Me remito al discurso pronunciado por el Presidente del Gobierno español ante la Asamblea General de la ONU. En este discurso se desvela todo un “plan de acción” de cooperación con el llamado Tercer Mundo basado en la justicia, en la solidaridad y en el respeto del derecho internacional.

Creo que esta propuesta es una de las más importantes que se han sometido a la ONU desde hace muchos años. Creo que así queda respondida su pregunta. Hablo como ciudadano de a pié. El Gobierno español tendría muchas cosas que decir al respecto. Por mi parte, creo fue y es verdaderamente lamentable que la inmensa mayoría de los medios de comunicación guardaron un silencio inquietante.

Francisco Carrillo es miembro del Consejo Asesor del Instituto Europeo del Mediterráneo. Y tiene otras interesantes ideas:
Me inquieta el neoracismo contemporáneo y el consiguiente rechazo del "Otro", rechazo que se encubre en peligrosas generalización es tales como todo el islam es terrorismo; todo árabe o musulmán, es un terrorista, etc. Pero no hay que sorprenderse demasiado. No hace muchos años, ese racismo cuyo hilo conductor proviene de la época de los Reyes Católicos y de la Reconquista, hacia estragos en plana guerra civil y en la post guerra con estereotipos tan elocuentes como "el moro traicionero", el "moro que esconde el cuchillo bajo la djillaba", "el moro y- la ausencia de higiene" (a este respecto, la cultura arabo-musulmana es una de las mas higiénicas del mundo)....

Vamos que esto es el todo vale. Da lo mismo esta sociedad de raíz judeo-cristiana que ha puesto en pie de igualdad al hombre y la mujer que la islámica en la que la mujer vale exactamente la mitad del hombre en el derecho civil, mientras que en la vida civil vale mucho menos. Es lo mismo, señora. Si esto de los derechos individuales es según y cómo. Imponer a otras culturas ideas occidentales como la igualdad de sexos o de razas es puro racismo occidental/católico. Porque este neoracismo no ha nacido ayer, no.
El problema viene de lejos, cuando unas culturas se consideraron superiores a otras culturas. Cuando la civilización occidental se creyó hegemónica y excluyente, así como la única portadora de valores universales, incluyendo los religiosos y las creencias.

Lo que no quiere decir que no haya elementos nuevos en este colonialismo hegemónico y excluyente, que tanto tendría que aprender de la Yihad.
En cierta medida, el actual “estilo” de la globalización (económica, financiera, cultural, desequilibrio de los flujos de información y de comunicación...), está agravando, a nivel de la ciudadanía, la situación global e incrementando las distancias. El subdesarrollo requiere inversiones para su superación endógena. Sería ingenuo pensar que la modernidad se implantará desde fuera como una fábrica llave en mano. (El caso actual de Irak es muy aleccionador).

A Irak lo que se llevan, de nuevo son los excluyentes valores universales, como la democracia. Puro racismo, ya se sabe. Pero no se entiende qué está pidiendo aquí Carrillo. ¿Inversiones endógenas? Le daré toda la razón. Pero lo que parece sugerir son inversiones extranjeras pero con llave marroquí. Pero hay más:
Se requiere una movilización de las sociedades civiles, a través de los muchos instrumentos de que disponen, para “entrar en contacto” a partir de sus diversos niveles de desarrollo. Con respeto mutuo. Con conciencia de la alteridad en fecundación mutua. Me atrevería a decir, con “talante democrático” y sin modelos políticos preconcebidos.

Como Zapatero, todo talante, incluso con las actitudes menos democráticas. Porque lo democrático ha de ser el talante, no el modelo político. Y ahora viene lo mejor:
Sin olvidar que Internet, uno de los ejes de la sociedad global de la comunicación y de la información, hace la guerra por su cuenta –valga la expresión coloquial-, y a veces va mucho más veloz que la cooperación entre Estados o que el diálogo intercultural entre sociedades civiles.

Internet. Esa institución esencialmente capitalista, descentralizada y malvada, más veloz que las garras del Estado y los guantes del diálogo intercultural. Luego pasa lo que pasa, que lo ocupan los fachas.

12 de Enero de 2005

El eximio liberal Francisco Capella ha sacado Inteligencia y Libertad, una página en la que dejará sus aportaciones a la filosofía, la teoría de la libertad, la ciencia... Se presenta diciendo que la ignorancia y la violencia son las causas fundamentales de casi todos los problemas y conflictos que impiden el progreso de los seres humanos; están en la raíz de todos los males y sufrimientos, causándolos o agravándolos: pobreza, hambre, guerras, enfermedades, criminalidad, terrorismo, desempleo, contaminación ambiental. Y contra ambas quiere luchar con la mejor arma, que es la de las ideas.

Su posición filosófica esencial se encuentra en lo que llama Teoría de Sistemas, en el que hace un puntilloso e inteligente repaso a muchos de los conceptos más importantes de la filosofía, y en particular de la epistemología y del método. Con esta ayuda Capella quiere encontrar una base filosófica potente que sustente el concepto de orden dinámico y autoorganización, esencial en la teoría social.

De igual interés es su cerrada y válida defensa de la teoría del derecho natural en la ética, y sus implicaciones humanas y sociales. Ha llevado estas ideas al análisis de aspectos concretos en las drogas y en el suicidio y la eutanasia.

También tiene dos páginas de enlaces a libros y sitios web, una sobre ciencia y ecologismo, el yin y el yan de nuestro tiempo, y sobre religión y ateismo, y otra sobre libertad. Esta última es ciertamente impresionante.

La página cuenta ya con contenidos muy interesantes y de gran valor. Pero se ve que está a medio construir, de modo que irá creciendo según su autor vaya aportando nuevas ideas. Espero que dote a su página de algún sistema de sindicación que nos permita enterarnos a tiempo de las actualizaciones.
Salarios e inflación
Todavía hay un asunto referido a la elevación del salario mínimo que hemos dejado escapar, que he recordado haciéndole un comentario a Junjan, y que me dispongo a tratar en este mismo momento. Y es que la CEOE se ha mostrado contraria a la elevación del SMI porque esa medida, dicen, crearía inflación. Esta es una pretensión absurda, una manifestación más de la teoría del pollo de la inflación (ya se sabe que si suben los precios en España es por el pollo, los transportes...). El otro día me comentaba un conocido que los catalanes controlaban la industria del pollo, con ella controlaban la inflación y mediante ella, el PIB. Y me lo decía en serio.

Nada de esto tiene sentido. No solo cambia (es decir, sube) el índice general de precios, sino que cambian los precios relativos de los distintos bienes, por lo que esa inflación se manifiesta más en unos bienes que en otros. Pero el de la inflación es un fenómeno monetario, no real, y tiene que ver con la cantidad y calidad del dinero. Los precios reales de ciertos bienes, aunque tengan un peso importante en el PIB, no tienen el poder de influir en el IPC. Pondré un ejemplo, el del petróleo, tomado de Hayek.

Supongamos que en una determinada economía el gasto en petróleo es de 20, siendo el gasto en el total de los bienes de 100. Sea que aumentan los precios del petróleo por cualquier motivo, y que en consecuencia la sociedad pasa a gastarse 30 en petróleo. Eso no implicará que aumente la inflación, porque si se mantiene la cantidad de dinero, en lugar de restar 80 para destinarlo a otros bienes, nos quedarán 70. Por lo que el precio de algunos de los otros bienes tendrán que bajar, para ajustarse al cambio en los precios relativos. Son estos los que en realidad tienen importacina ya que indican la evolución del valor relativo los bienes y sirven de guía para el consumo y la producción. Lo mismo que con el petróleo pasa con cualquier otro bien o servicio y desde luego con los servicios del trabajo.

Cuando la CEOE dice que subir el salario mínimo elevará la inflación está cometiendo un doble error. El primero es que con el SMI se elevarán los salarios, cuando no es así. Simplemente se dejarán de crear los puestos que de otro modo se crearían a los salarios antes permitidos por la ley. Y el segundo error, aunque no hiciéramos caso de este primero, es que la subida de los precios de una parte de los bienes o servicios no puede provocar inflación (que tiene causas monetarias y no reales), sino un reajuste de la producción a la nueva estructura de precios. Esto es lo que hemos comentado al principio, y quien quiera profundizar en este aspecto puede remitirse al artículo de Juan Ramón Rallo El salario mínimo y el Efecto Ricardo.

Resulta difícil creer que en la CEOE no haya quien sepa lo absurdo de la proposición de que un aumento en el salario mínimo crea inflación. Pero esta salida puede entenderse desde un punto de vista político. Como la respuesta correcta sería decir que un aumento del SMI crearía desempleo y son ellos quienes crean empleo, se podría interpretar como una amenaza por parte de la patronal. Para evitar esa interpretación, y en la segura confianza de que la gente no tiene ni idea de economía, sueltan lo de la inflación; como la mayoría se suma a la teoría del pollo de la inflación, lo más seguro es que la gente trague.

Los sindicatos siempre han dicho que esa posición de la CEOE no está justificada. Y tienen toda la razón. Ahora solo falta que entiendan el porqué.
Órdenes Espontáneos
Este hayekiano título es el de un artículo de Antonio Escohoado publicado en el diario El Mundo y recogido por Periodista Digital. El artículo, digámoslo, es realmente bueno y destaca especialmente entre tanta nadería que uno lee en español.

Comienza ofreciendo un dato desconocido para mí, y que me parece muy significativo. La moderna cruzada estadounidense contra el consumo de drogas se inicia en una Ley de 1914 contra el opio, la morfina (bastante popular entonces) y la cocaína. Dado que se esperaba un fuerte impacto en los ingresos federales, por la merma de impuestos indirectos, se creó para compensarlo el primer impuesto directo de la historia estadounidense; el impuesto sobre la renta. De este modo una ley contraria a la libertad se acompaña por otra también del mismo signo, en otro ámbito. Más adelante da cuenta de cómo el desarrollo tecnológico y de la industria desborda el ámbito de las prohibiciones estatales, que de todos modos se amplían en esta carrera desigual. Las consecuencias de esta política contrabando, corrupción institucional, desprecio por la ley, los primeros yonquis propiamente dichos, en boca de Escohotado, no tardaron en aparecer e incluso hicieron que el Estado rectificara al menos en el alcohol, en 1933.

Recomiendo especialmente este artículo, que es una breve y excelente historia de la absurda y perjudicial guerra estatal contra las drogas. Una guerra que ha servido de palanca para el crecimiento del Estado no solo directamente, en la creación de oficinas, burocracias, regulaciones, policía, etc. También se han violado varias libertades personales en nombre de esa lucha. Y en tercer lugar la lucha contra el Estado detrae recursos de la solución de los verdaderos problemas, mientras que crea otros, para los cuales se ofrece en primer lugar como solución.

En otro lugar he escrito sobre los crímenes sin víctima.

(Gracias, Séneca)
Sindicatos en Europa
Hemos escrito mucho últimamente sobre el salario mínimo. Más Juan Ramón Rallo que cualquier otro, todo sea dicho. Vale, también mucho mejor. Pero por desgracia el salario mínimo no es lo único que amenaza la creación de empleo y riqueza en Europa. El absurdo sistema de convenios colectivos y de forma concomitante el papel de los sindicatos está siendo también muy dañino. Esto último podría estar cambiando gracias a la ampliación de la Unión Europea. Al menos es lo que propone un reciente artículo publicado en el International Herald Tribune, escrito por Thomas Fuller.

Al ampliar el mercado europeo, los empresarios tienen más opciones dentro de la UE y pueden relocalizar sus fábricas y empresas en otros países con salarios más bajos pero con las garantías institucionales propias de la pertenencia a la UE. Los trabajadores, a su vez, tienen más opciones y más movilidad, lo que podría empezar a ser importante en las próximas décadas. Ambos procesos rebajan el poder de los sindicatos y están haciendo que bajen las afiliaciones. Si bien en algunos países estas caídas han sido graduales, como en los países escandinavos, en otros, como por ejemplo en Gran Bretaña, han sido muy notables. En estas dos últimas décadas la afiliación ha caído de la mitad de los británicos a menos de un tercio. En Francia de un 20% a menos de un 10%. En Italia del 50% al 35%. El articulista destaca que esta caída en la afiliación lleva tiempo produciéndose en países como Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Australia. En Francia, incluso, está cayendo la opinión de los ciudadanos sobre los sindicatos.

Los países del Este tienden a ser más flexibles en sus legislaciones laborales. Vienen del socialismo más agresivo, desean ponerse a trabajar y su opción no podría ser más lógica.
Bush II, II
Como Daniel ha conseguido una simbiosis Sowell, a base de leerle, no es de extrañar que uno y otro hayan coincidido en plantearse lo mismo: qué hará Bush en los próximos cuatro años. Sowell incide en que los segundos mandatos son propicios para construir un legado, pero también para pensar en el largo plazo. Pero, dice el articulista, Bush, en claro contraste con su antecesor, siempre ha pensado en el largo plazo y no solo al politiqueo cortoplacista.

Sowell otorga especial importancia a la elección de quienes sustituirán a algunos de los actuales miembros del Tribunal Supremo, institución que se asimilaría a nuestro Tribunal Constitucional. Allí se sigue el mejor de los sistemas: es vitalicio por lo que una vez elegidos los jueces no tienen que comprar la reelección a los políticos y actuarán principalmente por cuestiones de principios, aunque tengan que ser en muchas ocasiones más sus principios que los de la constitución. Esto último es lo que se llama activismo o despotismo judicial, y ha dañado sobremanera al sistema legal y con él a la sociedad estadounidenses. Por lo general lo que allí se llama conservadores son contrarios al activismo judicial y exigen una interpretación estricta de la Constitución. Uno podría pensar, dado que la mayoría de los jueces del Tribunal Supremo han sido elegidos por Presidentes republicanos, que prevalece esa filosofía más estricta. Pero no es así. Con acaso una sola excepción, y pese a declaraciones esporádicas en sentido opuesto, todos los miembros del TS han caído en la interpretación creativa del texto constitucional y de la jurisprudencia. Bush tendrá que tomar de una a tres decisiones sobre los nombres que proponer a la Cámara, si esta acepta estas opciones. Según Sowell George W. Bush tiene una oportunidad de una vez en la vida de cambiar de signo la deriva favorable al despotismo judicial. También hace otras consideraciones que son asimismo de interés.
DDT, ecologismo y responsabilidad
En 1972 el ecologismo obtenía uno de sus grandes éxitos políticos. Era una de esas batallas que afirmaron al movimiento como uno de los actores de la política más importantes. Basándose como habitualmente en su invencible desprecio por la vida humana y por la ciencia consiguieron que los Estados Unidos prohibiera el uso del DDT, lo que se amplió al tercer mundo. Decenas de millones de personas (lée lo que acabo de escribir) han muerto por malaria en el mundo en estas tres últimas décadas. El método útil y barato con que nos habíamos dotado, el DDT, había sido proscrito gracias a las presiones de los ecologistas. Hay quien celebra el día mundial de la malaria. Todo esto parece una locura, y lo es. Pero no deja de tener su lógica perversa para algunos. EarthFirst! reconoció en su momento que si los ecologistas radicales tuvieran que inventar una enfermedad que hiciera volver a las poblaciones humanas a la cordura, sería probablemente algo como el SIDA. Esta enfermedad tiene el potencial de acabar con el industrialismo, que es la fuerza principal detrás de las crisis ecológicas.

Hay quien está echándose atrás, afortunadamente. Como ha recogido, entre otros, Junkscience, Nicholas Kristof ha citado en un reciente artículo portavoces nada menos que de WWF o de Greenpeace apoyando el uso del DDT para combatir la malaria:
He llamado a World Wide Fund, pensando que me esperaba una discusión. Pero Richard Liroff, su experto en toxinas, ha dicho que podría aceptar el uso del DDT cuando sean necesarios programas anti-malaria. 'África estaba en lo cierto al utilizar el DDT', ha dicho. 'Si las alternativas al DDT no estan funcionando, como no lo están en África del Sur, tienes que utilizarlo. En Sudáfrica previene decenas de miles de casos de malaria y salva montones de vidas'.

Y este otro párrafo:
En Greenpeace, Rick Hind apuntó varias razones para ser prudente con el DDT, pero añadió: 'si no hay otra cosa y va a salvar vidas, estamos a favor. Nadie es dogmático al respecto'.

Mejor rectificar que no hacerlo. Pero no veo las campañas de estas dos instituciones reenganchándose a la defensa de la vida al menos en este caso. Millones de personas actualmente indefensas ante la malaria se lo agradecerían, ya que muchos otros no pueden hacerlo. El tiempo corre.

11 de Enero de 2005

Deutschland uber alles!
Siguiendo con las preguntas de Manel:

Defendió que Alemania invadiera otros países argumentando su superior civilización. La solución aquí.
Catástrofes y Estado
Recomiendo vivamente el artículo de Gabriel Calzada Las catástrofes y la necesidad del estado, del que voy a citar algunas cosas, sin perjuicio de que el artículo merece su lectura completa:
La primera fantasía intervencionista que ha quedado al descubierto tras el paso de las olas es la supuesta necesidad de aparatos estatales para hacer frente a los efectos de este tipo de catástrofes. La ayuda de los ciudadanos de medio mundo está llegando a las zonas afectadas desde los primeros instantes sin necesidad de directrices gubernamentales ni confiscaciones impositivas (...) Con la refutación práctica que están llevando a cabo millones de personas de este imprescindible argumento de la teoría de los bienes públicos, debería quedar felizmente deslegitimada la justificación más manida para la existencia del estado en general y del estado del bienestar en particular, con toda su parafernalia económica apoyada en la pretendida necesidad de ayuda estatal a los pobres.

Duro y donde duele. Pero hay más:
Si queremos que los recursos –esos que la gente envía de manera tan solidaria como masiva– se utilicen lo más efectiva y eficazmente posible, sólo se conseguirá a través de empresas privadas cuyos dueños y empleados viven de la realización eficiente de su cometido y misioneros que han dedicado sus vidas a ayudar a sus semejantes en situaciones desesperadas.

10 de Enero de 2005

La quimera del control de armas
Estas cosas pasan. La National Academy of Sciences de los Estados Unidos ha sacado un concienzudo informe de 328 páginas sobre leyes de controles de armas. Dejo hablar a John Lott:
La gran noticia es que la comisión de la academia no ha podido identificar ningún beneficio del esfuerzo durante décadas de reducir el crimen y los daños por medio de la restricción de la propiedad de armas. La única conclusión que ha sacado es: Estudiemos más la cuestión (presumiblemente, hasta que encontremos los resultamos que queremos).

No obstante, la academia debería creerse sus propios resultados. Basándose en 253 artículos en revistas, 99 libros, 43 publicaciones gubernamentales, un informe que cubre 80 medidas distintas de control de armas y algún dato de su propia labor empírica, la comisión no ha podido identificar una sola regulación del control de armas que haya reducido el crimen, los suicidios o los accidentes. Desde la prohibición de armas de asalto, a la ley Brady, a restricciones de compras de un arma al mes, a los cierres de armas, nada ha funcionado.

El estudio no es el trabajo de oponentes al control de armas. La comisión se creó durante la Administración Clinton y todos sus miembros menos uno (cuyos puntos de vista eran conocidos públicamente antes de su designación) favorecían el control de armas.

Ni con esas. Es el triste sino del criminólogo contrario a la libertad de armas.
Bush y su reforma fiscal
Georgw W. Bush acaba de nombrar la comisión que elaborará el plan de reforma fiscal que quiere presentar ante el Congreso antes de mediado el año. Los nombres elegidos por Bush indican que no quiere que este asunto quede en agua de borrajas, aunque también se ve que no adoptará una solución radical. Se barajan varias opciones como eliminar los impuestos de sociedades y sobre la renta para quedarse con un IVA o un impuesto sobre las ventas. Ninguna de las dos parece viable, ya que el impuesto sobre los ingresos está sustentado en una Enmienda constitucional, la que hace el número 16.

Una opción viable es la del income tax con un tipo marginal único y sin deducciones, y que abarque rentas del trabajo y de las sociedades. Pero Bush tampoco optará por esta reforma radical y más bien parece inclinarse quizás por dos tipos marginales con dos deducciones: vivienda y caridad.

El presidente de la comisión es un republicano favorable a los recortes de impuestos y a la reforma fiscal y el vicepresidente es un demócrata que da más importancia, como criterio fiscal, a la creación de riqueza y de empleo, que a la redistribución.
Madrid, Oslo
He pasado el fin de semana en Boston, que ha hecho buenas mis mejores expectativas de la ciudad. Pasábamos una hora de la tarde del domingo en una cafetería/librería, en la que se puede coger cualquier libro o revista que mojar en el café. Me acerco a la última guía de Madrid editada por Time Out y me tropiezo con que el autor hace suyas las opiniones de Al-modóvar; el sociólogo que alertaba al mundo sobre las intenciones golpistas del gobierno Aznar.

El Madrid de hoy no es el que se divertía con ganas tras recuperar la democracia después de que hubiera logrado valientemente acabar con el franquismo. ¿O era que murió en la cama? La cuestión es que con la democracia vino la movida, que tanto ha dado de sí. Pero que ha quedado para la historia o para la sociología, ámbito en el que se mueve Al-modóvar. Hoy, señores, la situación es muy otra. Dice el intelectual que la gente no sale porque no tienen parné. El gobierno de Aznar ha logrado acabar con el otrora jovial Madrid de la movida y hoy los bares cierran como mucho a las dos. Entiendo yo que es consecuencia lógica de la vuelta del nacionalcatolicismo al poder, del que le apearon los españoles al volver la democracia. La sentencia del sociólogo no puede ser otra: Madrid se está convirtiendo en Oslo.

La ciudad le estará especialmente agradecida a Al-modóvar. La ciudad de Oslo, claro.

8 de Enero de 2005

La determinación del salario y el SMI
Toda la confusión en torno al salario mínimo parte, en realidad, de una confusión (o incluso falta de ideas) en torno al salario. Aparte de vagas generalizaciones no he encontrado a ningún defensor de la imposición del salario mínimo que me ofrezca una teoría del salario. Subyace la idea de que los salarios o no son un fenómeno económico, o están sujetos a lo que se conocía como la Ley de Hierro de los salarios, expuesta y refutada definitivamente en el XIX. Nuestros progresistas pueden ser de lo más arcaico, como podemos ver. Esta ley de hierro de los salarios predice que éstos tienden a caer hasta el nivel necesario para mantener la existencia del trabajador. Me pregunto cómo puede nadie que gane más que un salario miserable defender una postura de la que él mismo es una refutación, pero de todo hay en esta vida.

Ley de determinación del salario
Los salarios se determinan por el valor descontado de la productividad marginal (VDPM):

1) La productividad marginal, porque el trabajo aporta cantidades discretas de sus servicios.

2) Valor descontado (de esa productividad marginal), por la tasa de preferencia temporal, o para simplificar por el interés.

De este modo, supongamos que en un caso concreto la productividad marginal de un trabajador fuera de 40 gramos de oro (gau) por día. Supongamos, además, que el interés fuera del 5% que sobre los 40 gau/día serían 2 gau/día. En consecuencia, el valor descontado de la productividad marginal será de 38 gau/día.

El proceso es el siguiente. Supongamos que el empresario paga a este trabajador, que puede hacer una aportación de valor (descontada) de 38 gau/día, un sueldo de 30 gau/día. Si este mismo trabajador u otro empresario se dan cuenta, él podría cambiar de empresa a otra que le ofrezca más. De este modo se abre una negociación que, idealmente, llevará el sueldo del trabajador en la coincidencia de los 38 gau/día, esto es, el valor descontado de su productividad marginal.

Si el sueldo es menor que el VDPM (como en el caso de los 30 gau/día), habrá empresarios que aún ganen con su contratación a sueldos mayores que ese. Esto es así, porque todavía es mayor lo que le aporta el trabajador (el VDPM) que lo que le cuesta (el salario). Desde un punto estrictamente económico y egoísta, el empresario gana ofreciendo más al trabajador, mientras que eso que ofrece no supere lo que de el trabajador recibe a cambio (insisto, el VDPM). Este proceso es el que al final proteje al trabajador. La competencia de los empresarios por incrementar sus beneficios supone una poderosa fuerza que tiende a igualar salario y VDPM. Por eso decía Milton Friedman que la mejor defensa de los trabajadores está en la existencia de más y no de menos empresarios. Por otro lado, a partir del VDPM, al empresario comienza a no compensarle, por lo que el salario tiende a tener un límite máximo en ese VDPM.

En consecuencia, los salarios:

1) Son un fenómeno económico (o cataláctico), referido al valor, y su explicación es económica.

2) Esa explicación indica que el salario, en el mercado, versa sobre el valor que aporta el trabajador. En consecuencia no es cierta esa idea de que sin una ayuda o intervención estatal los salarios caerían hasta un mínimo.

3) Además no hay más que mirar la realidad. Hay sueldos (de hecho son la mayoría) que están por encima del SMI. Si fuera necesaria la intervención para elevar los salarios, todos coincidirían con el SMI. El hecho de que no lo hagan indica que el SMI no es la explicación ni la causa de los salarios.

Leyes del salario mínimo
Las leyes del salario mínimo prohíben a trabajador y empresario llegar a un acuerdo en un salario por debajo de determinada cantidad. Supongamos que una orden ministerial prohíbe un acuerdo voluntario trabajador/empresario por debajo de 25 gau/día.

1) En el caso del trabajador de quien hemos hablado hasta el momento, la ley será innecesaria. Porque aunque haya una prohibición a empresarios y trabajadores, ésta alude a los contratos que queden por debajo de 25 gau/día. Como no es su caso, la norma no le influirá ni a él ni a su empleador.

2) Pero pongamos el caso de un trabajador cuyo VDPM sea de 19 gau/día. Por un lado a los empresarios no les compensará su contratación por encima de 19 gau/día. Por otro legalmente no podrán llegar a un acuerdo por debajo de los 25 gau/día. Todos los trabajadores cuyo VDPM quede por debajo de 25 gau/día no podrán trabajar por los salarios que se correspondan con el valor que pueden ofrecer en el mercado. En consecuencia quedarán desempleados. Ellos no podrán generar rentas y los empresarios no podrán emprender ciertos proyectos que crearían riqueza. El efecto es penoso para empresarios y trabajadores y beneficioso solo para los funcionarios encargados de elaborar y hacer cumplir la ley.

3) ¿Quienes son los más perjudicados por esas leyes?
a) Por un lado los empresarios que llevarían a cabo esos proyectos pero que la ley les prohíbe realizarlos. Puesto que se trata de salarios bajos estaremos hablando más bien de pequeños empresarios, aunque su incidencia social no sea fácil de determinar.
b) En el caso de los perjudicados entre los trabajadores nos podemos hacer una idea más aproximada. Serán por lo general jóvenes y trabajadores con baja calificación. Su expulsión coactiva del mercado no solo les resta la posibilidad de generar una renta con la que sostenerse y prosperar por medio del ahorro (ver esto y esto), sino que tiene otras consecuencias muy desgraciadas. Esta forzosa expulsión del mercado resta experiencia laboral, muy importante en la mejora de la calificación profesional y por tanto en el progreso económico y social. Sufrirán en particular, junto con los jóvenes, las minorías sociales menos favorecidas y en concreto los inmigrantes. Ya comenté el ejemplo de los negros en los Estados Unidos.
c) Salen también perjudicados los consumidores, que tendrían una mayor oferta de bienes.
Salarios de civilización (por ejemplo)
El artículo sobre el salario mínimo de Juan Francisco Martín Seco, recogido por Nacho Escolar, pese a ser muy, pero que muy malo, ha dado lugar a "debate". Póngolo entre comillas, porque las ideas las han puesto prácticamente todas Juan Ramón, Omiae y Libertarian, aunque algo salvable ha habido del otro lado. Salvable, pero erróneo.

Al artículo de Martín Seco le sigue ahora otro, de José María Abad, en El Periódico, pero que ha recogido Periodista Digital. Se titula Salario de Civilización. El planteamiento es ciertamente estupefaciente:
El salario mínimo (SMI) es algo más que un concepto económico, es además una referencia social, una opción política para la reducción de desigualdades y un indicador de civilización. Debe desconectarse de la ley de la oferta y la demanda. El SMI representa lo menos que se puede pagar a un ser humano por trabajar.

Eso de que debe desconectarse de la ley de oferta y demanda es una manifestación de desesperación. Como si las leyes de la economía fueran derogables. Muchos querrían que así fuera; que se pudiera modelar la sociedad a gusto y sin consecuencias no previstas y no deseadas. Pero la existencia de las llamadas leyes económicas no depende de nuestra voluntad, sino que es consecuencia de la naturaleza humana. Como decía Mises, incluso quienes niegan la existencia de leyes económicas luego apelan a ellas (falazmente, eso sí) para justificar sus pretensiones sin base. José María Abad pide la derogación de la ley de oferta y demanda, o al menos su suspensión para el caso de los salarios. De este modo se ha sacudido su desesperación, pero luego rectifica:
Es algo más que economía, pero no deja de ser economía y su actualización está condicionada por la realidad que limita las buenas intenciones.

Luego al final sí es economía y hay límites. Acaba de cerrar el primer párrafo y encontramos una contradicción fundamental. No dará tiempo para más, porque en los tres párrafos que quedan apenas hay nada. Lo prometieron, nos lo debían, no subir el SIM sería una burla... Nada. Me sorprende que diga: Fue una decisión ideológica valiente pero no arbitraria. Miguel Sebastián, que elaboró el programa económico, aseguró a Zapatero que el compromiso era realizable. Valiente es, porque creará desempleo y se tendrá que atener a las consecuencias políticas. Pero las intervenciones son siempre arbitrarias. Y lo de realizable... cualquier intervención es realizable. Lo que no se pueden evitar son las consecuencias de la misma. El artículo no es nada, pese a tener un título tan rimbombante, y lo único que aporta (o más bien refiere) algo, está en el primer párrafo.

Por cierto, José María Abad es Presidente del Grupo Nuevo Lunes. Tiene gracia, hay un semanario de economía que se llama precisamente El Nuevo Lunes. ¡Mira que es casualidad!

7 de Enero de 2005

ocho tipos únicos
Ocho países de la Europa del Este han adoptado sistemas fiscales con tipos marginales únicos.

Los dos últimos, el pasado dos de enero, Rumanía con un 16% para particulares y empresas y Georgia, con un 12%. Se suman a:

Rusia: 13%
Estonia: 25% (pasará a ser 20% en el próximo futuro)
Letonia: 25%
Servia: 14%
Ucrania: 13%
Eslovaquia: 19%

Si los partidos de oposición en la República Checa y Polonia pasaran al poder ya no serían ocho sino diez los países de la Europa del Este que adoptarían este sistema fiscal. El mismo que los ignorantes de siempre miraban con recelo cuando lo proponía Forbes para Estados Unidos (o el antiguo Partido Liberal para España).

5 de Enero de 2005

Privatización de la SS y la comunidad negra
Rich Lowry explica que la privatización de la Seguridad Social será especialmente beneficiosa para la comunidad negra en los Estados Unidos. El motivo es muy sencillo, su esperanza de vida es menor, por lo que se benefician menos del sistema público, que lo que ofrece es una renta vitalicia calculada a partir del salario y la cotización.

Con un sistema privado podrían comprar una renta vitalicia. Pero por cálculo actuarial, con un determinado capital ahorrado y una menor esperanza de vida la pensión sería mayor.
Se desvela el plan Bush para privatizar la SS
Según una información que he visto en Fox News podríamos conocer parte del plan que tiene George W. Bush para la privatización parcial de la Seguridad Social. Podría tener las características de una propuesta del senador Lindsey Graham de 2001, que se explicaría del siguiente modo:

El impuesto de la seguridad social es de un tipo marginal único del 12,4% dividido a partes iguales entre empresarios y trabajadores. Como sabemos, no es más que una engañifa, porque el 12,4% lo paga íntegramente el trabajador. Para el empresario es parte de sus costes laborales. Para un determinado puesto pagará, por ejemplo, 1000 um (unidades monetarias). Si la ley obliga a que 150 um de esas mil um vayan a la SS, a él le da igual, puesto que seguirá pagando los 1000 que ha calculado como adecuados para ese trabajador en ese puesto. Luego quien aporta las 150 um es el propio trabajador.

Al grano. Del 6,2% que en teoría paga el trabajador, cuatro puntos podrá destinarlos a cuentas de pensiones privadas. Dos tercios de la aportación del trabajador, dicen algunos. Pero el divisor, como acabamos de ver, no es 6,2 sino 12,4. Por lo que lo que podrá aportar en realidad es algo menos de un tercio. Estas aportaciones tendrán un límite de 1.300 dólares. Estas detracciones del sistema público serán contribuciones al sistema privado. Por tanto no hay pérdida económica. Es más, se producirá una ganancia por el siguientes motivo: En el sistema público los fondos se destinan al consumo, mientras que en el privado los fondos se destinan al ahorro, es decir, a la acumulación y creación de riqueza.

Otro aspecto de la reforma sería el cambio de cálculo de los beneficios del sistema. Actualmente está ligado a la evolución de los salarios. Puesto que éstos son cada vez mayores en términos reales, en línea con una sociedad progresiva como es la estadounidense, las pensiones también crecen en términos reales. George W. Bush podría estar pensando en fijar el valor real de las pensiones, haciendo versar su valor sobre la evolución de la inflación. Un cambio sencillo y que retrasaría el previsible desastre financiero de la SS en unos años, y por otro lado daría un respiro en los costes de transición de la SS pública al sistema privado.

El cambio supondría una pérdida en el valor de la pensión del 9,9% para quien se retire en 2022, de más del 25% para quien lo haga en 2042 y del 54% para quien se mantenga en el sistema y se retire en 2075. Es decir, que se empezará a notar que el sistema es un fraude y promete lo que no puede cumplir. Es un cheque sin fondos. Es, al fin, la palabra de un político. Además de tener la ventaja de ahorrar billones de dólares al sistema, el cambio será más oneroso para quienes menos tiempo lleven en el viejo sistema público. En consecuencia los más perjudicados son los que más ganan en la contribución al nuevo sistema y a su vez los que más tiempo tienen para hacerlo. Cuanto menos tiempo de reacción, por otro lado, menos pérdida tienen que cubrir. A ello hay que sumar que la pérdida es más teórica que real, ya que se refiere a lo que hubieran ganado con el antiguo cálculo, basado en la evolución de los salarios. Pero ese cálculo lleva al sistema a la quiebra en unos 20 años, por lo que no es sostenible.

Dejadme recalcar que la creación de cuentas individuales y el cambio en el sistema de cálculo son dos aspectos distintos e independientes de la reforma. El primero se refiere al desvío de una parte del 12,4% de aportación obligatoria, antes destinada a la SS y que ahora pasa a una cuenta privada. El segundo, el del cálculo, operará dentro del sistema público y se refiere al mecanismo de fijación de la pensión.

Tylen Cowen dice que es un cambio en la dirección correcta. Precisamente se refiere a un excelente artículo que salió (cómo no) en el Wall Street Journal, y que transcribe en parte en una anotación anterior. Iré actualizando esta anotación.
Por lo que se refiere a España, hemos añadido 0,3 puntos a los 2,31 que obtuvimos en 2004 y 2003, lo que es un paso atrás. El índice lo explica como consecuencia del empeoramiento de la política fiscal. Mientras que el tipo máximo del IRPF sigue estando en el 45%, el tipo máximo del Impuesto de Sociedades ha aumentado del 35% al 40%, ominoso incremento del que yo no tenía ni idea. La caída del peso del gasto público este año ha sido del 0,1%, frente a una caída del 0,4% en 2003.

Si el PSOE llevara a cabo, acaso en parte, su programa fiscal, el índice de libertad económica mejoraría claramente. El motivo es doble. Por un lado es el aspecto en el que peor nota tenemos, 4,4 puntos. Por otro, el apartado fiscal del programa del PSOE es bastante razonable, sin que llegue a ser... bueno, esto.
Como el pasado año (ya me empiezo a repetir, y espero que por mucho tiempo), dos excelsas instituciones, The Heritage Foundation y The Wall Street Journal han sacado la edición de 2005 del Index of Economic Freedom 2005.

El índice es el resultado de estudiar en 161 países 50 variables (independientes, dice el estudio, lo que es discutible) engrupadas en 10 categorías:

1) Política comercial
2) Robo estatal
3) Intervención estatal en la economía
4) Política monetaria
5) Flujos de capital e inversión extranjera
6) Banca y finanzas
7) Salarios y precios
8) Derechos de propiedad
9) Regulación
10) Actividad de los mercados informales (mercados negros)

El número uno sigue siendo Hong Kong, con una puntuación muy baja, de 1,35 puntos. Le siguen:

Singapur 1,60
Luxemburgo 1,63
Estonia 1,65
Irlanda 1,70
Nueva Zelanda 1,70
Reino Unido 1,75
Dinamarca 1,76
Islandia 1,76
Australia 1,79
Chile 1,81
Suíza 1,85
Estados Unidos 1,85
Suecia 1,89
Finlancia 1,90

Otros países son 18-Alemania (2,00); 26-Italia (2,28); 31-España (2,34); 33-Israel (2,36); 39-Japón (2,46). En puestos vergonzosos encontramos a 112-China (3,46); 118-India (3,53); 124-Rusia (3,56); 149-Cuba (4,29) y la útima, con un cinco redondo (la peor nota posible) en todas las categorías Corea del Norte. Botswana sigue siendo el país más libre y próspero del continente más pobre. Su índice es de 2,44 puntos.

Los responsables de esta oncena edición del Índice han mostrado los valores medios y medianos del índice, que indican una mejora en la libertad económica en los últimos años, que es notable. De rondar los 3,20 puntos de media en 1997/2000 a los 3,10 en 2001/2002. Las medias de los tres últimos años son 3,04, 3,02 y 3,01, por lo que por un lado vemos que continúa el progreso de la libertad económica y por otro que la última edición es la que ha registrado un mejor índice. Con la revolución liberal que se está operando en la Europa del Este es posible que la tendencia positiva continúe en el próximo informe. Este año han mejorado 86 países, 12 se mantienen como el pasado año y 57 son menos libres.

Por otro lado el Informe ha relacionado las mejoras en los índices de libertad económica con el crecimiento económico. Como cabe esperar, los países que más han progresado en libertad económica más lo han hecho también, y en consecuencia, en crecimiento económico. El crecimiento medio del primer quintil (datos de 1997/2005) es del 4,75% y el de los siguientes quintiles del 4,07%, 3,06%, 2,81%, 2,68%. El camino hacia la libertad es también el camino hacia la prosperidad. Por otro lado los países que son hoy más libres son también los más ricos.

La mejora en la libertad económica no se ha repartido por igual. Así como ha habido un progreso en América del Norte y Europa, América Latina y el Caribe se ha estancado. Lo mismo cabe decir de África del Norte y Oriente Medio. Una nota optimista es que la región que más ha mejorado de 1997 a 2005 ha sido el África subsahariana. Es la región que estaba (y está) en peor situación, por lo que también es la que más tiene que ganar. La peor parte se lo lleva la región de Asia y el Pacífico, aunque sigue teniendo a varios países entre los más libres.

Este mapa explica muchas cosas.
Narpo lo ha explicado. Pero hay más. Es un elemento añadido de la destransición. A la izquierda le conviene: al terminar con el pacto de la transición se acaba con el reconocimiento del derecho democrático de la derecha a llegar al poder. Ellos no creen en ese derecho, aceptaron de mala gana y en dura e inaceptable oposición a sus convicciones más enraizadas, y hoy luchan contra la transición como nunca. No olvidemos que el gobierno fue elegido gracias al mayor ataque terrorista en Europa, al menos desde el final de la IIGM (no se si antes). Las sospechas sobre la propia legitimidad urgen incidir en la falta de la legitimidad de la derecha al poder.

Ese pacto no solo alcanza a izquierda y derecha. También a los nacionalismos y a los centralismos. Si los nacionalistas se han sumado, incluso con mayor entusiasmo, a la destransición, es porque quieren romper con todo lo que sirva de unión entre los españoles. La democracia española, con las instituciones en que se asienta (de la Constitución en adelante) es un estorbo.

Apelan a las tortas, en las que perdieron. Y obvian las instituciones. ¿podrán?

4 de Enero de 2005

Nuevos comercios
Nos llega una nueva ola de Enrique Gómez. Son poco frecuentes, pero por lo general muy interesantes. La última se titula Los Nuevos Botiguers y aborda la creciente aparición de nuevos pequeños comercios abiertos por inmigrantes. Como puede uno imaginarse este florecimiento de locales abiertos por extranjeros produce rechazo por parte de los ya instalados. Enrique Gómez lo explica diciendo: Los comercios regentados por los nuevos ciudadanos son un objeto constante de protestas por parte de algunos comerciantes de toda la vida, que ven en las tiendas regentadas por inmigrantes un foco de competencia desleal que acaba con su negocio y que degrada sus calles. Desde algunas asociaciones de comerciantes autóctonos se acusa a los alóctonos de no cumplir las licencias, de no pagar impuestos, de abrir sin permisos, de saltarse los horarios regulados por la administración o de vender productos ilegalmente. Sin embargo, muchos estudios demuestran que la gran mayoría de estos negocios cumplen las normativas. Thomas Sowell explica, para el caso estadounidense, que no solo cumplen por lo general con la legislación, sino que lo hacen en mayor grado que los propios estadounidenses. Del mismo modo por lo general tienen una notable ética personal, cumplen sus promesas y hacen lo propio con sus deudas. Todo ello es consecuencia del deseo de ser aceptado y de que no haya obstáculos en su camino a la prosperidad.

Enrique Gómez explica el éxito de estos nuevos botiguers por su ética del trabajo, los bajos precios, la oferta de productos nuevos y especialmente en el trabajo a horarios más adaptados a la vida actual.

3 de Enero de 2005

Gordon sobre Woods
Llevo tiempo pensando en la reseña que David Gordon haría de Una historia políticamente incorrecta de USA. No solo ha llegado, como esperaba, sino que es francamente positiva. Es todo un valor, porque Gordon no se casa con nadie y su erudición es notable y solo cece a su buen sentido.

Por cierto, David Gordon es este, y Thomas Woods este.
El bueno de John Ray ha sacado su enésima bitácora. Esta se llama MarxWords y se dedica a recordar las palabras del filósofo y (mal) economista, y de sus seguidores. Como en el caso de otros grandes pensadores (estoy pensando en Sabino Arana) citarle es delatarle. De lo más políticamente incorrecto.
¡Mamá, me ha llamado liberal!
Me voy a España de vacaciones navideñas y a la vuelta me encuentro que se ha armado una buena. A cuento de una anotación de vonmises sobre David de Ugarte, salta una absurda polémica sobre la existencia o no de una línea editorial en Red Liberal. La idea no puede ser más peregrina. Porque el único criterio para entrar es ser liberal. Oh claro, ser liberal. Pero ¿Qué es eso? Emilio Alonso y Manel se han adentrado en tan procelosas aguas, las que señala el propio Manel: las de buscadores de perlas.

El liberalismo es como la riqueza. Está ahí, todo el mundo lo ve, todo el mundo sabe lo que es, pero cuando se le quiere asir se desvanece. Hay rasgos que sí parecen claros, como la defensa de los derechos humanos, de la libertad, de la propiedad. La crítica a la institución que más ha atacado nuestros derechos y libertades, el Estado. O la crítica a las ideologías liberticidas y adoradoras del poder. Pero no nos quedamos satisfechos. Hay algo más, parecemos pensar. De hecho es frecuente atizar al vecino (incluso desde otros barrios) con la acusación, al parecer terrible, de no ser un verdadero liberal. Manel lo explica mucho más brillantemente que yo. Por lo que a mí se refiere, diré que eso de liberal es para entendernos. Quizás no demos con la verdadera, única, inapelable definición de liberal, acaso porque sea una visión del hombre y de la sociedad que cambia con el tiempo o que según cada cual incide más en uno u otro aspecto. Pero pronunciamos esas siete letras y sabemos a qué nos referimos. No necesitamos más. Lo que importa, señores, no es la impoluta, profunda, omnicomprensiva, límpida, prístina definición de liberalismo, sino las ideas concretas. Es decir, lo que importa es si se propone un tipo marginal único, o se piensa en privatizar las calles, o se cree que la crisis del 29 fue causada por la Reserva Federal y agudizada por el intervencionismo del New Deal, etc.

No obstante, no me voy a quedar sin entral al trapo. Dice Manel que hay un liberalismo sin rostro humano, nada menos. Es decir (tomen aliento) un liberalismo que se queda en que:
La sociedad está compuesta por personas con circunstancias, no por individuos idealmente descomprometidos de la raza humana. Hay personas tontas, rápidas, infelices, miedosas, sentimentales, enfermas, despolitizadas, aculturizadas, elitistas, vividoras, pacientes, compasivas, mentirosas, familiares, pedantes, románticas, cómodas y así hasta diez mil. ¿Y qué? Que se fastidien con jota. Al teorizar pensamos en individuos lanzados, casi suicidas en su unicidad, sin padres ni madres ni esposas ni maridos, sin hijos ni socios ni patria ni raíz, sin pasado ni futuro, perfectos max stirners que venderían los edificios públicos por menos de lo que costaron los ladrillos. A nadie preocupa que tales especímenes de laboratorio no existan ni siquiera dentro de nuestros pantalones, y tampoco nadie se demora en llevar ese concepto indianajonesco del individuo a sus aterradoras consecuencias lógicas, que se aproximan más —dónde vas a parar— al gulag comunero de Noam Chomsky que al pisito de soltero de una persona razonable. Somos teóricos, señora, no pida milagros. Los anarco-equis, por ejemplo, no han perdido el minuto de sensatez que merece toda teoría general, porque salvo que se pirren por las construcciones mentales pueriles y absolutamente irrealizables no se entiende qué les ha sucedido en ese minuto. Quizá fascinación por el abismo de la nuda sociopatía. Todo lo suyo queda en un aparatoso juego de manos, sin utilidad y sin interés para quien no sea prestidigitador gremiado. A fuerza, sin embargo, de querer desatarse de tantas cosas que tachan de depravadas, solo se han desatado de lo humano, y dígase lo propio de otras corrientes, que nadie se salva. (Incidentalmente, y aunque he tenido que adivinarlo sin ayuda, pienso que a esto es a lo que una vez se refería Franco Alemán en un comentario de HispaLibertas™ cuando expuso tímidas esperanzas en la existencia de una presunta y necesaria izquierda razonable de la que, por comparación, no se consideraba tan lejano en algunos aspectos).

Esta idea parte de un error. La teoría es fría, distante, sí, pero lo es de las personas y sus permutaciones de diez mil epítetos tomados de mil en mil. De todas. Incluidos los individuos lanzados, casi suicidas en su unicidad, sin padres ni madres ni esposas ni maridos, sin hijos ni socios ni patria ni raíz, sin pasado ni futuro, perfectos max stirners que venderían los edificios públicos por menos de lo que costaron los ladrillos. Y esa teoría es cierta y además vale para explicarnos el mundo. ZP sube el salario mínimo, prohíbe a empresarios y a trabajadores llegar a acuerdos por debajo de esta línea arbitraria y el resultado es el desempleo. De una parte de los millones con diezmiles de mil en mil. Funciona. Y no les hemos mirado a la cara. No les hemos preguntado su historia. No es necesario.

Sí es cierto que hay situaciones en que uno necesita ir más allá. Entiendo que es esto lo que pide, o propone, Manel. Sea bienvenida una explicación del ciclo económico, o una discusión sobre la interiorización de los costes externos gracias a la definición de los derechos de propiedad, o las discusiones sobre el origen del derecho penal o si Rothbard se equivocó en su búsqueda de pensadores liberales en la antigua China. Pero si no se me ha parado el reloj estamos en 2005, ZP está en la poltrona con los nacionalistas en el poder, hay una guerra en marcha de la que Irak no es más que un teatro y de la que fuimos protagonistas en un doloroso acto hace solo diez meses, se multiplican los ataques contra los medios de comunicación desde el gobierno... Vamos, que Policronio, por poner solo un ejemplo, se refiere a los problemas y las inquietudes reales de millones de personas, mientras que si era más liberal el primer confucionismo que el taoismo acaso no interese a las masas.

Quizás. Pero si algo bueno tiene Red Liberal es que nos dividimos el trabajo. Y aunque se nos escapen algunas cosas, (¿II?) cada vez serán menos, porque cada vez seremos más.

Archivo

2003: Diciembre

En formato RSS

Usuario Contraseña  
Web alojada en Ferca

Mapa del sitio Mapa del sitio
Texto normal Texto grande