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La Hora de Todos: Enero 2006

31 de Enero de 2006

TAR vs TDR IX Principio 5: Los rendimientos crecientes

Así como otros principios de la TDR extraídos por él son despachados sin mayor atención, a este le dedica un mayor espacio y empeño. Y es que cree que, a diferencia de otros, podría llegar a ser relevante.

Es importante, sí, porque desmiente la importancia del famoso pico de la producción. Dije en su momento que es posible que la producción de un determinado recurso decrezca sin parar y que sin embargo aumentáramos constantemente los servicios que obtenemos de esa producción, si el aumento de la productividad más que compensa esa caída en la producción. Es la crítica a su non sequitur (I, II) que no ha sabido responder.

Como me señala Marcel Coderch, en su momento puse un ejemplo en un artículo titulado Porqué no nos quedaremos sin petróleo. Entonces recalqué, para señalar la importancia de la productividad, que

Cuando con una determinada cantidad física de recurso aumentamos los servicios que podemos obtener por unidad del mismo en un 100%, es exactamente igual que si dobláramos la cantidad de materia prima disponible con la antigua tecnología. De este modo, con un aumento en la productividad anual del 5%, por ejemplo, y un aumento en el consumo del 3%, se podría aumentar indefinidamente el consumo acrecentando al mismo tiempo la cantidad de servicios atesorados (la negrita la añadió Marcel Coderch).

Marcel tiene un problema con los ejemplos numéricos. No los toma como meramente ilustrativos cuando en casos como el párrafo anterior tienen claramente esa función. Para desmentir esta sencilla idea tiene la amabilidad de hacer una tabla que desarrolla los crecimientos relativos de la productividad al 5% y del consumo al 3% para luego decir

Así, si esta ley fuera operativa, a 100 años vista podríamos multiplicar por 18 el número de Km realizados y dividir por 6 la gasolina consumida, con lo que la productividad se habría multiplicado por 125: un escenario ciertamente envidiable pero que parece alejado de todo lo conocido.

Pero Marcel ¡que es un mero ejemplo con el ánimo de ilustrar, de hacer más visible, intuitiva y comprensible una idea que, por lo demás, tampoco resulta muy compleja! Creo sinceramente que se entiende que el ejemplo numérico no tiene pretensión de describir una realidad pasada o futura.

Lo que tendrías que demostrar, para invalidar mi argumento, es que la productividad no crecerá o no lo hará a partir de determinado punto, o que lo hará en general a menor ritmo que las necesidades del recurso.

Gracias al ejemplo numérico que referí en ese artículo, y gracias a la idea de que cuando con una determinada cantidad física de recurso aumentamos los servicios que podemos obtener por unidad del mismo en un 100%, es exactamente igual que si dobláramos la cantidad de materia prima disponible con la antigua tecnología, queda clara una cosa. Y es que el hecho de que haya una cantidad física finita de un determinado que se está consumiendo a un determinado ritmo, constante o creciente es lo mismo, no quiere decir necesariamente que se vaya a agotar en el futuro. Como mucho es una posibilidad. Pero no la única.

A partir de ahí, podemos hacer valoraciones sobre el poder del ingenio humano, su capacidad para solventar problemas a los que se enfrenta o para aumentar la productividad de los recursos. Y podemos ilustrar cómo históricamente el aumento de los servicios que obtenemos de los recursos no se han derivado únicamente por un uso creciente en las cantidades de recursos, sino también por un aumento en la productividad. Pero lo que no se puede decir es que necesariamente agotaremos el recurso y que en consecuencia, y también necesariamente, nos haremos más pobres en los servicios que ahora extraemos de su uso.

El siguiente paso de Coderch consiste en decir: ¿De qué me vale a mí el aumento de la productividad si de todos modos la cantidad que consumimos históricamente ha crecido? Nos dice

En el mundo real lo que observamos es todo lo contrario (de mi ejemplo ilustrativo del 5% y el 3%): un consumo creciente en términos absolutos

Pero de nuevo, el que en la mayoría de los casos y desde el punto de vista histórico haya sido así no quiere decir que en el futuro solo tenga que ser de ese modo. Recuerdo el sentido de mi idea. No estoy diciendo que en el pasado o en el futuro necesitaremos y consumiremos cada vez menos recursos, con más servicios derivados de ellos gracias a una creciente productividad. Solo digo que es posible.

Es más, afirmo, ya por enésima vez, que si alcanzáramos el santo grial del pico de la producción de petróleo que buscan estos caballeros, sin descanso, y la producción anual comenzara a descender, aún con sus picos ulteriores, ello no implicaría necesariamente que fuéramos más pobres en los recursos derivados de esa mermante producción. La posibilidad de enfrentarnos a un consumo decreciente de cantidad de petróleo no la he planteado yo. La plantean ellos. Que Marcel me acuse de hacerlo resulta de lo más sorprendente. Si, como ellos afirman, todo lo que sube baja y ello va también por la producción de petróleo, lo único que digo es que la productividad podría compensar al menos en parte esa creciente disponibilidad y por tanto ese menor consumo, en términos físicos, del recurso.

Yo sé que con todo esto Marcel se desespera un poco conmigo. Porque me exige que haga predicciones concretas sobre la evolución probable o posible de los recursos, o porque espera que demuestre con datos o con razonamientos matemáticos que el hombre tiene una capacidad creativa, una facultad que combina conocimiento, ingenio y razón y que le hace progresar. No lo haré porque no es el camino (método) para llegar a demostrar que el hombre tiene el ingenio o la creatividad, al servicio de sus intereses.

Pero ¿es que no se ha parado Marcel a hacer un breve repaso de la historia del hombre? Recordará que hace unos cuantos miles de años nuestra tecnología alcanzaba a la creación y mantenimiento de fuegos, a tallar piedras. A la primera agricultura. ¿Cómo cree que hemos llegado de ahí a pisar la luna? ¿Por casualidad? ¿No tendremos algo entre oreja y oreja, entre la frente y el cogote, entre la nuez y la coronilla que nos ha permitido progresar? En una anotación posterior seguiré con el tema, ya que me acusa de tener (qué gracia me hacen este tipo de frases) una fe ciega en la tecnología.

La tecnología es la forma de ordenar los recursos para alcanzar de la forma más cumplida que puede proponer el ingenio humano una serie de objetivos definidos. Nuestro deseo para salir adelante, para cumplir dichos deseos, es permanente. Pero nuestro esfuerzo por conseguirlo depende de que pensemos que tenemos posibilidades de conseguirlos. En una economía de mercado hay una relación positiva y poderosa, aunque incierta, entre el esfuerzo guiado por la razón y los fines perseguidos por los hombres. Esa relación, que se manifiesta en los beneficios y las pérdidas, está guiada por los precios de mercado. Por eso, en una sociedad libre, hay grandes incentivos para alcanzar las tecnologías más adecuadas para la consecución de nuestros propósitos.

Anotaciones anteriores:

TAR vs TDR VIII Principio 4: El ahorro energético

TAR vs TDR VII Principio 3: Los estímulos a los nuevos descubrimientos

TAR vs TDR VI Principio 2: La elasticidad del consumo de los recursos energéticos

TAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología

TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch

TAR vs TDR III Sobre la relevancia de mis argumentos

TAR vs TDR II Falsabilidad

TAR vs TDR I Presentación del debate

27 de Enero de 2006

Ideas básicas sobre la libertad de armas
Aprovechando que he tenido que refrescar mis ideas sobre el espinoso tema de la defensa propia y el uso de armas, he escrito mi comentario bisemanal del Juan de Mariana dedicado a explicar las ideas más inmediatas sobre el asunto.

26 de Enero de 2006

La deuda histórica
Que es esa deuda que no tiene historia, y que se quieren cobrar los políticos catalanes y su clientela, Estadito de por medio. Es mi último artículo en LD, y me valgo de este ejemplo histórico para explicar en qué consisten el Estado y la política:
Este descubrimiento de Mas y Zapatero no es sino una forma de acuñar en una expresión cursi el coste en inversiones en Cataluña del acuerdo sobre el texto del nuevo Estatuto. Y muestra con toda su crudeza en qué consiste la política: actuar como mecanismo redistributivo que le quita renta y riqueza a unos y se la transfiere a otros, con peaje para la propia clase política. También consiste en discriminar entre distintos grupos para tener el poder de decidir quién sale ganando y quien no, y sacar de nuevo tajada de ese poder. En eso consisten el Estado y sus gestores. (Más...)
Mejor lo hablamos
Quizás tenía que haberlo anunciado, en lugar de contarlo a posteriori. Ayer me desplazé a Sevilla para participar en el debate de Canal Sur Mejor lo hablamos. El tema tratado fue el de la libertad de armas. He de reconocer que me sorprendió que se planteara un debate abierto sobre el tema, pero me alegro de que contaran conmigo.

Habían leído mi artículo de la semana pasada, así como La libertad de armas salva vidas. Un artículo del que me quedé contento cuando lo escribí, pero que ahora me doy cuenta de que tiene varios fallos y en ocasiones debería haber sido más claro. No encuentro el tiempo para ello, pero debería lanzarme a escribir otro artículo sobre el tema.

23 de Enero de 2006

TAR vs TDR VIII Principio 4: El ahorro energético

Un aspecto de lo comentado en la anotación anterior es tratado de forma particular por Marcel Coderch en una nueva crítica, la cuarta a los seis principios que extrae de la TDR. Se refiere a que uno de los procesos que se ponen en marcha cuando un recurso deviene escaso es el de su mayor ahorro. Nos dice Marcel:

Aquí vuelves a argumentar algo tan obvio como innecesario: que el aumento de precios provoca un menor consumo porque estimula formas de ahorro energético. Lógico: así fue, por ejemplo, en el período posterior al primer “shock” petrolero de 1973. La economía se contrajo, se fabricaron coches más eficientes, etc. (e incluso bajó el consumo en términos absolutos)

Y añade,

Pura ley de oferta y demanda en su vertiente más elemental.

Lo considera obvio, de modo que me da la razón. Pero tengo la mala suerte de que cuando lo hace, considera que lo que digo es innecesario y no viene al caso. Y es así porque lo único que hace este proceso es que retrasa el inevitable final. Alcanzar el pico de la producción de cuya irrelevancia ya di cuenta y que por el momento es lo que teme.

Tiene gracia, porque todos estos procesos que se ponen en marcha con un aumento de precio no los tienen en cuenta o les parecen superfluos. Pero son muy importantes. En el caso concreto del ahorro de energía, es una respuesta lógica (en un mercado libre) y adecuada al aumento de la escasez de un bien. Le parece a Marcel irrelevante, cuando lo que quiere demostrar es que en una economía de mercado el agotamiento catastrófico de los recursos es inevitable.

Es importante darse cuenta porqué lo fundamental de la TDR le parece innecesario y superfluo. Porque un ahorro de energía en todo caso retrasa, pero no puede desmentir, el Godot del pico de la producción.

Pero una de dos

1) Si tu teoría es la que él dice, esto es, la que fija un plazo concreto en el que situar el pico de la producción de petróleo, el proceso de ahorro energético como respuesta a los precios más altos es no ya importante, sino esencial. Dice que simplemente retrasaría el final. Pero si de lo que se trata es de saber cuándo comienza el comienzo del final, típica preocupación apocalíptica, si éste se retrasará o no es lo importante.

2) Y si no es lo importante, es porque a lo que se apunta ya no es a lo que él llama su teoría, sino a la TAR al uso, que dice que en algún momento nos quedaremos sin petróleo. Lo cual, aparte de cualquier otra consideración que pudiera hacer, me lleva a recordar que esa teoría no es falsable.

Anotaciones anteriores:

TAR vs TDR VII Principio 3: Los estímulos a los nuevos descubrimientos

TAR vs TDR VI Principio 2: La elasticidad del consumo de los recursos energéticos

TAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología

TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch

TAR vs TDR III Sobre la relevancia de mis argumentos

TAR vs TDR II Falsabilidad

TAR vs TDR I Presentación del debate

17 de Enero de 2006

Defensa propia
Siguiendo con la idea de traer a la bitácora los artículos que escribo en otros sitios, hoy enlazo Defensa propia, mi último artículo en Libertad Digital. Allí me hago eco de un problema creciente y que abrirá un potente debate en España, y que se refiere al creciente número de asalto a viviendas. Las bandas suelen ser de ciudadanos extranjeros, y a diferencia de lo que ocurre en los Estados de USA en que hay libertad de armas y un amplio uso defensivo de las mismas, no solo no huyen de las potenciales víctimas, sino que las buscan expresamente, ya que les conducen rápida y eficazmente donde está el dinero. Como no tienen tiempo de exponer sus razones, los asaltantes recurren a una violencia brutal, en ocasiones con resultados fatales.

Expliqué en La libertad de armas salva vidas que

Otra consecuencia importante de la adopción de las leyes que permiten portar armas ocultas es que los criminales que no abandonan su actividad ilícita la reajustan a la nueva situación, evitando el contacto con las potenciales víctimas. Como ilustración de este fenómeno, se puede comparar la estadística de robos en casas en los que el ladrón se encuentra con la víctima en Estados Unidos, donde suman un 13 por ciento de las ocasiones, por un 59 por ciento en el caso de Gran Bretaña[25].
En España, la situación es clara, según una declaración de un policía, recogida en un reportaje de ABC:
Los delincuentes se han dado cuenta de que en las casas no suele haber ya mucho dinero y pueden obtener más beneficios, y de una manera mucho más fácil y eficaz, con los dueños de la casa dentro.
Y después de este apunte, el artículo:
Según un estudio del pasado año de la patronal del Seguro, Unespa, se producen al año 425.000 asaltos al año en nuestras viviendas; y eso que en su estadística no pudieron incluir al País Vasco y a Navarra. Un asalto a una vivienda española cada minuto. Cada vez hay más bandas organizadas que prefieren esta forma de crimen, efectiva y segura para el delincuente. Están generalmente formadas por la extranjeros, aquellos que prefieren vivir del delito que hacerlo del trabajo honrado. Un reportaje publicado el pasado año recogía una observación de un miembro de la policía: “los delincuentes se han dado cuenta de que en las casas no suele haber ya mucho dinero y pueden obtener más beneficios, y de una manera mucho más fácil y eficaz, con los dueños de la casa dentro”. Actúan con una violencia terrorífica, no muestran respeto por la vida o la integridad de los asaltados y se imponen por la fuerza. (Más...)
Escuelas a la carta
El pasado viernes publiqué mi comentario quincenal en el Juan de Mariana. Se trata de Escuelas a la carta, en el que hago una breve exposición de lo que son las Charter Schools en los Estados Unidos. Os lo reproduzco a continuación:
La educación de los jóvenes estadounidenses se adquiere en su práctica totalidad en escuelas públicas, que son más del 90% de los colegios del país. El sistema escolar, que había sido tomado crecientemente por el Estado hasta ocuparlo casi por completo, ha estado degradando la formación de sucesivas generaciones de ciudadanos de ese país. En estas condiciones, la calidad de la enseñanza se ha ido convirtiendo en un problema creciente, hasta motivar un informe oficial titulado, significativamente, Una Nación en Peligro (abril de 1983). Hacía falta una reforma, y una de las muchas que se propusieron fue la impulsada por Albert Shanker, presidente de la Federación Americana de Profesores y Ray Budde, profesor retirado.

La visión que defendieron es un buen ejemplo de la practicidad propia de los americanos y su arraigado reformismo tomó la forma de los Charter Schools, escuelas que se sustraían del entramado regulador estatal para seguir otras que los directores de los colegios consideraban más adecuadas. Ambos autores volvieron a expresar sus ideas en sendas publicaciones a finales de los 80, y en 1990 se aprobó la ley federal que concedía a los estados la capacidad de permitir las Charter Schools. El primero en hacerlo, al año siguiente, fue Minnesota, seguida de California en 1992. Desde entonces se han sumado Estado tras Estado hasta alcanzar 42 en 2004. En la actualidad funcionan más de 3.400 escuelas a la carta, según datos de 2005.

Esa concesión tiene sin embargo una condición: la obtención de mejores resultados. Las licencias se suelen otorgar por períodos de tres a cinco años y si no mejoran las escuelas comparables de la zona, la autoridad local retira la carta y cierra el colegio. El simple hecho de que en solo década y media el fenómeno de las Charter Schools se haya multiplicado es prueba de que sus resultados superan los de las escuelas públicas (más del 90 por ciento de los colegios estadounidenses). Este movimiento podría representar toda una reconversión de la educación básica pública, que ha fracasado por completo, en la medida en que sus objetivos sean la educación de los jóvenes.

Un estudio que compara los resultados en lectura y matemáticas de las Charter Schools y de las escuelas públicas revela que las primeras obtienen mejores resultados y, lo que es más significativo, que esta diferencia se amplía con el tiempo. Así, las Charter Schools que llevan funcionando de uno a cuatro años superan en lectura a los públicos en un 2,5% (no hay datos para matemáticas). De cinco a ocho años la ventaja sobre las escuelas públicas es respectivamente del 5,2% y del 4,0%. Y los que llevan de 9 a 11 años (el informe es de diciembre de 2004), aventajan a los gestionados públicamente en un 10,1% y un 10,8 %, respectivamente. Y eso que, por lo general, las Charter Schools tienen un profesorado con menos credenciales y menos experiencia. Generalmente las escuelas a la carta de carácter público cuestan menos que las que funcionan bajo la regulación prevalente.

La principal ventaja de las escuelas a la carta es que permite la libre iniciativa empresarial, la búsqueda de nuevos métodos didácticos, o simplemente de métodos distintos a los impuestos por la regulación pública. Curiosamente se observa en muchas ocasiones una vuelta a las enseñanzas básicas, a lo que se considera los fundamentos de la educación, a las famosas cuatro reglas, con una renovada importancia por la lengua, la historia y las matemáticas frente a las nuevas asignaturas. Esta vuelta a lo tradicional en los contenidos se combina con un uso más intensivo de nuevas tecnologías, como Internet, o de material audiovisual.

Otra ventaja que no se debe dejar de lado y que explica en gran parte el éxito de esta fórmula es que, más allá de los resultados académicos, los padres valoran tener alguna influencia en el tipo de educación que reciben sus hijos. Y las Charter Schools están recuperando la implicación de los padres en la gestión de los colegios. Además, este desprendimiento de la educación estatal erosiona el aspecto de adoctrinamiento que es consustancial a la educación pública.

Las Charter Schools no son un ideal, pero son una grieta en la educación pública estadounidense que cada vez se está haciendo más y más grande.

Una persona bajo el pseudónimo de aleatorio ha dejado un comentario a mi artículo.

16 de Enero de 2006

Precio, valor y necios

David Bravo ha escrito un par de valientes anotaciones sobre el problema del precio, el valor, y el mercado. Valientes porque no tiene ni remota idea, lo cual no le impide jugarse aquello de la honrilla, o el pudor, como quiera llamarse. Se lo ha jugado y ha perdido. No es que tenga demasiada importancia, tonterías las decimos todos a diario. Su error no es ese, sino intentar dar una lección desde el tópico. El primer error, se entiende. Luego vienen los demás.

Es de necios confundir valor y precio, dijo Antonio Machado, el hermano del poeta según Borges. La frase de Machado es un claro ejemplo de la enorme elocuencia del español para expresar de manera sencilla y eufónica verdades como puños, tesoros del sentido común y del menos común.

Pero la frase tiene un problema, y es que seguramente si preguntáramos a Machado porqué no son lo mismo precio y valor, solo diría necedades. Algo parecido le ocurre a David Bravo. Sus dos anotaciones no van exactamente de eso, sino que hace una crítica destructiva y certera a Jorge Fló, Director de Cadenas Musicales de la Cadena SER. Luego iremos con eso, pero vamos primero con el cuezo. Dice David Bravo:

La lógica de mercado pone precio a todo y te enseña que es el precio la medida exacta del valor. El valor, es decir, las cualidades de algo o de alguien, también se miden con dinero. Una cosa tiene el valor de lo que cuesta y una persona tiene el valor de su salario. No es poca la gente que conozco a la que se les infla el pecho cada vez que le suben el sueldo porque piensan que eso habla de sus cualidades personales y son muchos los que para que aprecies la calidad de lo que se han comprado te subrayan, antes de nada, su precio. El hecho de que tus zapatillas de deporte te hayan costado 200 euros significa que son las mejores y no que te hayan timado. Lo bueno, si caro, dos veces bueno.

Vamos por partes. Dice:

La lógica de mercado pone precio a todo y te enseña que es el precio la medida exacta del valor.

El valor es la significación subjetiva que tiene para el actor los fines que persigue. Ese valor lo proyecta sobre los medios que considera adecuado para conseguirlos, de modo que también podemos hablar de un valor que otorga el actor a los medios, sin entrar en este momento en más sutilezas. Puesto que los bienes son medios para conseguir, de forma directa o indirecta, ciertos fines, nosotros le otorgamos un valor, siempre de carácter subjetivo, contingente y cambiante, a los bienes.

El precio es una relación de intercambio. No voy a contar aquí cómo se determinan los precios, pero bastará con analizar un intercambio. Por ejemplo, la compra de un CD de música.

1)      El comprador entrega una cantidad de dinero (pongamos 20 euros) por el CD. El comprador, en consecuencia, valora menos los 20 euros (el precio del bien) que el CD de música que adquiere. Por tanto no solo el precio no es lo mismo que el valor del bien, sino que para el comprador es mayor el valor del bien que el precio que tiene que pagar por él.

2)      El vendedor valora menos el CD que va a vender que el precio que recibe por él. Luego para él la situación es exactamente la contraria: el valor del bien es menor que el valor del dinero por el que lo intercambia.

Estas observaciones nos llevan a pensar que valor y precio, es cierto, no son lo mismo. No voy a desaprovechar la ocasión para explicar que hay un aspecto apuntado en esta sencilla explicación, pero no explicado, de la diferencia entre el valor y el precio.

El valor pertenece al mundo íntimo de las ideas. Es una pulsión interna, que ordena en prioridades los distintos fines que se plantea el hombre. Es motor y condición del actuar de la persona, por lo que tiene un reflejo en las acciones concretas. Pero no es ni puede ser una manifestación de esas acciones. Pertenece al mundo de las ideas, al del mundo interior de cada uno.

Un precio es algo distinto. El precio es un hecho humano. Un hecho histórico. Es el rastro del encuentro de dos o más personas en un intercambio. Es el resultado de la acción de estas personas, en las circunstancias en que actuaron, y movidas por el valor que le otorgan a distintos fines y medios. El precio es un fenómeno externo, observable. Como dice Mises en una certera expresión, el precio es el puente entre el mundo interno de las ideas y valores y el mundo externo, observable, de los resultados y consecuencias de las acciones humanas.

¿Y el mercado? El mercado es el proceso de libre interacción entre los individuos. En su libre actuar, de acuerdo con el crisol de múltiples y cambiantes valores y con las condiciones circunstanciales de la acción, los individuos crean precios en lo que se llama mercado libre. Puesto que la lógica del mercado es la de la acción libre y hemos visto que valor y precio son dos aspectos diferentes (uno interno y subjetivo, el otro externo y observable) de la libre acción, es claro que la lógica del mercado es que el precio no es la medida del valor, y menos la medida exacta. 

Machado ignoraba todo esto. David Bravo parece ignorarlo también. Dice en otro punto del párrafo señalado que el valor son las cualidades de algo o de alguien. No. Es la significación que tienen esas cualidades para el actor, en función de la relevancia que tengan para su plan de acción, en la consecución de sus fines.

Más adelante dice que

No es poca la gente que conozco a la que se les infla el pecho cada vez que le suben el sueldo porque piensan que eso habla de sus cualidades personales

Si a una persona el empresario le sube el sueldo es porque, en su negociación con el trabajador, ha llegado a un acuerdo en el que sigue valorando más lo que recibe por el trabajador (su valor descontado de su utilidad marginal) que lo que le entrega (el sueldo). En la medida en que su productividad sea fruto de sus cualidades personales, no es necesariamente un error ver un aumento del sueldo con un aumento de la valoración de sus cualidades personales. Pero es una relación indirecta y no necesaria.

También se queja de que

Son muchos los que para que aprecies la calidad de lo que se han comprado te subrayan, antes de nada, su precio. El hecho de que tus zapatillas de deporte te hayan costado 200 euros significa que son las mejores y no que te hayan timado. Lo bueno, si caro, dos veces bueno.

Lo cual, es cierto, es una memez. Es como aquello de las pelis americanas, en las que un chico le hace un regalo a su novia y acto seguido le dice “me ha costado 300 dólares”. Si compras unas zapatillas por 200 euros lo único que puedes decir es que las valoraste más que el dinero con la que las compraste. Punto.

Lo cual no le resta eficacia a su crítica, recordémoslo, a Jorge Fló, Director de Cadenas Musicales de la Cadena SER. Le critica con acierto porque, como he expuesto, y siguiendo la lógica del mercado, no son lo mismo valor y precio. Pero Jorge Fló responde a una pregunta:

¿Hay alguna manera de revalorizar la música de cara al público?

Ahora mismo, no. Ahora mismo, el valor de la música percibido por la gente es cero. No puede ser de otra forma ya que es gratis. ¿Tienes el disco de Bisbal? Dentro de diez minutos te lo bajo. ¿Cómo vas a valorar algo que aunque no es gratis puedes obtener de forma gratuita?

Pero Bravo parece no darse cuenta de un error de Jorge Fló. Y es que no es el mismo bien un mp3 con las canciones de Bisbal que el CD. Es como una tónica en un bar cualquiera de carretera o en un local de moda. La botella es igual, pero el bien no tiene porqué ser el mismo. De modo que bajarse una canción de Internet puede ser gratis, pero ello no quiere decir

1)      Que el valor de la canción sea cero. Si el usuario se baja la canción es porque valora más el fichero de mp3 en su ordenador que el coste de adquirirlo (el tiempo dedicado a hacerlo, por ejemplo)

2)      Que no haya otros bienes aparentemente iguales, pero que son distintos. Un fan de Bisbal puede considerar que, aunque tenga los ficheros en su ordenador, lo que quiere son los rizos de Bisbal en una torre de DCs para poder ponerlos en su reproductor.

El final de su segunda anotación es brutalmente certero. Pero David Bravo, que escribe un blog inteligente e interesante, no debió sugerir que Fló es un necio. Simplemente se equivoca, como él mismo.

TAR vs TDR VII Principio 3: Los estímulos a los nuevos descubrimientos

Que la escasez y el consiguiente aumento de precios (bajo una economía de mercado) aumenta los beneficios asociados a nuevos descubrimientos de yacimientos, es claro. El propio Marcel no tiene nada que objetar a ello: de nuevo no podría estar más de acuerdo contigo, dice. Pero añade:

... si compartiera tu hidden assumption: es decir, que se trata únicamente de dedicar más recursos a la exploración y a la mejora de los métodos extractivos, porque, de alguna forma, el mineral está allí a la espera de que lo descubramos, y en cantidades suficientes y en forma adecuada para que, aplicados los recursos necesarios, podamos ponerlo a disposición del mercado, al precio, al ritmo y con las cantidades que éste demanda. Y concluye: Pero para que este argumento se sostenga, tendrías que demostrar también la hidden assumption. Si no lo haces, se trata de una premisa infundada, y como tal descartable.

La respuesta a este aspecto es muy sencilla.

1)      No parto del supuesto escondido de que siempre habrá nuevos yacimientos que serán suficientes para las necesidades del mercado. Hacer esa suposición sobre un hecho que no se conoce sería, además, un absurdo. Y mi argumentación ni lo implica, ni lo sugiere, ni lo necesita. Lo que me limito a hacer es señalar unos incentivos y sus consecuencias para las acciones humanas. En este caso los que se asocian a la búsqueda de nuevos yacimientos y a la mayor explotación de los ya existentes, punto. Que los haya o que los encuentren con una técnica factible y a un precio que compense es una cuestión contingente sobre la que la teoría económica no puede decir nada.

2)      Las nuevas y jugosas oportunidades de beneficio no se asocian solo a la obtención de nuevos yacimientos o a la mayor explotación de los existentes. También se asocian a un mejor uso de los recursos, a un uso más ahorrativo, a la inversión en métodos más productivos, al reciclaje y a la obtención de recursos y métodos alternativos. Tan impecable es este razonamiento para los mayores beneficios asociados a la búsqueda de nuevos yacimientos como al resto de procesos que se ponen en marcha con la escasez inicialmente creciente. Esto es interesante, porque él concede el razonamiento para el caso de los nuevos yacimientos, pensando que me ha pillado por otro lado. Pero es el mismo proceso (escasez-beneficios-mayor inversión-aminoración de la escasez) que se da en el ahorro energético,  en la elasticidad en el consumo de los recursos energéticos, en la innovación tecnológica, en la sustitución de un recurso por otro... Si concede que en el caso de los nuevos yacimientos el económico es un razonamiento obvio (y no tiene  más remedio), no podrá evitar concederlo también en los otros casos.

3)      Su confusión proviene de entender el problema desde el punto de vista del físico o del ingeniero. Lo ve como un problema que tiene que encontrar una solución. Una respuesta que es la necesaria, teniendo en cuenta los datos del problema. No se da cuenta de que en las cuestiones sociales, en las económicas, por tanto, de lo que tratamos no es de soluciones a problemas dados, sino de tipos de respuestas a determinadas situaciones. Hablamos de un proceso, y no de una solución de problemas y soluciones. Si necesitamos más petróleo, suben los precios y aumentan los beneficios asociados a encontrar más yacimientos. Y se destinan más recursos a ello, si se considera que hay posibilidades reales de encontrarlos. Es una respuesta tipo a un supuesto de acción, dentro de un proceso social abierto y complejo.

4)      En consecuencia decir que el argumento se invalida por un supuesto escondido que nunca ha estado ahí y que no es necesario, es un error. Mi argumento sigue en pie.

Aunque no entre ya dentro de la respuesta a la crítica de Coderch, no puedo dejar de lado el hecho de que no sepamos cuáles sean en realidad los recursos existentes. No podemos decir que conozcamos el 80 ó el 5 por ciento de los recursos totales y tecnológicamente explotables. Porque no conocemos el denominador que nos permitiría llegar a un porcentaje. Al respecto, baste con tener en cuenta que hay amplias regiones del mundo, como China o el África Subsahariana, que probablemente estén subexplotadas por razones históricas.

Aprovecho esta anotación para aclarar que yo considero posible, e incluso probable, que no lleguemos a conocer jamás el fin del petróleo. Pero que podría darse el caso. Lo que considero es que, de llegar tal momento histórico, se habrían puesto en marcha los procesos que he intentado describir para hacer del fin del petróleo un episodio más de la historia humana sin excesiva trascendencia.

Anotaciones anteriores:

TAR vs TDR VI Principio 2: La elasticidad del consumo de los recursos energéticos

TAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología

TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch

TAR vs TDR III Sobre la relevancia de mis argumentos

TAR vs TDR II Falsabilidad

TAR vs TDR I Presentación del debate

14 de Enero de 2006

Nueve ideas sobre la pobreza
He leído el artículo Pobreza y pobres en una sociedad libre, de Juan Fernando Carpio, en el que reflexiona sobre la relación entre esos dos conceptos, la pobreza y la libertad. Voy a exponer sus principales conclusiones a veces con sus palabras, otras con las mías (y con enlaces a otras anotaciones). Las conclusiones principales del artículo son:

1) Una economía libre distribuye la riqueza de acuerdo al aporte productivo de cada persona y empresa, premiando a) la innovación, b) el ahorro, y c) la inversión, en notable recompensa al auto-interés inteligente: el que sabe que para enriquecerse se debe atender las necesidades de los demás de forma consistente.

2) A medida que las sociedades son más ricas, el trabajo que pide de los hombres tiene un menor componente físico y se dirige crecientemente a lo que más le distingue: la inteligencia, el conocimiento, la creatividad.

3) Pero el Estado socava las bases de las sociedades libres, enervando su sorprendente capacidad para permitir y fomentar la creación de riqueza.

4) Juan Fernando Carpio se centra en el caso de la inflación, que es la erosión del valor de la moneda. La inflación es el impuesto de los pobres. Ellos tienen menos medios para defenderse de sus perversos efectos. No es casualidad que países que hayan pasado una enorme inflación, como Argentina o Brasil, sean también países con enormes diferencias de rentas. Además desincentiva el ahorro y la acumulación de capital. Una economía libre genera un fenómeno casi olvidado desde la Segunda Guerra Mundial: una economía de precios que caen cada año frente a los salarios y el ahorro, volviendo más rica a la clase media y elevando a los pobres a las clases medias, sin dejar de ser rentable en absoluto. El caso de la inflación es importante, pero se pueden citar más, tanto contra la renta como contra el capital.

5) Una sociedad libre provee de los medios adecuados y suficientes para ayudar a los pobres a salir de su situación. Lo he dejado un poco de lado, pero llevo tiempo investigando la pobreza y los intentos de aliviarla por vías privadas. He podido comprobar que son eficaces, a diferencia de los esfuerzos, caros e inútiles, hechos por el Estado.

6) La pobreza absoluta desaparece a medida que las sociedades son más ricas.

7) Dice Carpio: la brecha entre clases sociales se estrecha en vez de incrementarse. Las sociedades más orientadas al libre mercado tienen una diferencia de ingreso entre su quintil más rico y el mas pobre, de 14 veces (Norberg, 2001). ¿Parece demasiado? En los países más orientados a redistribucionismo estatal, los impuestos y la falta de libertad empresarial como el nuestro, es de 32 veces. Eso debería decirnos mucho.

8) El 7, combinado con el punto 6, nos lleva a una idea importante, aunque no la expone Carpio en su artículo. Las diferencias reales entre ricos y pobres ya no son entre quien come o no come, sino entre quien tiene un mercedes y un Seat Panda. Ya no son diferencias vitales, sino de comodidad o conveniencia. Las diferencias se refieren a eso que llaman despectivamente quienes desprecian el capitalismo las cosas superfluas de la vida. Si son superfluas y son ellas precisamente las que, en las sociedades ricas, separan a los pobres de los ricos, ¿no habremos dejado las diferencias sociales en algo sin valor? Pues no. Por algún motivo los mismos críticos del capitalismo dicen que las diferencias son hoy más grandes que nunca. Es que no se aclaran.

9) Es el capitalismo el sistema que, históricamente, ha convertido en ricos a una clase medianamente importante de la sociedad, y luego a grandes masas sociales que constituyen el grueso de las sociedades capitalistas actuales.
El camino de la pobreza a la propiedad

El otro día leí un artículo muy interesante (pero no muy bien escrito, todo hay que decirlo), que trataba de los mútliples intentos, públicos y privados, de conseguir que los más pobres en los Estados Unidos (pobres, es decir) logren ahorrar para tener un futuro más seguro y quizás iniciar otros planes. Escrito en el WSJ, se titula New Programs Spur Working Poor to Begin Saving ($).

En los últimos años, un número creciente de gobiernos estatales, organizaciones sin ánimo de lucro, fundaciones y empresas privadas han estado desarrollando programas piloto para llevar a los americanos pobres y de la clase trabajadora a ahorrar. Los resultados, dicen, son sorprendentes. Cuando quienes participan tienen los incentivos correctos y el consejo financiero, muchos abren cuentas de ahorro, planifican deducciones de su paga y comienzan a acumular activos.

El artículo cuenta la experiencia de Michelle Simmons, de 37 años. En 1998 fue detenida por prostitución (un crimen sin víctima) y pasó un año en la cárcel. Lo mejor que se puede decir de su aprisionamiento, es que dejó de vivir entre cartones, en la calle. Cuando salió de la cárcel consiguió un trabajo en telemárketing con un salario bajo y se puso en contacto con una asociación sin ánimo de lucro, una halfway home. Estos hogares acogen a ex presidiarios, les encuentran trabajo y les ofrecen asesoramiento financiero, comenzó a ahorrar, en una cuenta de desarrollo individual, IDA por sus siglas en inglés. El programa obliga a los participantes a ahorrar al menos 10 dólares al mes y a asistir a clases de planificación financiera. Los fondos ahorrados en IDAs han de ser utilizados para formación en universidades u orientadas al perfeccionamiento profesional, para adquirir una casa o para empezar una empresa. El programa ofrece igualar los ahorros que vayan haciendo quienes participan en el programa hasta una cantidad total de 2.000 dólares al año durante tres años. (El artículo no es muy claro al respecto, pero es lo que parece deducirse de su información dispersa).

En 2003 Ms Simmons había ahorrado 1.007 dólares, dice la autora del artículo, Jackie Calmes. El programa había igualado esa cantidad, lo que produjo la cantidad suficiente para pagar la entrada de una vivienda de 50.000 dólares de Habitat y Humanity. Michelle Simmons ha pasado de vivir entre cartones a dormir en su propia casa. Tiene tres pisos, está en el campo, en una ciudad al norte de Filadelfia, y en ella vive con sus dos hijas, sobre quienes ha recuperado la patria potestad. Ahora ha abierto ella una halfway house, que ya ha albergado a 33 mujeres, de las que 17 han sido cualificadas para un trabajo y para la compra de una casa.

Ahorrar no es fácil cuando tienes un salario bajo. Jackie Calmes explica en su artículo que incluso los más partidarios de este camino para aliviar la pobreza lo reconocen. Calmes ha incluido este gráfico:



Mide a los americanos en quintiles (en cinco partes iguales en número de personas) según su nivel de renta y observa el porcentaje que tiene cuentas de retiro. (Inciso: puesto que los quintiles de renta son también quintiles de edad, es lógico que el porcentaje de personas con esas cuentas sean mayores cuanto mayor es la renta y la edad).

El artículo lleva al caso de Dorothy Beale, una de las mujeres que pasaron por la halfway house abierta por Michelle Simmons. Para ahorrar tuvo que renunciar a facilidades como la televisión por cable, el teléfono móvil o las manicuras (allí son muy comunes). Tenía un sueldo de 40.000 dólares al año (33.000 euros, al cambio actual), y estaba cargada de deudas, que acumuló tras el divorcio. Logró ahorrar 80 dólares al mes, unos 1.000 al año, que se sumaban con la misma cantidad de fondos públicos en ayudas, hasta sumar los 2.000 de máximo. Y renegoció el pago de sus deudas, hasta lograr cumplir con ellas. Comenzó ahorrando en 2003, y en septiembre de 2004 logró una hipoteca por valor de 77.000 dólares. Sigue ahorrando 50 dólares al mes y ha abierto tres cuentas de ahorro para la universidad, una por cada hijo.

George W. Bush, que ha formado sus ideas de las de Martín Olasky, considera que el camino desde la pobreza lo es hacia una sociedad de propietarios. Yo creo que es exactamente así.

11 de Enero de 2006

Un candidato liberal para Costa Rica

Guevara, el libertador de América. Otto Guevara, por supuesto. Es el candidato liberal a la presidencia de Costa Rica, en las elecciones que se celebrarán el próximo 5 de febrero. Mary Anastasia O’Grady le ha dedicado nada menos que un artículo de la preciada página de opinión del Wall Street Journal, elocuentemente titulado Glimmers of Hope in Latin America ($).

Guevara está recorriendo el país. Una encuesta de diciembre le otorga un 13,1 por ciento de la intención de voto, pero con un claro crecimiento desde el 6,6 por ciento de agosto. O’Grady dice que sus propuestas están marcando la agenda y que está ganando terreno.

El partido socialcristiano se ha hundido, lo cual le deja en el primer candidato en intención de voto detrás del claro favorito (46,2 por ciento), el Partido Liberación Nacional, socialdemócrata. Está liderado por Oscar Arias, premio Nobel de la Paz. Guevara lo tiene crudo, pero quizás tenga posibilidades en una segunda vuelta.

Mary Anastasia O’Grady ha tomado de sus propuestas la que me parece muy significativa: queremos crear una sociedad de propietarios. Guevara promete títulos de propiedad a los menos favorecidos, así como rebajar los requerimientos para la entrada en la economía formal, de modo que sus pequeñas empresas puedan crecer.

Esto es muy importante. Por un lado esa propiedad tiene más valor al ser más segura, ya que está protegida por el entramado institucional. Por otro, puede utilizarla para acceder al mercado de capital, y con él al futuro de su empresa. Guevara tiene un Master en Derecho en Harvard y es seguro que conoce al dedillo las teorías de Hernando de Soto. Puede que hasta esré asesorado por él.

Otra de sus propuestas es la reforma fiscal que llevaría a Costa Rica a sumarse al tipo marginal único. Dice el artículo que la evasión fiscal llega al 70 por ciento en estos momentos. Eso es lo que se llama una revolución fiscal silenciosa.

¡Suerte!

10 de Enero de 2006

Zapatero, patriotismo social y fascismo
¿Quién dijo que el fascismo había desaparecido de la política española? ¿Recordáis el lema de Charles Wilson, presidente de General Motors, cuando fue nombrado Secretario de Defensa de Eisenhower?
Lo que es bueno para América es bueno para General Motors y vice versa
Esta identificación de los intereses privados consolidados con los generales, esta sublimación de los intereses particulares en expresión de valores eternos como la nación o el bien común, siempre inasequibles al mortal e inaprehensibles, es típicamente fascista.

Pues bien, José Luis Rodríguez Zapatero ha declarado que es muy bueno para España que tenga empresas energéticas fuertes, poderosas y competitivas.

Fuertes. Poderosas empresas, quiere Zapatero.
Sería el único presidente del mundo que no deseara para su país tener empresas fuertes en el sector energético y que no considerara bueno para su país tener una empresa energética fuerte, como lo es tener empresas fuertes en el sector de las telecomunicaciones o la construcción.
El mito socialfascista de las grandes empresas. ¿Será eso el patriotismo social de Zapatero? Patriotismo y social, dos palabras clave de esa ideología totalitaria de los 30'.

Pues será eso.
Libre comercio y paz

Paz en la Tierra, podría haber sido el último titular de los periódicos del pasado año. Un poco exagerado, sí. Pero no menos que otros titulares habituales. Y tendría alguna justificación. Me he enterado hoy de que una comunicación del Human Security Report (PDF) emitida el día de mi último cumpleaños revela que

El número de conflictos armados ha caído en un 40 por ciento desde 1992. Los conflictos más mortíferos (los que producen 1.000 o más muertes en batalla), cayeron de forma incluso más dramática.

Es decir, desde el final del comunismo. Pero ¿Ha sido esa la causa? Yo no me veo con perspectiva histórica para hacer ese juicio, aunque el propio informe señala como la primera de las causas el fin de la Guerra Fría, que es un modo de decir lo mismo, sin decirlo.

En cualquier caso lo que no parece muy aventurado es mirar hacia el libre cambio, hacia la globalización, para explicarse la extensión de la paz en las últimas décadas, al menos en parte. Por un lado porque coinciden históricamente ambos fenómenos (El número de conflictos internacionales, que llevan en muchas ocasiones a la guerra, ha caído en un 70 por ciento desde 1981, cuando comienza a extenderse de forma notable la globalización).

Por otro, una observación más regional también parece indicar lo mismo. Dice el informe que

En los 50’, 60’ y 70’, de lejos, el mayor número de muertes en batalla se producían en Asia del Este y del Sudeste. En los 70’ y 80’ las mayores matanzas tuvieron ligar en Oriente Medio, en Asia Central y del Sur y en el África Subsahariana. A finales de los 90’ moría más gente en guerras en el África Subsahariana que en el resto del mundo.

De hecho,

La mayor parte de los conflictos del mundo están ahora concentrados en África.

De modo que no extraña otra de las observaciones del estudio:

La mayor parte de los conflictos tienen lugar ahora entre los países más pobres del mundo, pero a medida que se incrementa el ingreso, el riesgo de guerra decae.

Pero pobreza y guerra, más que ser causa una de la otra, son efecto ambas de la misma causa: el Estado. ¿Porqué el libre cambio favorece la paz? Daniel T. Griswold, en un reciente artículo (Peace on Earth? Try Free Trade among Men) parte de un estudio del año 2004, del Stockholm International Peace Research Institute, y que llega a las mismas conclusiones que el Human Security Report. Griswold dice que la globalización favorece la paz por tres razones.

Primera, el comercio y la globalización han reforzado la tendencia hacia la democracia, y las democracias no se eligen entre ellas para luchar. La libertad de intercambio alimenta la democracia, al expandir la clase media en los países globalizados (...) Con el comercio viene más viajes, más contacto entre la gente de otros países y más exposición a las nuevas ideas. Gracias en parte a la globalización, casi dos tercios de los países del mundo son hoy democracias.

Segundo, a medida que las economías nacionales se integran más entre ellas, éstas tienen más que tender si hubiera una guerra. La guerra en un mundo globalizado no solo causa bajas humanas y mayores Estados, sino también la ruptura de los lazos del comercio y la inversión, lo que impone daños duraderos a la economía. En resumen, la globalización ha aumentado de forma dramática los costes de la guerra.

Tercero, la globalización permite a las naciones adquirir riqueza por medio de la producción y del intercambio, en lugar de la conquista del territorio y de los recursos. De forma creciente, la riqueza está constituida por propiedad intelectual, activos financieros y capital humano. Estos activos no pueden ser apropiados por los ejércitos. Si la gente necesita recursos fuera de las fronteras de sus países (...), pueden adquirirlos pacíficamente intercambiándolos con lo que mejor pueden producir en casa.

Todo ello lo había explicado en Globalización y paz, otra anotación dedicada al mismo tema.

Otras observaciones del Human Security Report son:

El mayor número de muertes no proviene de la lucha (en campo de batalla), sino de las enfermedades y la malnutrición exacerbadas por la guerra. Estas muertes ‘indirectas’. Estas muertes pueden suponer hasta el 90 por ciento de todas las muertes relacionadas con la guerra. En la actualidad los datos son insuficientes, incluso para hacer estimaciones someras de las tendencias globales o regionales de muertes ‘indirectas’.

El período desde el final de la II Guerra Mundial es el intervalo más largo sin guerras entre los grandes poderes en cientos de años.

El Reino Unido y Francia, seguidos de Estados Unidos y la URSS/Rusia son quienes más guerras han luchado desde 1946.

Las guerras se han hecho dramáticamente menos mortíferas en las últimas cinco décadas. El número medio de personas muertas en un conflicto en 1950 era de 38.000; en 2002 fue de solo 600.

El terrorismo internacional es la única forma de violencia política que parece ir yendo a peor. Algunas bases de datos muestran una caída general en los incidentes de terrorismo internacional de todo tipo desde comienzos de los 80’, pero las estadísticas más recientes sugieren un rápido incremento en el número de ataques con gran número de bajas desde los ataques del 11 de septiembre a los Estados Unidos en 2001. No obstante, el número anual de muertes de ataques del terrorismo internacional es solo una pequeña fracción del número anual de muertes en guerras.

Ver también:

La libertad económica favorece la paz 50 veces más que la democracia

Globalización y paz

9 de Enero de 2006

Prospecciones globales del Banco Mundial, 2005
Al repasar la anotación-recuento de 2005 me he tropezado (otra vez tarde) con el documento Prospects for the Global Economy del Banco Mundial, en su edición de este año. El año pasado destaqué que de acuerdo con la pasada edición, el crecimiento económico en 2004 resultó en una expansión sin precedentes en los últimos 30 años, y que el rápido crecimiento en las economías en desarrollo () ha producido una reducción espectacular, si no histórica, de la pobreza.
El informe de 2005 revela que

La economía global se ralentizó marcadamente en 2005, pero todavía continuó expandiéndose rápidamente, a un ritmo estimado del 3,2 por ciento, comparado con el 3,8 por ciento en 2004. La ralentización fue general y ha alcanzado virtualmente todas las regiones económicas.

Pero más interesante es lo que ocurre en los países subdesarrollados, en los que se concentra la pobreza del mundo. Dice el informe que

La reciente ejecución económica de los países en desarrollo y el crecimiento económicos relativamente rápido proyectado para esas economías en el medio plazo debe mucho a las reformas económicas llevadas a cabo en los últimos años. Las mejores políticas macroeconómicas, reflejadas en una menor inflación, la liberalización comercial (los aranceles han caído del 30 a menos del 10 por ciento desde los 80’), regímenes de tipo de cambio más flexibles y menores déficit fiscales han reducido la incertidumbre y han mejorado el entorno para la inversión.

Así, en la década de los 80’, el crecimiento medio de los países subdesarrollados fue del 0,7 por ciento, que en los 90’ fue del 1,5 por ciento (ya por encima del crecimiento global), en 2001/2006 se estima en el 3,7 por ciento y de 2006 a 2015 en el 3,5. ¿Qué ocurrirá con la pobreza en el mundo?

Las proyecciones sobre la pobreza basándose en estos ratios de crecimiento en el ingreso real per cápita y de la (re)distribución del ingreso entre la población, indican que en los próximos 15 años el porcentaje de la población viviendo en la pobreza extrema declinará en todas las regiones subdesarrolladas. A excepción de, África subsahariana, se espera que todas las regiones alcancen el Objetivo Global del Milenio de reducir la pobreza en un 50 por ciento sobre sus niveles de 1990.

En el Asia Oriental este objetivo ha sido ya alcanzado. Es más, basándonos en las previsiones actuales a largo plazo, la extrema pobreza se eliminará prácticamente para 2015 en las regiones de Asia Oriental y del Pacífico y en Europa y Asia Central (...) En total, el número de gente viviendo con un dólar al día o menos caerá de 620 millones desde los 1.200 millones de 1990 y desde una estimación de 1.000 millones en 2002.

En conjunto, el 10,1 por ciento de la población de los países en desarrollo vivirán con un dólar o menos al día en 2015, desde el 27,9 por ciento en 1990 () En Asia Oriental y del Pacífico el porcentaje caerá al uno por ciento, aunque aún con un significativo 13 por ciento, utilizando el indicador de pobreza más amplio de 2 dólares al día. En el otro extremo está el África Subsahariana, que tendrá todavía bajo la línea de la pobreza de 1 dólar al día al 38 por ciento en 2015, una caída desde el 45 por ciento en 2002.

Un dato significativo es que

En 1990, en China e India vivían unos 470 millones de personas viviendo bajo la marca de la pobreza de un dólar al día, con 230 millones viviendo en el África Subsahariana. En 2015 habrá por debajo de 12 millones en China, en torno a 205 en India, pero por encima de 330 millones de personas en el África Subsahariana.

A medida que el capitalismo, la globalización, le llaman, se extiende por el mundo, la pobreza remite. La excepción en lo segundo lo es en lo primero, y se llama Áfria Subsahariana. Será el campo de batalla ideológico de la primera mitad del siglo en torno al problema de la pobreza en el mundo, cada vez menor problema. A unos porque será prácticamente lo único que puedan explotar. Y los liberales porque será nuestro reto llevar la libertad al continente.
La educación privada, instrumento de los pobres III
Yo, como Daniel y Juan Ramón, me apunto a traer a mi bitácora mis propios artículos, de modo que pueda recibir las opiniones de quienes tenéis la amabilidad de visitarnos. Todos los lunes publico en Libertad Digital. El artículo de esta semana La educación de los más pobres, privada, se hace eco de un informe que acompaña la última edición del Índice de Libertad Económica:

Esta misma semana la Heritage Foundation y The Wall Street Journal ha publicado el Índice de Libertad Económica 2006, que un año más observa cómo las sociedades más libres son también las más prósperas. El informe se completa habitualmente con algún estudio sobre un aspecto particular de la libertad. El de este año explica cómo los más pobres del mundo abandonan la educación pública en cuanto pueden y buscan en la privada un futuro para sus hijos.
 
Habrá quien se sorprenda, pero la iniciativa privada es capaz de ofrecer educación a los más pobres entre los pobres, y aún ganar dinero. Y con una calidad que supera con creces la pública. James Tooley lleva décadas investigando cómo estudian los ciudadanos en los países subdesarrollados, y ha hecho un resumen de sus hallazgos en Los fracasos de la educación pública en los países en desarrollo y la respuesta popular. Tooley nos trae el poblado del barrio marginal de Makoko, en Lagos donde habitan unos 50.000 nigerianos. Él explica que “en Makoko (como en otras comunidades pobres de todo el mundo en desarrollo) los padres abandonan en masa la educación pública, molestos por su baja calidad, y los emprendedores educativos establecen escuelas privadas para satisfacer esta demanda. En definitiva, estas escuelas privadas, a pesar de lo que sugieran sus apariencias, son de mejor calidad que la alternativa pública, y logran estándares más elevados a una fracción del costo de la educación pública”.
 
Los padres que han llevado a sus hijos a las escuelas públicas y a las privadas de ese barrio nigeriano saben bien la diferencia: Una mujer le dijo a Tooley: "Vemos que en la escuela pública, los libros de los niños no se tocan nunca". Otro padre dijo: "Pasamos muchas veces cerca de la escuela pública y vemos a los niños afuera, todo el tiempo, sin hacer nada. Pero en las escuelas privadas, vemos todos los días que trabajan mucho. En la escuela pública, los niños están abandonados". Pese a que la educación pública es gratuita, los padres, con ingresos que rondan los 50 dólares al mes, les pagan a sus hijos una educación en centros privados, no menos de 30 en el barrio de Makoko.
 
Tooley ha investigado en todos los rincones del mundo a los que no ha llegado el capitalismo, a los que no ha llegado la riqueza que nosotros disfrutamos. En algunas áreas del mundo, como China o India, las escuelas públicas cuestan una cantidad de dinero que no es alta, pero es muy superior a la que piden las escuelas privadas, a cambio de ofrecer una educación mejor. Los padres tienen un mejor control de la educación que reciben sus hijos, y los resultados se ven. En un artículo anterior, Tooley explicó que en India la puntuación media de los colegios privados es de 19,0 puntos en lengua y 17,9 en matemáticas y, mientras que en los colegios públicos es respectivamente de 17,4 y 16,3. El absentismo de los profesores y la masificación, que son dos características habituales de las escuelas públicas, no se dan en las privadas.
 
Si hay empresarios que ofrecen buena educación a los más pobres del mundo, y éstos se la pueden permitir, ¿habrá todavía quien diga que en un país como España no es adecuada la educación privada porque dejaría atrás a los pobres?
Hasta ahí el artículo. Pero es que el informe de Tooley y Pauline Dixon es más amplio de lo que he podido comentar en mi artículo. En otro punto del informe dicen Tooley y Dixon:

Makoko es un barrio marginal, una comunidad pobre en un país en desarrollo, pero la misma historia se repite en todas partes. En todo el mundo en desarrollo, se encuentran personas como B.S.E. que han establecido escuelas para atender a los pobres, cobrando aranceles bajos, accesibles para la comunidad. Y se encuentran personas como él que ofrecen lugares gratuitos a los más pobres entre los pobres, aunque administran las escuelas como comercios.

Durante los dos últimos años, hemos investigado comunidades pobres como Makoko, en otros lugares de Nigeria y en Ghana, Kenia e India. En India, Ghana y Nigeria, descubrimos que la mayoría de los escolares de las zonas pobres examinadas asistían a escuelas privadas.

También en China, como en otro punto nos informan los autores. Los autores entonces tratan tres críticas concretas a la educación privada. Primero, el coste. Aunque la iniciativa privada no necesita de la intervención pública por medio de cheques escolares, hay sitios donde se practica:

Las escuelas privadas cobran tarifas, lo que las pone fuera del alcance de los más pobres. Pero ¿por qué, si estas escuelas privadas son superiores a las escuelas gubernamentales, como nuestra investigación parece sugerir, se ve esto como un obstáculo insalvable para extender el acceso a ellas? Por ejemplo, la creación de vales específicos para que los más pobres los utilicen en las escuelas privadas, seguida por la iniciativa de las escuelas privadas de ofrecer becas, supera potencialmente esta objeción.

Resulta interesante que el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (UNDP) note esto como una posibilidad. "Para asegurar que los niños de las familias pobres, incapaces de pagar los aranceles escolares, puedan asistir a escuelas privadas, los Gobiernos podrían financiar su educación por medio de vales". El Oxfam Education Report indica también el éxito de dos programas de vales específicos en Colombia y Pakistán, este último específico para niñas. Sin embargo, ninguna de las dos agencias hace luego lo que nos parece la conexión obvia: ver a estas escuelas privadas como una forma valiosa de progreso.

En segundo lugar, la sugerencia de que la calidad de las escuelas públicas tienen igual calidad que las privadas. Responden los autores:

En realidad, la sugerencia de que los padres pobres, cuyos recursos son escasos, derrochan dinero en escuelas privadas que son peores que la alternativa estatal gratuita, es muy inverosímil. Nuestra investigación sugiere que, simplemente, esta objeción no es válida y que los padres pobres no son engañados sistemáticamente como parecen creer los expertos en desarrollo.

Hay una tercera objeción, la más extraña de todas, dicen Tooley y Dixon. Les voy a citar en toda su ingenuidad:
Concierne al impacto de los recursos disponibles para la educación privada sobre la educación estatal. Si los padres pobres apoyan la educación privada, supuestamente esto "conlleva un peligro real de debilitar el sistema gubernamental de educación". Sin embargo, no resulta obvio en términos prácticos el porqué ésta es una objeción viable a un papel mayor para el sector privado. Si las escuelas privadas pueden estar disponibles para todos, incluyendo a los más pobres y los más excluidos, mediante vales específicos (primer conjunto de objeciones) y si se puede mostrar que su calidad es más alta que la alternativa gubernamental sin elevar los costos (segundo conjunto de objeciones), entonces, desde la perspectiva de los pobres, parecería irrelevante que esto debilitara el sistema estatal, siempre que se lograra la educación para todos.
Ay! Pero ¿Es que no sabe para qué son las escuelas públicas? (I, II, III)

Me quedo con sus últimas palabras, aunque vueltas a traducir por aquello de no castigar a los lectores:
Y por cierto, eso es lo que son: una demostración dinámica de cómo los talentos empresariales de la gente de África y de Asia pueden contribuir poderosamente a la mejora de la educación, aún para los pobres. Las escuelas privadas para los pobres señalan la necesidad urgente de replanteárselo por parte de la comunidad del desarrollo internacional.

Anotaciones anteriores:

La educación privada, instrumento de los pobres

La iniciativa privada en la educación de los pobres

La educación privada, instrumento de los pobres II
TAR vs TDR VI Principio 2: La elasticidad del consumo de los recursos energéticos

Aquí Marcel hace referencia a una idea que he vuelto a expresar, más tarde, en un artículo publicado para el Instituto Juan de Mariana, titulado La escasez en los recursos. En él digo

Supongamos que en un momento descubrimos que podemos contar, con los actuales precios y la tecnología de hoy, petróleo para los próximos 60 años, pero solo para ese período, ya que no encontraremos una gota más de nuestro preciado líquido. ¿Qué ocurriría entonces, en un mundo libre? Si el precio era, por ejemplo, de 30 dólares por barril, el que históricamente ha tenido, sobre la base de que el petróleo no se agotaría pronto, ahora ante los nuevos datos aumentaría de forma espectacular. Pongamos a 180 euros. A partir de ahí ocurrirían varias cosas.

En primer lugar se reduciría el consumo del petróleo a los usos más urgentes, a los que justificaran el precio de 180 dólares el barril. En consecuencia ya no tendremos petróleo para 60 años, sino por ejemplo para 200 años. Dado que con la misma cantidad se reduce el consumo por el incrementado precio, el período de reserva aumenta. Pero esto es solo el comienzo.

Con los precios más altos pasamos a utilizar sustitutos que antes no eran rentables con la antigua estructura de precios. Y aumentan los beneficios derivados de la inversión en el uso más efectivo del recurso, en su ahorro y en el aumento de los servicios que extraemos de cada cantidad. Si doblamos la productividad del uso del petróleo, es decir, si con la misma cantidad somos capaces de obtener el doble de los servicios con la misma cantidad, es igual que si con la antigua productividad hubiéramos doblado la cantidad de petróleo.

En consecuencia, por un lado necesitaríamos menos el petróleo, ya que hemos invertido en la utilización de nuevos y económicos sustitutos y a que el uso que hacemos del petróleo es más eficiente y más productiva. Por otro lado descienden los precios del petróleo, desde los 180 dólares a 60, o 40 o los que dicte el mercado. Esa reducción de precios se alcanza porque con la misma cantidad física de petróleo hemos multiplicado los servicios que de ella obtenemos. El número de años de consumo de petróleo, en las nuevas circunstancias, no tiene porqué aumentar o disminuir, así que tendremos los 200 años antes previstos, más o menos, para alcanzar nuevas soluciones y coger nuevos caminos, adaptados a la nueva situación.

Marcel no tiene mucho que añadir al argumento. Es más, dice:

no puedo estar más de acuerdo: si se reduce el consumo, porque aumenten los precios o por lo que sea, se retrasan los efectos de su escasez última y también el posible pico de producción –aunque no los inmediatos, que se manifiestan precisamente en el aumento de los precios. No es más que la formulación clásica de la ley de la oferta y la demanda: si suben los precios, baja la demanda.

No es exactamente que baje la demanda, tal como la entiendo, sino que baja la cantidad demandada como un ajuste a la nueva situación de escasez. Pero esta es una precisión que tampoco tiene mayor importancia aquí.

Pero entonces dice:

Ahora bien, ¿qué tiene eso que ver con nuestro debate? Parecería que tus palabras confirmarían cierta tendencia al alza de los precios –aunque fuera temporalmente– y como mucho estarías poniendo en duda mis estimaciones temporales del pico de producción, lo cual no es sino una parte bastante secundaria de mi argumento: creo que las consecuencias a las que me refiero son igual de trascendentales, tengan lugar en 5, 10 ó 20 años. A menos, claro está, que utilizáramos el tiempo que quedara precisamente para gestionar esta transición energética. Pero no parece que sea ésta la intención de tu argumento.

La intención de mi argumento es explicarme lo que puede pasar con la ayuda de la teoría económica. Pero es evidente que si, como en el ejemplo que he puesto, el período de agotamiento se alarga de 60 a 200 años (los números, Marcel, son meramente ilustrativos del argumento), y más si es con un alto precio del recurso, se amplía el período en el que, sí, se puede operar una transición energética, si quieres llamarla así. Es decir, se hace más largo el período que tenemos de adaptación. A ti te parecerá irrelevante, pero no lo es si tú u otros compañeros de Crisis Energética estáis intentando dar con la fecha del famoso pico de la producción. Es un argumento que no os he visto considerar y que os he ofrecido sin que me hayáis dado las gracias.

Dices que simplemente retrasaría la llegada del pico de la producción. Pero por un lado es importante si lo que buscas, como tantos en Crisis Energética, es averiguar el momento de la esperada llegada del pico de la producción. A mí eso me importa menos, pero sí me parece importante 1) entender cómo son las cosas y 2) comprobar que, llegado el caso, tendríamos más tiempo para reaccionar.


Anotaciones anteriores:

TAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología

TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch

TAR vs TDR III Sobre la relevancia de mis argumentos

TAR vs TDR II Falsabilidad

TAR vs TDR I Presentación del debate

8 de Enero de 2006

Libertad de expresión como poder

Dice Enrique Gómez en su última anotación, CAC, COPE y "Libertad de expresión" que

Hablar de libertad de expresión supone un ejercicio muy delicado y complicado. Los principales implicados en la refriega que se ha organizado en torno a esta cuestión (partidos y medios de comunicación de masas) no son los más indicados para solicitar libertad de expresión, porque esa libertad no existirá hasta que la tecnología permita a cualquier persona o grupo llegar a la misma audiencia, sin filtros, que estos medios de masas.

No sé si Enrique Gómez quería que se le entendiera o que no se le entendiera. Yo no le he entendido. He de reconocer que no me gustan las expresiones del tipo Los principales implicados... partidos y medios de comunicación de masas... sin dar nombres. Porque no sé a quiénes se refiere. Haré el esfuerzo, siempre con el riesgo de malinterpretarle.

El Sujeto. Hay partidos y medios de comunicación de masas que se ha organizado en torno a la cuestión del CAC y la COPE. Imagino que será la COPE, el tripartito y el PSOE. ¿Se han organizado, Enrique? ¿Cómo se organizaban el régimen franquista y los que no se podían expresar libremente? Yo, lo que pensaba (y sigo pensando, no me has convencido) es que unos mandan porque tienen el poder y los otros ven coartadas sus libertades. ¿Se organizan? A mí me ha sonado a que es tan culpable la COPE de ser víctima como el tripartito de querer coartar su libertad de expresión. ¿Se organizan, Enrique?

La COPE (dejemos a un lado los partidos) no es la más indicada para solicitar la libertad de expresión. Hombre, teniendo en cuenta que es la previsible víctima de un ataque a su libertad de expresión, yo he pensado exactamente lo contrario, que está perfectamente indicada para ello. Pero Enrique Gómez da una razón de porqué ni la COPE ni los partidos políticos con los que se ha organizado (el tripartito y el PSOE) tienen altura moral para hablar de libertad de expresión. Le cito de nuevo:

Porque esa libertad no existirá hasta que la tecnología permita a cualquier persona o grupo llegar a la misma audiencia, sin filtros, que estos medios de masas.

Yo no entiendo qué culpa tienen la COPE y los partidos políticos de que exista o no una tecnología. Pero su referencia es importante porque de este modo podemos entender qué entiende Enrique Gómez por libertad de expresión. Lo explica en la anotación enlazada, ¿Libertad de prensa o control de información? Hay dos aspectos de la libertad, viene a decir, uno teórico y otro real. Del teórico (que es el concepto liberal de libertad, como ausencia de coacción) nada dice, a excepción de la inexactitud de decir que fue reconocida a nivel teórico desde principios del siglo XIX. La libertad real, es la de las posibilidades reales de la gente. Es la libertad como poder, y ésta depende de la tecnología, que

Nos está otorgando verdaderamente esa libertad teórica, y nos concede a los ciudadanos la oportunidad permanente de expresar nuestras opiniones y de llegar a un público importante. A día de hoy cualquiera de nosotros, con una simple conexión a Internet, un servidor barato y unos pocos conocimientos técnicos, puede crear un blog de éxito, llegar a miles de lectores e influenciar a la sociedad. Ya no hay que plegarse ante los oligopolios mediáticos ni quedar a merced de los que controlan los medios.

Pues bien, volviendo a la anotación sobre la COPE, resulta, dice Gómez, que

Un ciudadano cualquiera puede expresar sus ideas, pero si no tiene la capacidad de comunicárselas a un número importante de lectores u oyentes en realidad no tiene libertad de expresión, ya que da igual lo que diga si no tiene los medios para difundirlo.

Esta es una idea problemática. Porque la libertad no es una cuestión absoluta, sino numérica, gradual. No depende del comportamiento, sino de los medios que tenga (que le otorguen la capacidad de comunicárselas a un número importante de lectores u oyentes).

Y yo me pregunto. ¿Es Milá el colmo de la libertad de expresión? Como todo editor de un telediario de TVE, es la voz del Gobierno. Pero sus medios para comunicar la visión del Gobierno a un número importante de lectores u oyentes es indudable.

Por otro lado. Si todos llegáramos a todos en nuestra comunicación, el ruido sería tan espectacular que no cabría ninguna comunicación. ¿De verdad tenemos que ser todos los presentadores de Hoy por Hoy o de Gente de Navidad para considerarnos libres?

Es cierto que las acciones de dos personas distintas tienen un alcance distinto, que parece ser lo que preocupa a Enrique Gómez. Es cierto que un ciudadano a quien solo le escuchan sus amigos y su familia tiene un alcance, en sus opiniones, que no se puede comparar con el de Ana Blanco o Carlos Herrera. Pero ¿le hace ello menos libre? Le hará menos influyente, pero la influencia no es lo mismo que la libertad.

De hecho el propio Enrique Gómez se ve forzado a trocear la libertad. Habla, en el párrafo siguiente, de la libertad de expresión mediante medios de comunicación. Pero en realidad tendría que hablar de la libertad de expresión mediante medios de comunicación de 0 a 5.000 lectores u oyentes, de la libertad de expresión mediante medios de comunicación de 5.000 a 10.000 lectores u oyentes

El resto de su anotación es irreprochable. Reconoce la libertad de expresión de la COPE, reconoce que el CAC es el peor órgano de censura desde la dictadura de Franco, y es sencillamente perfecta esta sucesión de ideas:

Como Pilar Rahola, yo también detesto a la COPE y creo que las ideas que irradian desde sus micrófonos algunos de sus locutores generan odio y crispación, pero no puedo impedirles que se expresen. Lo primero que debemos hacer los que no nos gusta la COPE es no escucharla. Si alguna vez atacan al honor de alguien, que vaya al juzgado y presente una denuncia. Celebraría que un juez impusiera una sanción a un medio de comunicación que se ha pasado de la raya, pero por el contrario me parece atroz que un político pueda sancionar a un periodista y decidir si lo que este último dice es veraz o no.

Pues eso. Es una pena que para decir esto haya tenido que comenzar su anotación de una forma tan poco afortunada, en mi opinión.

6 de Enero de 2006

Anotaciones de 2005
No he podido hacerlo antes. Me ha apetecido hacer un recuento de las anotaciones del pasado año que, por una razón u otra, quiero recordar. Hay un número irregular según el mes, porque he escrito con distinta frecuencia y desigual acierto:

Diciembre
Institución Escolar Socialista

El salario mínimo y sus consecuencias sociales (II)

Progresismo, salario mínimo y eugenesia

Mapas de geografía humana y económica

TAR vs TDR IV El esquema de la TAR de Marcel Coderch

Controles de precios y nacional socialismo


Noviembre

Gracias, Daniel

La destransición, ETA y José Luis Rodríguez Zapatero

La globalización y el África Subsahariana


Octubre

Las emisiones del sol y la temperatura de la Tierra


Septiembre
La Pobreza

Detenidos en Barcelona seis dirigentes de un partido comunista acusados de apología del genocidio

Debate entre Carl Pope y Bjorn Lomborg

La realidad del trabajo infantil

La gestión privada del agua salva vidas

Sandy Springs, ciudad libertaria


Julio

La educación privada, instrumento de los pobres II

Hitchens y el Jefferson neocón


Junio

10.000 dólares al año por abrirse al mundo


Mayo
Pobreza y moral

La privatización del agua, y los pobres

Manifiesto por una socialización de la cultura

Marx, Pangloss y el esclavismo


Marzo

Allende en su salsa

Globalización y la convergencia real

¿Dónde están los cineastas progres?


Enero

Privatización de la SS y la comunidad negra

La determinación del salario y el SMI

La quimera del control de armas

Discriminación positiva, ayer y hoy

Buenas vallas hacen buenos vecinos

5 de Enero de 2006

Evo Morales da las gracias a Prisa
Evo Morales reconoce que Prisa "parece el jefe de campaña del MAS", el partido del propio Morales. Ya se lo agradecerá con sus buenos contratos con Santillana. Atención a la noticia:
El presidente electo de Bolivia ha declarado respecto a la entrada del grupo Prisa en ciertos medios de comunicación bolivianos, que este grupo "parece el jefe de campaña del MAS", el partido del propio Morales. El líder cocalero agradece la llegada de Prisa a algunos medios que eran muy críticos con él y que son ahora "más imparciales". Morales se entrevistó en su visita a España con Jesús Polanco cuya empresa Editorial Santillana está presente en ese país. El futuro presidente ha declarado que Bolivia y España tienen "mucho de qué hablar".
En estas circunstancias se explica uno el editorial cocalero de Cinco Días.

4 de Enero de 2006

Orihuela deja huella
Nacho de la Fuente ha entrevistado a José Luis Orihuela (I, II). La entrevista es interesante. Yo destacaría:
En el aspecto periodístico, ¿hacia dónde vamos con la imparable irrupción de los blogs en el panorama informativo?
— Es difícil saberlo. La fuerte entrada de Google comprando la firma Blogger trajo consigo la llegada de una masa adolescente al mundo blog cuya única ilusión era poner la foto de su gato. Eso se ha ido estabilizando con blogs autobiográficos sin repercusión alguna, que son un simple desahogo personal. La auténtica revolución son los blogs temáticos, entre los que están los periodísticos. Reportajes originales hay muy pocos y suelen aparecer en escena con catástrofes de la talla del 11-S, el 11-M, el tsunami asiático o el Katrina. En general hay mucha opinión basada en el discurso de los medios tradicionales.

— ¿Qué repercusiones está teniendo sobre los medios tradicionales?
— Hay un primer momento en el que los medios ignoran y desprecian a las bitácoras. Hay un segundo momento en el que empiezan a descubrirlas gracias a las crónicas de bloggers sobre la guerra de Irak. En ese instante empiezan a temer a los blogs porque perciben su auténtico poder.

— ¿Y qué descubren?
— Su rapidez, inmediatez, desinhibición, transparencia y su frescura informativa. momento que vivimos ahora es el de canibalización, es decir, convertir a los columnistas de toda la vida en bloggers. Salvo alguna excepción, los medios tradicionales no han entendido por ahora la cultura blog. La aparición de la radio y la televisión hizo cambiar la forma de hacer los periódicos. Internet y los medios sociales no hacen desaparecer a los medios tradicionales, sino que los complementan. Por primera vez el periodismo profesional reconoce que pierde el protagonismo de la gestión del espacio público y sabe que tiene que compartirlo con «civiles». Gente sin intereses mediáticos que no duda en enlazar sus fuentes y escribe con plena libertad. Lo malo es que cuando algunos triunfan pierden la frescura originaria y adoptan perfiles claramente mediáticos. Lo estamos viendo en EE.UU.
O
— ¿Es posible calibrar el impacto de los blogs y sus consecuencias?
— Si uno es capaz de calibrar el impacto de la imprenta en su época con lo que tenemos ahora mismo, que cualquier persona con conexión a Internet tiene una imprenta en su mano, entonces sí que podemos hablar de un cambio con respecto a la propia cultura y los medios anteriores. Insisto, los blogs no van a hacer desaparecer los medios tradicionales, pero les van a obligar a cambiar.
Yo echo en falta alguna consideración más concreta sobre la blogosfera española. Por ejemplo cómo ésta se encuentra en pañales, al lado de su influencia en los Estados Unidos.
Index of Economic Freedom 2006
A la espera de tener tiempo para comentarlo, anuncio que acaba de salir el Índice 2006 de libertad económica, con Hong Kong  número uno por duodécimo año consecutivo. Dice el despacho de EFE:
El territorio de Hong Kong, región especial de China, fue elegido como la economía más libre del mundo en 2005 por duodécimo año consecutivo, según un estudio de la Fundación Heritage del que se hizo eco la prensa oficial china.

Hong Kong fue la primera en seis de las 10 variables estudiadas para la lista, que cubrió 157 economías mundiales y dejó a Singapur en segundo lugar (también por duodécimo año consecutivo).

La lista de las 10 primeras economías más libres la completaron, por este orden, Irlanda, Luxemburgo, Islandia, Reino Unido, Estonia, Dinamarca, Australia y Nueva Zelanda.

El bajo nivel de intervención gubernamental, el respeto a la ley, la no discriminación a la hora de aplicar normas, regulaciones laborales "estrictas pero no excesivas" y la simplificación de trámites a la hora de invertir o administrar negocios fueron algunos de los puntos en los que Hong Kong sacó nota más alta.

El secretario de Finanzas de la región especial honkonguense, Henry Tang, reaccionó a la elección señalando que muestra que "los esfuerzos de Hong Kong en desarrollar un mercado libre han sido reconocidos una vez más por la comunidad internacional".

Tang añadió que el principio a seguir por la ex colonia británica seguirá siendo "el mercado manda y el Gobierno facilita", creando un ambiente apropiado para los negocios y la competencia en igualdad de oportunidades.

China, un país aún con muchas más barreras comerciales y económicas (aunque cada vez menos en virtud de la política de reforma y apertura), se comprometió a respetar el sistema de Hong Kong cuando ésta regresó a la patria en 1997, bajo el principio de "Un país, dos sistemas", que también rige en Macao.
Actualización: La noticia está en Libertad Digital.

3 de Enero de 2006

Calidad y cambios en el nivel de vida
El otro día Stephen Horowitz escribió un interesante post, Dell catalogs then and now, en Liberty and Power. Dice en él este economista:
Hemos estado pagando los mismos precios nominales por ordenadores en 20 años (por ejemplo, mi Mac de 128k de 1984 costaba más o menos la misma cantidad nominal que el ordenador que estoy utilizando, de 2,8ghz, 1Gb de RAM y 120 Gb de disco duro) y hemos estado obteniendo mejor mercancía a cambio.
Horowitz ha recuperado un catálogo de Dell de 2001. Hace de entonces (mayo de 2001) más de cinco años y medio. Hoy, explica,
Puedes comprar todo el sistema por 499 dólares e incluir gratis un monitor, que costaba en mayo de 2001 más de lo que te cuesta hoy el ordenador con el monitor incluido.
Y lo importante es lo que concluye:
Cómo contabilizamos estas mejoras en la calidad de los productos y en la caída real de los costes de tales productos cuando hablamos de bienestar económico sigue siendo una cuestión complicada, pero no cabe duda de su realidad. La compensación (monetaria) real del trabajador puede que crezca muy lentamente, pero lo que puedes comprar con ello continúa creciendo significativamente.
Cafe Hayek se fijó en esta anotación y considera, diciendo de antemano que es una simple impresión, que
Cuanto más rica es una sociedad, más difícil es cuantificar y medir los cambios en su nivel de vida. La razón es que la creciente prosperidad se funda en cambios en la típica cesta de bienes y servicios que adquieren los consumidores. De hecho la cesta típica se hace más y más obsoleta. La expansión en el número de opciones y la mejora en la calidad -más que los meros incrementos en la cuantidad de los bienes y servicios familiares desde hace tiempo y relativamente estables- están más y más a la orden del día en las sociedades opulentas.
Las medidas de inflación no reflejan ni las mejoras en la calidad de los productos ni el aumento en las opciones, en las crecientes oportunidades para un mejor consumo, en el desarrollo de un consumismo kaleidoscópico y más rico.

Por eso datos como el de Chile son engañosamente modestos.
Chile dobla su renta por persona en 12 años
Veo en una anotación de El Independent que
El poder adquisitivo de las personas también se dobló en poco más de una década. Medido en dólares a valores internacionales, cada chileno obtuvo unos US$ 12 mil en 2005. Sin embargo, algunos economistas precisan que la caída del tipo de cambio en los últimos años abulta las cifras.

Doce años tardo la economía en duplicar el ingreso por habitante. Tal cual. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Hacienda, en 2005 el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita chileno superó los US$ 7 mil, el doble de los US$ 3.463 que registra el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el año 1993.

El modelo chileno de economía, con el que quiere acabar Michelle Bachelet, funciona y les hace a los chilenos más ricos. También menos pobres, ya que el índice de pobreza en ese país ha remitido notablemente en la última década y media.

El artículo tiene en cuenta el hecho de que
Si el PIB per cápita se hubiera duplicado en 12 años, sería extraordinariamente positivo, pues implicaría una tasa de crecimiento per cápita de 6% anual. Sin embargo, de verdad no ha sido así. Desde 1993 (12 años atrás), el PIB per cápita a precios constantes en dólares ha aumentado bastante menos, del orden de 53%, lo que da un crecimiento de 4% anual per cápita. Lo que pasa es que el dólar se ha depreciado del orden de 2% al año y eso es lo que da la diferencia entre crecer 4% anual (a dólar constante) y crecer 6% anual (a dólar corriente).
Para corregir estas distorsiones provocadas por el efecto cambiario, los economistas utilizan otro indicador: el poder de paridad de compra (PPC). Este mide el mismo PIB per cápita, pero nivelándolo a dólares internacionales, para de esta forma hacer comparable el poder adquisitivo de los habitantes de distintos países.

El ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, proyectó que este indicador sobrepasó los US$ 12 mil en 2005, lo que casi dobla los US$ 6.256 de 1993 y triplica los US$ 3.918 de 1988. En la comparación regional, y siguiendo los números del FMI, sólo Argentina, con sus US$ 13 mil estimados para el año pasado, supera a Chile en este registro.
Con lo que valorado a PPC, el ingreso per cápita chileno sigue habiéndose doblado en 12 años.
Narnia antiglobi
¿Qué tienen los medios de comunicación que están deseando hasta caer en el ridículo por dar pábulo a los antiglobalización? Johan Norberg cuenta hoy que
Durante las negociaciones de la OMC en Hong Kong, alguien emitieron una nota de prensa falsa diciendo que Narnia -la increíble tierra de fantasía que creó C.S. Lewis- había abandonado la reunión en protesta por la excesiva liberalización del comercio.

Esto hubiera sido muy divertido (yo siempre sospeché que esta monarquía inconstitucional era proteccionista) si no fuera porque la nota de prensa había sido recogida de hecho por la agencia de noticias financieras AFX, y luego por varias páginas web financieras destacadas, incluída forbes.com
Aunque tal como va el mundo, los antiglobalización tendrán que irse a Narnia a predicar, porque los países más pobres, los que más caso les han hecho, se están abriendo al mundo.

2 de Enero de 2006

TAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología
Ahora entramos en una parte distinta de la discusión, en la que hace seis críticas a seis principios de la TDR extraídos por él mismo. Responderé a cada uno de ellos. Lo hago así porque, como alguno se habrá dado cuenta, quiero, especialmente en este tipo de anotaciones, que cada una responda a una idea. De este modo luego se puede rescatar con mayor eficacia. Por otro lado, no he respondido a su crítica de 15 páginas con las 23 que ocupan mi réplica, porque sería algo insufrible; más duro de lo que ya es esta larga discusión. Lo que le salva es que el tema es apasionante.

Aquí Coderch critica que considere que la economía trate de valores y no propiamente de fenómenos físicos. Lo expresa así: “resulta paradójico (...) pretender utilizar esta premisa cuando se habla de cuestiones –como la disponibilidad energética y sus precios futuros– que, sin duda alguna, pertenecen al ‘universo físico’ y al ‘mundo exterior’, ya que la energía es, por definición, el universo físico, y no existe –que sepamos– fuera de él; y nada de lo que ocurre en el mundo tangible puede ocurrir sin que intervenga el factor energético. Que la energía entre, además, en el juego económico convencional de los intercambios de mercancías, precios e inversiones, no elimina su naturaleza eminentemente física, y si no se tienen en cuenta ambos aspectos, resulta imposible comprender determinados fenómenos”.

Esta última frase es impecable. Marcel parece comprender que un mismo fenómeno (en este caso la energía) puede ser estudiado desde dos puntos de vista distintos. Esa es toda la dificultad.

Resulta del todo evidente que el hecho de que la economía no se dedique al estudio de la física, sino de los fenómenos relativos al valor,

1)      Es así y no de otro modo. La economía se encarga de su objeto de estudio, que es de por sí bastante complicado, como para buscarle un objeto añadido.

2)      Ello no quiere decir que, en la medida en que los fenómenos que atiende tengan, algunos de ellos, un contenido físico, ya no pueda estudiarlos o el método de la economía desnaturalice las cualidades físicas de esos elementos. Esto es tan sencillo que simplemente me niego a comentarlo.

3)      Es igual que un médico y un psicólogo, que tienen como objeto de estudio a lo mismo, un ser humano, pero en dos aspectos diferentes. Ello no implica que el médico niegue que el ser humano tiene una psique o el otro pretenda que lo que estudia son almas incorpóreas. Y el hecho de que un aspecto y otro del estudio del hombre puedan tener relación o condicionarse en algún modo no quiere decir que el médico haya de renunciar a su método o el psicólogo al suyo, porque lo que estudian, aunque recaiga en una misma realidad, se refiere a aspectos distintos.

La economía, y lo repito para que quede más claro, entiende de los fines del hombre y de los medios que busca para cumplirlos. Por tanto entiende de sus ideas del hombre respecto de sus fines. Los elementos de análisis de la economía son el hombre y el mundo, el espacio en el que se desarrolla su acción. Entiende del valor que le asigna a sus fines, y de la relación con los recursos que va incorporando a su control.

Que estos recursos tengan determinadas características físicas es algo que el hombre, en cuanto actor, y por tanto en cuanto objeto de estudio de la economía, podrá tener en cuenta. Pero esas características serán importantes para las acciones concretas de él, no para la economía como ciencia, que no estudia dichas características. Del mismo modo, la ley de determinación de los precios con monopolio de oferentes no se ve condicionada porque el oferente o uno de los demandantes tenga pancreatitis.

Anotaciones anteriores:

TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch

TAR vs TDR III Sobre la relevancia de mis argumentos

TAR vs TDR II Falsabilidad

TAR vs TDR I Presentación del debate

1 de Enero de 2006

Libertad y esperanza de vida
¿Qué pasa si observamos la probabilidad de morir antes de los 60 años, controlando la libertad económica? Pues que los países con mayor libertad albergan a ciudadanos que viven más años. Esto es normal, porque los países más libres económicamente son los más desarrollados y éstos son los que tienen sociedades con mayor esperanza de vida.

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2003: Diciembre

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