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21 de Marzo de 2004

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Grandes momentos del cine

Esta tarde estaban echando una película de las de "desconecten ustedes sus cerebros" con las que el cine americano nos regala habitualmente. Momentos de ocio en estado puro. Ésta se llama "Armageddon" y tiene una escena en su inicio verdaderamente antológica. En ella, Bruce Willis, un perforador que ha llegado a poseer una plataforma, un hombre hecho a sí mismo, juega al golf en la cubierta de su plataforma. El objetivo de sus bolas no es otro que un buque de Greenpeace que está allí protestando. Willis pregunta a un subordinado si esa gente se dará cuenta del gasoil que tiene que usar el barco para llegar hasta alli y protestar contra la producción de gasoil. Impagable.

Y lo que es peor. En la peli... ¡los pérfidos petroleros salvan el mundo! Si es que estos americanos no tienen conciencia social. Indignante.

Comentarios

 
Pero el plan para salvar el mundo lo concibe una organización estatal, la NASA. Y por eso tienen tantos problemas en el proceso, debían haberlo dejado a la inicativa privada.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 19:59 (1)
Después de ver esta película, espero que en estas bitácoras alguien deje de meterse con los que aumentan el presupuesto para el espacio.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 20:05 (2)
Por cierto otro momento decididamente orgásmico para los libertarios, es cuando los esclarecidos héroes, como condición para llevar a cabo su peligrosa misión exigen, "no volver a pagar impuestos". Jamás. Y más lecturas libertarias, la iniciativa individual de Bruce Willis, haciendo "cambiar de parecer" de una manera todo lo suave que las circunstancias lo requerían al cabeza cuadrada del astronauta profesional que por seguir los procedimientos establecidos quería detonar la bomba antes de tiempo.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 20:23 (3)
A mí me gustaba cuando aparecía Bruce Willis y les decía a los de la NASA que habían construido mal la perforadora. Ignorantes.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 20:32 (4)
Este tipo de cine entontecio a America. El americano pionero tenia una serie de saberes que le hacian superviviente. Estas pelis en las que el gobierno tiene agencias, hombres y comandos que lo remedian todo sin que la vida ciudadana se altere, metidas por vena durante todos los años 90 , hicieron que el personal se confiase.... y si hablamos de Independence Day y AF 1, entonces el narcotico es mayor, porque es el propio presi el que se pone el casco y los guantes y va a por los malos.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 20:36 (5)
Luego dicen "Noooo, no somos antiamericanos"

X-DDDD
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 21:00 (6)
Noooo, no soy antiamericano.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 21:28 (7)
Si fuesemos antiamericanos, no habríamos visto la película.

Buena o mala (creo que la nominaron como una de las peores películas del año junto con la de las Spice Girls), lo cierto es que no nos han pedido subvenciones para hacerla. Y al menos sirve para pasar la tarde.

Y por cierto, yo no veo mal que los Gobiernos gasten dinero en exploración espacial. Eso sí, me gustaría que también hubiese organizaciones privadas que lo hiciesen.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 21:34 (8)
:)

No sé por ti, fjmv.

No sirve en absoluto decir "si no no habríamos visto la película". No digo ni que sí ni que no, son cosas diferentes. Es como decir que no son antiliberales algunos (no miro a nadie, repito *a nadie*) por el hecho de que no se privan de entrar aquí y soltarla.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 21:59 (9)
De mi etapa centrista recuerdo el razonamiento que me hacía sobre la necesidad del ingente gasto que conlleva la exploración espacial. Era algo así como "si no se hace por la brava ¿quién va a querer gastar en algo a tan largo plazo? Hará falta privar la opinión de gente como yo, que sabe de ciencia un poquillo, al menos." Naturalmente no puedo decir, ni evidentemente decía antes, que me traiga indiferente la exploración espacial. Soy un entusiasta e Internet ha sido para mi una bendición también en este sentido (¿para alguien no hay mil cosas que sean una bendición a la que le acerca Internet?) Creía ver en la exploración espacial un beneficio a largo plazo, como en cualquier actividad científica. Tan a largo plazo y, no obstante, tan beneficiosa, que justificaba el gasto de impuestos. Aún así, siempre, siempre, me pesaba el prejuicio que yo creía democrático pero que hoy sé que no es democrático sino liberal y que, además, no es un prejuicio. A saber, ¿qué pasaría que si a la gente se le preguntara *de verdad* si quería ese gastazo en la exploración espacial o en otra cosa (por ejemplo y siguiendo en cambio, el prejuicio centrista, si no preferiría la gente gastárselo contra el hambre en el mundo. Había voces en ese sentido, claro...).

Desde un punto de vista radical la cosa está clara: ¿qué mejor manera de preguntarle a la gente que dejar que se gaste su dinero o no en el asunto, sea la exploración espacial en particular y la ciencia en general? Por otra parte si no te lo explican un poco, eso de los beneficios a largo plazo de la ciencia, sorprendentemente no es evidente...

No lo tengo claro desde hace un tiempo. Está la investigación privada en la medicina, que no parece que funcione mal. Hay ámbitos en los que es imposible la investigación privada ¡quién quiere invertir en un acelerador de partículas!, aunque algunos científicos dicen (con bastante razón a mi juicio) ¿para qué queremos un acelerador de partículas si es un trasto que consume recursos que se podrían emplear mejor?

Interesante debate. Hay quien toma la vía de enmedio, ni mucho gasto público ni poco. Aunque ¿cómo competir en la exploración espacial cuando el estado gasta muchísimo más que cualquier empresa o consorcio puede soñar sin arruinar los beneficios?
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 22:14 (10)
Mejor quedaría "primar" y no "privar", vaya.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 22:16 (11)
Oye, Dodgson, ¿por qué pones asteriscos en algunos de tus textos?.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 22:24 (12)
El hecho de que no nos gusten algunas películas americanas o como abordan ciertos temas en ellas, no nos convierte en antiamericanos. Yo, en particular, no lo soy; he pasado el suficiente tiempo en USA como para no serlo.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 22:28 (13)
Para Dodgson,
¿Quien quiere invertir en un acelerador de particulas?
Aqui parece que hay uno que se dedica a acelerar iones y por lo visto no esta solo.
Merece la pena que le eches un vistazo y disfrutes con su ironia.
http://www.cientificosaficionados.com/TBO/fusor/fu...
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:11 (14)
Evidentemente los americanos no tienen conciencia social (ni de la otra). Y los europeos están perdiendo la poca que tienen. Por eso cuando Bin Laden y sus seguidores acaben con esta puta sociedad, no voy a sentir ninguna pena, espero disfrutar cada minuto de la debacle de occidente. Se acerca la hora en que los desheredados de la tierra reclamen su parte del pastel, y su venganza será terrible y justa.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:12 (15)
Algo que también deja ver la peli es la definitiva reconciliación con los rusos. Imprescindible fue la aportación del soviético del MIR reparando la nave american con su método bolchevique (a base de golpes con una llave inglesa). Je, je.

Mamífero, creo que ** significa que ese texto iría en *negrita*; mientras que __ se utiliza para el _subrayado_. ¿Es así, dodgson?

La peli, por cierto, es un bodrio; pero al menos es divertida, no como Independence Day (sencillamente la peor peli de los 90).
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:17 (16)
La iniciativa privada en la carrera espacial todavía está en pañales. Desde el punto de vista de la financiación, ¿sería rentable pagar millones por un gran anuncio de Coca Cola interestelar? Yo creo que los lanzamientos de cohetes ya no motivan mucho a la gente; por tanto esa publicidad sería vista por los poquitos astronautas de la Estación Espacial Internacional... y poco más. ¿Es rentable eso? Así que... estatal, mejor, de momento.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:19 (17)
Werther:

"No sé aún qué va a ser, mas será el terror de la tierra. Creéis que lloraré. No, no voy a llorar. Me sobran motivos, pero este corazón saltará en mil pedazos antes de que llore. ¡Ah, bufón, voy a enloquecer!."

El Rey Lear
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:47 (18)
Por cierto, están poniendo la versión moderna de Chacal. La activista vasca, el buen terrorista irlandés. Muy edificante.
Enviado por el día 21 de Marzo de 2004 a las 23:51 (19)
Yo sólo he visto el final y es absurdamente malo. Me alero de que al menos el comienzo sea brillante ;-)
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 04:42 (20)
"Por eso cuando Bin Laden y sus seguidores acaben con esta puta sociedad, no voy a sentir ninguna pena, espero disfrutar cada minuto de la debacle de occidente. Se acerca la hora en que los desheredados de la tierra reclamen su parte del pastel, y su venganza será terrible y justa".
Joer. Entre el decadentismo spengleriano y el apocalipsis. Qué miedo, chico.

A ver, ¿qué es ser antiamericano?; quizás yo lo sea, puede ser que sí o puede ser que no, hubo fueling o no hubo fueling, que diría el ex-ministro shakespeariano. Pero para pronunciarme necesito una definición.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 04:50 (21)
"Por eso cuando Bin Laden y sus seguidores acaben con esta puta sociedad..."

"Para los infieles hemos preparado cadenas, argollas y fuego del infierno” (Corán 76,4)

Los impíos morderán el polvo, Werther, Inch-Allah! No hay Dios excepto Dios y Llamazares su Mensajero.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 09:12 (22)
Lo mejor de Armaggedon, y al que me lleve la contraria le arreo un cate, es el labio superior de Liv Tyler. Y no hay más.

Por cierto, creo que todos estaremos de aceurdo en que hay ciertos campos en los que la iniciativa estatal debe ser fundamental. Digo sho.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 11:02 (23)
El domingo fue el dia de oporobio del pesimo Willis. Solo falto programar "El calor de la noche" En cuanto a TXAKAL, La version de Zinemann (Un director de ese apellido hace creer en la predestinacion), con Edwar Fox como asesino, hizo imposible una ulterior pelicula digna , porque es inigualable.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 13:34 (24)
Frigolín, esa la pasaron el sábado.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 13:58 (25)
Yo creo que la película Chacal de Zinemann debería verla todo el mundo, y en la medida de lo posible tratar de imitar a su protagonista, sustituyendo a DeGaulle por George Bush
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 23:10 (26)
WERTHER me gusta porque eres una persona moderada y pacífica.
Enviado por el día 22 de Marzo de 2004 a las 23:44 (27)
Y tus comentarios desprenden erudición en materias tan complejas como la económica, donde tantas veces los improperios infundados y demagógicos reemplazan los análisis rigurosos y fundamentados.
Enviado por el día 23 de Marzo de 2004 a las 03:07 (28)
El cine americano ha producido una gran ideologizacion. Ha llegado a confundir la memoria con la historia y un claro ejemplo es el tratamiento de la II Guerra Mundial. Parece que fueran ellos los libertadores de Europa y seguro que mucha gente asi lo opina.
No ha sido utilizado inocentemente como demuestra que una de las condiciones del Paln Marshall era la obligatoriedad de los paises beneficiados de comprar peliculas americanas.
Enviado por el día 23 de Marzo de 2004 a las 21:15 (29)
Entonces ¿quiénes fueron los libertadores de Europa?
Lo de la utilización inocente me parece bien. Propongo destruir todas las imprentas y, ahora, las impresoras, por si se le ocurre a alguien reeditar "Mein Kampf".
Libertad, de verdad, te hemos echado de menos esta última semana.
Enviado por el día 24 de Marzo de 2004 a las 23:53 (30)
Yo no digo que no participaran en la lucha contra el fascismo pero para nada tuvieron el papel que las peliculas les ha dado. Cuando los americanos entraron en la guerra los britanicos habian evitado la conquista de la isla con grandes victorias de su aviación; los sovieticos habían frenado el avance nazi y comenzaban a hacerlos retroceder; De Gaulle estaba barriendo a los alemanes en el norte de Africa... (por ciero no se si sabiais que los EEUU tenían un plan para poner un gobierno titere en Paris que solo las vistorias de De Gaulle puideron evitar). Si vieramos una pelicula sovietica en la que se dan el mismo papel que los americanos estarias dando gritos, ¿por qué al reves no?
Lo de quemar y destruir es una chorrada pero creo que es denunciable esa manipulación. Contemos bien la Historia y despues puedes ver todas peliculas que quieras... si no esta el riesgo de creerte lo que te cuentan. Y siempre pensaras que les debemos algo, por cierto los españoles no entramos en ese lote, ya que permitieron el regimen fascista de Franco. Thank you!
Enviado por el día 25 de Marzo de 2004 a las 11:23 (31)
Cerrillo yo tambien os he echado de menos. Snif!
Enviado por el día 25 de Marzo de 2004 a las 11:25 (32)
Uh, sorry, cito: "De Gaulle estaba barriendo a los alemanes en el norte de Africa".

¿Eso también es de la peli Armageddon? ¿Y las demás afirmaciones gratuitas también? Es que no voy mucho al cine.
Enviado por el día 27 de Marzo de 2004 a las 17:04 (33)
El arbol del traicionado, veo que tienes argumentos en contra de lo que digo con mucho peso. Supongo que solo sabes descalificar sin aportar nada.
Enviado por el día 27 de Marzo de 2004 a las 18:04 (34)
.
Enviado por el día 27 de Marzo de 2004 a las 23:54 (35)
perdon por el "." de antes, bueno al asunto, la pelicula es un disparate en el que no hacen mas que gritar todo el rato pero bueno si la gente se entretiene pues ale. Lo mejor claramente es que a mi no me ha costado un duro, al contrario de tantas peliculas españolas que me parencen igual o mas brdrio pero no tengo mas narices que pagarlas.
Enviado por el día 27 de Marzo de 2004 a las 23:57 (36)
No creas, Libertad, tampoco ando muy sobrado de argumentos para desmentir que Manolete hundió el Titanic. Solo se me ocurre uno: que Manolete no tuvo nada que ver con el Titanic. No sé si es suficiente. En el caso de tu historia-ficción tampoco se me ocurren más. Quiero decir, que no tienes en cuenta que Hitler detuvo la invasión británica porque necesitaba tropas para la operación Barbarroja, y que sustituyó la invasión por los bombardeos; que no tienes en cuenta que tanto los ingleses como los soviéticos recibieron cuantiosísima ayuda material americana; que no tienes en cuenta que De Gaulle NUNCA entró en batalla en la SGM, y que por tanto no pudo barrer a ningún alemán, cosa que más bien hicieron los ingleses primero y los americanos después; que no tienes en cuenta que De Gaulle estuvo en Londres casi toda la guerra, ninguneado por los angloamericanos; que no tienes... ni idea, vamos, por decirlo suave y brevemente.
Enviado por el día 28 de Marzo de 2004 a las 18:04 (37)
De Gaulle hizo bien el discurso ése de "À tous les français: la France a perdu une bataille, mais la Franca n'a pas perdu la guerre". Y quieras que no, un símbolo siempre ayuda.
Lo que no sé bien y si alguien lo sabe, pues que lo diga (por favor, y si le apece, claro), es si es cierto que tomó medidas contra Leclerc (que fue quien entró en París, el 24 de agosto de 1944, creo -pudo haber elegido el 25, San Luis Rey de Francia, en vez de San Bartolomé y su famosa noche), contra Leclerc, decía, porque le estaba empezando a hacer sombra, entre otras cosas, porque éste sí se había batido el cobre durante la guerra.
Enviado por el día 29 de Marzo de 2004 a las 01:35 (38)
Tu si que no tienes ni idea el arbol del traicionado:

No todos los franceses eran pétainistas en 1940. Nada más iniciarse la ocupación comenzó la resistencia, aunque se considera el 18 de junio de 1940, fecha de la convocatoria realizada por De Gaulle en Londres, como principio de la misma. Paralelamente, diversas formas anónimas de hostilidad hacia el ocupante y Vichy sucedían en suelo francés: La resistencia surgía por doquier, en un primer momento como reacción espontánea, nacida de la rebeldía o de la decisión de unos pocos que no requería la llamada de un jefe o de un partido para producirse. Luego, más extendida y organizada, recibiendo órdenes, transmitiendo mensajes, coordinando su acción y desembocando al final, en 1944, en una animadversión colectiva hacia la ocupación nazi. Hubo al principio dos corrientes de resistencia. Una exterior, fuera del territorio galo, aglutinada en torno a De Gaulle. Este quería formar un ejército de tipo clásico. Fueron las Fuerzas Francesas Combatientes, que más tarde se denominaron Fuerzas Francesas Libres (FFL). Nacidas en precario, se convirtieron progresivamente en un verdadero ejército gracias a las aportaciones de los territorios coloniales de África: África Ecuatorial francesa, Madagascar y, posteriormente, África del Norte. Al mismo tiempo, se emprendía una acción política que cobraría importancia creciente en las actividades del general De Gaulle. El Comité Nacional Francés de Londres, formado en 1940, fue luego Comité Francés de Liberación Nacional y, en 1944, Gobierno provisional de la República francesa. Este organismo político creado por la resistencia exterior debía representar ante los aliados a la Francia resistente y defender los intereses galos. Paulatinamente, acabó representando a toda la resistencia francesa, exterior e interior. Porque, independientemente de la acción inicial del general De Gaulle, hubo una resistencia interior que adoptó progresivamente formas organizadas de actuación. Muy pronto creó redes de evasión a través de la línea fronteriza para prisioneros de guerra fugados, judíos perseguidos y aviadores aliados abatidos. Por una de estas redes llegaron a España, rumbo hacia Inglaterra o África del Norte, franceses deseosos de continuar la lucha. También circularon agentes de información al servicio de los aliados que comunicaban a éstos particularidades militares del enemigo. En breve, sin embargo, la resistencia amplió sus objetivos. La dimensión política, en el noble sentido del término, le proporcionó consistencia y le permitió expresarse dentro de los movimientos, organizaciones dedicadas no sólo a la información, sino al sabotaje, la acción armada, la propaganda contra el ocupante y contra Vichy y a preparar la toma del poder por la Liberación. Antes de que se constituyeran los grandes movimientos de la resistencia, el aspecto político de la lucha se planteó en 1940 con la puesta en marcha del Partido Comunista clandestino. Los comunistas fueron la primera fuerza política en recuperarse de la catástrofe de la ocupación. Las condiciones en que se desenvolvió la negociación con las autoridades de ocupación para que autorizaran la publicación de L'Humanité, órgano de prensa del partido comunista, permanecen turbias. En cualquier caso, esta autorización no se concedió. Por el contrario, a partir de otoño de 1940, Vichy y el ocupante comenzaron la persecución de los comunistas -que habían reemprendido la difusión de propaganda clandestina-. Entre los numerosos detenidos, escogería la Wehrmacht a aquellos rehenes que luego serían fusilados en represalia a los ataques contra las tropas germanas, iniciados durante el verano de 1941. Entre ellos, los de Chateubriant, fusilados en octubre de 1941. La gran huelga de los mineros del norte, en mayo de 1941, es organizada por los comunistas de la zona. Ese mismo mes, el Partido Comunista anuncia la creación del primer gran movimiento de resistencia, el más numeroso y persistente: el Frente Nacional. Ningún historiador discute, por tanto, que el Partido Comunista clandestino entró en la resistencia antes del 22 de junio de 1941 sin saber que la Alemania nazi iba a atacar a la Unión Soviética. Pero no es menos cierto que desde entonces la acción comunista cobró renovado vigor y nuevas formas. En verano de 1941, los comunistas empezaron a realizar atentados contra los soldados alemanes. El hecho no dejó de suscitar problemas de conciencia en los resistentes, incluso entre los comunistas, por las represalias que esos atentados desencadenaban. Posteriormente, el Frente Nacional crearía sus propios grupos armados, los francotiradores y partisanos franceses, encargados de combatir al ejército de ocupación. Continuamente, los comunistas se situarán en primera línea de la lucha, rehusando cómodas retaguardias. Por eso se cebará en ellos la represión. Pero a la vez suscitarán controversia en la propia resistencia y, a partir de 1943, jugarán un papel señero en las altas esferas de la resistencia nacional. Otros franceses de otros credos políticos y de todos los medios sociales, movidos a menudo por puro patriotismo, constituyeron también, más o menos pronto, movimientos de resistencia y lucha -militar y política- contra el ocupante y Vichy. Varios extendieron su influencia por la mayor parte del territorio y sus periódicos difundieron a veces más de 100.000 ejemplares. Además del Frente Nacional, los movimientos más importantes fueron Combat, dirigido por Henri Frenay; Libération, con Emmanuel d'Astier de la Vigerie, y Libération-nord, ambos inspirados por socialistas y sindicalistas socializantes; Franc-Tireur y, a menor escala, Organización civil y militar, y el periódico clandestino de los cristianos resistentes, Témoignage chrétien. El año 1943 será decisivo en la evolución de la resistencia interior y exterior, porque ambas se unificarán en torno al jefe de la Francia libre, Charles De Gaulle. Los americanos habían desembarcado en noviembre de 1942 en África del Norte y, tras entenderse con el almirante Darlan, uno de los principales dirigentes de Vichy, confiaron el mando francés de la zona liberada al general Giraud. Aunque prisionero de guerra evadido de la fortaleza de Kónigstein, en Alemania, y hostil al ocupante, Giraud era partidario de Pétain y de la Revolución nacional, por lo que mantuvo en el territorio bajo su mando las leyes de Vichy, incluso las contrarias a los judíos y los comunistas, Los americanos tuvieron alejado de las operaciones africanas a De Gaulle e ignoraron completamente la resistencia interior. Entonces ésta decidió apoyarle para que De Gaulle pisara África del Norte, quitase el mando a Giraud y asumiera en solitario la dirección del Comité Francés de Liberación Nacional. El general De Gaulle encomendó a Jean Moulin la tarea de agrupar a las diversas fuerzas comprometidas en la resistencia interior. Estas se constituyeron en abril de 1943 en un órgano de dirección común: el Consejo Nacional de la Resistencia. Ni De Gaulle ni la resistencia interior -ni por supuesto la comunista- querían que en la Francia liberada del ocupante alemán se perpetuase el régimen de Vichy sostenido por Giraud. Tampoco aspiraban a que Francia cayese en la dependencia de los libertadores anglosajones ni de los americanos, cuyo hombre de paja parecía ser Giraud. Además, en ese año 1943, los resistentes del interior y el general De Gaulle acababan de granjearse las simpatías de la gran mayoría de franceses, ya despegados de Vichy y cada vez más hostiles al ocupante. Evidentemente, los franceses comprometidos con la resistencia desde el principio habían sido pocos y de limitada influencia. Igualmente siguieron minoritarios los resistentes activos. Pero en contra de lo escrito por algunos buenos historiadores, estas minorías no eran exclusivamente las fuerzas de la resistencia. Ya en 1943 se enrolaron en la resistencia un número importante de jóvenes amenazados por el servicio de trabajo obligatorio en Alemania. Esto permitió formar maquis armados en el campo, en los Alpes y el Macizo Central, donde intervinieron en los últimos combates contra el ocupante. Estos jóvenes procedían de todas las clases sociales y su compromiso con la resistencia nacía de la opresión que el ocupante ejercía -con exigencias crecientes- sobre el conjunto de la población. Esta, por tanto, se sentía progresivamente implicada en la lucha contra el ocupante y cada vez más próxima a los resistentes. Pero, además, es evidente que si los resistentes pudieron actuar y evitar la destrucción de su organización a manos del enemigo, fue por su perfecta conexión con el medio en que operaban. Los resistentes se beneficiaron del apoyo de la población. Esta les procuró escondite y alimentos. Y cuando caían en poder de la Gestapo los jefes o los mandos de un movimiento, otros hombres les sustituían automáticamente. En cambio, el ocupante se veía abocado a una situación de permanente inseguridad por el carácter multiforme y difuso de la resistencia y por la hostilidad que respiraba por doquier, e iba tejiendo un cerco de animadversión en torno suyo. En esto, la resistencia fue una resistencia de masas. La guerra de partisanos no resultó en Francia tan virulenta y mortífera para el Ejército alemán como en los países de la Europa del Este: URSS, Polonia y Yugoslavia. Porque, más que por las repercusiones de los combates, sabotajes y emboscadas -multiplicadas, sin embargo, en 1944-, la resistencia francesa tuvo incidencia en la desmoralización del adversario. Gracias a su honda implantación en las masas populares, rurales y urbanas, las fuerzas de la resistencia pudieron desempeñar un papel activo y espectacular en la liberación de su país. Tras el desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944, desplegaron sus tentáculos por doquier. Ellas solas liberaron, sin intervención del Ejército aliado, toda la parte de Francia situada al sur y oeste del Loira y del Ródano, después de haber reconquistado Córcega en 1943. Participaron, asimismo, en otros frentes junto a los ejércitos angloamericanos para liquidar los últimos rescoldos de la resistencia enemiga. París, en fin, fue liberado en agosto de 1944 por las fuerzas insurgentes de la capital, apoyadas por la huelga de todas las fuerzas vivas del casco urbano y por un destacamento de la segunda división blindada de la Francia libre desembarcada en Normandía junto a los americanos. Un ejército francés regular formado en África del Norte (primer ejército) contribuyó a la liberación del corredor del Ródano y luego del este de Francia. Reforzadas estas fuerzas por otras del interior -constituidas por agentes que habían participado en la liberación del territorio-, estos ejércitos franceses regulares invadirán Alemania. Un grupo se apoderará de Bechtesgaden, nido de águila de Hitler. Otro seguirá hasta el Tirol austriaco. Esto permitirá a Francia participar en la derrota y ocupación de Alemania y en la decisión sobre su futura suerte. Mientras tanto, en Francia, el carácter masivo logrado por la resistencia permitirá a sus miembros instalarse en el poder tan pronto como los alemanes lo abandonen, sin que los representantes de Vichy, privados del apoyo germano, osen oponerse y sin que logren los americanos montar sus servicios administrativos (Amgot) en el territorio liberado, como era su propósito. Vichy había transigido con la humillación de Francia y su inserción en una Europa germana, dominada por el nazismo. Con la resistencia, Francia volvió a encontrarse al lado de americanos, ingleses y soviéticos con un lugar definido en el futuro de Europa.
Enviado por el día 29 de Marzo de 2004 a las 16:02 (39)

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