liberalismo.org
Portada » Bitácoras » La Hora de Todos » Agosto 2005

La Hora de Todos: Agosto 2005

31 de Agosto de 2005

Sandy Springs, ciudad libertaria
El área de Sandy Springs lleva treinta años intentando la independencia administrativa de la ciudad de Atlanta. Sus esfuerzos no han sido en vano, ya que los responsables han conseguido que esta población de 87.000 habitantes inicie un camino por su cuenta, a partir del próximo uno de enero. Ese día comenzará una auténtica aventura ciudadana. Sandy Springs se convertirá en una ciudad libre. En una ciudad voluntaria, en la que la mayoría de los servicios estarán provistos por empresas privadas. La historia es que
Cuando los líderes se preguntaron qué tipo de gobierno les iba mejor, surgió una visión clara: tan poco gobierno como sea posible. De modo que cuando la ciudad de Sandy Springs abra por negocios el 1 de enero, las empresas privadas serán llamadas para gestionar programas de aguas estancadas, el mantenimiento de las calles, inspecciones de edificios, recursos humanos, contabilidad... en otras palabras, casi todo a excepción de la policía, los bomberos y los servicios de emergencia. La ciudad, dijo un líder de la comunidad, solo añadirá personal cuando sea evidente que es necesario. Los líderes de Sandy Springs también se han puesto en contacto con el Reason Public Policy Institute, un think tank de Californa que promueve la privatización. Geoffrey F. Segal, que visitó recientemente Sandy Springs, declaró que la abierta disposición de la ciudad para experimentar 'es ciertamente única'. 'Te puedes imaginar este tipo de discusiones cuando este país se estaba creando', declaró Segal, el director del Instituto para las políticas de privatización y reformas gubernativas. 'Si de aquí a un año, el 70 ó el 80 por ciento de las funciones (en Sandy Springs) están siendo llevadas a cabo por empresas privadas, puede que muestre a otras ciudades que se puede hacer, y que no necesitan florituras'
Esta gran idea de Sandy Springs no es nueva, ni surge de la nada. De hecho sus administradores estaban impresionados por el caso de Weston, en Florida,
una comunidad de 65.000 habitantes en el Condado de Broward con un presupuesto anual de 100 millones de dólares y tres funcionarios. Weston no fue concebido como un experimento de gobierno mínimo, pero tras escindirse en 1996, los gestores reconocieron el atractivo de la subcontratación de servicios, según dijo el alcalde de la localidad, John R. Flint. 'Todo ocurrió sin más', dijo Flint. 'No vamos a tener ningún empleado. No vamos a construir una casa consistorial y nadie va a erigir un imperio...'
Este experimento está causando gran expectación en las áreas vecinas. No son los únicos casos. Yo expliqué en esta bitácora el de Crestwood, una pequeña localidad de 12.000 habitantes, que eligió a Chester Stranczek como alcalde en 1969, y desde entonces no ha perdido una sola elección. Su política ha sido la de subcontratar todos los servicios que ha podido. Y eso que Crestwood cuenta con 17 funcionarios, todo un ejército al lado de Weston. Creo que merece la pena recordar las palabras del alcalde Stranczek:
'Cuando me convertí en alcalde, cercenamos el enorme departamento de Obras Públicas que gestionaba las fugas de agua, etc. Simplemente contratamos para esos problemas a empresas privadas. Así que en vez de tener un montón de trabajadores holgazaneando cuando llueve, pagar salarios, seguros, beneficios médicos, más la maquinaria (...), contratamos empresas que hagan el trabajo. Los ahorros son fantásticos. Lo mismo pasa con la contabilidad. Simplemente pagamos a un auditor 8.000 dólares al año para que haga el trabajo. Ahorros: sobre los 35.000 dólares anuales. Gracias a un gobierno eficiente hay dinero de sobra para pagar los servicios necesarios.'
Y es que, como dice el propio Stranczek,
'Las empresas no son exitosas trabajando con pérdidas.'
¿Quién podría quitarle la razón? Vía Out of Control.

Nota: Gracias a Manel y al resto.
La gestión privada del agua salva vidas
El Cato Institute ha publicado un excelente artículo escrito por Fredrik Segerfeldt, autor de Water for Sale. Se llama Private Water Saves Lives.

Cuando una de las regiones más húmedas de la Tierra, Cherrapunji en India, tiene frecuentes casos de escasez de agua potable, será que la solución del problema del agua no está en el mineral sino en el uso que hacemos de él. Y éste está estrechamente relacionado con el sistema con que gestionamos los recursos.

Según el artículo, nada menos que 1.100 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a agua potable. La mayoría de esas personas viven en países pobres. Pero aunque la falta de riqueza es parte del problema, la raíz de la pobreza y de la falta de acceso a un agua segura es la misma. La carencia de un mercado libre. Agarraos. Atención al dato, que es ciertamente espectacular: Un 97 por ciento del agua en los países pobres está gestionada por el Estado. No es de extrañar que prevalezca la mala gestión y que centenares de millones de personas no puedan tener un acceso barato o acaso posible al agua potable.

Pero como en el caso de la educación, incluso las sociedades más pobres, después de haberlo intentado todo y no quedar otra opción, recurren a iniciativas individuales. Según nos explica Fredrik Segerfeldt,
Algunos gobiernos de las naciones pobres han recurrido a las empresas para obtener ayuda, generalmente con resultados positivos. En los países pobres con inversiones privadas en el sector del agua, hay más gente que tiene acceso al agua que en los países que carecen de dichas inversiones. La mayor competencia, los mejores incentivos y el mayor acceso al capital para la inversión han permitido a los inversores privados mejorar a la vez la calidad del agua y el ámbito de su distribución. Millones de personas que carecían de conducciones de agua al alcance, están obteniendo agua limpia y sana, llevada desde una distancia adecuada.

El principal argumento del movimiento anti-privatización es que la privatización aumenta el precio, lo que hace el agua inasequible para millones de personas pobres. En ocasiones, es cierto que los precios han subido después de la privatización; en otros, no. Pero el precio del agua para aquellos que ya están conectados a una conducción de agua no deberían ser de preocupación inmediata. Es principalmente esa gente que muere, sufre enfermedades y está atrapada en la pobreza.

Ellos generalmente compran agua de baja calidad de vendedores ambulantes, pagando una media de 12 veces más el agua que se distribuye por conducciones, y a menudo más que eso. Cuando el precio del agua de quienes ya están conectados sube, el distribuidor obtiene a la vez los medios para ensanchar la red y los incentivos para llegar al mayor número de nuevos clientes que pueda. Cuando los precios son demasiado bajos como para cubrir los costes de tender nuevas cañerías, cada nuevo cliente supone una pérdida, más que un beneficio, lo que hace al distribuidor reacio a expandir la red. Por tanto, incluso si se doblara el precio del agua por cañerías, ello podría dar más acceso a agua barata a los pobres que antes.

Es lo de siempre. Si se ven los fenómenos económicos como un proceso, y se está dispuesto a esperar que todos los efectos beneficiosos de los precios libres se desarrollen, el resultado final es siempre mejor a cualquier otra opción. Mientras que el intento de adelantar los resultados deseados acaba teniendo efectos muy perniciosos.

Confiemos en que muchas sociedades empobrecidas lleguen a desembarazarse de sus enemigos, hartos de sucumbir a sus políticas, y opten por la libertad y el desarrollo.

30 de Agosto de 2005

Consecuencias sociales del salario mínimo. Jóvenes y minorías.
Ya expliqué en una anotación llamada El salario mínimo y sus consecuencias sociales que los perversos efectos del salario mínimo no se reparten por igual, sino que se centran en los jóvenes y en las minorías con menores rentas. El WSJ de ayer lunes publicaba un editorial, Job Slayers ($), que trataba de eso precisamente.

La razón es clara. Al prohibir a empresarios y trabajadores pactar libremente un salario por debajo de un determinado nivel, todos los trabajadores cuya productividad quede por debajo de ese nivel no podrán trabajar legalmente, mientras que los empresarios no podrán contratarles. Pero son los jóvenes, quienes inician una carrera profesional los que menos productividad aportan y por tanto quienes más se perjudican por estas medidas. También son muy perjudicados quienes no tienen una formación que les permita un trabajo distinto de los de baja calificación.

También sufren las empresas que se dedican a tareas de baja calificación. IBM no tiene porqué sufrir los perversos efectos del salario mínimo, más que marginalmente. Pero las empresas de comida rápida sí (Como fue el caso en Nueva Jersey, después de haber subido el salario mínimo en los 90', recuerda el artículo).

De hecho pese al enorme éxito en la creación de empleo de la Administración Bush II, los jóvenes tienen una tasa de desempleo del 16 por ciento, y los jóvenes negros del 33 por ciento. El editorial valoraba que, en realidad, los datos están seguramente algo inflados. Pero dan una idea del fracaso en la creación de empleo para los jóvenes estadounidenses.

La izquierda, que en economía está siempre de un pez que asusta, no sabe valorar los beneficios que conllevan los primeros trabajos. No se limitan al sueldo. Como recalca el editorial del WSJ enseñan a trabajar, a ser atento con los clientes y colaborador con los compañeros, a adaptarse a ciertas normas sociales, a cumplir un horario, a cumplir la palabra dada, a asumir responsabilidades... Destruir un primer empleo por una ley absurda no solo impide percibir un sueldo, que por bajo que sea no viene mal, sino que limita el aprendizaje de en qué consiste desenvolverse en una sociedad libre.
Hogares pobres y trabajo
Estaba leyendo un informe que tiene por nombre Raising the Minimum Wage: Another Empty Promise to the Working Poor, y me encuentro con un dato muy interesante, que ya comenté en otra ocasión.

Resulta que las horas trabajadas por el principal perceptor de renta en las familias pobres en los Estados Unidos (pobres de allí, vaya), promedian al año 1.720. De trabajar con un horario normal, durante todo el año, el número de horas anual sería de 2.080. Es decir, que de media no alcanzan el número de horas normales. Si simplemente no se desincentivara el trabajo desde el Estado por medio del Estado de Bienestar, el número de horas trabajadas aumentaría y con este el bienestar a largo plazo.

Este dato es antiintuitivo, la verdad. Pero indica que si el Estado no se dedicara a trabajar contra los pobres, les iría mucho mejor.
Muere Jude Wanniski
Me acabo de enterar por Liberty & Power de que ha muerto de un ataque al corazón Jude Wanniski a los 67 años. David T. Beito destaca sus últimas contribuciones a la crítica a la guerra de Irak. No es eso lo que quedará para la historia, sino su contribución a la llamada Economía de la Oferta, su influencia en la política fiscal de Ronald Reagan, y su libro The Way The World Works.

Grande y temprana pérdida, la de Jude Wanniski.
El capitalismo reduce la pobreza en Asia
Según un último informe del Banco Asiático de Desarrollo, 300 millones de personas han salido del umbral de la pobreza de 1990 a 2003. Esta es la noticia, según Libertad Digital:

300 millones de asiáticos han escapado de la pobreza en la última década y media

Más de 300 millones de asiáticos han escapado de la pobreza desde 1990, según un estudio publicado este martes por el Banco Asiático de Desarrollo. Aún vivían dentro de la definición oficial de pobreza en 2003, ganando un dólar o menos al día, 621 millones de personas. De mantenerse el mismo ritmo de reducción de la pobreza, se podría acabar con ella en menos de tres décadas. Un informe del Banco Mundial reveló que solo de 1999 a 2004 habían escapado de la pobreza 254 millones de asiáticos.

(Libertad Digital) Las dos últimas décadas, en coincidencia con el desarrollo de la globalización, la pobreza ha remitido en gran parte del mundo y especialmente en Asia. Las reformas económicas pro-mercado de China e India, introducidas a partir de finales de los 70', han logrado arrancar de la pobreza a centenares de millones de personas. El baremo oficial de la pobreza está fijado en una renta de un dólar o menos al día.

El país que más pobres tiene del mundo es India, donde viven 327 millones de personas con un dólar o menos al día. Le siguen China (173) y los países de Asia del sur (77). La reducción de la pobreza está íntimamente ligada al crecimiento económico y a la creación de riqueza. De hecho, las reformas económicas de China, que han ido abandonando el sistema comunista para integrarse en el comercio económico mundial, ha resultado en crecimientos anuales del entorno del 10 por ciento. Ello ha permitido que de 1990 a 2003 204 personas hayan salido de la pobreza extrema, hasta los 173 actuales.

En el caso de los países del sur se Asia, el desarrollo económico ha estado acompañado de un gran crecimiento demográfico. Pero pese al aumento de la población, que ha sido muy notable, hay 45 millones de personas menos en la pobreza, desde 1990. De hecho, en ese año el 41,3 por ciento de la población vivía bajo el umbral de la pobreza, y en 2003 lo hacía el 29 por ciento.

500 millones menos de pobres en 2015

El Banco Asiático de Desarrollo (BAD), ha relacionado el crecimiento económico con la reducción de la pobreza, lo que le permite hacer previsiones hacia el futuro. Si el crecimiento del PIB per cápita de los años 2000-2004 se mantuviera, el número de personas que viva bajo el umbral de la pobreza se situaría en 2015 en 108 millones de personas, desde los 621 millones que caen por debajo de una renta de un dólar por día en 2003. La previsión más pesimista, la que supone un punto menos de crecimiento cada año y una distribución menos igualitaria, reduciría el número de pobres en asia en casi la mitad, hasta los 347 millones de personas en 2015, pese al aumento de la población.

Desde finales de la década de los 70, cuando se introdujeron reformas económicas en multitud de países y se desarrolla la integración económica internacional por medio del comercio, lo que se llama globalización, la pobreza ha remitido de forma importante. Un estudio realizado por el economista español Xavier Sala i Martín, revelaba que  "la tasa de pobreza medida por el umbral de un dólar/día ha caído del 20% al 5% en los 20 últimos años. La tasa correspondiente al umbral de los dos dólares/día ha caído del 44 por ciento al 18 por ciento. Hay entre 300 y 500 millones menos de pobres en 1998 que en los años setenta".


28 de Agosto de 2005

El Mundo y la Guerra Civil VII. Miguel Primo de Rivera
Elena Pita entrevista al nieto del protomártir del bando nacional, José Calvo Sotelo aparte. Todas las ejecuciones sumarias son una injusticia y una tragedia. Pero la de José Antonio Primo de Rivera tiene una significación política especial. Franco tuvo suerte, la que le acompañó toda su vida, con las muertes en la Guerra Civil. Primero con el que sería jefe natural del bando rebelde, José Sanjurjo (a quien en gran parte se debe la llegada de la II República sin problemas), y después con la ejecución de José Antonio y la muerte en combate de Onésimo Redondo.

José Antonio era un intelectual raro en la España de entonces. Tenía escrúpulos morales, aunque eran contradictorios, y carecía del omnipresente sectarismo de la época, extendido a izquierda y derecha. Su ideal era una izquierda netamente antiliberal y antimarxista, que superara la lucha de clases que él aborrecía, y tuviera un carácter nacionalista; siempre con el ideal de unidad y solidaridad de todo el país. Un espanto, vaya. Pero el líder de un partido que fue pequeño y se convirtió en la guerra en un partido de masas que le dio al bando miles de milicianos y parte de una coraza ideológica de la que el propio Franco en gran parte carecía. Franco se valió de la falange sin hacerles ni caso, ni siquiera en los primeros gobiernos. Si los republicanos hubieran tenido más visión que sectarismo, le habrían dejado libre.

Y es que, como líder de una facción política en alza, y como intelectual crítico habitualmente consigo mismo y especialmente con los demás y que se planteaba la convenciencia o adecuación de lo que ocurría según sus oscuros ideales, le habría causado enormes problemas a Franco. Éste nunca fue fascista; era un conservado con pocos valores, muy firmes, extraídos de una interpretación parcial, torpe y poco imaginativa de lo que creía tradición española. Era casi lo contrario de un revolucionario, a lo que sin embargo sí se acercaba José Antonio.

La cuestión es que, como explica Hayek en su original capítulo porqué los peores llegan a lo más alto, de Camino de Servidumbre, los intelectuales se plantean demasiadas cosas, dudan, cuestionan, y finalmente son relegados. Con Primo de Rivera, no obstante, no hubiera sido fácil, y se hubiera abierto una lucha que le habría creado muchos problemas a Franco.

Bien, pues esta idea, que es ya un lugar común, le sirve a Elena Pita para acusar a Franco de matar a José Antonio, en la entrevista al nieto de éste:
P.- Se negó a recibir de Franco diferentes nombramientos a lo largo de su vida, se opuso a su voluntad y a su opinión en numerosas ocasiones. ¿Por qué le consentía el Generalísimo?, ¿era su forma particular de enjugar su conciencia?
P.- En su libro No a las dos Españas sí se refiere a la mala conciencia de Franco, ¿podía haber canjeado a José Antonio y no lo hizo?
P.- ¿No es cierto que Franco temió que José Antonio le disputara la jefatura política?
P.- ¿Su madre nunca hizo un comentario en este sentido?
P.- ¿Y sus tíos Pilar y Miguel?
P.- Entre la melancolía y la rebeldía, ¿cómo era su sentimiento hacia Franco?
P.- Una vez que pudo leer lo que José Antonio opinaba sobre el franquismo, siendo usted consejero del Movimiento, ¿su conciencia siguió estando tranquila?

Se puede considerar que Franco podía haber hecho más por liberar a José Antonio, pero hubiera tenido que cambiar sus planes de guerra. Acusarle de ser el responsable de la muerte de José Antonio, supone tomar su fusilamiento por los republicanos como algo automático. Pero es fruto de la decisión política de los responsables de entonces, que le fusilaron igual que podían no haberlo hecho. Miguel Primo de Rivera responde:
R.- Franco sentía profundamente no haber podido salvar a los Primo de Rivera. No es que tuviera mala conciencia, sino rabia por no haber sido capaz, y así me lo repetía cada vez que lo veía. Cuando acepté la Alcaldía de Jerez, le dije a Franco que no sería al mismo tiempo jefe local del Movimiento, porque aquello era pasado y lo que yo quería era hacer una Historia nueva.
R.- No, yo creo que sentía profundamente no haber podido salvarlo.A eso me refiero cuando digo mala conciencia.

Y sobre Franco,
R.- Creo que fue un hombre honrado que hizo todo lo que pudo en una dictadura, que es una situación anormal, casual, fruto casi siempre de un hecho problemático. El me llamaba y yo iba, y tenía conmigo un trato tal vez algo especial por el recuerdo de los míos.

Pero lo más destacado de la entrevista a Miguel Primo de Rivera es la parte que se refiere a la reconciliación tras la GC.
PREGUNTA.- «La Historia pertenece al pasado y lo pasado, pasado está», parece ser su lema de vida. Pero, ¿podemos vivir ignorando nuestra propia Historia, la de nuestra familia, nuestro pueblo?

RESPUESTA.- No, no podemos vivir sin conocer nuestra historia, pero tampoco podemos vivir de ella. Hay que ir siempre hacia delante.

P.- Dice que no siente rencor hacia quienes fusilaron a su padre: ¿cómo se consigue, cómo se vence tal rencor?

R.- No se puede tener rencor contra la Historia, hay que respetarla.Tuve la mala suerte de que mi familia estuviera entre los fusilados, pero es un hecho histórico.

P.- ¿Y rabia?

R.- Sí, y amargura y dolor, pero no rencor. Toda la rabia e incluso el odio que pueda sentir contra las personas que hicieron desaparecer a mi padre queda dentro de mi alma, como la tristeza de no haber podido conocer a personas de tal categoría.

El rencor es el odio como guía de la acción. De modo que entiendo que Miguel Primo de Rivera siente odio hacia quienes fusilaron a su antepasado, pero cree que no se debe hacer uso de este odio contra nadie. Me da la impresión de que es honrado con sus sentimientos, pero con el alma lo suficientemente amplia como para no repetir, con el odio como acicate, los errores del pasado. Una interpretación que es exactamente contraria a la de Elena Pita, mira que lo siento.

27 de Agosto de 2005

Periodisto y escritoro
Ya lo había leído, pero Sonia Blanco me lo ha recordado. Me refiero al artículo del periodisto y escritoro Arturo Pérez Reverte, titulado Las miembras y los miembros. Trata quienes lo ignoran todo menos su pobre ideología, y que critican una lengua que desprecian profundamente. Al fin y al cabo, española y occidental, es culpable. Y ha de pagarlo. Ya están ellos para retorcerla hasta dejarla irreconocible.

Un camino es el de acusar a la lengua de ser machista. Pura e irredenta ignorancia, expuesta sin el freno del rubor, y multiplicada hasta el infinito por el sectarismo y la ideología. Hay que ser tonto para acusar a la lengua de machismo, o de sexismo. Y se me agotan los calificativos para quienes acusan de sexismo al español, que ha resuelto perfectamente el asunto, para luego caer ellos en ese mal.

En primer lugar, el sexismo es una idea. Y lo que importan son las ideas, en este debate. No las cuestiones formales.

Y en segundo lugar, un poco de vuelta a la LODE. No me importa repetirme:

1) Los géneros no son lo mismo que el sexo.
2) El español tiene tres géneros, masculino, femenino y neutro. El neutro se utiliza cuando se incluye a elementos que gramaticalmente tienen género femenino o masculino, o que lo pueden tener.
3) Las palabras, por lo general, tienen género determinado. Pero hay otras que no tienen esa suerte, y que precisan de un artículo para que se les asigne gramaticalmente un género. Un género, que no un sexo. Es el caso, comúnmente, de las profesiones. El médico para masculino, la médico para femenino, el médico para neutro.

Pero los ideólogos ignorantes prefieren mutilar una institución que les supera con creces, y que no conocen. Y la critican, cometiendo error tras error.

1) No saben que existe un género neutro.
2) Confunden los géneros con el sexo.
3) No saben que hay palabras de género indeterminado, que así se llama la cosa. Deberían volver a los cuadernos de Rubio, y empezar desde ahí, antes de salir a la calle. Pero ¿quién les va a reprochar la vergüenza ajena que crean en los demás en la época de Operación Triunfo?

Así, cuando hay un grupo de mujeres y entra un hombre, lo correcto es dejar de referirse al grupo como ellas, y comenzar a decir ellos. ¡Ya lo tengo! Dicen algunos. ¡Eso es machismo criptofascista, tradicionalista, cristiano, opresor y capitalista! Cuando lo único que se ha hecho es dejar de utilizar el género femenino por el neutro, que incluye a los otros dos. Ellos ven machismo en el sitio más inadecuado. Precisamente en el caso que el español ha resuelto perfectamente, gracias al género neutro. La forma del neutro, en la mayoría de las ocasiones, coincide con la del masculino. Pero lo que importan son las ideas, no la forma. Porque el sexismo es una idea.

El ignorante desprecia lo que desconoce, y eso hacen estos amantes del neolenguaje. Desprecian la solución del español, perfecta, adecuada, económica incluso, y ofrecen la suya. Si hay hombres y mujeres hay que decir ellos y ellas, compañeras y compañeros, etc. Es decir, que en lugar de utilizar el género neutro, que es el integrador, utilizan el femenino y el masculino. Marcando los géneros, que identifican con el sexo, y cayendo, ellos sí, en el sexismo que creen denunciar. Ellos y ellas, imagino.

Y luego está lo de las palabras con género indeterminado. Cuando leen una palabra inocente, que nada les ha hecho, como juez, piensan que es masculino. Y cuando leen los jueces, creen que se utiliza un término masculino para hombres y mujeres. Y el resultado que ofrecen aquí es el de los neologismos. Puesto que, nadando en la ignorancia, creen que juez tiene que tener un género y que además es masculino (porque no conocen el neutro) cuando se refieren a una juez mujer crean el palabro jueza. Y médica, y árbitra, y delinianta... Curiosamente, en su profundo y atávico sexismo, no hacen la misma jugada para convertir palabras que creerían femeninas al masculino. No hablan de periodistos, economistos, ferrallos...

No hay porqué forzar el español. Especialmente cuando nos ofrece soluciones perfectas para los problemas que muchos se plantean falsamente, porque desconocen de qué hablan.

26 de Agosto de 2005

Control de precios sobre el petróleo
He escrito sobre ello para el Juan de Mariana. No lo comentaría, si no fuera porque me ha hecho gracia el título de la anotación de Don Boudreaux en Cafe Hayek: Los políticos hawayanos le hacen un favor a los profesores de economía. El comienzo es brillante:
Nunca muere la creencia en la magia. Los políticos de Hawai creen, aparentemente, que algo de tinta sobre un papel (respaldada por policías con pistola), puede mantener el coste de la gasolina por debajo de el que hubiera prevalecido en el mercado.
Ellos son asín, Don, qué le vamos a hacer. (He preferido no mirar a nadie).
El Mundo y la Guerra Civil VI. Santiago Carrillo
Entrevistado Ricardo de la Cierva, se acabaron las entrevistas dolosas. Hoy le toca el turno de hablar en la libertad contra la que él ha luchado toda su vida a Santiago Carrillo.

Voy a comenzar por lo más llamativo. Ya lo conocemos. Pregunta el entrevistador con miedo, moviéndose sobre su silla y mirando a otro lado:
P.– En una entrevista, usted dijo que la matanza de 2.000 personas en Paracuellos no había sido tanto drama, en una guerra en la que morían miles y miles. Me pareció un poco cruel como frase...

Vamos, que... No sé, lo que es la frase, y tal, me ha parecido a mí, personalmente, cruel. Un poco, no crea, pero yo... Vamos, fue lo que me dije. Sáqueme de esta, don Santiago. A lo que Carrillo responde:
R.– Y es normal que se lo pareciese. Usted no vivió aquella guerra, ni aquella época; felizmente para usted, vivió otra. Y no puede imaginarse lo que era Madrid. Y le voy a decir algo: la verdad es que, de lo de la matanza famosa de Paracuellos, a mí nadie me imputó eso hasta que no me convertí en secretario general del PCE, qué casualidad, ¿verdad? Y sin embargo, para ser sincero y para intentar zanjar de una vez esta cuestión, he de decir que yo no sabía ni que existía un pueblo llamado Paracuellos hasta mucho después de que se produjera la matanza. Yo no tuve nada que ver con aquello.

Como los dirigentes nacional socialistas, que negaban conocer los crímenes de que eran culpables. Smith ya ha anotado sobre ello, refiriéndose a la bibliografía sobre la matanza que acabó con no menos de 2.500 personas. Carrillo es culpable, y se ríe públicamente de la alfombra con grabadora que tiene delante, y por su medio del resto de los españoles.

No olvidemos que Carrillo era entonces Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa, y máximo responsable, en el sentido administrativo, de lo que ocurría en las cárceles. Es más, el 11 de noviembre de 1936 reclama para sí toda la responsabilidad de lo que ocurría en las cárceles, ante la Junta de Defensa. Y al día siguiente tranquiliza a sus correligionarios diciendo por radio:
Porque la resistencia quie pudiera ofrecerse desde el interior está garantizado que no se producirá. Porque todas las medidas, absolutamente todas, están tomadas para que no pueda suceder en Madrid ningún conflicto ni ninguna alteración que pueda favorecer los planes que el enemigo tiene respecto a (sic) nuestra ciudad. La 'quinta columna' está camino de ser aplastada y los restos que de ella quedan en los entresijos de la vida madrileña están siendo perseguidos y acorralados con arreglo a la ley, con arreglo a todas las disposiciones de justicia precisas; pero sobre todo con la energía necesaria para que en ningún momento esa 'quinta columna' pueda alterar los planes del gobierno legítimo y de la Junta de Defensa.

Ya en marzo de 1937, dice Francisco Antón en Discursos pronunciados en el Pleno Ampliado del Comité Central del Partido Comunista de España, celebrado en Valencia los días 7 y 8 de Marzo de 1.937:
Nos hemos preocupado un poco por limpiar la retaguardia. Es difícil asegurar que en Madrid está liquidada la Quinta Columna, pero lo que si es cierto es que allí se han dado los golpes más fuertes...y esto se debe a la preocupación del Partido y al trabajo abnegado, constante, de dos camaradas nuevos,... el camarada Carrillo, cuando fue Consejero de Orden Público, y el camarada Cazorla, que lo es ahora.

Y Carrillo dice:
Si nosotros tenemos el sesenta por ciento de nuestros militantes en el Ejército regular ¿Quién nos puede negar el derecho de sumarnos a la voz del Partido Comunista, el derecho de sumarnos a la voz de todas aquellas fuerzas populares que trabajan por que esos miles de hombres luchen con la garantía de una retaguardia cubierta, de una retaguardia limpia y libre de traidores?

No se lo niegue usted ahora, Carrillo.

Resulta helador el siguiente intercambio:
P.– Dice ser un superviviente. Pero, ¿ha sido alguna vez un vengativo? Sus libros Memorias y La memoria en retazos, ¿encerraron alguna vocación de vendetta hacia viejos enemigos suyos, como en alguna ocasión se ha dicho?

R.– En absoluto, al contrario. Una de las observaciones que se han hecho sobre mis memorias es que no me vengo de nadie. Incluso a personas con las cuales he mantenido una rivalidad política, en mis memorias las trato poniendo de relieve sobre todo lo que hicieron de bueno.

Hombre, con ese historial habrá saciado ya sus ansias de sangre, digo yo. Pues no. Porque se suma a la campaña para callar a Pío Moa.
P.– Por ejemplo, ¿qué le parecen las controvertidas y comercialmente exitosas interpretaciones históricas de un autor como Pío Moa?

R.– Mire usted, Pío Moa, si no recuerdo mal, era un dirigente del FRAP. El FRAP aparecía como una organización terrorista de izquierdas, incluso comunista radical, pero –aunque sin duda había gente honesta que creía en lo que hacía– había personajes que eran confidentes del comisario Conesa. Que un personaje como él escriba ahora la Historia defendiendo las tesis franquistas me parece un poco extraño. Que un hombre se haya pasado años de su vida defendiendo ciertas ideas llegando incluso a justificar cosas injustificables, y que de repente vea a Dios y se convierta... ese tipo de personas yo no acabo de com- no me da para comprender a los conversos.
Terrorismo y medios de comunicación

25 de Agosto de 2005

Conflicto de visiones en 60 segundos
Me permito enlazar, incluso traducir, el contenido de la anotación Conflicto de Visiones en 60 segundos. Y lo que hace la autora de, ejem, A Constrained Vision, es recoger una breve exposición de la teoría de las visiones de Thomas Sowell. Dice:
En la visión trágica, la naturaleza humana está fija. El hombre es falible.
En la visión ungida, la naturaleza humana es maleable. El hombre es perfectible.

La visión trágica favorece el conocimiento tácito y la tradición; no tanto la democracia como la sabiduría acumulada por los muertos.
La visión ungida favorece la racionalidad articulada. Las costumbres sociales y los acuerdos económicos que no pueden pasar por el escrutinio razonado de cualquier persona inteligente, ha de ser vista como sospechosa.

La visión trágica se centra en los tomas y dacas. Dice, como solía decir David Bergland, que "la utopía no es una opción".
La visión ungida, en sus formas más puras, dice que la utopía sí es una opción, dado que hay un liderazgo informado y sabio.

En la visión trágica, la libertad es ausencia de coacción; en la visión ungida, la libertad es el poder de obtener determinados resultados. La justicia para los trágicos es la de Nozik: la justicia como un proceso; en la visión ungida es la de Rawls: la justicia como una estructura, una determinada distribución justa. En economía, los trágicos son favorecen el laissez-faire; en derecho, el formalista y basado en las normas. Los ungidos, en economía son dirigistas; en derecho están orientados hacia los resultados y favorecen los tipos de resultados, no las normas.

Los trágicos tienen como pesos pesados: Adam Smith, Burke, Friedric Hayek, Madison, Hamilton, Malthus, Hobbes. Los de los ungidos: William Godwin, Condorcet, Thomas Paine, Rawls, Ronald Dworkin. Y aunque no usen estos ejemplos, los trágicos tienen a Aristóteles, los ungidos a Platón. En política exterior los trágicos son realistas, los ungidos wilsonianos.


Nota: he traducido constrained, restringido, por trágico. Y Unconstrained, no-restringido, por ungido.
En mi habitual visita de Marginal Revolution, de lo mejor del bloguerío universal, me entero de otra noticia blogocósica. Laissez-Faire Books ha lanzado su propia bitácora.
Oh!
¡Qué bueno! Yo me pregunto. ¿Porqué rechazarán los medios de comunicación a los miles de portavoces de Greenpeace que desean explicar esta buena nueva?
Derecho a la propia imagen y exibicionismo
Debe de ser por la tendencia que tienen unos a mostrar lo que no tienen. El caso es que un freaky de los que abundan en Nueva York le ha enseñado sus vergüenzas a una vecina, que le ha fotografiado para colgar luego su imagen en internet. Se lo leo a Javier Muñoz, que se plantea si un exhibicionista tiene derecho a la intimidad.

Javier Muñoz acierta, creo, cuando dice que las sanciones solo pueden ser justas si son proporcionales. Pero no cuando reconoce como válido el principio de que el exhibicionista no podrá exigir intimidad cuando él mismo ha renunciado a ella al bajarse los pantalones.

El derecho a la propia imagen (que entiendo que es lo que verdaderamente está en juego, más que el derecho a la intimidad), o se tiene o no se tiene. Si se tiene ese derecho, será un derecho indivisible de la persona y no se puede perder por hacer uso de él.

Eso sería un absurdo. Si uno quiere ceder o vender su propia imagen, no solo no está renunciando a este, sino que hace uso de él. Decir que hacer uso de la propia imagen supone perderla supone defender (implícitamente) el esclavismo. Porque el trabajo también es un derecho individual que, puesto que está indisolublemente unido a la propia persona, le pertenece naturalmente. Lo mismo ocurre con el sexo. El hecho de que haya personas que lo vendan no nos autoriza a los demás a violarlas. No pierden su derecho sobre sí mismos y sobre su sexo.
El Mundo y la Guerra Civil V. Ricardo de la Cierva
Se acabaron las genuflexiones. Se acabaron los miramientos. Es Ricardo de la Cierva. Me voy a detener en la presentación que hace Ángel Vivas del historiador, porque tiene traca.

Ricardo de la Cierva es seguramente el primer experto mundial en la vida y la época de Francisco Franco. Y su historia de la Guerra Civil es quizás la mejor de todas. Por desgracia, la de Hugh Thomas está algo desfasada, aunque es la otra candidata. Pero es de deechas, profranquista y pro-nacionales. Suficiente. Escribe Ángel Vivas:

Ricardo de la Cierva (Madrid, 1926) es uno de los más veteranos, prolíficos y combativos estudiosos de la Guerra Civil española, aunque sus trabajos han tratado de muchos otros temas. Doctor en Filosofía y Ciencias Químicas, fue profesor universitario, jefe del Gabinete de Estudios sobre Historia en el Ministerio de Información y Turismo y ministro de Cultura durante el Gobierno de la UCD.

No escribe que Ricardo de la Cierva es catedrático de historia (se la ganó a Tusell), no vaya a ser que el lector se entere. El colmo es lo siguiente:

Tiene un aura polémica dentro de la comunidad de historiadores y, a la vez, una legión de seguidores, como demuestran las abultadísimas ventas de sus libros. En esta entrevista, el autor de obras como 'La victoria y el caos. A los sesenta años del 1 de abril de 1939' y 'Media España' habla sobre los asuntos más candentes del conflicto y expone su punto de vista sobre la figura de Francisco Franco.

Es lo que tiene no ser de izquierdas. Que, ya en plan bien y políticamente correcto cuelgan lo de polémico. ¡Alerta roja, camaradas! Pero lo que es ya increible es llamar al último libro que cita Media España. El título, así expuesto, da la impresión de que historie, precisamente, sobre media Espala, dejando al lado la otra. Y además le quita el sentido de la frase completa, que completa el título: Media España no se resigna a morir. La frase fue pronunciada por Gil Robles en el Parlamento durante la primavera trágica, con el Frente Popular en el poder. Y es una de las claves de la Guerra Civil.

Pero vamos a la entrevista:

PREGUNTA.- Constantemente aparecen nuevos títulos sobre la Guerra Civil, con réplicas y contrarréplicas que pueden llegar a desconcertar a los lectores. ¿Cómo ve un historiador este fenómeno?

RESPUESTA.- Desgraciadamente, la visión polémica de la Guerra Civil sigue predominando sobre la visión serena de lo que debería ser una investigación histórica. Y creo que la causa de esto es que el problema se ha vuelto a politizar, y el consenso que se iba ganando se ha vuelto a destruir. Se nota que por parte de los herederos del bando vencido hay un empeño decidido en volver a escribir la Historia en sentido contrario. Y como eso es imposible, están tropezando continuamente en la misma piedra.Se ha circunscrito el problema a la represión, que en el ámbito académico y en el no académico, en el de la propaganda, se está concretando en lo que se llama la recuperación de la memoria histórica, que es recuperar el odio y el miedo, y recuperar la mentira. Hay excepciones, pero de cada 10 libros nuevos sobre la Guerra Civil, ocho se dedican a manipular la historia y a politizarla. Esto ha surgido en lo que yo llamo la generación de los nietos de la ira. La de los hijos de la ira, la mía, ya había alcanzado un gran equilibrio y un perdón absoluto. Las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica sólo se ocupan del bando vencido, no citan a una sola víctima del Frente Popular. Eso es una cosa efímera y destinada al fracaso absoluto, pero a un nieto de la ira, que es Rodríguez Zapatero, le ha hecho gracia y está fomentando esa revisión.

La recuperación de la memoria histórica está hecha por quienes ni lucharon ni vieron la Guerra Civil, no temen lo que no conocen, y se dejan llevar por el odio, que parece impreso en el alma de los ungidos a fuego.

P.- Pero, últimamente, parecen abundar más los libros de otro tipo, los de Pío Moa, César Vidal...

R.- Los libros de César Vidal y Pío Moa han sido reacciones.Han visto esta especie de marea roja, han investigado y han salido.Que se siga estudiando me parece muy bien. Cada generación tiene su visión de los hechos, y entre esos libros hay algunos que suponen aportaciones muy importantes. Otros se podrían haber quedado sin escribir y no habría pasado nada. Pero, en general, es difícil que en un libro no se aporte nada. Cuando alguien lo escribe es porque ha encontrado algo. También hay mucho libro sobre la Guerra Civil americana y eso no significa que no haya acuerdo. En el mundo estrictamente académico se mantiene un consenso fundamental. Hay cosas que ya no se pueden decir. Lo malo ha sido la politización y la conversión de la Historia en venganza, que es lo que está en el origen de buena parte de estos libros.

Lo malo, como dice de la Cierva, es cuando se repiten afirmaciones y juicios que se saben falsos, como que en Guernica murieron 1.500 personas, que no tenía valor militar o que el 26 de abril era un día de mercado. Cuando no se construye sobre lo anterior, no se va a ningún lado.

P.- Una cuestión que se ha puesto, últimamente, sobre el tapete es la incompetencia militar de Franco.

R.- Por Blanco Escolá. Bueno, todavía hay clases. Blanco Escolá es un coleccionista de disparates. De Franco, lo mejor que conozco es un libro de Luis Suárez Fernández, que es la revisión de sus ocho tomos anteriores, de la que hizo otra versión en seis tomos.Las tres ediciones son a cual mejor. Esta es la biografía más completa hasta el momento. Por ceñirnos a lo militar: él era el jefe de un ejército expedicionario, pero no tiene ninguna otra jurisdicción. El decide ir a Madrid por el valle del Guadiana y, luego, por el del Tajo, una ruta histórica que también había seguido Wellington, porque le parece la más conveniente, le parece que así preserva mejor a su ejército. Establece contacto con Mola en Cáceres. Entonces, podía haber ido por territorio nacional hasta el Guadarrama, pero hay un factor moral que es el Alcázar de Toledo. Toda su carrera militar en Africa ha consistido en liberar fortines en territorio enemigo, y se va a Toledo a hacer eso mismo. En su caso, influye decisivamente el factor moral.Y la liberación del Alcázar influyó en la Guerra Civil más que la batalla del Ebro, porque los factores morales, religiosos e ideológicos influyen mucho en las guerras civiles. Los que critican a Franco como militar no dicen una palabra de que es el inventor del puente aéreo, o el inventor de la guerra moderna de movimientos. Franco es un militar de primera magnitud, no sé cómo se puede negar. Es un general que gana su guerra civil y, en buena parte, su guerra de Africa.

El elemento moral es esencial en la forma de entender la GC por de la Cierva. Y algo de razón tiene, aunque yo creo que en la decisión de Maqueda, la de liberar el Alcázar de Toledo, está también la ambición política de Franco. Por otro lado, destaco que de la Cierva reconozca que la mejor biografía de Franco sea la de Luis Suárez. El propio Ricardo de la Cierva había escrito la mejor biografía del personaje hasta entonces.

Me parecen interesantes estos dos intercambios:

P.- ¿Hasta qué punto influyó en el desenlace de la guerra el desorden en el lado republicano?

R.- El Frente Popular supo poner en pie un magnífico ejército, compuesto de 800.000 hombres perfectamente mandados y armados, que fue un rival muy serio para Franco. El Ejército Popular de la República fue un ejército muy notable. La diferencia principal entre un ejército y otro era la siguiente: los republicanos tenían más mandos superiores, 20 generales de división o asimilados contra 4 de los nacionales, y 117 generales de brigada contra 15. En jefes, es decir, coroneles, tenientes coroneles y comandantes, también había una notable superioridad de los republicanos. Ahora, los capitanes y tenientes estaban el 80% con Franco, y la misma proporción de los suboficiales. Esa es la situación a primeros de agosto del 36. El Ejército nacional tiene muchos más y mejores oficiales intermedios, que son los que ganan las guerras, son mucho más jóvenes y más decididos que los generales. El gran defecto del Ejército Popular fue carecer de mandos intermedios.Los improvisaron, pero con ocho meses de retraso que fueron vitales.

P.- ¿Y la pugna por dar prioridad a la revolución o a la guerra?

R.- Fueron mucho más inteligentes los comunistas. Con una guerra en marcha no se puede discutir si se hace la revolución, porque viene el caos. En los primeros meses, dentro del Frente Popular se ve al ejército como enemigo, al propio incluso, y se les trata con desconfianza. Lo que hubo fue una enorme disciplina en el bando nacional y un caos en el otro. Eso lo describe muy bien Azaña en La velada de Benicarló. También fue importante el factor religioso, que fue un factor de división dentro del bando republicano, porque había muchos republicanos que eran católicos. El Frente Popular montó la persecución más atroz contra la Iglesia católica, y el sentido de cruzada se sintió de verdad en el lado nacional.

Excelente pregunta de Ángel Vivas:

P.- ¿Quedan cuestiones por investigar, personajes de los que falte la biografía?

R.- Muchos, pero se está subsanando. He visto una biografía reciente del general Varela. Pero falta la biografía auténtica de Aranda.Hay biografías de Rojo aceptables, pero falta la de Miaja. La de Lluís Companys falta absolutamente. Y diría que falta la de Azaña. Su producción literaria es tan enorme que todavía no hay un libro sobre él, fuera de sus obras completas. Faltan las biografías de muchos militares de Franco, como Moscardó. Falta el libro definitivo sobre el Alcázar. Falta estudiar el asedio de Huesca.

Y las dos últimas:

P.- ¿Qué opina del trabajo de los historiadores extranjeros sobre la Guerra Civil?

R.- Hicieron una buena labor en conjunto. No tenían el apasionamiento que nosotros teníamos. De todos ellos, Stanley Payne me parece el mejor. Hugh Thomas hizo un intento de equilibrio y es mucho mejor ahora. Todos han evolucionado al contacto con los historiadores españoles. Pero creo que ahora la Historia de España se puede leer en los libros de los españoles. Sin las memorias de Azaña y de Indalecio Prieto no se puede escribir la Guerra Civil, y los españoles manejamos mejor eso.

P.- La Guerra Civil, ¿es una culpa colectiva de la que nos tenemos que arrepentir los españoles?

R.- Tenemos que arrepentirnos de una vez por todas. En uno y otro bando se cometieron muchas atrocidades, porque en todas las guerras civiles se cometen. Decir que las del Frente Popular fueron la justa venganza a la opresión, y las del lado de Franco fueron obra de la oligarquía, es una estupidez. Azaña dictaminó que la causa de esas atrocidades fueron el odio y el miedo. Debemos eliminar esas semillas, que es lo contrario de lo que hace el Gobierno con su política antirreligiosa.

El odio, que es la clave de la política de la izquierda, también hoy.
El Mundo y la Guerra Civil IV. Luis García Berlanga
Luis García Berlanga es uno de los personajes más auténticos de España.  Ayer habló para El Mundo en su serie sobre la Guerra Civil, y Javier Millán tituló por el tópico: La guerra la perdimos todos. Unos más que otros, claro, pero en cierto sentido no deja de ser cierto.  Berlanga:

Las guerras las pierden todos; y más todavía los pobres, la gente común. Mi padre era diputado republicano. Tuve una educación liberal y burguesa dentro de ese espíritu de una República de progreso, pero he sido y sigo siendo libertario. No entiendo la tendencia de los españoles a matarse por ideas. La verdad es que más que una conciencia, republicana o fascista, lo que pervive en los personajes de La vaquilla es la amistad. La guerra es una situación atroz, una pérdida de valores humanos como la amistad y la tolerancia.

Enlaza la crispación de entonces con la de ahora, diciendo:

P.- ¿Pudo evitarse aquello?.

R.- Permíteme que te haga yo una pregunta. ¿Puede evitarse la crispación de hoy?

P.- Supongo que no es lo mismo aquello y la crispación de hoy.Las dos Españas estaban más perfiladas o, si prefiere usted, más enfrentadas.

R.- De acuerdo; pero ahora hay signos también inquietantes. De todas formas no me has respondido sobre la crispación de hoy.

P.- No sé si puede evitarse la crispación, evidente, de hoy; sé que debiera evitarse. Quizá faltan actitudes conciliadoras como las de los soldados de su vaquilla; quizá se está envenenando la opinión con una radicalidad verbal innecesaria.

R.- Pues lo mismo te digo; aquello no se evitó. Y debiera haberse evitado.

P.- Y ¿quién contribuye a esa crispación actual, a esa radicalización de antagonismos?

R.- Dicen que el mayor contribuyente ha sido Aznar, pero esas cosas nunca son sólo de una persona o de un partido.

El comentario prueba que será todo lo librepensador que quieras, pero ¡ese pecado de leso progresismo! Menos mal que está Villán para reprobárselo:

P.- ¿Está exculpando usted a Aznar y al PP?

R.- Estoy hablando de carácter, de forma de ser, de maneras de comunicarse con los demás; no de ideologías o de una opción política.Puede que el enquistamiento de Aznar haya contribuido, pero no lo explica todo. Lo cierto es que el ambiente es incómodo, agrio, excesivo; no hay voluntad de concordia. Y es como si se resucitasen fantasmas antiguos y amenazantes. Es como si, al igual que en los años 30, uno se viera empujado a tomar partido.

Este hombre no tiene remedio. A ver si por lo menos canta las alabanzas del líder:

P.- Volviendo a la crispación que usted percibe en estos días...

R.- Que percibo y que es real y me inquieta; es como si la Historia no nos hubiera enseñado nada. Es como si hubiéramos olvidado que España se partió y sufrió.

P.- Quería preguntarle si el talante de Rodríguez Zapatero, su sonrisa, contribuye a suavizar esas tensiones.

R.- Una cosa es el talante y otra la tensión política, el resucitar viejos rencores. Muchas veces la sonrisa no enmascara el sectarismo.La sonrisa de unos o de otros es, con frecuencia, una mueca que, a quienes vivimos la guerra y defendemos formas de entendimiento sin partidismos, nos preocupa. La sonrisa no quiere decir mucho.O, por lo menos, no lo es todo.

Ya en serio, la situación de hoy no es ni mucho menos como la de entonces. No vemos al jefe de la oposición matado por una milicia de partido del gobierno. Pero es cierto que es preocupante.

24 de Agosto de 2005

Kinsella contra la propiedad intelectual
Me quiero hacer eco de la última publicación, es decir, del último acierto, de liberalismo.org. Se trata del artículo de Kinsella Contra la propiedad intelectual.

El lector ganará en claridad de ideas sobre el asunto.

23 de Agosto de 2005

El Mundo y la Guerra Civil III. Nicolás Redondo
Hoy le toca a Nicolás Redondo. Le entrevista Pedro de Miguel, que empieza ya triunfando:
PREGUNTA.- En los últimos años estamos asistiendo a una revisión de la Guerra Civil española, con la publicación de estudios, testimonios, análisis críticos... ¿Qué le parece este fenómeno a alguien que ha vivido la guerra en su propia carne?

No, si lo de hacer historia es una tontería, de Miguel. Unas cuantas entrevistas a los protagonistas es lo que vale. La invención de la historia con la creación de la grabadora. Seguimos:
P.- ¿Cuáles son las claves para entender aquella locura colectiva de la Guerra Civil?

R.- Pienso que no se puede olvidar el contexto determinado en el que surge: la amenaza de los regímenes totalitarios (nazismo, fascismo), una profunda crisis económica y la existencia de sociedades enfrentadas: la lucha de clase contra clase. Estas circunstancias externas polarizaron nuestra Guerra Civil, que no se hubiera dado en un contexto mucho más normal.

Resulta que el otro socialismo no es totalitario. Ya. Ni tuvo nada que ver con la Guerra Civil.

Llevar el análisis marxista a la Guerra Civil requiere un heroismo, o una desvergüenza notables. La España que queda en un primer momento en manos de los nacionales es la más pobre, a excepción de Navarra. Por la República, Andalucía, sí, pero el cantábrico, rico e industrial, Valencia y Cataluña, y Madrid. Áteme esa mosca por el rabo con la lucha de clases.

Pero destaca lo siguiente:
P.- Algunos historiadores han señalado que, durante la República, el PSOE estaba marcado por un socialismo de carácter revolucionario, de ideología marxista, que en los meses previos a la guerra alentaba la confrontación. ¿Fue la contienda algo querido por ambas partes?

R.- Yo creo que tanto Pablo Iglesias como Largo Caballero, Julián Besteiro o Indalecio Prieto seguían la tradición de un socialismo revolucionario, pero en un sentido gradualista: a base de conquistas permanentes podría llegarse a una sociedad igualitaria, que eliminaría las aristas del sistema capitalista. Yo he estado después con mucha gente que participó en aquellos años, por ejemplo con Ramón Rubial, y lo que nunca he visto ha sido esa intención de agudizar los enfrentamientos. Una vez que estalló la guerra, su única preocupación era ganarla: los que desestabilizaban la República desde dentro eran quienes querían hacer la revolución. El Partido Socialista era sustancialmente partidario de preocuparse sólo en ganar la guerra. Hay que tener en cuenta también que muchos comportamientos de entonces vinieron como consecuencia del temor al avance del nazismo y del fascismo italiano: aquel peligro inminente llevó a algunos a defender la revolución.

P.- Entre Largo Caballero, Prieto y Besteiro, ¿con quién se identifica más?

R.- Yo estoy muy marcado por Indalecio Prieto. Aparte de su personalidad, era un hombre poco formalista, le encantaba ser un provocador.Luego hay un hombre que me ha encantado por su sentido ético: Julián Besteiro. Todos coincidían en que era el hombre que más había mamado el marxismo y era el más marxista de todo el Partido Socialista. Se ha hablado mucho de la pelea entre el número uno y el número dos de los socialistas, Largo Caballero y Prieto.Prieto estaba de acuerdo en que quien tenía que sustituir a Pablo Iglesias era Largo Caballero. Lo que reconozco en éste es su coherencia entre lo que decía y lo que hacía, fruto de una fe en su propio ideario. Es cierto que hubo enfrentamientos, sobre todo entre Largo Caballero y Prieto, pero creo que ambos tenían en común un mismo punto de vista: eran los dos bastante gradualistas.

El gradualismo de Caballero consistió en lanzar un golpe de Estado contra la II República. Una revolución que acabara con las aristas y todo lo demás del capitalismo en España. ¿De qué habla Redondo? Ahora bien, a quien corresponda:
Durante la Guerra Civil, el Partido Socialista tuvo líderes muy destacados. Desde la Guerra Civil, en cambio, el Partido Socialista ha tenido líderes simplemente de «andar por casa». No han estado mal, pero no han destacado tanto: no han tenido esa personalidad y esa fuerza y esa confianza en sus principios que tenían aquellos líderes. Lo que me maravilla de ellos es la capacidad de sacrificio que demostraron.

Y por último:
P.- Volviendo a las circunstancias de la Guerra Civil, ¿qué nos podría decir del papel que desempeñó la UGT en aquellos años?

R.- En aquella situación de guerra civil había una especie de simbiosis entre la organización sindical y el propio partido.Resultaba difícil dilucidar las dos organizaciones: UGT y el partido eran prácticamente lo mismo. No quiero juzgar en detrimento de los partidos, pero los sindicatos eran los que tenían mayor base social, y los que ponían más ilusión, más fuerza, más ímpetu en conseguir armas y poder enfrentarse al alzamiento de los militares.El propio sindicato de UGT, mucho más constreñido a una clase social determinada, lo sentía con mayor fervor.

Claro, como Nicolás Redondo sigue el ejemplo de Pedro de Miguel y desprecia a los historiadores, no tiene en cuenta que la UGT fue prácticamente marginada de las decisiones políticas cuando Caballero fue expulsado por no querer seguir las directrices de Moscú. Negrín, que también era del PSOE, sí lo hizo.
Los mitos del ‘Frankenstein’ transgénico
Javier Arosamena publica en Expansión un artículo titulado Los mitos del ‘Frankenstein’ transgénico, que es muy interesante. Dice:

Para unos, los transgénicos serán una herramienta imprescindible para la sostenibilidad del ser humano: en 2050, la población mundial ascenderá hasta las 9.000 millones de habitantes y el terreno cultivable se reducirá a un tercio del actual, lo que hará imprescindible multiplicar la productividad agrícola. Sin embargo, sus oponentes sólo ven peligros de toxicidad para seres humanos, animales y plantas, y un ataque a la biodiversidad. “Jugar a ser dioses” o “crear Frankensteins” son expresiones que asocian a la transgénesis.

El resultado final ha sido que gran parte de la opinión pública, sobre todo en Europa, se ha formado una opinión negativa sobre los transgénicos, a pesar de que la comunidad científica los defiende casi unánimemente.

El profesor Humberto D. Rosa, secretario de Estado de Medio Ambiente de Portugal y científico de la Universidad de Lisboa, que participó en el curso Alimentos Transgénicos organizado por la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, asegura que se ha utilizado una mala estrategia para “vender” estos avances: “Se enfocó excesivamente hacia los productores; se habló más de los beneficios de la industria que de los del consumidor, de manera que éste veía más claros los riesgos que los beneficios; tampoco contribuyó la minusvaloración sistemática de los peligros, la exageración sobre las virtudes y la resistencia del sector al etiquetado de los productos transgénicos”.

El buen sentido no se ha perdido del todo, en los medios de comunicación.
El Mundo y la Guerra Civil II. Josep Fontana
En la segunda entrega de El Mundo de entrevistas a diversos personajes, alguno de ellos historiador, sobre la Guerra Civil, Félix Martínez se ve con Josep Fontana. Martínez resume el pensamiento al respecto de Fontana, diciendo que él tiene muy claro que el origen de la Guerra Civil no debe buscarse en la obra de Gobierno de los políticos que dirigieron los destinos de España durante la Segunda República. Para Fontana, el único origen de la guerra fue la negativa de la derecha y de los militares a aceptar los resultados electorales de febrero de 1936, que otorgaron la victoria al Frente Popular.

De hecho,
PREGUNTA.- En los últimos tiempos se ha vuelto a abrir el debate sobre la fecha del inicio real de los conflictos que acabaron por convertirse en la Guerra Civil. Para usted ¿en qué momento se originaron?

RESPUESTA.- La Guerra Civil estuvo a punto de empezar la misma noche de las elecciones de febrero de 1936, cuando Gil Robles incita al entonces jefe del Gobierno a anular los comicios y a permanecer en el cargo ofreciéndole el apoyo de la derecha y del Ejército. Al día siguiente, el general Franco se entrevista con el presidente del Gobierno para intentar convencerle de que declare el estado de Guerra con el único objetivo de impedir que se respete el resultado de las elecciones y el traspaso de poderes. No hay origen de la Guerra Civil más claro que ése.

Esto es cierto, pero sin moverse de los mismos criterios, la GC habría comenzado en cualquiera de los dos intentos de Azaña de golpes de Estado para evitar que se cumpliera la voluntad de las urnas en 1933.

Lo curioso es que luego,
P.- Plantea usted la cuestión de los hechos de octubre de 1934.De hecho, hay una corriente que considera que la Guerra Civil empezó precisamente entonces.

R.- Bueno, si no empezó en julio de 1936, tampoco lo hizo en octubre del 34, sino en 1932 con el intento de golpe de Estado de Sanjurjo. ¿Por qué quedarse en el 34? En 1932, Sanjurjo protagonizó una asonada muy similar a la de 1936. Y los golpistas del 36, cuando buscaron un líder, eligieron al propio Sanjurjo. Es más, en febrero y en julio de 1936, en el Gobierno de la República no hay ni una sola persona que estuviera en el Gabinete en octubre del 34, a diferencia del otro bando.

Fontana es un historiador serio. Pero se traiciona diciendo estas cosas. Nadie compara la sanjurjada, el último de los pronunciamientos al viejo estilo y que quería cambiar un gobierno, no un régimen, con un golpe de Estado revolucionario que es eso precisamente lo que pretende.

Pero en su discurso no hay más remedio, lector al fin, que dar cancha a parte de la realidad:
P.- Además de la Iglesia y de los terratenientes, ¿quién integró esa gran alianza tras el golpe de 1936?

R.- Hay también, en realidad, una gran participación campesina.Esencialmente en los territorios de lo que hoy es Castilla y León.

También es de interés:
P.- ¿Qué apoyo popular tuvo el bando nacional en Cataluña?

R.- Al principio de la guerra, muy escaso. A medida que fue avanzando el conflicto logró un cierto consenso social, pero nunca un apoyo encendido. No hay más que ver que las afiliaciones a Falange a partir del fin del conflicto en 1939 fueron escasísimas. Los propios informes internos de Falange revelan una cierta preocupación por la baja afiliación y por el hecho de que muchos de los afiliados no quieren salir a la calle con camisa azul.
El Mundo y la Guerra Civil I. Stanley Payne
Siempre me sentí muy lejano de la Guerra Civil, porque nunca me he indentificado con uno de los bandos. Acaso con intelectuales concretos, parte de los cuales viveron en el extranjero. Pero una vez me puse a leer sobre el tema, desperté un interés creciente en torno a él. No tengo una interpretación liberal de un conflicto que de liberal tuvo bien poco.

Un tío abuelo mío, liberal, que luchó en el bando republicano, me dijo una vez: "Era una lucha de malos contra malos". Exactamente eso dice Stanley Payne ($), en una entrevista en El Mundo.

Dice Birja Hermoso, para desmentirse acto seguido, que Para conversar con Stanley G. Payne acerca de la Guerra Civil es indispensable aparcar peligrosos caparazones como el prejuicio intelectual y el sectarismo ideológico. Voy a reproducir una parte de la entrevista:
P.- En su nuevo libro, El colapso de la República, usted presenta como gérmenes del conflicto el proceso de radicalización de las izquierdas y la negativa de las derechas a perder sus privilegios y aceptar reformas, y...

R.- Bueno, bueno, las derechas, hasta cierto punto, ya habían aceptado ciertas reformas, o al menos habían convivido con ellas bastante tiempo; hay que recordar que las reformas clásicas de la República fueron instauradas allá por 1931, 1932 y 1933. Pero es que lo ocurrido en la primavera de 1936 no fueron precisamente reformas, sino una serie de atropellos: incautaciones de propiedades, incendios de iglesias, etcétera. El Gobierno de Azaña y Casares Quiroga se dejó guiar por los revolucionarios, dejando de aplicar la ley, la Constitución y la democracia electoral. La lista de atropellos fue muy grave, tanto, que ningún país habría aceptado esa situación. Puede decirse que, por todo ello, el Régimen de Azaña perdió la legitimidad de funciones, que atañe al modo de gobernar.

Gran parte del problema de la Segunda República es que quienes en teoría la representaban de forma más pura, no creían en ella. Maura, Ortega y Gasset, Sánchez Albornoz, sí. Pero Azaña en absoluto. Nunca fue un demócrata y su sectarismo inmaculado hizo todo lo posible para que la II República fuera excluyente. En eso tuvo éxito, como Alcalá Zamora.

Y eso por quienes en teoría la deseaban. El lado revolucionario conspiró y actuó contra ella de forma sistemática. Primero los anarquistas, luego los socialistas. En la oposición, y en el gobierno. De hecho,
P.- Usted sostiene la tesis de que políticos socialistas como Largo Caballero o Indalecio Prieto prácticamente anhelaban el estallido del conflicto, porque pensaban que aplastarían fácilmente a los nacionales y así tomarían el poder...

R.- Y así es, pero lo hicieron de una forma absolutamente confusa y dividida. Había toda una serie de proyectos de revolución diferentes: anarquista, comunista, caballerista... nunca un proyecto unitario.Pero es verdad que en las dos últimas semanas antes del levantamiento militar, se advertía en algunos líderes del Gobierno cierto ánimo de provocar una sublevación. Sobre todo, en el Gobierno de Casares Quiroga había bastante confianza en poder aplastar la sublevación.Y querían provocarla... para poder eliminarla por completo y tener un futuro más despejado.

Si hay algo contradictorio, paradójico de la historiografía sobre la GC es que es el evento histórico al que se han destinado más títulos (pese a no ser tan importante. Nada que ver con la caída de Constantinopla o con la Guerra de Independencia estadounidense) y sin embargo abundan los mitos. Porque, que abunden las mentiras es lógico, pero ¡los mitos! Uno de ellos es el de los intelectuales.
P.- Lo que no se puede negar es el tirón de algunos símbolos del bando republicano: Pasionaria, Picasso, Lorca...

R.- Efectivamente, un tirón muy fuerte entre las democracias occidentales. Pero donde más eco encontró el mito republicano fue en la vieja Alemania Oriental. Fue casi más intenso que el mito de la Revolución Rusa. Lo veían como un símbolo de la lucha de la revolución contra el fascismo.

P.- ¿Cómo examina Stanley Payne el papel jugado por intelectuales como Hemingway, Orwell, Robert Capa o Malraux en el apoyo a la causa republicana?

R.- Bueno, depende, hay que ir por partes. El caso de Hemingway, por ejemplo: alguien que nunca había sido un escritor político, y que se politizó radicalmente, publicando propaganda pura, parte de ella algo vergonzosa. Luego, durante la última fase de la guerra, se dio cuenta de que había exagerado y de que se había equivocado. Entonces hubo una reforma psicológica y política en su cabeza.

Borja, el entrevistador, intenta meter una pulla a Pío Moa y César Vidal, sin éxito. Pero me parece más interesante lo siguiente:
P.- Pues algunas de esas obras y de esos autores (en referencia a los citados) han levantado ampollas en España...

R.- Es que entre los catedráticos de Historia de España, en la propia España pero también en otros países, hay como un temor a mostrarse políticamente incorrectos, y por eso no se atreven a tratar según qué temas. Por ejemplo, no existe un libro sobre los orígenes de la Guerra Civil hecho por un catedrático de Historia de España...

P.- ...y lo tiene que hacer un estadounidense. ¿A usted le choca esto?

R.- Mucho. Y por eso preparé mi nuevo libro, porque hace algunos años ya vi que no había ninguno. Es muy importante investigar ambos lados de la cuestión, y si los profesores de Historia han abdicado de su deber, pues estos libros tendrán que ser escritos por otros.

P.- La Guerra Civil, ¿sigue siendo un tema vigente a nivel internacional en la comunidad de historiadores, o ha perdido gas?

R.- Sigue vigente como todos los temas importantes, porque éstos nunca mueren del todo. No hay un auge, tal y como ocurre en España en estos momentos, pero sí es un tema que sigue interesando a los lectores y a los editores. Es uno de esos temas regulares que siempre permanecen.

Y no irá a menos. Son tantos los errores que prevalecen sobre la II República y la GC, que yo creo que esta proliferación de nuevos estudios y el interés de los lectores, solo puede dar un resultado, en conjunto, positivo.

22 de Agosto de 2005

Mont Pelerin Society en Islandia
Hoy comienza la reunión de la Mont Pelerin Society, según me enteré por el ASI. Johan Norberg hará comentarios sobre lo hablado en esa sociedad ¿secreta?

El comentario más reciente trata de cómo las ideas importan.

21 de Agosto de 2005

Un nombre discutible para una buena idea, la de dedicar una bitácota a las biografías de liberales excelsos, como Bastiat o Locke.

20 de Agosto de 2005

Akin y Montaigne
En su sencilla y desnuda tosquedad, esta (re)anotación de Akin es reveladora. Se titula Hay pobres porque hay ricos, y dice:
Para poder ser igual de ricos necesitan, obligatoriamente, que los demás sean pobres; si los demás se fuesen haciendo más ricos ellos tendrían que salir perdiendo. Los recursos son los que hay y no dan para todos, no al menos a ese nivel.

Ala, así, sin avisar ni nada. Y hago este análisis, dice el tío. Lo curioso es que el resto de ergos a lo mejor están bien construidos, y eso le lleva a ser un hombre de izquierdas.

Un análisis que lleva a niveles planetarios, para atizar a Estados Unidos y a Europa, que en esto no de anda Akin con miramientos:
Pero más allá de esas diferencias se podría decir lo mismo de Europa, Europa es rica porque otros países son pobres, porque consume muchos más recursos de los que le tocarían en un reparto equitativo, porque si todo el tercer mundo tuviese un nivel de vida alto Europa tendría que vivir peor. Igual que EEUU, igual que Japón.

Y ya está. Vamos, que
Para mí ese es el debate entre derecha e izquierda, tenemos que decidir dejar de consumir y repartir un poco o aceptar que condenamos a la miseria a miles de millones de personas.

Pues
En ese debate, para mi EL debate, cuando hablo de derecha e izquierda no sé donde incluir a los social-liberales, ni a los que dicen amén automáticamente al capitalismo. No sé si el capitalismo corregiría esos desequilibrios si el mercado fuese único y perfecto, pero sí sé que no los va a corregir mientras la economía se mueva por países o por regiones, y esa es la realidad de ahora mismo y es la realidad que tendremos durante nuestras vidas.

Y entonces llega la solución:
La solución, a mi entender, pasa por intervenir en el capitalismo, en los mercados, y si es necesario en los estilos de vida de las personas individuales. Puede que sea liberticida, pero la alternativa son las muertes por hambre y la miseria absoluta de cientos de millones de personas. Si he de elegir mi postura está muy clara.

Qué puedo decir. Es todo un error. Akin parte de la famosa falacia de Montaigne, como de ella habla Ludwig von Mises. La riqueza está dada. Lo dice Akin, los recursos son los que hay.

Pero no es así. Si tenemos una parcela de terreno, podemos ararla con nuestras propias manos, sembrarla con ellas y llevar el agua necesaria, también con nuestras manos. Recoger lo cosechado, llevarlo y guardarlo con nuestras manos. ¿Cuál sería nuestra producción? No mucha, en cualquier caso. Si con parte de esa producción se ahorra lo suficiente como para construir (inversión) un arado, una canalización para el agua, un rastrillo... la producción con la misma cantidad de terreno aumenta. Esto es el ABC, Akin. Lo aceptas, o no. Pero es lo básico.

La riqueza se crea. Y se destruye. No es algo fijo, inmutable. ¿De verdad crees que los españoles de hoy somos igual de ricos o pobres que los de hace 60 años, cuando corría el 45? ¿Piensas que el mundo es igual de rico hoy que hace 100, 1.000, 10.000 años? Te debe de resultar insultante que te haga preguntas tan obvias. Pero a veces pasamos por alto lo más obvio, y tú lo has hecho. Si hemos sido más ricos con el paso del tiempo, ¿no entiendes que podemos seguir siéndolo? Tu idea de que los recursos son limitados es una falacia vieja como el paleolítico y falsa como la frenología o el marxismo.

Y a partir de ahí, todo lo demás. la riqueza es lo único que puede curar la pobreza, y puesto que podemos crearla, ese es el camino.
Sublevación en el Gueto
Hablando de armas y tiranías, hoy La2 emite el primer episodio de Sublevación en el Gueto, a las 18:00. Es una recreación de la heróica resistencia de un gueto judío en Varsovia ante la locura Nacional-socialista. En mi artículo sobre la ética de la libertad de armas, hice mención de estos hechos, al decir
Merece la pena recordar el caso del barrio judío en Varsovia, especialmente en palabras de Theodore Haas, superviviente del campo de concentración de Dachau: "Para mí no hay duda de que se podría haber salvado a millones de vidas si a la gente no se le hubiera lavado el cerebro sobre el control de armas, y hubiera estado bien armada. Quienes odian las armas siempre quieren olvidar la sublevación del gueto de Varsovia, un ejemplo perfecto de cómo un grupo medio hambriento de judíos tomaron 10 armas y echaron a los nazis". La misma persona reflexiona diciendo "Antes de que Adolf Hitler llegara al poder había un mercado negro de armas, pero el pueblo alemán estaba tan acostumbrado a cumplir la ley que nunca consideraron la compra de armas sin registrar. Los alemanes creían sinceramente que sólo los gamberros poseían armas. ¡Qué tontos fuimos! Sólo me aterroriza ver cómo el Gobierno, los medios de comunicación y varios grupos políticos en Estados Unidos están luchando por la misma idea".

La nota de prensa de TVE dice:
TVE emite en dos entregas esta producción épica sobre el levantamiento polaco contra los nazis. La miniserie recrea la lucha a muerte contra los nazis de un grupo de resistentes en la Polonia ocupada durante la II Guerra Mundial.

Varsovia, septiembre de 1939. Los Nazis confinan a los 350.000 judíos de la ciudad en un pequeño área conocido como el “gueto de Varsovia”, donde están condenados a enfermar y a morir de hambre. Tras encerrarles en este claustrofóbico espacio, los soldados comienzan a asesinar, sistemáticamente, a toda la población del gueto.

Tras ver como la mayoría de sus amigos y familiares mueren a manos de los Nazis, un reducido grupo de civiles judíos forman un grupo de resistencia, la Organización de Lucha Judía (OLJ). Fundada por los profesores Mordechai Anielewicz (Hank Azaria), Yitzhak Zuckerman (David Schimmer) y el joven Tosia Altman (Leelee Sobieski), entre otros, la organización luchará por su supervivencia y la de los suyos.

En 1943, algo más de 200 adolescentes y niños contuvieron el asalto de una de los ejércitos más poderosos del mundo. Durante siete meses, este grupo salvaguardó el gueto que era atacado por miles de tropas de las SS hitlerianas, llegando a enfrentarse a los tanques de la Wehrmacht con armas caseras y sus propias manos. Este acto legendario de valentía y sacrificio es conocido como el “levantamiento de Varsovia”.


Por cierto, que Leelee Sobieski es incluso más guapa al natural que en la pantalla.
Tiranicidio y derecho a las armas en Escocia e Inglaterra
David Kopel ha publicado recientemente un artículo con el largo título de The Scottish and English Religious Roots of the American Right to Arms: Buchanan, Rutherford, Locke, Sidney, and the Duty to Overthrow Tyranny (PDF). En él hace un repaso del pensamiento de los cuatro autores citados en torno al tiranicidio y del derecho de cada individuo de resistirse a la tiranía por medio de la tenencia de armas. Es una primera versión, ya que el definitivo se publicará a final de año.

George Buchanan (1506/1582)

Como hilo conductor está en Romanos, 13, en el que San Pablo insta a los cristianos a ser obedientes con el Gobierno. El primer autor que trata Kopel es George Buchanan, que trató el problema en De Jure Regni Apud Scotos. Según Buchanan no todo poder es igual, y hay que distinguir entre el verdadero Rey, que llega al poder por consenso, que no crea la ley de forma unilateral y que está sometido a la ley, según el resumen de Kopel, y el tirano. Un tirano no es más que un criminal poderoso y debería ser tratado como tal. Entonces Kopel cita al propio Buchanan, que escribe en forma de preguntas y respuestas:
P. ¿Cómo llamaría a una guerra llevada a cabo contra el enemigo público de toda la humanidad, el tirano?
R. La más justa de todas las guerras
P. Pero cuando, por una causa justa, se proclama una guerra contra un enemigo declarado, no solo el conjunto de la gente sino también cada uno de los individuos, tiene el derecho de matar a ese enemigo.
R. Yo lo poseo (ese derecho).


Samuel Rutherford (1600/1661)

Samuel Rutherford escribió Rex Lex. The Law and the Prince, cuyo índice me llama la atención por lo sistemático que es. Kopel resume el pensamiento de Rutherford de este modo: La cuestión del título es que la Ley precede al Rey y que el monarca está constreñido a obedecer la Ley. El gran ideal angloamericano del Imperio de la Ley se encarna en el principio de Rutherford: que el gobierno está limitado por la Ley.

Para Rutherford, las instituciones civiles son creadas por Dios, pero este actúa por medio del consenso del pueblo. En consecuencia, el consenso del pueblo coincide con la voluntad de Dios y violar ese acuerdo va en contra de la Ley de Dios, de la Ley Natural. En este caso llegamos a una tiranía. Rutherford, pese a ser como Buchanan protestante, se basó en autores católicos, como Francisco de Vitoria o Fernando Suárez. Rutherford no solo asentaba el derecho a la autodefensa, sino que lo estipulaba como un deber, pues una persona que no se defiende a sí misma
es culpable de autoasesinato, porque desafía el deber de legítima autodefensa.

Y
Privar al pueblo de armas porque podrían abusar del Príncipe, es exponerlo a la violencia y a la opresión, de manera injusta; pues el Rey puede abusar más fácilmente de las armas que todo el pueblo; un hombre puede fallar más fácilmente que una comunidad.

Es más, aunque el titular nominal fuera el Rey, el verdadero dueño de la milicia, las armas y los fuertes es el pueblo.

Para Rutherford, un único acto injusto por parte del Rey no justifica una rebelión, pero si de forma continua se dedicara a destruir las instituciones civiles creadas por consenso del pueblo, sería necesaria una revolución con la que reinstaurar las libertades. El mismo razonamiento, nos enseña Kopel, viene contenido en la Declaración de Independencia.

Rutherford se basó en la tradición aristotélico-tomista, y en el Derecho Romano. De este último extrajo el principio de que es legítimo repeler la violencia con violencia, que él trasladó a la relación del pueblo con el tirano.

John Locke (1632/1704)

Los dos últimos autores tratados por David Kopel son John Locke y Algernon Sidney, muy influyentes ambos en el pensamiento que llevó a la revolución americana y a la guerra de independencia. Kopel dice que Locke y Sidney fueron los dos escritores más citados por los revolucionarios americanos, lo que no sabía, aunque se puede intuir. El Primer Tratado sobre el Gobierno lo escribió en respuesta a un hombre de izquierdas de la época, Robert Filmer, mientras que en el Segundo hace una exposición más sistemática de sus ideas. Locke es más coherente que Rutherford y dice que, tal como el derecho de autodefensa es individual, el de rebelarse también lo es. Rutherford, en quien en parte se basa, era algo más desconfiado del pueblo y limitaba ese derecho a algún tipo de autoridad, aunque fuera local. Para Locke un individuo se rebelará cuando vea sus derechos amenazados, y solo cuando este sentimiento sea generalizado se producirá una rebelión. Para entonces el Rey habrá pedido el consentimiento del pueblo. La rebelión, para el genial pensador, era preferible a la opresión.

Locke justificaba la autodefensa en cualquier situación en la que un individuo viera violados sus derechos. Y, como Buchanan, Locke pensaba que ceder al Gobierno el derecho absoluto sobre la vida de uno era una violación del deber cristiano, ya que la vida solo pertenece a Dios. Su pensamiento liberal le llevó a defender, en su Carta sobre la tolerancia, que las personas tienen el derecho de seguir su conciencia y que tienen el derecho de rebelarse contra cualquier gobierno que viole ese derecho.

Algernon Sidney (1622/1683)

Este británico es uno de los más influyentes en las ideas que le otorgaron libertad a los ciudadanos americanos. Algernon Sidney (y aquí) es autor de Discourses of Governement (1698), publicado post mortem, tras la Revolución Gloriosa. Sidney recupera el principio de tranquilitas ordinis de La Ciudad de Dios de San Agustín, que se refiere a la paz que reina en una sociedad justa y bien ordenada. Para Sidney
La paz solo adquiere valor cuando está acompañada por la justicia

Y recuerda que
Los gobiernos populares están menos abiertas a los desórdenes populares que las monarquías; se manejan más fácilmente y es más fácil recuperarse de ellas.

Sin el derecho a la autodefensa, ninguna sociedad podría sobrevivir,
Es más, todo derecho se caerá, las sociedades humanas que subsisten por él se disolverán y todas las personas inocentes serán expuestas a la violencia de los más inicuos, si los hombres no se defienden justamente contra la injusticia por su propio derecho natural, cuando las vías prescritas por la autoridad pública no se pueden tomar.

Derecho del que deriva la lucha contra la tiranía. Estar sujeto a al arbitrio de un tirano, advierte Sidney, es como estarlo a la voluntad de un pirata. Es más, el uso defensivo de las armas es justo y necesario,
Esta es la voz de la humanidad, y solo le disgusta a los príncipes que temen los merecidos castigos y los aduladores y siervos que comparten la culpa de los príncipes.

Que, por cierto, nunca faltan.

Todo el artículo merece la pena.

19 de Agosto de 2005

Israel se retira de Gaza. ¿Porqué?
¿Porque creen que los palestinos se conformarán con ello? ¿Porque creen que ellos y el resto de naciones árabes van a abandonar con este movimiento el objetivo de destruir a Israel? No lo creo. No creo que sean tan ilusos. Entonces ¿Porqué?

David Frum ofrece una teoría que me parece interesante. En The Secret of Gaza se suma al escepticismo de muchos, y ofrece una explicación posible.
Un Estado palestino, sean cuales sean sus fronteras, librará una guerra de terror contra Israel y será santuario para los extremistas islámicos de todo el mundo. Matará a los israelíes y amenazará la seguridad de europeos y americanos.

Está claro. Pero entonces sigue:
Los líderes políticos europeos y americanos reconocen este hecho. Pero también reconocen que la cuestión palestina ha excitado las pasiones a lo largo de todo el mundo islámico y en las minorías islámicas de Occidente. Estos líderes creen que si quieren calmar el extremismo islámico, han de parecer estar trabajando a favor de un Estado palestino.

¿El mundo quiere un Estado palestino? Muy bien, pues que lo tenga. Y el resultado, como estamos viendo, es algo cercano al pánico en los ministerios de exteriores de Occidente. No solo de Occidente, de Oriente Medio también. Los Egipcios no quieren un Estado de Hamás haciendo frontera. Habían previsto que Sharon pusiera un cordón entre Egipto y Gaza.

Y luego explica el porqué de todo esto.
¿Podría ser que Sharon esté tomándoles la palabra a los gobiernos Occidentales y de los Estados árabes? Al crear el Estado palestino que esos gobiernos y esos estados dicen querer, pero que en realidad temen, Sharon está forzándoles a que terminen su farsa y reconozcan la verdad:

El liderato palestino es incapaz de crear un Estado que pueda vivir en paz con nadie; ni con Israel, ni con otros Estados árabes, ni con Europa, ni con el mundo. Alguien tendrá que gobernar en los turbulentos y violentos territorios de mayoría árabe al oeste del río Jordán. Israel lleva cuatro décadas de condena por haber realizado ese trabajo. Sharon está renunciando a la tarea que nadie más querría iniciar para asumir el trabajo. Nadie quiere. Pero Egipto y Jordania pronto se darán cuenta de que no hay otro remedio. Si hay un secreto detrás del plan de Sharon, es ese.

Esta explicación tiene sentido.

18 de Agosto de 2005

Debate sobre el mercado y el hambre en Níger
Lo que aún se llama España está más pendiente de sus propias miserias que de las ajenas. Quizás porque las tenemos sin medida. Pero hay muchos sitios con problemas más importantes: en Níger se está produciendo la enésima hambruna africana, lo que parcialmente ha saltado a los medios. En los Estados Unidos, al menos, hay cierto debate sobre las causas de esa hambruna. Hay quien la achaca a la libertad de mercado, que de todo tiene que haber en este mundo.

Juan Freire ha vuelto a adelantarse y ha resumido el debate que se está llevando a cabo al respecto, en su anotación La hambruna de Níger: ¿"el dogmatismo neoliberal mata"?.

Yo he intentado resumir en lo posible lo que ha ocurrido en ese país en mi artículo de la semana, Hambre en Níger.

Actualización: Juan Freire ha escrito una nueva anotación con más opiniones sobre el debate, entre las que incluye la mía. Quien lo haya seguido sabrá que ha sido duramente criticado un artículo escrito para el Washington Post y que decía que la hambruna viene de la liberalización de la economía del Níger. Ahora el autor matiza en parte su posición y explica algún dato de interés.

Y ya puestos, me remito a esta otra anotación, que ilustra lo que expuse de Tyler Cowen.
The Swamp Land
Voy a compartir con vosotros un blog que acabo de conocer. Se llama The Swamp Land pese a no ser de Washington (que se construyó sobre una ciénaga). El autor, Manuel Lora, escribió recientemente un artículo para Lew Rockwell sobre la película Open Range. Vive en Nueva Orleans.

Me parece muy interesante la anotación Lo que significa ser anarcocapitalista, que concluye que
Ser anarquista solo significa que tú crees que la agresión no está justificada, y (es obvio) que el estado necesariamente la emplea. Por ende, el estado y la agresión que usa, están injustificados. Ciertamente es muy simple. Es una posición ética; no es de extrañar que confunda a los utilitaristas.

De esta manera, cualquier persona que no sea anarquista tiene que sostener que: (a) la agresión está justificada; o (b) el estado (en particular el estado mínimo) no emplea necesariamente la agresión. La proposición (b) es plenamente falsa.


Me encanta que tenga al Juan de Mariana entre sus favoritos. Por ejemplo, enlaza un artículo de Gabriel Calzada, La Casa de la legítima defensa.

Escribe indistintamente en español e inglés. Se merece una visita.




17 de Agosto de 2005

Put your money where your mouth is
Me recordaba Tranquilocomp que en mi anotación sobre los seguidores del pico de Hubbard que al final no he incluido el Challenge del artículo que enlacé. Y que consiste en que quienes dicen que se alcanzará pronto un pico en la producción de petróleo a partir del cual esta comenzará a descender y en consecuencia (non sequitur cual casa) el precio del barril comenzará a subir deberían invertir en petróleo. Eso es lo que se llama en inglés put the money where your mouth is. Si confían en sus ideas, que demuestren dicha confianza jugándose su dinero.

Hoy se produce la noticia de que George Soros, el multimillonario que invirtió parte de su inagotable fortuna en la victoria del partido Demócrata en las elecciones de 2004, desinvierte en las petroleras. Me hace gracia que cuando se desinvierta los periódicos lo llamen reducir su exposición en el sector del petróleo. Algo debe de saber de ese mercado, ya que su inversión en el mismo ha coincidido, según la información de hoy de Cinco Días, en un período en el que las petroleras han aumentado su valor un 24 por ciento en la bolsa estadounidense. Hoy se ha sabido que las ocho grandes petroleras han aumentado su beneficio en el primer semestre un 30 por ciento.

16 de Agosto de 2005

Energía nuclear y efecto invernadero
Son ya varios los artículos que tratan del movimiento de ciertos ecologistas hacia la energía nuclear. Este tipo de energía ha sido demonizada por los ecologistas por diversos motivos, principalmente políticos. Pero los hay que están preocupados por el medio ambiente y que tienen cierto apego a la realidad. Es el caso de varios, como digo, que están muy preocupados por el efecto invernadero y que están buscando alternativas a los combustibles fósiles. Y no los hay fuera de la energía nuclear.

Libro de Notas recoge un artículo sobre el asunto, llamado Ecologismo por la energía nuclear. Lo comento, porque es el primero que veo en español. Dice el autor:
La energía nuclear, aunque potencialmente dañina para las personas, no es un peligro apreciable para el planeta. Los ecosistemas naturales pueden soportar niveles de radiación continua que serían intolerables en una ciudad. La tierra alrededor de la fallida central de Chernobyl fue evacuada porque sus altos niveles de radiación la hacían peligrosa para la vida humana, pero ahora esta tierra radioactiva es rica en vida salvaje, mucho más que lo que podemos encontrarnos en los alrededores de las megalópolis. Denominamos a la ceniza de las plantas nucleares desechos nucleares y nos preocupamos de como mantenerlos a buen seguro. Me pregunto si en vez de eso podríamos utilizarlos como guardianes incorruptibles de los lugares más bellos de la Tierra. ¿Quién se atrevería a talar un bosque que sirve como almacén de ceniza nuclear?

Lo que falló en Chernobyl fue el sistema económico socialista, no la energía nuclear.

Espero que este movimiento de parte del ecologismo lleve al menos a un verdadero debate sobre la energía nuclear.
Globalización y cultura
Tyler Cowen, autor habitual de Marginal Revolution, ha escrito un artículo llamado Free of the tyranny of place sobre la incidencie de la globalización en la cultura, un asunto al que dedicó un libro, de título Creative Destruction : How Globalization Is Changing the World's Cultures

Cowen reconoce que detrás de muchas críticas a la incidencia de la globalización en la cultura está el simple rechazo a ese proceso liberador que es la integración económica internacional, aderezado de antiamericanismo, con base de odio feroz a las sociedades libres. Lo habitual.

Entonces se detiene en la idea del multiculturalismo, de la diversidad cultural, eslógans bajo los que se esconden estos retrógrados. La diversidad cultural, tal como la definen los anti-globalización, consiste en mantener el menú cultural previo al contacto con culturas occidentales. Cowen no lo dice, pero resulta chocante que quienes más hablan de mestizaje cultural se rebelen contra la llegada de culturas occidentales a otros pueblos. La razón es sencilla. Quieren el mestizaje de nuestra cultura con otras para destruir la propia, y aborrecen el mismo mestizaje fuera de nuestras fronteras para mantener puras otras culturas que no sea, repito, la nuestra.

Mas volvamos a Cowen,
Pero el concepto de diversidad cultural tiene significados múltiples y en ocasiones divergentes. También se puede referir a la variedad de opciones dentro de una sociedad particular. Por esa vara de medir, la globalización ha traido uno de los incrementos más significativos en la libertad y la diversidad en la historia: ha liberado a los individuos de la tiranía del lugar.

Crecer en una granja aislada o en una ciudad remota, ya sea en Waikato o Bangladesh, es menos límite que nunca antes en el acceso de un individuo a los tesoros y las oportunidades culturales del mundo. Ya no están completamente definifas las opciones de uno por la cultura local. Hay mayor diversidad cultural entre los neozelandeses y los bangladesís que nunca.

Cuando una sociedad intercambia una obra de arte con otra, la diversidad en la sociedad que la recibe se incrementa (porque los individuos tienen más opciones), pero la diversidad entre las dos sociedades disminuye (las dos sociedades se hacen más parecidas). La cuestión no es si hay más o menos diversidad, sino qué tipo de diversidad conlleva la globalización.

Cowen, entonces, se fija en la aparente contradicción de que los autodenominados partidarios de la diversidad cultural deseen congelar las culturas ajenas. No lo hacen para matarlas de aburrimiento, sino para conservarlas puras de cualquier influencia occidental. Una yihad cultural que nuestra internacional izquierda quiere extender a todo el mundo menos aquél en el que vive.

Él cree, y yo también, que el acceso a culturas ajenas es bueno, porque mantiene la viveza de las propias. Yo añadiría que hay elementos abominables en ciertas culturas. Como el machismo descarnado del Islam y ante el que nuestras feministas callan. No pasa nada porque se disuelva. Nada malo, quiero decir.

¿Quien gana y quien pierde?, se pregunta finalmente Cowen. Ganan las familias del mundo que aumentan las posibilidades de elección. Pierden quienes viven en la civilización occidental para destruirla.
De los seguidores del pico de Hubbard
Charles H. Featherstone ha escrito A Challenge to Peak Oilers, un artículo sobre quienes creen, como en su momento dijo Hubbard, que todo lo que sube, baja, y eso va también por la producción de petróleo.

Featherstone dice que el precio del petróleo está tan alto porque las refinerías no dan abasto. A ello hay que sumar que la situación política en varios de los principales productores de petróleo (Arabia Saudí, Irán, Irak, Venezuela...) no es la ideal. Y a los mercados no les gustan las incertidumbres.

Pero Featherstone va más allá y se fija en los precios de los futuros. Hoy se están intercambiando barriles de dentro de 3, 5, 7 años. Dice Featherstone si el pico fuera inminente (y el concepto parece está ganando terreno, al menos en parte, entre analistas y casas de inversión), los precios deberían reflejarlo (...) Si el pico de producción de petróleo fuera inmimente y el mercado lo estuviera teniendo en consideración, esperaríamos una subida continua en los precios contratados. Lo que no tenemos. Los precios contratados llegan a un pico en enero y febrero de 2006 y entonces comienzan a disminuir. Y adjunta un cuadro con los precios del pasado sábado, en los intercambios hechos desde septiembre de este año ($66.86) hasta diciembre de 2011 ($58.65)

El mercado, es cierto, no apuesta por que se produzca ese pico en la producción. Pero aunque se produjera (o se haya producido en el pasado), eso no quiere decir mucho. Porque lo importante es la cantidad y el valor de servicios que saquemos con cada barril. Es posible que la producción disminuya paulatinamente y que el valor total de los servicios de esa producción (lo único que nos interesa) aumente a medida que la productividad lo haga.
Spanish language libertarian website
Estaba repasando mis favoritos, y me encuentro con que en Liberty & Power citan a... vean, vean.

15 de Agosto de 2005

Seguridad en los aeropuertos. Es más.
Toni Mascaró ha escrito una anotación muy buena sobre el asunto de la seguridad en los aeropuertos tras los atentados del 11S. Yo recuerdo que esta gestión ha sido nacionalizada a partir de esas terribles matanzas, siempre en aras de la seguridad. Por supuesto.

En concreto el Congreso ordenó que los trabajadores encargados de controlar por las pantallas fueran funcionarios en todos los aeropuertos, a excepción de cinto. En el caso de estos, los trabajadores de empresas privadas estaban controlados por funcionarios de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Antes, cada aeropuerto contrataba este servicio a empresas privadas.

Bien, pues recuerda el Heartland Institute que un reciente estudio realizado por la Government Accountability Office (GAO), algo así como la Oficina de Pepito Grillo del Gobierno, que afirma que los más de 4.000 millones de dólares invertidos en mejorar la seguridad en el transporte han sido un desperdicio, ya que, de haber mejorado la seguridad de los estadounidenses, lo ha hecho en muy poco. Y esto lo dice el propio gobierno.

Un congresista republicano, jefe del subcomité de aviación de la Casa de Representantes y que tiene por nombre John Mica, tras estudiar el informe de la GAO y otros que van en el mismo sentido, concluyó que en los últimos tres años y medio, hemos gastado miles de millones de dólares creando una burocracia centralizada estilo soviético que ha resultado en una gran ineficiencia e inflexibilidad, con una mejora escasa en la efectividad del control.

De hecho, lo que concluye el informe de la GAO es que la capacidad de los controladores de la TSA de prohibir la entrada de objetos prohibidos a zonas sin uso de los aeropuertos resultaron no ser mejores que la ejecutoria de los controladores anteriores al 11 de septiembre de 2001. Y ello a pesar de que se instituyeron multitud de normas específicas y de que se inundó de millones el sector del control de objetos por medio de pantallas.

Los críticos creen que el servicio está demasiado centralizado, y algunos, como el congresista Mica, sugieren la privatización y la apuesta por nuevas tecnologías como soluciones.

14 de Agosto de 2005

La educación en Níger
Níger es el primer país del mundo en gasto público en educación secundaria por alumno, expresado como porcentaje del PIB (aquí).

Por otro lado, es el último país del mundo en porcentaje de la población que sabe leer (aquí).

Claro, que por mucho esfuerzo público que dediquen a la educación, no pueden hacer llegar muchos medios, dado que es un país muy pobre. Pero ¡el último! ¿No será que eso de la educación pública no es tan efectivo? Digo.
Rethinking Green
En una visita por el Independent Institute (pasaba por aquí, y me dije...) veo que ha salido un libro editado por Robert Higgs (este, este) y por el editor del think-tank, Carl P. Close. Se trata de Rethinking Green, una colección de artículos sobre la ecología y sobre el ecologismo.

Alguno de los títulos de los artículos son muy atractivos. Por ejemplo Doomsday Every Day: Sustainable Economics, Sustainable Tyranny, Environmental Colonialism: “Saving” Africa from Africans, The Environmental Propaganda Agency, The Ivory Bandwagon: International Transmission of Interest-Group Politics o Environmental Colonialism: “Saving” Africa from Africans.

Yo he leído dos, Population Growth: Disaster or Blessing? y Market-Based Environmentalism and the Free Market: They’re Not the Same. Los dos son buenos, espero que no sea mera suerte. Tienen buena pinta, en cualquier caso.

13 de Agosto de 2005

Posner sobre los nuevos medios II: periodismo disperso
Entonces, el ensayo de Richard Posner entra en un campo muy interesante. Lo que he llamado periodismo disperso, y que ha recibido otros nombres (ejemplo). Es el mundo de las bitácoras. Posner escribe, a mi entender de forma muy acertada, que
El la última amenaza, quizá la más grave, que ha sufrido el periodismo instalado sea la bitácora. Los periodistas acusan a los bloggers de haber rebajado el nivel. Pero su verdadera preocupación no es tan elevada: es la amenaza que los bloggers, la mayoría amaters, plantean a los periodistas profesionales y a sus empleadores principales, los medios de información convencionales (...) Con su reputación centrada básicamente en la precisión (de sus contenidos), de tal modo que cualquier error serio es un escándalo potencial, un periódico no solo tiene que retrasar la publicación de muchas historias para permitir una comprobación adecuada, sino que también tiene que instituir normas para evitar los errores, como requerir más de una fuente para una historia o limitar la confianza de las fuentes anónimas, lo que cuesta muchas exclusivas.

Las bitácoras no tienen esas preocupaciones. Su único coste es el tiempo de los bloggers y el coste podría ser negativo si el blogger puede utilizar la publicidad que obtiene de escribir anotaciones para que le genere ingresos de conferencias y los derechos de autor por libros. Al no tener staff, el blogger no tiene porqué ser preciso. Dado que no tiene anuncios (aunque esto está cambiando), no tiene porqué guardarse sus golpes.Y al no necesitar una gran circulación que cubra sus costes, puede fijarse en un segmento del público lector mucho más estrecho que un periódico o un canal de televisión.

No puede equivocarse más en el asunto del coste, en el que no voy a entrar, lo que no deja de sorprender teniendo en cuenta que Posner es economista. Se equivoca en eso de que un blogger no necesita ser preciso porque no tiene un jefe. Jefes no tendrá, pero grande o pequeño tiene un público. El público no tiene porqué elegir que la información o el conocimiento que reciba sea bueno. Pero aún así por lo general la audiencia puede perder la confianza en un autor si comete muchos errores.

Pero sigamos, que el artículo cada vez está más interesante. Porque en este momento Posner dice:
Todos los bloggers se pueden especializar en asuntos particulares en una medida que podrían hacerlo pocos periodistas empleados por empresas de comunicación, dado que cuanto más especializados sean los periodistas, más número de ellos tendrán que contratar los medios de comunicación para ser capaces de cubrir todas las líneas. Un periódico no contratará a un periodista por su conocimiento en máquinas de escribir antiguas, pero muchos de quienes están en la blogosfera tienen ese conocimiento esotérico, y fueron ellos quienes echaron abajo a Dan Rather. Del mismo modo, al no estar constreñidos por cuestiones financieras, un blogger puede quedarse con una historia y ahondar en ella por más tiempo y en mayor profundidad que lo que lo haría un medio convencional, por mor de que sus oyentes se aburran. Fue la tenaz persistencia de los bloggers persiguiendo una historia que los medios de comunicación habían abandonado lo que forzó que Trent Lott dimitiera como líder de la mayoría en el Senado.

Y es que, como concluye Posner y otros (entre los que me incluyo) han dicho con anterioridad,
Lo que realmente resulta insoportable para los periodistas al uso es que, aunque las bitácoras individuales no tienen ningna garantía de ser precisas, la blogosfera en su conjunto tiene una maquinaria de corrección de errores mejor que la de los medios de comunicación. La rapidez con la que masas de información es recogida y abandonada y filtrada deja a los medios convencionales mordiendo el polvo. No solo es que haya millones de blogs y miles de ellos que se especializen, sino, lo que es más, los lectores dejan comentarios que acrecientan los blogs, y la información de esos comentarios, como la de los propios blogs, cruza blogolandia a la velocidad de la transmisión electrónica.

En su momento comenté que
Si bien un blogger puede cometer un error, tanto sus lectores habituales como, llegado el caso, otros bloggers, pueden poner en evidencia ese error. De modo que, aunque se ha criticado al escritor en pijama por no seguir los "múltiples filtros de comprobaciones y contrapesos" de los medios de comunicación, por un lado éstos son corrompibles, como sabemos perfectamente, y por otro los weblogs están sometidos a la misma disciplina que ellos someten a los demás. El sistema de weblogs se autorregula.

Sigue Posner:
Esto significa que las correcciones en los blog son también diseminadas casi instantáneamente, mientras que si un miembro de la prensa mayoritaria se da cuenta de un error, puede llevar semanas que se comunique al público. (...)

La acusación por los periodistas convencionales de que bloguear carece de contrapesos y controles es obtusa. La blogosfera tiene más contrapesos y controles que los medios de comunicación, solo que son diferentes. El modelo es el clásico análisis de Friedrich Hayek sobre cómo los mercados económicos recogen enormes cantidades de información de forma eficiente, a pesar de su carácter descentralizado, su carencia de un jefe coordinador o regulador, y el conocimiento muy limitado que posee cada uno de sus participantes.

Exactamente lo que quise expresar en mi anotación Hayek y el periodismo disperso.
Pero cuidado, porque se equivoca (y de nuevo vuelvo a sorprenderme), al decir acto seguido que la blogosfera no son 12 (ahora 14,7) millones de empresas, sino una con 12 (14,7) millones de empleados. Porque es exactamente todo lo contrario lo que ocurre. Cada empresa es un plan y la blogosfera no está sometida a uno, sino que está compuesta por 12 (14,7) millones de proyectos independientes. No solo se contradice con lo que acaba de apuntar sobre Hayek, sino que ha olvidado para esta frase al Coase al que tanto ha citado. Pero de nuevo no voy a desviarme en este punto.

Posner cree que si bien los medios se ven sometidos a una mayor competencia, lo que les hace caer en más sensacionalismo, o a dar las noticias antes aunque sea a costa de la calidad de la información, por otro lado están más vigilados y corregidos que antes. El resultado final para cada medio será que pueda más una u otra tendencia. Sin embargo, si uno tiene la virtud de informarse por medios de tendencias dispares el resultado es que su información será más rica que lo que era antes.

Sobre esto último no tengo una opinión, pero lo dejo ahí, para el debate.
Posner sobre los nuevos medios I. Fragmentación y radicalización
Richard Posner ha escrito un ensayo sobre los medios de comunicación. Posner es uno de los primeros expertos en economía del derecho, y ha sacado un libro sobre catástrofes y seguros. Aquí he comentado su blog, una anotación en el mismo, así como su ensayo sobre el informe del 11-S. Juan Fernando Carpio se refirió en una anotación suya a otra del mismo autor, que comparte bitácora con Gary Becker.

En este ensayo Posner parte de un hecho curioso:
Un 14 por ciento de los americanos se describen a sí mismos como progresistas, y un 26 por ciento como conservadores. Las cifras correspondientes para los periodistas es de 56 por ciento y 18 por ciento. Esto significa que de todos los periodistas que se consideran o progresistas o conservadores, el 76 por ciento se considera progresista, comparado con solo un 35 por ciento del público que ha declarado esa posición política.

Me pregunto, a todo esto, si los periodistas querrán llevar el sistema de cuotas al periodismo. Más de la mitad de ellos se quedarían en la calle. Suerte que nos tienen a los liberales para defenderles de sí mismos. Pero a lo que vamos. Richard Posner afirna que ese escoramiento a la izquierda del público al que sirven ha ido a más con el tiempo, aunque no da pruebas de ello. La tesis de Posner es que esta evolución se produce no por motivos ideológicos, sino principalmente políticos. Su argumento es que la aparición de los nuevos medios les ha llevado a polarizar sus posiciones, lo que ha exacervado a una prensa ya predomidantemente izquierdista.
La razón está en la vertiginosa caída del coste de las comunicaciones electrónicas y la relajación de las barreras administrativas a la entrada, lo que ha llevado a una proliferación de las opciones de los consumidores. Hace treinta años, el número medio de televisiones que podían ver los estadounidenses era de siete; hoy, con el auge de la televisión por cable y por satélite, es 71. Antes no había internet, en consecuencia no había red, y por tanto ni revistas y periódicos en línea ni bitácoras. El consumo de noticias y opiniones solían ser como beber de una pajita; ahora es como ser rociado con un extintor.

Dicho esto, su argumento sigue planteándose que con la caída en los costes necesarios para montar un medio de comunicación, se puede fragmentar la audiencia, y los medios de masas perderían lectores a favor de otros nuevos medios. Éstos tienen su nicho en lectores de puntos de vista más alejados del centro, lugar ocupado por los medios de masas. En consecuencia, y sin dejar de atender en lo posible al centro, los medios tenderían hacia los extremos para evitar la competencia de los nuevos medios. Y pone un ejemplo:
El alza del canal conservador Fox News ha causado que la CNN se escore a la izquierda. La CNN iba a perder muchos de sus televidentes conservadores hacia pa Fox, de todos modos, así que tenía sentido elevar el atractivo para sus restantes televidentes, sirviendo más asiduamente a sus preferencias políticas.

Mi forma de verlo es ligeramente distinta. La sucesión sería más bien:
1) En un primer momento, y como ha sido tradicional, los medios de comunicación están a la izquierda del país.
2) Esos medios han estado protegidos contra la competencia, como cualquier otro sector económico con un mínimo de influencia política. Y de ello no le falta a este sector.
3) Una vez más el desarrollo económico y la tecnología hace cada vez más inútiles ciertas medidas de protección. Las barreras económicas a la entrada, y siguiéndolas, las administrativas, caen.
4) Esto tiene como consecuencia que los grupos peor representados, en este caso los conservadores, tengan mayores opciones de competir.
5) Puesto que el conjunto de los medios tiende a servir mayoritariamente a una parte de la sociedad que no lo es, hay mucho recorrido para los nuevos medios, que ocupan con éxito.

Por otro lado, Posner afirma que la creciente competencia ha favorecido un mayor tratamiento sensacionalista, que también ha llegado al tratamiento informativo. Y que en consecuencia la búsqueda de la verdad sufre ya que hay más posibilidades de encontrar un medio que dé con tus propias características ideológicas. Posner no lo dice así, pero podría pensarse que una mayor fragmentación libera a los medios de la conveniencia de servir a un público amplio.

De hecho, cita un estudio realizado por el Pew Research Centre que revela que los republicanos cada vez creen que los medios son demasiado críticos con el gobierno, mientras que los demócratas cada vez ceen en mayor número que los medios son demasiado poco críticos.

11 de Agosto de 2005

Teorías ad hoc
Esto de decir que los discapacitados son un producto de las relaciones económicas capitalistas me recuerda, por ser el mismo error lógico, la teoría biológica según la cual
La materia inerte podría engendrar animales de orden inferior: gusanos, piojos, babosas, cochinillas, escorpiones; hasta ranas y ratones. Se pensaba que todo lo que fermenta y se pudre se transforma en un foco de nueva vida; y así, mediante esta generación espontánea o equívoca, se formaban contínuamente una multitud de seres vivos, acaso tan numerosos como los que deben su existencia a la generación regular. Se trataba de un prejuicio secular, de un dogma eminentemente respetable, tanto por su antiguedad como por la fama de los hombres que daban fe de él. ¿No habían afirmado Aristóteles y Galeno, Plinio y Lucrecio, todos los físicos y todos los filósofos, cualesquiera que fueran sus doctrinas o sus tendencias, tanto los discípulos de Aristóteles como los de Demócrito, que la vida nace de la podredumbre? ¿No se hablaba en el capítulo XIV del Libro de los Jueces, de la Biblia, de abejas engendradas por despojos de un león muerto?

Y lo que nos interesa
Además, la observación diaria, casera pudiéramos decir, ¿no mostraba la generación espontánea de los gusanos en la carne corrompida o en el queso fermentado?(1)

Es como la idea de mi abuela, que cuando ve una lata de coca-cola cubierta de pequeñas gotas de agua dice que las latas, en frío, rezuman.

Son teorías que coinciden con la observación de los hechos. Como la coincidencia del desarrollo del capitalismo y la multiplicación de los discapacitados. ¿No prueba ello que las relaciones económicas del capitalismo son las que crean discapacitados? El marxismo es como la vieja teoría biológica que he recordado. Una fea falacia. Y puesto que los hechos parecen darle la razón, en este caso, resulta difícil desmentirlo a no ser que se tenga una teoría mejor.

Por desgracia hay demasiadas teorías ad hoc, reconstrucciones infundadas que nos permiten explicarnos los hechos, aunque sean de forma inadecuada. Pero como la teoría está formulada para que encaje con los hechos, no podemos esperar de ellos que nos rediman del error.

(1) Jean Rostand. Introducción a la historia de la biología. p8
La tesis de Jorge Bolaños
Hayek defendía la existencia de una amplia red de asistencia social por parte del Estado. Nadie es perfecto, imagino. Pero hay un ámbito en el que los liberales hemos cedido tradicionalmente a lo que serían nuestros principios de libertad y es el de los discapacitados. El argumento parece bastante plausible. Una cosa es una persona en buenas condiciones físicas e intelectuales y otra una persona que no pueda desplazarse por sí misma, o que esté atada a una silla de ruedas, o que no pueda ver o escuchar.

Adam Smith explica que, cuando se le permite actuar en un entorno de libertad, las personas son industriosas y productivas. Pero ¿qué se puede hacer con quien tiene algún tipo de impedimento en ocasiones incompatible con la realización de determinadas labores? Podemos confiar en el mercado, pero ¿no será hasta cierto punto? ¿Qué mal puede causar que el Estado detraiga una parte ínfima de las rentas de los demás para hacerlas llegar a los pocos que tienen estos impedimentos? Aunque lo cause. ¿No será limitado y disperso? ¿No será cierto, en este caso, que las ayudas del Estado no harán más mal que bien? Yo había pensado que efectivamente ese era el caso.

Jorge Bolaños no lo tenía tan claro, y se puso a investigarlo en serio. El resultado es Modelos de discapacidad a través de las leyes y de las instituciones sociales, su tesis doctoral, dirigida por Jesús Huerta de Soto. Carlos Rodríguez Braun la ha elegido para escribir la tercera de ABC de hoy, Celebración del doctor Bolaños. Lo primero que hace es presentarla:
La tesis sugiere que ha debido superar no sólo su minusvalía sino el aparentemente infranqueable obstáculo del pensamiento único, que predica que la activa intervención política es la mejor forma de ayudar a los discapacitados. El doctor Bolaños despliega en cambio una audacia que muchos tacharán de temeridad, pues apoya la libre competencia y la igualdad ante la ley.

Si esta posición es ardua en cualquier caso, cabría calificarla de insostenible en el de un ciego: él debería saber mejor que nadie que dicha intervención ostenta en circunstancias concretas resultados obviamente plausibles. Sin negarlos, porque si lo hiciera no sería ciego sino mentecato, Bolaños los analiza en profundidad, recurre a la fértil noción económica de coste de oportunidad, denuncia los fallos, el despilfarro y la ineficiencia de un sistema politizado, funcionarial y burocrático, y cuestiona la ética y la justicia de una «solidaridad» impuesta legalmente.

No quiere Bolaños menos bienestar para los ciegos, sino uno no basado en "buscar privilegios sustentados en el ejercicio de la fuerza coactiva por parte del Estado" sino en otros sistemas cimentados en "la creatividad empresarial y la creación de nuevas oportunidades de negocio, como el lanzamiento de productos más atractivos en el mercado del juego o mediante la diversificación y la búsqueda de alternativas que fomenten la integración laboral".

¿Cómo lo hace?
Explora Bolaños el caso de Estados Unidos, que fue de más a menos iniciativa privada, lo que explica el elevado desempleo entre los ciegos. Se pasó del modelo medicalizado centrado en el individuo y con mucho papel para la filantropía individual, al modelo social: todo al Estado y a la coacción legal. Allí y en otros países se impuso la idea de que los discapacitados son una clase (ahora un colectivo, interesante mutación retórica) oprimida por la sociedad, que debe reparar esa agresión. Algunos llegaron a la locura de sostener que los discapacitados no sólo son víctimas sociales sino ¡un producto de las relaciones económicas capitalistas!

Lo cual es un error lógico muy curioso. Porque la conclusión es cierta, pero a partir de un error en el análisis. La existencia de un número importante de discapacitados está ligado históricamente al capitalismo, porque la riqueza que produce permite mantenerlos, y porque como expliqué en otra anotación dedicada a Bolaños, el tipo de trabajo que exige el capitalismo exige cada vez un menor desempeño físico.

En cualquier caso, la apuesta por el Estado como panacea ha tenido consecuencias perversas, como explica en detalle Jorge Bolaños en su tesis. Carlos Rodríguez Braun lo resume diciendo que
El agostamiento de la voluntariedad a expensas de la política no logró avances en la integración y tuvo efectos socialmente disolventes, como la desincentivación de la solidaridad privada e incluso el recelo hacia los protegidos. El discurso victimista, por su parte, «está propiciado por cierto sentimiento de revancha y de amargo resquemor. Se culpa al «otro» de la situación que se atraviesa, tras lo cual no se muestra ningún reparo en obtener todos los privilegios posibles a costa suya». El mercado, en cambio, impulsa la cooperación, justo al revés de la insensibilidad o agresión social que habitualmente se le atribuyen. La «lucha contra la discriminación» es menos seráfica de lo que parece. «Los poderes públicos no escatiman recursos para alcanzar un fin que es presentado, casi de forma autoevidente, como superior a cualquier otro», pero nunca dice el legislador «de dónde se detraerán los recursos, ni a qué grupos de individuos perjudicará más, o qué repercusiones tendrá sobre el resto de los ciudadanos su apuesta por unos sectores particulares de la sociedad. La actuación coercitiva del aparato estatal no sólo tiende a aumentar los costes de las políticas relacionadas con las minusvalías, y a generar consecuencias negativas para otros sectores de la sociedad, derivadas de su mayor ineficiencia. Las medidas que persiguen corregir la situación supuestamente desfavorable de los discapacitados pueden generar nuevas desventajas relativas para, pongamos por caso, las personas con baja formación, o para los inmigrantes, o para los jóvenes que buscan su primer empleo». Entre las consecuencias no deseadas del intervencionismo figura el desánimo «de los discapacitados para pasar a formar parte de la población activa, con el consiguiente desempleo crónico y la consolidación de la dependencia respecto a los subsidios estatales... la mitad de los minusválidos en edad de trabajar recibe una pensión».

También critica el sistema de cuotas y la reserva de empleos a los minusválidos:
Rechaza el doctor Bolaños el extendido sistema de las cuotas de empleo para los minusválidos, que ha ampliado el Gobierno socialista español, porque violan la libertad y no son eficaces; lo correcto sería eliminar las normas que impiden trabajar a los discapacitados allí donde podrían hacerlo. Los compara con otro grupo: «Muchos de los inmigrantes que han llegado a España en los últimos años también presentan desventajas respecto a la población local, lo que no les ha impedido acceder a un puesto de trabajo y prosperar». Bolaños prefiere los incentivos fiscales para contratar discapacitados y las fórmulas alternativas que priman la cooperación. En cambio, el llamado «modelo social de la discapacidad» dificulta la incorporación al trabajo ordinario y perjudica en especial a los minusválidos más agudos; nótese que Suiza carece de regulaciones que obliguen a contratar a los discapacitados, y allí registran uno de los índices de empleo más elevados de Europa.

Pero hay esperanza. Y está en la libertad:
El doctor Jorge Bolaños recomienda «eliminar rigideces del mercado laboral y permitir que las relaciones contractuales de los discapacitados con las empresas se desarrollen dentro del proceso dinámico del mercado», porque el verdadero antídoto contra la discriminación es la libre competencia. No se necesitan discriminaciones positivas, acciones afirmativas, cuotas ni privilegios para que un minusválido alcance grandes hitos. ¡A él se lo van a decir!

10 de Agosto de 2005

Leo el artículo Derecha, historia y "memoria histórica" en el diario ABC. Recomiendo su lectura. Si se quiere hacer acompañada:

No puedo coincidir más con el arranque del artículo:
La derecha gobernó durante ocho años, pero, en la práctica, no reinó -según el autor- porque el imaginario ideológico siguió en manos de la izquierda. Lo que explica, en parte, la derrota electoral. Debería reflexionar sobre su necesario rearme intelectual.

Si vas por la vida pidiendo perdón por unas ideas que no te atreves a pensar no se puede ir demasiado lejos. No solo perdieron las elecciones, sino que han perdido una oportunidad para hacerse un hueco basado en ideas positivas y no solo como oposición a las de la izquierda, lo que les da un predominio absurdo y anacrónico. Será por falta de ideas.

Pero el artículo va por aquello de la recuperación de la memoria histórica del odio histórico.
Desde hace tiempo, la izquierda política y cultural denuncia una supuesta amnesia con respecto a la Guerra Civil y al franquismo. Algo que, dicho sea de paso, desmiente la copiosa bibliografía dedicada a esos temas.

No leer ayuda, de todos modos.
El peligro que encierra ese concepto es su carácter abiertamente polémico. Y es que la memoria histórica tiende a presentarse como una especie de moral de sustitución, cuyo leif motiv es fundar la identidad de grupos e individuos.

No. Es más bien fundir la identidad de grupos e individuos. Privar de legitimidad moral a las ideas ajenas. Romper la transición. Sigue González Cuevas:
(C)omo señaló Tzvetan Todorov, la memoria histórica y la historia representan dos formas antagónicas de relación con el pasado. La primera se basa en la conmemoración; la segunda, en la investigación. La memoria histórica está, por definición, al abrigo de dudas y revisiones; mientras que la historia es esencialmente revisionista, porque ambiciona establecer los hechos y situarlos en su contexto, para evitar anacronismos. La primera demanda adhesión; la segunda, distancia.

Esa incompatibilidad es lo que explica el odio a Pío Moa. Moa es un historiador y su materia es la historia. Sus ideas están abiertas al escrutinio del lector interesado, aficionado o profesional. Yo creo que en lo fundamental está en lo cierto. Pero que lo esté o no es lo de menos desde el punto de vista de la memoria histórica del odio histórico. Porque lo importante es la identificación de un nosotros y un ellos con las partes de un conflicto que levante los sentimientos más atávicos de odio. Que este sentimiento rompa cualquier valoración racional y permita el arrase. El destruccionismo.
La clave está en que
Con su utilización de la memoria histórica, la izquierda ha renunciado al principio de reconciliación nacional para pasar a una beligerante campaña en favor de los vencidos en la Guerra Civil española, cuyo objetivo último es la deslegitimación histórica y política de la derecha. Novelas, películas, ensayos, tesis doctorales, desenterramiento de cadáveres en fosas comunes, etcétera; todo ello se ha erigido en voz y símbolo del bando republicano. En esa campaña, se ofrece una visión profundamente maniquea de los acontecimientos. Los republicanos aparecen como depositarios de las virtudes cívicas; mientras que los rebeldes son la encarnación de todos los males.

Esa deslegitimación de la derecha como opción que puede optar legítimamente al poder es la clave. Es uno de los objetivos, que es medio para el objetivo final, que es el arrase.
En el fondo, viene a identificarse antifranquismo y democracia; lo que significa una gravísima manipulación histórica. Porque los socialistas revolucionarios, los comunistas y los anarquistas -lo mismo que sus aliados internacionales- no combatían en defensa de la legitimidad republicana, sino por la construcción de un sistema social y político antidemocrático y colectivista.

Esto es muy evidente. Yo me acuerdo de cuando se decía que La Pasonaria era una activista de tradición democrática. Se debía de estar revolviendo en su tumba de rabia. González Cuevas señala entonces una consecuencia de ese carácter esencial y profundamente totalitario de cierta izquierda; una consecuencia que, pese a parecer paradójica, tiene cierta lógica. Y es que
De ahí que numerosos liberales, como Ortega, Lerroux, Menéndez Pidal, García Morente, Marañón, Cambó, etcétera, apoyaran a Franco en la Guerra Civil.

Volviendo al comienzo del artículo, Pedro C. González Cuevas reflexiona sobre el pobre papel de la derecha en esta tesitura:
Frente a esa ofensiva, el Partido Popular apenas tuvo algo que oponer. Desde los años sesenta, la derecha no sólo renunció a la lucha por la hegemonía cultural, sino que padece un claro síndrome de autocrítica cuasimasoquista; y, en consecuencia, aceptó la visión del adversario.

Pero la manifestación más llamativa de esa actitud la protagonizó José María Aznar, al reivindicar la figura de Manuel Azaña; lo que fue un error por partida doble. En primer lugar, porque ensalzó a un intelectual mediocre, de quien lo mejor que puede decirse, como hizo Lázaro Carreter, es que fue "un utopista a quien el cielo castigó concediéndole el poder".

Además, aquellos gestos no tuvieron su reciprocidad en la izquierda, cuyos intelectuales criticaron el homenaje tributado por Aznar a Antonio Cánovas, en el centenario de su asesinato; y las beatificaciones de sacerdotes asesinados por los republicanos en la Guerra Civil. Lo que demuestra no sólo lo equivocado de esta estrategia, sino la escasa capacidad autocrítica de la izquierda.

Y no es por falta de opciones.
¿Acaso no existía la figura egregia de Ortega y Gasset, como posible referente intelectual de la nueva derecha española?

Exacto. ¿Y Madariaga? ¿Y Pérez de Ayala? ¿Y Marañón? Puestos a elegir republicanos, ¿Porqué no Claudio Sánchez-Albornoz, el excelso historiador?

El final del artículo es una llamada a la acción, después de la llamada de atención:
La lejanía del poder podría servirle para reflexionar sobre su necesario rearme intelectual. Pero ello sólo será posible si conoce y asume su verdadera historia, emancipándose de la caricaturesca construcción de la memoria histórica elaborada por la izquierda. Una historia llena de errores y de aciertos, como toda obra humana; pero cuyo balance es más positivo que el de su antagonista. Asumir su pasado con capacidad crítica y optimismo creador; tal es la reforma moral que necesita.

No soy muy optimista. Pero quién sabe.

Vía Libro de Notas.

9 de Agosto de 2005

La cosa va de anuncios. Me entero por Marginal Revolution de que hay un nuevo blog de interés, de nombre The private sector development blog, que promete A market approach to development thimking. Tiene una pinta excelente y creo que haré mención a él a menudo.
Los videojuegos fomentan la violencia



Q.E.D
Via Presto Pundit me entero de que hay una nueba bitácora en la ciudad. Se trata de The Austrian Economists y la escriben Christopher J. Coyne, Peter T. Leeson y Peter J. Boettke.

En una de las anotaciones citan el artículo que comenté sobre las maquilas para ponerlo de ejemplo de la opinión de Thomas DiLoranzo sobre lo que se puede hacer con una investigación. Publicarla en una revista científica, escribir un estudio específico para un think-tank y luego escribir un artículo de opinión (yo diría varios). Lo cual me recuerda que todavía me queda darle varias vueltas, pero de mis lecturas sobre el asunto de los recursos y la escasez publiqué un artículo largo para una revista de divulgación, vuelto a publicar para un think-tank, con tres artículos (I, II, III) en prensa. Me queda publicar en una revista científica, casi nada ;)

También dá cuenta de un artículo que se cuestiona que la OMC haya hecho algo para extender el comercio.

Parece un blog muy interesante para los locos de estos temas, como el menda.
Maquilas y pobreza
El CSM tiene un artículo de Benjamin Powell y David Skarbek sobre los sewatshops o maquilas en el que exponen los principales resultados de un estudio que han elaborado ellos. Por sweatshops o maquilas se entiende centros de trabajo de bajos salarios y condiciones laborales peores que las que vivimos y orientadas a la exportación. Es decir, centros de trabajo de los países pobres. Los antiglobalizadores de toda laya, de izquierda a derecha, critican tanto a estos centros de trabajo pobres como los sueldos que allí se pagan. No es más que una nueva oportunidad para lanzar el mismo mensaje regresivo de siempre. Los pobres no tienen derecho a progresar. En un plano puramente ideal lo mejor para ellos sería que trabajaran en un país capitalista y con las condiciones de trabajo típicas de estos países. Yo no seré quien lo niegue. Pero no les pueden pagar los salarios de aquí ni ofrecer las condiciones de aquí, por el simple hecho de que su economía no ha acumulado el suficiente capital. En consecuencia no es tan productiva y no puede generar las rentas que nosotros recibimos en forma de salarios y otras ventajas.

Vayámonos, entonces, a las condiciones reales de allí. Estos centros de trabajo ¿son una maldición?
Nosotros admitimos que, con las medidas de Occidente, las maquiladoras tienen sueldos aborreciblemente bajos y condiciones de trabajo pobres. No obstante, los economistas señalan que las alternativas a trabajar en una maquiladora son incluso peores: escarbar en la basura, la prostitución, el crimen o incluso la inanición.

Añaden:
Economistas de todo el espectro económico, de Paul Krugman en la izquierda a Walter Williams en la derecha han defendido las maquiladoras. Su razonamiento es claro: la gente elige lo que cree que está en su mejor interés. Si los trabajadores eligen trabajar en una maquiladora, sin coacción física, habrá de ser porque la maquiladora es su mejor opción.

En este momento presentan su estudio:

Nuestra reciente investigación, el primer estudio económico que compara de forma sistemática los sueldos en maquiladoras con los sueldos locales medios, demuestra que esto es cierto.

Examinamos la industria del vestido en 10 países asiáticos y de América Latina acusados habitualmente de tener maquiladoras y luego nos fijamos en 43 acusaciones concretas de salarios injustos en 11 países de las mismas regiones. Nuestros hallazgos pueden resultar sorprendentes. No solo las maquiladoras son mejores que las duras opciones mencionadas habitualmente por los economistas, sino que a menudo proveen un nivel de vida para sus trabajadores por encima de la media.

La industria del vestido, a la que a menudo se le acusa de condiciones laborales insanas y de bajos salarios, paga de hecho a sus trabajadores extranjeros más que suficiente para que se mantengan por encima del nivel de pobreza en sus países. Si bien más de la mitad de la población en la mayoría de los países que hemos estudiado vivía por debajo de los dos dólares por día, en el 90 por ciento de los países un trabajo de 10 horas al día elevaría por encima, y en ocasiones muy por encima, de ese nivel. Por ejemplo, en Honduras, lugar del escándalo de las maquiladoras de Kathy Lee Gifford, el trabajador medio gana 13,10 dólares al día, mientras que el 44 por ciento de la población vive con dos dólares al día.

En 9 de los 11 países que estudiamos, los salarios medios en las maquiladoras igualaban o superaban el salario medio; y en algún caso por un amplio margen. En Camboya, Haití, Nicaragua y Honduras, el salario medio pagado por una compañía acusada de ser una maquiladora era más del doble el ingreso medio de la economía del país.

Nuestros hallazgos no deben ser interpretados como que los trabajadores en maquiladoras son ideales, para los niveles de los Estados Unidos. La cuestión es que están localizados en países en desarrollo, donde esos trabajos están dando un mayor salario que otro empleo.

Y ya puestos, traduzcamos el resto del artículo, que también es interesante:
Los activistas anti-maquiladoras, que alegan que los consumidores se deberían de abstener de comprar productos fabricados en estos centros de trabajo, dañan a los trabajadores al intentar parar el negocio que paga varios de los mejores empleos en sus economías.

Al revés. Compremos Nike. Es más:
Hasta que se desarrollen las economías de los países pobres, comprar productos fabricados en maquiladoras ayudaría más a los trabajadores del tercer mundo que una regulación de San Francisco. Al comprar más productos fabricados en maquiladoras, creamos más demanda de ellos e incrementamos el número de fábricas en esas economías pobres. Esto le da a los trabajadores más empleadores entre los que elegir, aumenta la productividad y los salarios, y al final mejora las condiciones de trabajo. Es el mismo proceso de desarrollo económico por el que pasó los Estados Unidos, y al final es el camino por el que los trabajadores del tercer mundo elevarán su nivel de vida y su calidad de vida.

Así que no perdamos la oportunidad, si sabemos que un producto está fabricado en el tercer mundo.

(Vía Adam Smith Institute)

Nota: Gracias, Marzo.

8 de Agosto de 2005

Bush, los impuestos y el empleo
Eso repetían los demócratas y los periodistas cuando hablaban de Bush y la economía. Se está recuperando, sí, pero no llega a la gente porque la de Bush es una jobless recovery. A medida que se acercaba noviembre de 2004 los datos de empleo iban mejorando y la omnipresente expresión jobless recovery comenzó a desaparecer de un modo un poco indigno.

Lou Dobbs, un conocido periodista de la CNN, ha hecho una campaña infame contra la relocalización. Es una posición típica de la izquierda y típica de la derecha. Dobbs es un poco de ambos lados, siempre en contra de que otros trabajadores de los países pobres puedan progresar, logrando además que los consumidores americanos (y otros de los demás países) adquieran bienes más baratos. Dobbs hablaba poco menos que del fin del trabajo en los Estados Unidos.

Hoy resulta que jamás han trabajado más personas en los Estados Unidos en su historia y que la tasa de desempleo está en el 5%. En los últimos 24 meses han encontrado trabajo 3,5 millones de personas en ese país. Nos lo recuerda el editorial The Great American Jobs Machine ($) del Wall Street Journal, que acompaña este gráfico:



El cambio de tendencia en la creación de empleo se produce precisamente después del recorte de impuestos de Bush. Post hoc no quiere decir propter Hoc. Pero en este caso sí. Los recortes de impuestos elevan la remuneración por hora trabajada, de modo que favorecen la creación de empleo. Lo mismo ocurre con la inversión, especialmente teniendo en cuenta la práctica eliminación de la doble imposición sobre las ganancias de capital.

Otra faceta importante tratada por el editorial del WSJ es que, dice en primera persona, estamos sin duda perdiendo empleos en las manufacturas con el paso del tiempo, si bien el producto en el sector de las manufacturas ha crecido como consecuencia de la nueva tecnología y de las ganancias en productividad. Mientras que por otro lado esos puestos de trabajo están rápidamente siendo reemplazados con trabajos en los servicios, la tecnología y la información, la mayoría de los cuales están mejor pagados que los de las manufacturas y son menos penosos físicamente.

Es decir, que la mayor apertura de la economía estadounidense al exterior ha permitido que los empleos que se quedan en el sector manufacturero sean más productivos, que los otros hayan sido creados en lugares del mundo con menores salarios (más pobres) y que, puesto que siempre hay necesidades por cubrir, se hayan creado nuevos empleos en sectores avanzados. Es lo que expliqué en un mundo abierto.

Esta es la parte buena de la política económica de Bush, que espero que no se resienta demasiado por la negativa.

Por cierto, que ya...

7 de Agosto de 2005

Efectivamente, no se podía esperar más II
Lo cierto es que el artículo que me ha mostrado Chocolatero da más de sí que lo que pensaba. He tenido que separar sus datos, tan cuidadosamente expuestos a sus lectores, de la parte doctrinal, igualmente enriquecedora.

Lo siento por mi muy admirado Miguel Delibes. Ha caído en las manos de Pedro L. Angosto para arrequetejuntarlo a pensadores de la talla de José Luis Sampedro, y los premios Nóbel Saramago, Esquivel y Wangari Meathi (probablemente en referencia a Wangari Maathai), que de acuerdo con nuestro columnista, se han encargado de exponer con la esperanza de que todos sepamos ante qué amenaza nos enfrentamos y podamos rectificar a tiempo. ¡Ay!

Sigamos, pues con las naderías y las villanías. Atención, que viene un párrafo medianamente largo:
Mientras una gran parte de la Tierra languidece tras siglos de miseria, de sequía, de pobreza endémica, una pequeña parte se dedica, en una carrera de locos auspiciada por quienes creen que el consumo es el motor de la historia, a depredar en el sentido más estricto de la palabra, a cortar árboles sin tasa, a edificar sin mesura, a lanzar al mercado productos -aire acondicionado, coches de alta cilindrada...- que consumen una cantidad de energía mayor que la que producimos. Cada año hay que crecer más, vender más, comprar más: es una competición en la que nunca se llega a la meta, pero que está produciendo el mayor expolio de medios naturales irrecuperables desde que el hombre bajó del árbol y decidió andar erguido.

Una parte de la humanidad vive en la miseria. No la más capitalista, por cierto. Esa vive en la opulencia porque produce esa opulencia. La prueba nos la da el caso de los Estados Unidos, país donde, como bien nos dice Pedro L. Angosto en otra parte de su feraz artículo, habitan miles de pobres de solemnidad. Sí, y puede que incluso menos.

Pero si se dan estas enormes diferencias, es porque hay algo que está muy mal distribuido. Y es el capitalismo. Los países que lo han adoptado son ricos y siguen enriqueciéndose, y los que no, no.

Angosto sufre porque producimos bienes que exigen una energía con la que no contamos. Eso dirá él, abanicándose. Y probablemente pidiendo que se prohíba la construcción de centrales nucleares. No sufra, señor Angosto, pero dele al abanico con garbo.

Angosto habla de quienes
Mueren en todos los continentes, que dedican el día entero a buscar un dólar para poder sobrevivir unas horas más.

¿Buscar un dólar? Pero ¿Es que Angosto, el columnista de www.diarioinformacion.com, no sabe que existe una cosa que se llama producción? Mire, es sencillo. Nosotros dedicamos nuestro trabajo a conseguir medios que sirvan a nuestros fines. Los frutos del trabajo los podemos, bien consumir directamente, bien destinarlos a mejorar la producción que saquemos de nuestro esfuerzo. Es lo que se llama producción. El resultado de la producción es la renta. Podemos consumirla directamente, o intercambiarla por otros bienes, como por ejemplo el dinero. Éste, al ser un bien líquido, podemos intercambiarlo por multitud de otros bienes sin que por ello pierda valor lo que entregamos. Todo este proceso amplía la división del trabajo y la producción general. Pero vuelvo al principio. Las rentas que ganamos con nuestro trabajo o con la disposición de nuestro capital se deben a que son generadas en estos procesos productivos. Producir, señor Angosto, ¡que no se entera!. Unos países son pobres porque producen poco. Otros son ricos porque producen mucho. Pero ¿Es tan complicado? ¿No le ha explicado esto el catedrático de econosuya José Luis Sampedro?

Pero vamos a lo de
Cada año hay que crecer más, vender más, comprar más: es una competición en la que nunca se llega a la meta.

La meta es la plena satisfacción de nuestras necesidades. Y es cierto, nunca llegamos a ella por lo que llamamos escasez.

Más doctrina aderezada con datos calidad Angosto:
Quinientas personas -según la revista "Forbes"- almacenan el veinte por ciento de la riqueza mundial, superando las fortunas de muchas de ellas los presupuestos de un país como España: sólo Bill Gates tiene en su poder una cantidad de dinero similar a un tercio del PIB español, lo cual (es) inmoral.

Para empezar. Si Bill Gates es la persona más rica del mundo, y su riqueza tiene el valor de un tercio el PIB español, ¿Cómo es posible que muchas de otras personas, si son menos ricas, superen los presupuestos de un país como España?

Pero lo más importante. Si una persona gana una renta, es porque produce esa renta. Si tiene una riqueza, es porque la ha producido y acumulado. Es más, seguro que, aunque más modestamente, usted ha pasado por la misma experiencia. Es mi caso, se lo advierto.

No se vayan todavía, aún hay más, que diría el héroe de algunos. Pedro L. Angosto, que vive en la calle, se queja de que
España, desde Gerona hasta Huelva, es de nuevo, sin orden ni control, una inmensa fábrica inmobiliaria.

No crea, que eso de vivir bajo techo es una querencia de la humanidad de siempre. Abraham Lincoln nació en una casa con tres paredes. Pero no se confunda, en cuanto pudo la familia llegaron a las cuatro, como tanta gente.

Y concluye:
En los años treinta Mies Van Der Rohe construyó una serie de viviendas acristaladas para obreros berlineses. Al entrar en ellas, uno de los obreros se dirigió a él y le dijo: "Todo esto es muy bonito, pero aquí nos helaremos en invierno y nos asaremos en verano". El gran arquitecto le respondió: "Pongan aire acondicionado". Fue el principio desgraciado de unos modos que ahora forzosamente han de terminar.

Forzosamente, claro.
Efectivamente, no se podía esperar más I
Chocolatero ha añadido a la amabilidad de leerme la de hacerme una sugerencia para esta bitácora. Me ha transcrito un artículo (del que he sido incapaz de encontrar el link, debo de estar torpe) titulado No se puede esperar más, al cargo de Pedro L. Angosto, y aparecido en www.diarioinformacion.com. El artículo no tiene ninguna relevancia, pero sirve como reunión de naderías y villanías al uso. Son demasiadas para responderlas a todas. Pero vamos a tratar unas cuantas.

El mundo se dirige a un nuevo Armaguedón, nos advierte Angosto. Y la culpa, señores, viene de los ochocientos millones de ricos (que) nos estamos cargando el planeta. Y advierte: Esa afirmación -continúa Delibes- no es retórica, ni nace de la demagogia, ni mucho menos de la estrategia del miedo que quieren imponer algunos poderosos, sino de hechos científicamente constatables. Constatemos.
la superficie forestal del planeta se ha reducido a la mitad en dos decenios

Según la FAO, la superficie forestal mundial no ha variado apenas desde 1948 y se ha mantenido en torno a los 4.000 millones de hectáreas, en torno a un 30 por ciento de la superficie de la Tierra. El gráfico es prácticamente plano. Ello no quiere decir que no haya diferencias regionales. En los países capitalistas, la mayor productividad agrícola ha permitido aumentar la producción con una menor superficie cultivable. Ello ha llevado al abandono de áreas de cultivo, lo que está permitiendo que la superficie forestal aumente. En Canadá en un 28% sólo de 1976 a 1988. En Europa occidental un 143% desde 1950 a 1991. Por lo que se refiere a los Estados Unidos, tan odiados por nuestro columnista Angosto, la superficie forestal ha aumentado un 23% de 1920 a 1994.
El agua dulce lleva camino de convertirse en un lujo difícil de conseguir -ya lo es para la mayoría de la humanidad-.

Bjorn Lomborg recoge el dato de que, en 1970, el acceso al agua potable solo llegaba al 30 por ciento de la población, mientras que en la actualidad ronda el 80 por ciento. Eso por lo que se refiere a los países en desarrollo. Los países capitalistas, los ricos, hace tiempo que llevan grandes cantidades de agua potable a los hogares.
El efecto invernadero -producido por los países que más consumen- amenaza seriamente -por primera vez en la historia- la supervivencia de todas las especies.

El efecto invernadero tiene origen natural. Produce 153 watios por metro cuadrado. De ellos, 150 se deben al principal gas de efecto invernadero: el vapor de agua. Los otros 3 watios son como efecto de otros gases, principalmente el CO2. Una parte minoritaria de estos gases es responsabilidad del hombre. Pero Angosto dice que el efecto invernadero es consecuencia de los países que más consumen (luego trataremos esta expresión) y dice que es algo nuevo en la historia. Dice que el efecto invernadero amenaza la supervivencia de todas las especies, cuando es exactamente todo lo contrario. Si no hubiera efecto invernadero no habría vida en la Tierra. Se habrá quedado a gusto, el hombre.

Dice que estos datos (y otros que luego trataré) son datos de Naciones Unidas hechos públicos hace unas semanas. No sé a qué se refiere, y en cualquier caso no comparte sus fuentes con los lectores. Tampoco tendría porqué hacerlo con todos los datos, pero si dice que todos los citados y varios más proceden de una fuente, no estaría de más dar el nombre del informe. Pero sigamos:
Hoy casi todos los científicos coinciden en que la actividad económica humana, independientemente de los ciclos naturales, está llevando al Planeta por un camino sin retorno.

Falso. La Declaración de Heidelberg (espero poder ofrecer un enlace a una traducción al español el lunes), firmada por 425 científicos e intelectuales meses después de la cumbre de Río en la que se muestran "preocupados en amanecer del Siglo XXI, por el surgimiento de una ideología irracional que se opone al progreso científico e industrial e impide el desarrollo económico y social" y exigen "que este atesoramiento, gestión y preservación ha de estar fundada en criterios científicos y no en preconcepciones irracionales". Los firmantes declaran que "los mayores males que provienen de acechan nuestra Tierra son la ignorancia y la opresión, y no la ciencia, la tecnología y la industria".

La declaración de Leipzig que comienza con las palabras "como científicos independientes preocupados por los problemas atmosféricos y climáticos, nosotros (junto con muchos de nuestros ciudadanos) somos contrarios a los objetivos de emisiones y al calendario adoptados por la Conferencia de Kioto, en Japón, en diciembre de 1997". Reconoce que "la energía es esencial para el crecimiento económico" y que "en un mundo en el que la pobreza es la mayor polución social cualquier restricción en el uso de la energía que inhiba el crecimiento económico habrá de ser observada con cuidado". Y Kioto es "peligrosamente simplista, muy inefectivo y económicamente destructivo".

La declaración de Oregón, firmada por más de 10.000 científicos, declara que el tratado de Kioto "está basado, en nuestra opinión, en ideas fallidas. Los datos que provienen de la investigación en el cambio climático no muestran que el uso de hidrocarburos sea dañino. Por el contrario, hay una amplia evidencia de que un mayor dióxido de carbono en la atmósfera es bueno desde el punto de vista medioambiental". Por otro lado, "El acuerdo propuesto tendría efectos muy negativos sobre la tecnología de todas las naciones del mundo; especialmente de aquellas naciones que están en la actualidad intentando salir de la pobreza y ofrecer oportunidades a los 4.000 millones de personas que viven en países tecnológicamente subdesarrollados".

Lo he sacado del especial sobre Kioto de Libertad Digital.
Estados Unidos se ha negado varias veces a firmar el protocolo de Kyoto, alegan sus mandatarios que sería muy perjudicial para sus empresas.

El gobierno de los Estados Unidos es firmante de Kioto. Llegó a esa decisión en contra del voto del senado (95 de los 100 votos en contra, más 5 abstenciones), lo que no le da a esa decisión una pátina democrática, por cierto. Se negó a ratificarlo, no obstante, a lo que tiene todo el derecho. Como tiene el derecho a irse formalmente del Tratado, a lo que se ha negado. Las razones que ha ofrecido son tres: 1) Kioto es un riesgo para la economía estadounidense y mundial, 2) ni las bases científicas son sólidas ni los objetivos por cumplir son tan positivos como para que merezca la pena, y 3) El propio desarrollo económico otorgará los medios suficientes como para dotarnos de alternativas compatibles con este desarrollo. Miente Angosto. Por lo menos reconoce que España lo firmó y emite veinte veces más de gases contaminantes de lo pactado. Le falta la referencia a Europa en su conjunto.

Por cierto, que por lo que a las empresas se refiere, a unas les perjudica que se adopte Kioto y a otras no. Un nuevo éxito de nuestro Angosto. Vamos por más, que esto se anima.
Los grandes mamíferos ven cómo se reduce drásticamente su espacio vital por la depredación humana

Hombre, depende. En un entorno de bienes comunales, sí. Si se mantiene ese régimen de propiedad, por más que se prohíba la explotación, el resultado va a ser siempre el mismo. No es lo mismo si se permite una ocupación privada del recurso. Angosto no tendrá ni idea de qué estoy hablando. Pero en Zimbabwe se privatizó la explotación del Rinoceronte, con notables resultados. Con un régimen de bienes comunales, la población del rinoceronte negro había descendido en un 95 por ciento, entre 1970 y 1994. El gobierno de Zimbabwe probó de todo. Todo falló hasta que por mera eliminación, y en una medida desesperada, optó por llevar parte de la población de dicho mamífero a explotaciones privadas, a comienzos de los 90'. A partir de ahí todo cambió. De 300 ejemplares en 1994, cuando se produjo el traslado de la población a fincas privadas, se pasó a 339 en 1997 y casi 400 un año más tarde. En 1989 una organización privada, Beit Trust, inició una propuesta que se comenzó a poner en marcha en 1991, y que tenía como objetivo cuidar de esa especie en ranchos privados, controlados por ella y WWF. Un estudio de Price Waterhouse en 1994 concluyó que desde una perspectiva financiera, la vida salvaje es un uso más deseable que el ganado en esas áreas de conservación. Una explotación semejante, de la que se esperaba un interés del 1 al 3 por ciento halló que se podía sacar un 11 por ciento. No aburriré con más ejemplos.
Cada día que pasa desaparecen más de mil especies.

Un conocido informe catastrofista hablaba de 109 especies desapareciendo cada día. 109. O si lo prefiere, ciento nueve. No más de mil. Eso se lo ha sacado usted de la manga, Angosto. Claro, que el informe era de 1979. A lo mejor a quien se refiere es a un fantasmagórico informe de la ONU que sigo sin encontrar. Claro, que E. Wilson hizo sus propios cálculos, elevando la cifra a unas 100.000 menos todos los años, unas 250 por día. Pero ¿Qué base tiene este miedo por la desaparición de las especies?

Cuenta Bjorn Lomborg en su libro que desde 1600 se han registrado más de 1.600.000 especies, de las cuales se han extinguido, que sepamos, 1.033. Entre ellas contamos con 321 vertebrados, 235 moluscos y 396 plantas. Si observamos el problema de la biodiversidad con más amplitud, con una escala que corresponda a la vida de la Tierra, resulta que la biodiversidad no ha dejado de crecer. Con sus saltos alante y atrás, claro. Y a medida que han surgido, de forma natural, nuevas especies, otras han sucumbido al duro veredicto de la evolución. Dolerse por él es absurdo y no favorece el desarrollo de la naturaleza. Claro, que lo que se sugiere no son valoraciones en torno a la evolución, que a Angosto le traen al pairo, sino sugerir, porque no se hace más, que todo es causa del hombre. Como el efecto invernadero ese que acabará con todas las especies sobre la Tierra y del que habla el Angosto pensador.
Tell me QuandO
Acabo de descubrir América, seguramente. Pero comparto mi descubrimiento con vosotros. Se trata de QuandO, una página que reune a varios libertarios (liberales, diríamos en nuestro idioma). Tienen una revista llamada The New Libertarian, que nació en abril de este año. En el primer artículo del primer número hacen una definición de lo que llaman nuevo libertarismo. Dale Franks, el editor, lo distingue del paleolibertarismo, caracterizado por aferrarse a los principios sin compromisos con la realidad. No ocurre así, nos dice Franks, con el neolibertarismo:
La devoción a los principios es, por supuesto, algo muy bueno; pero una resistencia absoluta hacia el compromiso (una declaración firme de que uno prefiere estar en lo cierto que ser presidente) es contraproducente. La política es el arte del compromiso, o lo que es lo mismo, el arte de lo posible. La política es el medio por el que tratamos de reconciliar los intereses en competencia para llegar a una solución generalizada que sea aceptada de forma general.

Los paleos rechazan a menudo el compromiso como un trato con el diablo. Actúan como si llegar a un compromiso en alguna posición fuera abandonar todos los principios. Si bien esto podría una fuente muy buena de vanidad moral, no es un medio efectivo para llevar a cabo cualquier parte del programa propio.

Esto podría ser un comportamiento aceptable en un partico de sólida mayoría que tuviera un apoyo popular amplio (aunque yo lo dudo), pero para un partido minoritario es la receta perfecta para la irrelevancia política, como atestigua cualquier escrutinio causal de los resultados electorales del Partido Libertario.

Yo creo que su posición está clara. Es una vieja discusión la que se mantiene en torno al pragmatismo y a los principios. A mi modo de ver, creo que hay algo de diferencia en torno a la preferencia temporal de ambas partes. El pragmático quiere resultados ya, mientras que el íntegro confía en que la fuerza de sus ideas irá ganando la batalla en el futuro, pero que solo puede llegar a la victoria final si se mantienen puras. Yo creo en la fuerza de las ideas (de otro modo no estaría aquí con vosotros) y pienso que son las que mueven el mundo. Entiendo el afán pragmático, pero creo que es un pragmatismo de cortas miras. Lo cual no quiere decir que, en demasiadas ocasiones, los íntegros no estén fuera de la realidad en sus análisis. Murray N. Rothbard, en su lucha por criticar al gobierno de los Estados Unidos, que es el que le tocaba, llegó a decir que la URSS era un estado pacífico. Hay que huir de ello por completo. No hay porqué torcer la realidad en aras de mantener tus principios. Tienes que valerte de ellos para entenderla, y para acercarte a ella.

No obstante esta crítica a la filosofía de la revista, creo que tiene contenidos de interés. Acaba de salir el quinto número, que incluye un artículo sobre la euro-esclerosis, la lucha de los Estados contra Microsoft u otro sobre el mercado libre como el mejor camino que seguir por los países pobres.

Tiene una página dedicada a varios blogs que forman parte de The Neolibertarian Network. Son muchos y desconozco la mayoría. Pero hay alguno que sí he visitado, como Classical Values (y aquí), The Smallest Minority (y aquí) o Vox Baby (y aquí). La página tiene también su propio weblog.

Su sección de News es muy completa. Quizás demasiado, ya que lo que uno esperaría de un sitio así es un filtro más estricto, para no tener que hacer uno el trabajo. Pero está bien. Especialmente las secciones dedicadas a Irak y a Oriente Medio. También le toman el pulso al bloguerío.

Vía Presto Pundit.

6 de Agosto de 2005

A comienzos de julio conocí, entre otras personas muy interesantes, a Antonio Golmar. Tiene una bitácora que acaba de empezar, de nombre Pandemonio, y que os recomiendo. A mí me han interesado especialmente las anotaciones ETA, COGAM, la cuota femenina y otros desmanes, Izquierda reaccionaria y supersticiosa y los dos últimos, Elogio de John Howard e Interesantes debates en Washington.

Que lo disfrutéis.
La realidad del trabajo infantil
El pasado 14 de julio (soy lento con esto de la bitácora, lo sé. En mi descargo diré que he estado de vacaciones) Virginia Postrel escribió un gran artículo para The New York Times, titulado Research change ideas about children at work (La investigación cambia las ideas sobre los niños que trabajan). En él cuenta muchas cosas de interés sobre cuál es la realidad del trabajo infantil en estos momentos.

Campesino

El niño que trabaja lo hace por norma general en el campo. Desde el 92 por ciento de los niños trabajadores, en el caso de Vietnam, al 63 por ciento en el caso de Guatemala. Eric V. Edmonds y Nina Pavcnik, en su artículo Child Labor in the Global Economy, (ver aquí) que recoge el que ha escrito Virginia Postrel para el diario neoyorkino, dice:
Contrariamente a la percepción popular en los países de rentas altas, la mayoría de los niños están empleados por sus padres, más que en fábricas o en otras formas de empleo remunerado.

No es esa la idea que tenemos del trabajo infantil. ¿Porqué?

Porque los medios de comunicación, acríticos con sus fuentes o serviles con quienes más luchan por acabar con las sociedades libres, nos trasladan los únicos casos que le interesan a los liberticidas. Solo nos traen ejemplos de niños trabajando en fábricas de empresas occidentales, o recogiendo la basura que ellas producen.

Sin embargo, el trabajo infantil no es un invento capitalista ni de la revolución industrial. Es un aspecto de la pobreza, y ésta ha acompañado al hombre desde su misma existencia. Lo que ha inventado el capitalismo es precisamente todo lo contrario: que los niños no tengan que trabajar para poder sobrevivir. Dado que el sector más importante de la economía ha sido siempre el que nos alimenta, el trabajo infantil se ha producido casi exclusivamente en el campo. Solo cuando los creadores y consumidores de opinión vieron que llegaban a sus ciudades lo que siempre habían visto en los campos se comenzó a acuñar el concepto de trabajo infantil, luego aprovechado por los mayores enemigos del proceso liberador que estaba experimentando Occidente, y que llamamos capitalismo. Hoy el trabajo infantil ha desaparecido en los países capitalistas. Por que son los únicos que han logrado escapar de la pobreza. En el resto todavía subsiste. Como en estos países sigue siendo el agro el sector económico más importante, es lógico que el trabajo infantil se concentre en el campo.

Trabajo infantil y pobreza

El trabajo de Edmonds y Pavcnik es un intento de exponer en un solo artículo todo lo que se conoce sobre el trabajo infantil. Postrel cita a Edmonds diciendo que la visión más común era que el trabajo infantil no tenía que ver en realidad con la pobreza. La explicación que se daba era más bien ungida, e iba por explicaciones de tipo cultural, pues se pensaba que reflejaba quizás la crueldad de los padres o una falta de cultura por su parte sobre los beneficios que se derivan de la educación del niño. Típico ungido. Los demás, especialmente los pobres, no tienen ni idea de lo que les conviene o deja de convenir, y actúan según criterios irracionales impuestos por la cultura o por alguna fuerza externa que llamamos poder. No se les ocurre pensar que una familia de un campo de Indonesia sabe más sobre sus propios intereses que ellos. Pues lo siento, pero así de paradójica es la vida

Edmonds no cae en ello. Es un especialista en trabajo en el tercer mundo, y concluye que en todos los contextos en que he observado lo que ocurría, el trabajo infantil parece ser casi por completo una cuestión de pobreza. No diría que solo de pobreza, pero tiene mucho que ver con la pobreza.

De hecho, en cuanto mejora la economía de un país, cae la incidencia del trabajo infantil. Esto ocurre por varias razones. En una economía más productiva, los padres tienen más medios para mantener a sus hijos sin que éstos trabajen. Pueden llevarles al colegio, por muy pobres que sean, gracias principalmente a la iniciativa privada. En la escuela pueden mejorar su condición, porque si la economía es lo suficientemente libre, hay una relación entre la educación y el valor del trabajo que se puede aportar. Porque se empieza a necesitar un tipo de labor más compleja y que necesita de una mayor formación. Pero a corto plazo lo principal es que una economía en crecimiento permite a los padres liberar a sus hijos del trabajo y planear para ellos un futuro distinto.

Postrel pone el ejemplo de Vietnam, del que tanto ha escrito en su bitácora Johan Norberg. Vietnam ha abierto su economía al mundo, lo que le ha permitido acelerar el crecimiento de su economía. Vietnam pasó de estar cerrada al mundo a ser uno de los principales exportadores de arroz. Se realizó un exhaustivo estudio en 3.000 familias de 1993 a 1998, en el contexto de este espectacular crecimiento, que en ese lustro fue del 9 por ciento de media (al que la economía se dobla cada ocho años). En estos solo cinco años, el trabajo infantil cayó un 30 por ciento. Y de acuerdo con el estudio de Edmond, Does Child Labor Decline With Improving Economic Status? (Que también se puede descargar aquí) esa caída se explica al menos en un 60 por ciento por el crecimiento económico. Pero, como cabe esperar, si nos centramos en las familias más pobres, son las que más han dado el paso de liberar a sus hijos del trabajo doméstico. Según explica Virginia Postrel,
Los efectos fueron más grandes para las familias que han escapado de la pobreza. Para aquellos que han cruzado la línea oficial de la pobreza y ganan lo suficiente como para pagarse una alimentación adecuada y las necesidades básicas, los mayores ingresos fueron responsables en un 80 por ciento de la caída del trabajo infantil. En 1993 el 58 por ciento de la población caía por debajo de la línea de la pobreza, en comparación con el 33 por ciento cinco años más tarde.

Y cita a Edmonds, para quien
El trabajo infantil no parece variar con el gasto per capita hasta que las familias puedan cumplir con sus necesidades alimenticias; y entonces cae de forma dramática.

Ocurre que la liberalización, al sumar la demanda internacional a la doméstica, elevó el precio del arroz. Edmonds pensaba que ese mayor precio aumentaría la demanda de trabajo infantil, ahora más productivo y por tanto más interesante para los padres. Pero no ocurrió eso. Lo que hicieron sus padres fue invertir en sustitutos, como fertilizantes y más bienes de capital (aperos y maquinaria).

Pero los productores de arroz, mayoritarios en esa economía, no constituyen la totalidad de Vietnam. El aumento del precio del bien que es la base de su alimentación redujo inicialmente, o al menos en aquella medida, la renta real de los no productores de arroz. Pero el profesor Edmonds no ha observado un aumento significativo del trabajo infantil en dichas familias.

La política de la pobreza

Puesto que el trabajo infantil es un aspecto de la pobreza, lo que hay que hacer para solucionar el primero es aliviar esta última. Pero la dañina política occidental ha ido exactamente en sentido opuesto. Como explica Edmonds en una entrevista, la mayor parte de la política de trabajo infantil está dirigida hoy a llevar a los niños al desempleo. A limitar las oportunidades de trabajo de los niños. Pero si las familias están en una situación en la que no quieren que sus hijos trabajen pero están forzados a ello a causa de su circunstancia, tomar medidas adicionales para evitar que los niños trabajen es penalizar al pobre por ser pobre. Yo añadiría que, además, se le está manteniendo en la pobreza y evitando que se eliminen las causas del problema que, cabe pensar, se quería solucionar.

Ver también:
Trabajo infantil en el tercer mundo.
Día internacional contra la Esclavitud infantil
Capitalismo y trabajo infantil
Compremos Nike
Una historia del Foro Social Mundial (anotación que debía haberse llamado otro sueldo es posible)

3 de Agosto de 2005

La posibilidad de derecho privado
Robert P. Murphy nos ha dejado hoy, en el comentario diario del Mises Institute, un artículo titulado The possibility of private law, cuya traducción correspondería al título de esta anotación. En él discute cómo funcionaría una sociedad completamente libre. Una sociedad anarquista basada exclusivamente en acuerdos voluntarios. Si bien en un anterior artículo estudió la posibilidad de una seguridad privada, en este da un paso más y expone brevemente cómo sería una sociedad basada por completo en el derecho privado. Puesto que divide el artículo en epígrafes, yo haré lo mismo para facilitar su exposición.

El artículo no está mal como ejercicio de recuerdo de ciertas ideas, pero sus planteamientos imaginarios son peores que los ejemplos reales que ofrece la historia del derecho privado y por otro lado deja al margen cuestiones que facilitarían la exposición de porqué surge el derecho privado, y en qué consiste. Intentaré sacar de cada parte de su artículo lo más interesante.

Jueces Privados
Un juez privado, como los jurisconsultos romanos, es una persona que tiene una opinión sobre lo que es más justo a la luz de la exposición de los hechos, por un lado, y del conocimiento del derecho, por otro. Esta figura tiene sentido, en principio, si las dos partes acuden a ella en busca de una solución cuando a la misma no han podido llegar por sí mismas.

Esta es una posibilidad, pero ¿Y si hay una verdadera agresión y no una mera interpretación diversa de los derechos respectivos de las partes? Aquí Murphy falla un tanto, aunque escribiré de ello más adelante.

Para ilustrar lo que quiere decir Murphy plantea un caso posible. Pero poner un ejemplo sin que éste te sirva para explicar procesos más complejos solo sirve para que alguien acumule contraejemplos. Por otro lado no está claro qué ocurriría si las dos partes eligen a jueces distintos.

Derecho procesal y precedentes
Murphy no acaba de explicar qué incentivos hay en una sociedad libre para que un juez sea honesto. Funcionarían como las marcas comerciales. Tú puedes desear un juez que sirva solo tus intereses. Pero no tiene porqué ser admitido por la otra parte, y lo más seguro es que no lo sea. De modo que los jueces deshonestos, los corruptos, los incompetentes, no tienen una función clara en el mercado y tienden a ser expulsados por él. Si un juez es incompetente o si su opinión se puede corromper por cualquier motivo, resulta complicado que las dos partes de un juicio recurran a él. En la arbitrariedad no hay camino para la resolución de los conflictos. Puesto que un juez así no puede llegar a la aceptación de las dos partes, vale igual que si no existiera. Las partes no llegan ni al mínimo acuerdo de elegir un árbitro de sus intereses y la situación es como al principio.

No ocurre lo mismo con un juez honesto y que sea capaz de aplicar las normas más aceptadas por la sociedad. O que sepa extraer de ellas los principios más abstractos y generales que le permitan entender de asuntos nuevos. En este caso las dos partes sí pueden llegar al menos al acuerdo de recurrir a él. Puede que no sepan cuál será el resultado de su decisión, pero sí saben que estará de acuerdo con la aplicación de una serie de normas que, aunque puedan fallar en su contra en esta ocasión, le servirán de defensa si a lo que se enfrentan es a una agresión ilícita. Esa confianza, y la necesidad de que las dos partes acuerden acudir al mismo juez para resolver el conflicto, son incentivos para que los jueces sean honestos y conozcan bien la ley. La tendencia, en una sociedad libre, será hacia la elección de buenos jueces, como con cualquier servicio que se preste en el mercado.

Nada de esto explica Robert Murphy. Sí cuenta que, por lo que se refiere al derecho procesal y a otras consideraciones, los jueces estarán sometidos por el mismo tipo de competencia que he explicado sucintamente en los dos párrafos anteriores.

Apelación
El fallo de un juez no es más que una opinión. Las dos partes, o una de ellas, puede no aceptar la decisión del juez. En este caso no se habría ganado nada y estaríamos con el problema sin resolver. En este caso cabe la posibilidad no de apelación, sino de recurrir a otro juez que dicte una sentencia que sea aceptada por las dos partes. Pero ¿Y si no hay manera de que las dos partes acepten una decisión de un jurisconsulto? De nuevo, al final del artículo iremos a ello.

Murphy vuelve a explicar la función del juez en relación con el conocimiento y las opiniones de la sociedad en que viven. No va mucho más allá.

Perfeccionamiento
Como en el caso de cualquier mercado, nos viene a decir Robert Murphy, las primeras condiciones en que se ofrece el servicio del juez serán muy sencillas y precarias. A medida que la sociedad se va haciendo más compleja y el conocimiento acumulado se va articulando en normas más y más eficaces, y a medida que la sociedad es más rica y cuenta con más medios también para la justicia, los servicios que derivemos del juez serán crecientemente mejores.

Murphy ofrece algunas ideas al respecto. Por ejemplo plantea la posibilidad de acordar de antemano tanto el juez como las reglas de comportamiento. Esta idea puede llegar a tener una materialización ciertamente compleja, como por ejemplo empresas que se dediquen a la producción de normas de comportamiento. Por ejemplo en las relaciones laborales. Una empresa podría ofrecer como reclamo para contratar trabajadores el estar regida por las normas de derecho privado propuestas por la empresa Labor Inc.

Objeciones
En este apartado plantea y resuelve unas cuantas objeciones, aunque como veremos no todas.

La primera de ellas es que no habría el mismo derecho para todos. Pero esto, que se ve como una desventaja, es en realidad una de las principales virtudes del derecho privado. Y es que permite que estén en competencia derechos distintos. Además, para poder salir adelante, las normas de derecho tienen que tener cierto carácter de universalidad, especialmente cuando la sociedad se va haciendo más compleja. La libertad no está solo para la excelencia. Siempre habría la posibilidad de que subsistieran sistemas legales malos, o simplemente inadecuados a unas condiciones nuevas y cambiantes. Pero nadie estaría obligado a estar sometido a esas normas. No ocurre lo mismo con el derecho público, que es de obligado cumplimiento, pese a que en muchas ocasiones no es que sea malo. Es que es nefasto. Murphy pone el ejemplo de los malos libros. En una sociedad libre seguirían existiendo. Pero nadie estaría obligado a leerlos. Sin embargo esa competencia permite que se perfeccionen las normas y se adecuen de forma más adecuada, aunque nunca perfecta, a las necesidades de una sociedad libre, y por tanto en constante cambio y creciente complejidad. En el derecho público este proceso de adaptación no está operado por la libertad de los individuos, sino por el proceso político. Volviendo al ejemplo de los libros, es como si el Estado nos forzara a estudiar determinados libros o contenidos en el colegio. Algo perfectamente absurdo, ¿no?

Una objeción absurda es que en un sistema privado los jueces y las normas estarían al servicio de los ricos. Siempre existe la posibilidad de que los jueces sean deshonestos y se vendan a una familia rica para favorecerla ante una que no lo es. Pero por los incentivos que he expuesto antes, ese tipo de jueces tiende a ser expulsado de un mercado libre, porque los futuros litigantes no recurrirán a ellos. Como la naturaleza humana no cambia con el derecho público, los jueces corruptos no solo existen con derecho público, sino que todos conocemos de casos varios. España, en ese sentido, es un auténtico vergel. Pero no tenemos la posibilidad de rechazarlos, como se daría en una sociedad libre. Luego la inicial objeción contra una sociedad libre ha de dirigirse solo contra el sistema actual.

Hay dos objeciones más, pero una no la trata (cómo funcionaría con personas inasequibles a la razón, y prefiero no hacer chistes) y la otra es demasiado tonta.

Robert Murphy concluye que defender un sistema de derecho privado es estar en contra del monopolio del derecho público.

Última consideración
En el artículo hay un elemento que falta y que le da sentido a la historia del derecho privado y a su teoría. Y es lo que he apuntado antes. ¿Qué ocurriría si dos litigantes o uno de ellos no aceptan nunca un juez, o no lo hacen en un caso concreto? ¿Qué ocurre si no aceptan el derecho privado por el que se rige la otra parte? ¿Qué ocurre si simplemente eligen no valerse de ningún tipo de norma?

Estos problemas están mejor planteados si nos preguntamos por los incentivos para aceptar un acuerdo o no aceptarlo. Una vida al margen del derecho o al margen de acuerdos con otras personas que forman parte de la sociedad y con los que estamos en conflicto solo cabe el enfrentamiento, del más leve, como retirar el saludo o hacer el vacío (el ostracismo estaba considerado en la Grecia Clásica como la peor de las condenas) hasta la pura violencia, en todas sus escalas.

Pero una vida así es muy costosa e impide a largo plazo una actividad productiva. Por ese motivo, como he explicado brevemente cuando hablaba de los incentivos para elegir un juez honesto, en general resulta conveniente elegir formar parte de una sociedad ordenada, aunque ello te resulte en una serie de incomodidades y costes puntuales, que mantenerte al margen. En una sociedad ordenada podemos cumplir nuestros fines de forma más cumplida. Podemos ampliar nuestros acuerdos con otros miembros de la sociedad, y el intercambio y la división del trabajo, la división del conocimiento, permite multiplicar la productividad propia y del resto de personas con las que tratamos. Y por otro lado estamos a su vez protegidos de las eventuales agresiones injustas de las que podamos ser objeto. Si no se explica, aunque sea breve y seguramente torpemente como acabo de hacer esta estructura de incentivos, no hay forma de entender porqué surgió algún día el derecho, porqué surgió algún día la sociedad.

2 de Agosto de 2005

Debate entre Carl Pope y Bjorn Lomborg
Forein Policy ha tenido la feliz idea de abrir un debate entre el ecologista escéptico y un ecologista del que deberíamos ser escépticos. El director ejecutivo de Sierra Club, Carl Pope (no confundir con Karl Popper, claro). El resumen del intercambio sería el siguiente:

Pope I
La primera comunicación es de Carl Pope, del lado del ecologismo. Pope dice que el mundo está acechado por innumerables peligros. Para que el lector no crea que son sus meras opiniones, recurre a la opinión de expertos.
Mil trescientos científicos de 95 países acaban de puiblicar un informe llamado Millennium Ecosystem Assessment (por cierto), que da cuenta de que 15 de los 24 ecosistemas vitales para la vida de la Tierra están en peligro, o sobreexplotados. Es como si el doctor te dijera que el 60 por ciento de tus órganos están fallando.

Penoso. Me ahorro los comentarios. Acojonado el lector, una ración de esos datos que no dicen nada, como los estadounidenses (los más capitalistas y en consecuencia tanto los más ricos como los más culpables a ojos de la izquierda) consumen el 25 por ciento del petróleo mundial. Pero atención, que ahora viene lo mejor. ¿Por qué? Porque a los consumidores les faltan opciones. Y es que resulta que los estadounidenses eligen sola y exclusivamente lo que les viene en gana, los muy malvados, cuando podrían ampliar sus opciones a lo que piense Carl Pope. No, si lo de la fatal arrogancia es brutal.

Brutal, porque lo que pide Pope es un gobierno mundial que decida por los ciudadanos.

Bjorn Lomborg I
Empieza bien:
Sí, tenemos problemas. Pero hemos solucionado muchos. Sí, podemos solucionar los que quedan. Pero no todos al mismo tiempo. Necesitamos prioridades.

Frente a la palabrería ecologista de Carl Pope, Lomborg aporta datos y razones. Comienza señalándole que ha olvidado la relación entre la pobreza y la polución. Y luego añade:
La cuestión de fondo es (como destaca el Millennium Ecosystem Assessment) que el conjunto de la humanidad ha mejorado dramáticamente tanto en el mundo rico como en el que está en desarrollo. En los países más pobres la esperanza de vida se ha más que doblado en los últimos 100 años. La tasa de malnutrición ha caído del 50 por ciento en 1950 al 17 por ciento hoy, mientras que el número de personas que vive bajo el umbral de la pobreza ha caído del 50 por ciento a menos del 25 por ciento. El acceso a agua potable y limpia ha aumentado del 30 por ciento en 1970 al 80 por ciento de hoy. Nunca hemos estado mejor, y es probable que sigamos mejorando.

Eso por lo que se refiere a los pobres. Pero
El mundo rico ha mejorado el medio ambiente al mismo tiempo. En los Estados Unidos, el indicador medioambiental más importante, la polución de partículas en el aire, se ha reducido a menos de la mitad desde 1955; las aguas de ríos y costas son muchísimo más limpias; y la superficie forestal se está incrementando. Estas tendencias son compartidas por norma general en todos los países desarrollados. ¿Por qué? Porque nos podemos permitir cuidar el medio ambiente.

No es el caso de los países más pobres, como bien conoce Bjorn Lomborg. No obstante hay razones para hacer optimista al realismo:
Pero los países del mundo en desarrollo están simplemente fijando prioridades del mismo modo que lo hizo Occidente hace 100 años. Primero se ocupan de alimentar a sus hijos, no de limpiar el aire. Y si observas a Occidente, la estrategia funciona.

Carl Pope II
Saltemos de nuevo a Pope. Vuelve a hacer consideraciones políticas, o más bien a apostar, sin mayor fundamento, por decisiones políticas. No entra a valorar el proceso descrito brevemente por Lomborg, y en una actitud impaciente, típica de los ungidos, prefiere que haya alguien detrás que recoja las ideas de Pope y las imponga por medio del Estado. Ello no le impide reconocer que
El crecimiento está impulsado por la innovación y las nuevas tecnologías no tienen porqué ser destructivas desde el punto de vista medioambiental.

No es poca cosa. Pero recuerdo que de otro modo caería en una enorme contradicción. Porque en un párrafo anterior había acusado a la actual dirección del mundo de elegir tecnologías que él considera obsoletas. Elegir siempre las tecnologías más punteras sería absurdo desde el punto de vista económico, e incurriríamos en enormes costes, sin que los beneficios que deriváramos de ello pudiera compensarlo.

Entonces dice algo interesante, por lo que supone de expresión de su pensamiento:
El bienestar humano puede crecer de dos modos, cosechando los servicios medioambientales y la innovación humana, o explotando los ecosistemas de un modo que nos prive del futuro.

Y dice que hay una diferencia entre la contabilidad ecológica y la económica, y que la búsqueda de beneficios puramente económicos no corresponde con lo que ocurriría si incluyéramos en la contabilidad los valores medioambientales.

Tiene gracia. Porque no hace referencia a si los recursos son propiedad privada o comunal. Esto es importante, porque cuando hablamos de propiedad privada, los dueños, movidos sola y exclusivamente por el beneficio económico, tratan de incrementar el valor actual del recurso. Pero el camino no es consumiéndolo, sino precisamente aumentando las rentas futuras. Y los principales caminos son el ahorro y la inversión.

No ocurre lo mismo cuando los bienes son comunales. Cada uno, movido también por el interés económico, consume todo lo que puede, sin mirar hacia un futuro con el que no se siente comprometido gracias al feudo de la propiedad. Los ejemplos son numerosos y no faltan. Nunca.

Bjorn Lomborg II
Se ha fijado en una parte de la argumentación de Carl Pope. Él ha reconocido que tenemos que sentar prioridades. Pero, advierte Lomborg,
Fijar prioridades significa que algunas cosas han de ser preteridas. Y el hecho de que los Estados Unidos puedan permitirse F-16 no quiere decir que también pueda permitirse (solventar) todas las iniciativas medioambientales. Tenemos que gastar nuestros recursos del modo en que nos harán el mayor bien.

Entonces señala los costes de varias de las propuestas de Pope.

Carl Pope III
Pero Pope contrarresta con lo que se asemeja a un argumento definitivo. Cierto estudio, apoyado por Bush, lo que en opinión de Pope le otorga un prestigio añadido, demuestra que limpiar de mercurio las emisiones de las plantas eléctricas de los Estados Unidos ahorraría 5.000 millones de dólares por año y costaría 750.

Bjorn Lomborg III
En este momento la discusión decae. Lomborg se da cuenta de que Pope sugiere que no hay trade-off entre medio ambiente y prosperidad, pero le recuerda que si llevamos a China, como parece sugerir, molinos de viento, el dinero que allí se gaste se dejará de emplear en otros usos, que a lo mejor son más urgentes. En fin, le recuerda aquello de la escasez, la elección, el coste, el beneficio y las pérdidas...

Carl Pope IV
Pope vuelve a exponer su visión política del medio ambiente. Y dice:
El liderazgo no significa escoger la fruta que está más al alcance de la mano, una cada vez. Significa actuar sobre nuestros instintos más sabios, no los más codiciosos.

No se puede decir más con menos palabras. Nada de acciones discretas, que supongan un avance progresivo, en un proceso movido por el propio interés. Realicemos acciones de largo alcance. Renunciemos a la razón, que bastantes dolores de cabeza le está dando a Carl Pope en esta discusión con Lomborg, en favor de nuestros instintos. Pero eso sí, guiados sabiamente, por las palabras de Pope o de cualquier otro ecologista al uso.

Entonces dice que los recursos son comunes (algo he dicho sobre a qué consecuencias nos lleva esa idea) y que lo que tiene que pasar es que paguen aquí las empresas que se benefician del uso de esos recursos comunes. Porque, en consecuencia, tendremos menos polución y aguas más limpias. Como llega Pope a esa consecuencia de su disparatada propuesta política, no lo sabemos. Es un non sequitur de tres pares de narices.

Lo más curioso es que Pope llama a este comentario no tratar a la Tierra como a Enron. Más que curioso, es paradójico. Ya que Enron está detrás de la iniciativa de crear el protocolo de Kioto. No es que se llegara a tal componenda política por los intereses de Enron y otras grandes empresas. Pero Enron hizo todo lo que pudo al respecto.

Bjorn Lomborg IV
Lomborg concluye el intercambio vendiendo su infumable Copenhagen Consensus, junto con alguna aportación de interés.

En definitiva, ha habido poco debate porque Carl Pope no ha estado a la altura. O quizás precisamente porque sí ha estado a la altura. La que permite el abismo ideológico en que consiste el ecologismo.

Actualización: Wonka me ha recordado primero que había anotado la conversación etrambos y luego que Joseba le había indicado que el diálogo está en español.

Gracias, Wonka.
Obras completas de Ricardo
Me entero vía Marginal Revolution de que la Liberty Fund ha sacado la edición de las Obras Completas de David Ricardo por Piero Sraffa. De nuevo la Liberty Fund nos trae lo mejor al mejor precio; 106 dólares no es mucho para toda la obra de Ricardo.

Quien no necesite del papel para atreverse con la prosa de David Ricardo, puede optar por bajárselo en línea.

1 de Agosto de 2005

Romper los huevos
El bono escolar funciona. Esa es la opinión de Greg Foster. Una opinión fundada, ya que, como él explica en las primeras palabras del artículo,
La mayor dificultad para los defensores del gobierno de las escuelas es el abismal consenso en los resultados de la investigación empírica sobre que la elección de escuelas funciona. Tratan de este pequeño problema simplemente ignorando la evidencia y cambiando de tema; pero también ayuda que tienen una pléyade de profesores dispuestos a deformar, confundir y oscurecer la investigación.

Alguien tiene que hacer el trabajo sucio. No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. Y la servidumbre de tantos intelectuales hacia el poder, es proverbial. Greg Forster nos pone un notable ejemplo de cómo un profesores prefiere seguir defendiendo el monopolio público de la educación, instrumento como ellos del adoctrinamiento estatista, a costa de la verdad, de la honradez intelectual, de lo que sea. Forster comenta un artículo de Kevin Smith de la University of Nebraska-Lincoln, que en opinión de Foster muestra cuán bajo han caído. Nos explica Foster, investigador de la Milton and Rose D. Friedman Foundation, think-tank dedicado a promover la elección en las escuelas:
Los efectos de los cheques escolares han sido estudiados en ocho ocasiones con métodos de asignación aleatoria, el patrón-oro de las ciencias sociales. Pero Smith, siguiendo el comportamiento al uso de los oponentes del bono escolar, ni siquiera reconoce la existencia de la mayoría de esos estudios. Esto podría ser porque siete de los ocho estudios hallaron efectos positivos estadísticamente significativos y ningún efecto negativo significativo. El octavo estudio también halló efectos positivos y solo falló en alcanzar significación estadística al maltratar los datos con métodos estadísticos no ortodoxos, alguno de los cuales violan las normas federales de comportamiento para la investigación.

El Smith, que Dios confunda, ignora la mayoría los estudios que han observado una mejora en la tolerancia y otros valores cívicos de los alumnos, y del resto dice que han sido llevados con mala fé, cuestionando sus intenciones. No importa que la gran mayoría de los estudios que han tratado este tema hayan observado una mejora en este aspecto del comportamiento del alumnado.

Por otro lado, Smith dice que un determinado efecto positivo hallado en un estudio es pequeño, sin tener en cuenta que, observado a lo largo de varios años tiene un efecto acumulativo que resulta muy alto. O dice que lo que se pueda decir de la experiencia del cheque escolar en Milwaukee, un éxito demasiado innegable, no se puede extrapolar a otros sitios, porque no todos los sistemas de cheque escolar son idénticos. Pero no dice que hay estudios que han recogido y tratado los datos de distintas ciudades y que los resultados han sido también positivos.

Uno de los estudios maltratados por Kevin Smith halló que los efectos positivos de la adopción del bono escolar se concentraban casi exclusivamente en los estudiantes negros. Sin entrar a valorar los datos, los desprecia porque, dice no hay una explicación causal satisfactoria. Que no la tenga él, lo que parece bastante probable, no quiere decir que no la haya. Foster comenta que los investigadores han ofrecido unas cuantas, a las que no alude Smith.

Una joya, el hombre.

Si tienen que recurrir a esto, es que tienen la batalla absolutamente perdida. De modo que hay que darla.

Archivo

2003: Diciembre

En formato RSS

Usuario Contraseña  
Web alojada en Ferca

Mapa del sitio Mapa del sitio
Texto normal Texto grande