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Orden Natural: Septiembre 2004

29 de Septiembre de 2004

La policía de alimentos


Aquí las 10 ideas más estúpidas en el tema de la policía de alimentos. (¿Qué, no sabía Ud. que existía eso?). Para estómagos sensibles, hay que recordar que Adolf Hitler fue el primer político en implantar un programa de salud pública...

Pobre Primer Mundo, ni bien abandona el hambre y la pobreza, y ahora los comedidos (polítizadores) ya empiezan a preocuparse de su abundancia y riqueza...
Libertad, clave de la civilización


Es generalizado en Occidente el concepto de civilidad, o trato respetuoso hacia los demás y lo de los demás. Y no es patrimonio de Occidente, pues la libertad ha existido en varias eras y en varias partes del mundo, en el sentido pleno de la misma. De cuando en cuando se establecía un orden basado en los jueces (ver el Libro de los Jueces...en...sí, la Biblia Cristiana), moría un tirano, un pueblo emigraba y se organizaba en base a la justicia, etc. Muchas veces se ha probado el sabor de la libertad en la historia humana. Y en consecuencia de ese estado legítimo de las cosas, de la paz y la civilidad.

Ayn Rand llamaba a la civilización el proceso "que libera al hombre de otros hombres". Ludwig von Mises se refería a ésta (en Liberalismus), como "la historia del desarrollo del ser humano de estados cuasi animales hasta las alturas de la modernidad".

Lo interesante es esa segunda frase, en este caso. Al parecer cuando la gente recibe un trato mejor, empieza a tratar mejor a los demás seres. No sólo a otras personas (lo cual sería una obviedad para la sicología) si no que la justicia, el estado de libertad, pasa la prueba de fuego más grande: cómo tratamos a seres que no podrían defenderse o devolvernos una agresión. Una vez leí que "carácter es lo que eres en la oscuridad". Bueno, podemos decir que "bondad/maldad" es lo que eres hacia los niños o los animales, en especial si nadie te está mirando.

Ahora bien, hay dos clases de moralidad: la moralidad social y la moralidad personal. La primera está basada en el "no robar, no matar" de cientos de culturas de toda la historia. La segunda es algo más personal, y tiene que ver con la disposición personal hacia el buen trato para con quienes están a nuestro alrededor, la generosidad, la ternura, etc. Pero sin la primera clase de moral en su lugar, la segunda se ve asfixiada o es imposible. La vida en sociedad se vuelve rapaz y la virtud se ahoga. Por eso la prosperidad (material, sicoecomocional) vuelve a tanta gente generosa.

En resumen, el respeto al derecho ajeno, como decía don Benito Juárez (pensador social mexicano y constitucionalista), es la paz.

24 de Septiembre de 2004

Desbaratando a Keynes



El prof. Reisman (el autor de Capitalism y alumno de Ayn Rand y Ludwig von Mises) me acaba de pasar su versión editada de la exposición de James Mill de la falacia de la sobreproducción y el subconsumo que como sabemos son la base del edificio keynesiano. Tan superior le parece la exposición del padre de John Stuart Mill a la de J.B.Say que en su libro le llama la Ley de Say (James Mill).

En fin, pongo a su disposición el link para su oportuno reparto a profesores y estudiantes de economía que aún podrían salvarse del influjo Keynes-Hicks-Samuelson y unirse a las filas de las verdades de la economía.

Explicación para no-economistas: Si uno se cree la falacia que Mill y Say descalifican brillantemente, parecería que sin intervención gubernamental (gasto público o inflación del dinero) puede haber acaparamiento de recursos por parte de los propietarios y no estárselos usando plenamente, causando entre otras cosas desagradables, desempleo (paro). Esto llevaría a que técnicamente uno apoye tal intervención, sin importar consideraciones éticas (el daño al ahorrista, a herederos, viudas, etc.) así como el desincentivo a la actividad privada, por pensar que es necesaria la intervención para incentivar el consumo y a la economía entera via el consumo. Pero la Ley de Say-Mill dice que sin producción no hay consumo, que la producción pone al individuo o empresa en capacidad de adquirir bienes de otros individuos y empresas. Keynes y los mercantilistas en general, sostienen que es posible motivar la demanda mediante ficciones de corto plazo (aunque ellos no estén concientes de que sea una ficción o que sea de corto plazo) para forzar al consumo en detrimento del ahorro y la inversión. Los efectos son nefastos tanto a nivel material (el ciclo económico) como cultural (el consumismo y la cultura cortoplacista en general).

Por eso la importancia de aclarar este punto.

23 de Septiembre de 2004

El Mito del Monopolio Natural

Nos han obligado a tragarnos esa porción de mala teoría económica por cerca de 100 años. Pero el prof. Thomas DiLorenzo desentierra eras más liberales de su país, las conjuga con buena teoría económica y casos actuales, y demuestra, como sabemos los admiradores de Rothbard, que un monopolio natural es una entelequia. Es más fácil encontrar un elefante volador que un monopolio formado sin ayuda de la fuerza organizada (mafia/gobierno). Cuando hay respeto al derecho ajeno (libertad), y todos pueden dedicarse a la industria que sea sin intromisión del gobierno más que como juez de última instancia para garantizar respeto a la propiedad y contratos, jamás se forma un monopolio. Un proveedor único que haga todo bien y evite empresarialmente la entrada de competencia es un elefante blanco (no uno volador), es decir algo raro pero muy sano y deseable. Dada nuestra diversidad como seres humanos, generalmente ningún mercado es atendido satisfactoriamente por una sola empresa más que al principio, siendo ella la pionera en su categoría. ¿Tiene ventajas ser el primero? Claro, pero eso es un tema del Marketing abordado por Al Ries, no para la teoría política y económica.

16 de Septiembre de 2004

Deflación, baja de precios y capitalismo

Para aportar al debate que nuestro amigo Juan Ramón Rallo inició y casi remató ayer.

1.- Milton Friedman, como bien se señala, metodológicamente es un ignorante, pero sus prescripciones son peores. Que nadie aquí se olvide que fue el inventor de la retención en la fuente del impuesto a la renta. Un español le da tres lecciones que no aprendió nunca.

2.- Una cantidad arbitrariamente creciente de dinero (al "ritmo que crece la economía") sigue siendo inmoral, pues es redistribución del ahorro. Eso debería bastar para quien la ética importe.

3.- Esta redistribución cambia forzadamente la delicada y libre relación ahorro/consumo o si se quiere inversión/consumo. Esto afecta el carácter social, por eso en un mundo Friedmaniano hay más especuladores que gente apacible como ancianos que pueden mantener el poder adquisitivos de sus ahorros para la vejez o la renta que les proporcionan sus bienes raíces al alquilarlos a terceros. Logra lo que Keynes se propuso, la destrucción del rentista, lo cual implica ancianos, viudas y niños que dependan de rentas fijas y riqueza creada y legada anteriormente. Eso les fuerza a volverse productivos o a que alguien lucre de ellos. ¿Muy humano, no?

4.- Una cantidad de dinero que se incremente muy someramente (el oro u otro commodity) y sobre todo muy inferiormente al crecimiento de la productividad (medir el crecimiento de la economía es tautológico en términos mainstream pues se hace en el propio dinero fiat), permite un poder adquisitivo creciente por la misma cantidad de trabajo realizado. Eso beneficia a los pobres y a los menos aptos en una economía. Por eso el capitalismo es benévolo, pero una sociedad Friedmaniana es darwiniana, un poco menos que la Keynesiana, pero igual de cruel. Además la cantidad adicional de un commodity que funcione como dinero, se suma a la riqueza total, no sólo suma papelitos al sistema económico.

5.- No es lo mismo esa baja de precios (relación entre dinero/oro y otros bienes) que deflación. La deflación es la cara contractiva de una recesión -que a su vez es la fase sana y depuradora de un boom- y favorece bruscamente a los deudores vs. los prestamistas, erosiona el poder adquisitivo (en vez de elevarlo para los pobres) y paraliza una serie de actividades que dependen de una economía estable o creciente. Ver Cap.19 de "Capitalism"

6.- Con precios decrecientes (frente al dinero estable), también bajan los precios de los bienes de capital, por lo tanto todo el sistema se ve afectado positivamente a la vez. Si suponemos el caso de un agricultor que debe pagar una cuota fija de préstamo por su tractor, aunque sus zanahorias se vendan más barato, también se produce un ahorro mucho más que compensante, en el resto de bienes que ganan en productividad. Es decir, tenerle miedo a los precios decrecientes cuando hay dinero sólido ("moneda dura" o capitalista propiamente dicha) es lo que se conoce como falacia de la composición: adscribirle al todo, lo que sucede en una parte. Si todo el sistema económico abarata los precios, mi préstamo u obligación en términos fijos se verá más que compensada por mi ahorro en calidad de consumidor. La misma clase de anticipación empresarial se hace en el caso de un descuento o "sale", a diario.

La economía es algo dinámico, no estático. Se recomienda la subsección 5 del Cap. "Productionism, Say's Law and Underemployment" de "Capitalism" titulado precisamente "Falling Prices Caused by Increased Production Are Not Deflation". Y por supuesto la subsección "B. Stabilization" del Cap. "Money and it's purchashing power" de "Man, Economy and State".

Cierren los bancos centrales, señores, o tengan la coherencia y cortesía de socializar también todo lo demás.

14 de Septiembre de 2004

El retorno del oro


Con ventajas de mercado, que incluso un Robert Kiyosaki reconocería en esta era de dinero fiat, aparecen las Digital Gold Currencies (DCG's) como medio de pago, de débito y depósito de valor. Le auguro el mejor de los éxitos de mercado por mérito propio, porque educar 6 millardos de personas en la teoría del dinero y la inflación de Mises, Sennholz, Rothbard y Reisman es una tarea imposible. Es mejor que una fuerza subterránea vaya erosionando las bases del sistema que nos ha ido erosionando Occidente.

10 de Septiembre de 2004

¿El amor debe ser desinteresado?



Amor e Interés
La Falsa Concepción del Amor como Desinteresado e Incondicional destruye su Sublime Valor

Por: Gary Hull, Ph.D.



Cada año en el día de San Valentín, se comete un crimen filosófico. De hecho, se comete durante todo el año, pero su destructividad se ve aumentada en esta fecha. Este crimen es la propagación de una falsedad ampliamente aceptada: la idea de que el amor es desinteresado. El amor, se nos repite constantemente, consiste de auto-sacrificio. El amor basado en interés personal, se nos advierte, es barato y sórdido. El amor verdadero, nos dicen, es altruista. ¿Lo es?

Imagina una tarjeta de San Valentín que se tome esta idea en serio. Imagínate recibir una tarjeta con el siguiente mensaje: "No obtengo ninguna satisfacción de tu existencia. No recibo ningún disfrute personal de la forma en que te ves, te vistes, te mueves, actúas o piensas. Nuestra relación no me beneficia. No satisfaces ninguna necesidad sexual, emocional o intelectual mía. Eres sujeto de caridad para mí y estoy contigo sólo por lástima. Besos, XXX."

No es necesario decirlo, pero tú estarías indignado de saber que estás siendo "amado", no por algo positivo que ofreces a tu pareja, si no -como cualquier receptor de dádivas-, por lo que a ti te hace falta. Y sin embargo esa es la visión perversa del amor implicada en la creencia de que el amor es auto-sacrificio.

El amor auténtico es el exactamente lo opuesto. Es la experiencia más egoísta posible, en el verdadero sentido del término: beneficia tu vida de una forma que no implica sacrificio de otros hacia ti ni de ti hacia otros.

Amar a una persona es egoísta porque significa que valoras a esa persona en particular, que él o ella hace tu vida mejor, que él o ella es una fuente de alegría personal para ti. Un amor "desinteresado" es una contradicción en términos. Uno no puede ser neutral hacia algo que valora. El tiempo, esfuerzo y dinero que uno utiliza para alguien que uno quiere no son sacrificios, si no acciones tomadas porque su felicidad es crucialmente importante para la tuya propia. Tales acciones sólo serían sacrificios si se hicieran por un desconocido o por un enemigo. Aquellos que argumentan que el amor demanda la auto-negación deben sostener la bizarra creencia de que a uno le es indiferente si la persona amada está sana o enferma, siente alegría o tristeza, está viva o muerta.

Se asegura muchas veces que el amor debe ser incondicional y que deberíamos amar "a todos como hermanos". Vemos esta idea promovida por la profesora de escuela "no-discriminadora" que le dice a sus alumnos que quienquiera que traiga una tarjeta de San Valentín para otro estudiante, debe traer tarjetas para todos. La vemos en el sorprendente dictamen de "Odia el pecado, pero ama al pecador", que llevaría a que odiemos los campos de concentración pero enviemos a Hitler una caja de chocolates Godiva. La mayoría de personas están de acuerdo en que tener relaciones sexuales con una persona que uno desprecia es una locura. Sin embargo de alguna manera, cuando la misma idea de fondo se aplica al amor, la gente lo considera noble.

El amor es demasiado precioso para ser entregado indiscriminadamente. Es sobre todo en el tema amoroso que el igualitarismo debe ser repudiado. El amor representa un intercambio excelso -un intercambio espiritual- entre dos personas, con el propósito de beneficiarse mutuamente.

Tu amas a alguien precisamente porque él o ella es de valor- un valor personal para ti, determinado por tus estándares- tanto como tú eres de valor para él o ella. Es la visión de que debes dar amor incondicionalmente -la visión de que no lo mereces más que un fulano al azar, la visión de que no es una respuesta a algo en particular en ti, la visión de que no tiene origen ni causa- lo que ejemplifica la más innoble concepción de esta experiencia sublime. La naturaleza del amor crea ciertas demandas en aquellos que desean disfrutarlo. Debes considerarte a ti mismo digno de ser amado. Aquellos que esperan ser amados, no porque ofrezcan cierto valor positivo, si no porque no lo poseen-es decir aquellos que exigen amor como un deber altruista- son parásitos. Alguien que diga "quiéreme sólo porque yo lo necesito" busca un valor espiritual no merecido -de la misma forma que un ladrón busca riqueza no merecida. Para citar una famosa línea de El Manantial: "Para decir 'Yo te amo', uno debe primero aprender a decir el 'Yo'".

El Día de San Valentín, con sus coloridas tarjetas, deliciosos chocolates y lencería de seda, da forma material a este valor espiritual. Es un momento para que hagas una pausa, ignores las trivialidades de la vida, y celebres el placer interesado de ser digno del amor de alguien y de haber encontrado a alguien digno del tuyo.


Gary Hull, Ph.D. en filosofía, es un escritor senior para el Ayn Rand Institute en Irvine, Calif. El Instituto promueve la filosofía de Ayn Rand, autora de La rebelión de Atlas y El Manantial. Traducido por Juan Fernando Carpio. Copyright © 2003 Ayn Rand® Institute (ARI). Todos los derechos reservados.

8 de Septiembre de 2004

Armas de asalto ya en el mercado

Como una noticia que expertos como John Lott Jr. acogerán con agrado, Yahoo! News anuncia que las empresas de armas están listas para el 14 de Septiembre, fecha en que expira la prohibición federal estadounidense sobre la compra y uso de armas de asalto (semi-automáticas y automáticas). Es un tema controversial donde los hay, pero parece ya una ley universal: más ciudadanos armados, menos crimen. De todas maneras las prohibiciones sólo las siguen la gente buena, que queda desarmada ante los criminales. El artículo de Lott Jr. sobre Inglaterra clarifica un poco el tema. También hay una excelente entrevista al mismo autor aquí.

Nunca olvidemos que la humanidad vivió con la lanza o la espada a su lado, y que nuestros abuelos portaban mosquetones, arcabuces y escopetas, en tiempos más pacíficos que ahora. Las armas no matan gente, la cultura anti-ser humano lo hace, preguntenle a Hitler, Stalin y Mao, pioneros en desarmar a la población y crear un registro sobre posesión de ellas. Al igual que en otros temas, una mente científica y sobre todo apegada a los derechos individuales es necesaria para romper con lastres y chichés de la propaganda estatista.

5 de Septiembre de 2004

Esteroides de Schwarzenegger

Para quienes el discurso del actor de origen austriaco tuvo un eco emocional, he aquí el antídoto.

Ciertamente que hay partidos y políticos mejores que otros, pero es sano inspirarse en literatos, deportistas, actores y empresarios, no en políticos y funcionarios. Rescatemos lo rescatable, pero hasta ahí. El músculo estuvo bien, pero los esteroides los señala brillantemente Jorge Valín.

El punto principal es que la estatolatría necesita de hombres carismáticos, como el "chairman Mao" o "el tio Joseph Stalin". Dejarse seducir por esos cantos de sirena es traicionar la realidad, que señala sin ningun ambaje que los creadores de bienestar somos los individuos actuando libremente. Los discursos son sólo eso, discursos. Los únicos políticos que tienen mi admiración completa son aquellos como Jose Piñera o el Ministro de Economía de Georgia, que quieren liberalizar su industria o área y luego cerrar su ministerio. Eso implica a) conocer de economía b) conocer de ética y c) tener humildad ante las limitaciones de un individuo para intervenir en los proyectos de miles o millones de otros individuos. El ex ministro Piñera incluso quería entregar un diskette (esto es literal) donde estaba toda la información sobre su sector, y despedir toda la burocracia y cerrar las oficinas y rematar los bienes del ministerio. A eso debe quedar reducido casi todo en el Estado moderno: a un diskette. Y luego, dejarlo toda la mañana expuesto al sol...
El poder de los ricos

El genial Walter Williams, en Capitalism magazine. Algunas perlas de su último artículo:

"La razón por la que podemos ignorar a los ricos es que tienen poco o ningún poder sobre nuestras vidas"

"Por si mismos, los billonarios y millonarios tienen poco poder sobre nosotros comparado con el fenomenal poder que los políticos y burócratas de nivel medio tienen sobre nuestras vidas. Pueden forzarnos a hacer muchas cosas que de otra forma no haríamos."

"La mayoría de izquierdistas, sindicalistas y ex hippies apoyan la candidatura de John Kerry. Resulta que si Kerry se vuelve presidente, sería el presidente más rico en la historia de los EE.UU. y su vicepresidente un multimillonario. Los izquierdistas también idolatran y veneran a los ricos de Hollywood y otra gente rica del ámbito deportivo y la industria del entretenimiento. Me gustaría conocer su criterio para distinguir qué ricos merecen nuestra condena y cuales no"

"Por mi parte, no tengo nada contra la gente rica. De hecho, me he esforzado la mayor parte de mi vida por unirme a ella"


Para ver el resto del artículo, haga click aquí.

2 de Septiembre de 2004

Los vientos globalofóbicos pasaron por Quito

Hace poco pasó por aquí la versión americana del famoso Foro Social que Oriana Fallaci denunció en su escrito. Quiero compartir un texto de un arquitecto quiteño que vió con estupor el apoyo del gobierno municipal en forma de subsidios alimenticios, de transporte y otras facilidades, a quienes dejaron la ciudad pintarrajeada y ultrajada. Claro, para sus épicas jornadas de lucha usaron transporte, comunicación, vestido y lenguajes de Occidente y el capitalismo para rechazarlo. Hablando de incoherencias...

Estimados amigos,

Se desarrolla en Quito, Ecuador, el Primer Foro Social Américas. Sobre el particular surgen algunas inquietudes.

Si un empresario, para ilustrar un ejemplo, de un circo itinerante, decide parar en la ciudad de Quito durante uno o dos meses, para brindar un servicio a la población quiteña, debe sujetarse a ciertos parámetros establecidos por la autoridad municipal. Entre otros trámites, deberá cancelar haberes por arrendamiento del terreno en el cual arma su carpa, impuestos municipales, permisos de toda índole, et cetera. Aparte correrán por su cuenta gastos por seguridad, limpieza, transporte, alojamiento y otros. Nadie le regala nada, y aún así el empresario trabaja para proveer un servicio a la ciudad. Al final de su estadía, quien sea responsable por el circo, limpiará el terreno, empacará su carpa y saldrá en busca de una nueva sede, con alguna ganancia hecha luego de contabilizar costos, incluyendo todo lo arriba mencionado.

En el caso del sobrepublicitado Foro Social Américas, si un activista llega a la ciudad para participar en este evento, recibe apoyo de la municipalidad, subsidiando su transporte y quién sabe cuántos otros rubros durante su estadía. A costa mía y de todos quienes pagamos impuestos, por cierto. La participación en el evento de marras no genera riqueza de ninguna índole, más bien es un gasto, que en este ensayo se intentará probar cuán infructuoso.

Durante el evento se ocupan parques, calles y plazas de la ciudad, pertenecientes a todos los habitantes, estemos o no de acuerdo con el foro y las tesis planteadas en él. Se cierran arterias importantes y se obstaculiza el flujo normal del tránsito (para quienes sí tenemos a donde llegar, y para quienes sí producimos la riqueza que financia el foro, dicho sea de paso). Sin embargo, la secuela más importante, y más dañina es la de las pérdidas económicas que el paso del desenfrenado y atentatorio foro causa directamente en el sector productivo de la ciudad que por desgracia es escogida como sede de tan publicitado evento.

Como luego del paso de un enjambre de langostas que arrasan con los cultivos, es posible observar el sendero que los activistas han seguido en la desdichada ciudad. Vamos a ponerle, para efectos ilustrativos un nombre, "Quito" y vamos a escoger, como ejemplo nada más, dos calles, la avenida República y la avenida Eloy Alfaro.

En estas áreas de la ciudad, la voracidad y obsesión de ciertos cuadros ha irrespetado la propiedad privada y ha alienado a la población trabajadora. Grafitos cansones con el consabido "fuera yanquis" o alguna puerilidad semejante, además de los terroríficos "FARC-EP" (¿será que saben los grafiteros que mediante su agresión hacen publicidad a terroristas asesinos?), manchan las paredes de negocios y casas que poco o nada tienen que ver con la protesta o con el foro. Aunque muchos estén de acuerdo con la premisa, eso de ningún modo concede derechos a grupos de desadaptados que atentan contra bienes privados, de gente que ha trabajado, ha generado riqueza y los ha adquirido lícita y legalmente.

A la ciudadanía que trabaja y que ve sus ingresos mermados por los gastos que las hordas de manifestantes causan no la convence la letanía irracional de "yanqui go home". A quien sufre una agresión tan flagrante en el fruto de su trabajo, tales manifestaciones solo consiguen alienarle.

La propuesta que surge de un grupo de analistas de la problemática causada por estos encuentros sin propuesta, es la siguiente:

Como ciudadanos, los activistas y sus auspiciantes están en su pleno derecho de realizar cuantos encuentros consideren necesarios para hacer oír su voz. Sin embargo, su derecho de protestar no está por encima de los derechos fundamentales, a la vida, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad de los propietarios de residencias y locales comerciales violentados por alas más recalcitrantes de los movimientos sociales involucrados.

De este modo, las ciudades sedes de tales encuentros podrían implementar medidas como la firma de contratos que avalen la celebración de foros o encuentros de la naturaleza que estos fueren. Así, existiría algún responsable, con nombre, apellido y número de cédula, de los desmanes que la mayoría de asistentes, sus querellas potenciadas por la histeria masiva, cometen. Esta persona responsable estaría sujeta a los mismos gravámenes e imposiciones que un empresario como el del otro circo, ya conocido por nosotros, encuentra al llegar a la mencionada ciudad.

Entre sus gastos estarían los permisos e impuestos de ley y arrendamiento de espacios, ya sean estos públicos o privados. Por parte de cada uno de los asistentes correrían asimismo los gastos individuales, de transporte, alojamiento, alimentación y demás.

Del mismo modo en que el dueño del otro circo no recibe subsidios, siendo una fuente de ingresos, proveyendo un servicio, generando riqueza y activando la economía local, un encuentro como el Foro Social Américas no debería estar subsidiado, antidemocráticamente, por el presupuesto municipal, el cual hace agua por muchos lugares, y tiene suficientes rubros que cubrir como para dedicarse a subsidiar gastos que no benefician a nadie más que a los organizadores del foro. Que se abran las cuentas de la organización del mencionado evento y que se reembolse a la ciudad por los gastos incurridos en operativos de seguridad, transportación de los asistentes al foro, impuestos, ocupación de locales y espacios públicos, permisos de funcionamiento y demás.

Para poner un carrito de perros calientes el trámite es largo y encuentra innumerables obstáculos. Al final, el carrito produce riqueza y paga sus impuestos. Lo justo es que un evento de la magnitud del Foro Social, que causa pérdidas económicas y atenta contra los derechos fundamentales a la propiedad privada, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad de muchos ciudadanos, sin generar ni producir ningún bien o servicio para la colectividad, esté sujeto a los mismos gravámenes e imposiciones que todos nosotros, y que alguien se haga responsable por los daños y pérdidas causadas.

Atentamente,

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Jaime José Izurieta Varea, M.Arch.
jizuriet@arxlink.com
Quito, Ecuador

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2012: Agosto

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