6 de Febrero de 2012
Contador y la Justicia
Daniel Rodríguez Herrera

¿Es justa la sanción de Contador? Pues lo es... y no lo es. Ya, ya sé que no tiene sentido. Pero en el fondo lo tiene.

Hay dos conceptos de justicia. Uno sería el ideal, según el cual sólo deberían recibir castigo quienes lo merezcan y todos los que lo merezcan. Según ese criterio, y al margen de la nacionalidad del corredor, parece injusto lo de Contador porque resulta improbable que se haya dopado a la vista de las circunstancias del caso (al margen de la teoría del solomillo, no dio positivo por clembuterol ni antes ni después y esa concentración no mejora el rendimiento, así que parece algo accidental más que buscado).

Sin embargo, en el mundo real no podemos saber como si fuéramos un ente divino quién es culpable e inocente. Así que nos damos normas, tribunales y procesos que sean iguales en todos los casos y cuyos resultados sean lo más justos posibles, según el concepto anterior. Así que cuando alguien es juzgado y condenado (o exonerado) siguiendo correctamente estos procesos y normas también lo consideramos justo. Y ese es también el caso de Contador.

Cuando atacamos la norma, los tribunales y los procesos que estimamos justos para cambiar el resultado de un caso destruimos la norma, que deja de ser universal, los tribunales, que dejan de aplicar la ley para hacer de su capa un sayo, y los procesos. De modo que para hacer justicia en un caso particular, cometemos una enorme injusticia contra otros posibles afectados por la norma y la sociedad en general, que deja de tener líneas claras que no deben traspasarse y vive en la inseguridad jurídica.

Ahora, otra cosa es que evidentemente después de este caso se debería cambiar la norma. Si se encuentra una sustancia de este tipo en concentraciones que no sirven para aumentar el rendimiento y no se encuentra en otros análisis anteriores y posteriores parece más probable que el deportista no se haya dopado que lo contrario.


Página de inicio

© 2014 Liberalismo.org
Liberalismo.org