liberalismo.org
Portada » Bitácoras » La Hora de Todos » Reflexiones después del debate

10 de Marzo de 2006

« Mañana salgo en Canal Sur | Principal | Harry Browne RIP, por Lew Rockwell »

Reflexiones después del debate


Muchas gracias a todos los que vistéis el Debate en Canal Sur (para quienes no pudieran y quieran verlo David Millán lo acaba de colgar). Por supuesto me hubiera gustado intervenir en alguna otra ocasión o como mínimo concluir los hilos argumentales que empezaba. Pero en cualquier caso expondré algunas de mis impresiones y conclusiones:

- La ley es un ingenio orwelliano que consolida la desigualdad en el nombre de la igualdad. La mujer es la primera perjudicada de este engendro, en tanto se incrementan vertiginosamente los costes de su contratación, de manera que o deberá aceptar un menor salario (la diferencia se le ha anticipado coactivamente en forma de especie) o, simplemente, no llegará a ser contratada.

- Las cuotas son un insulto tanto a los trabajadores como a los consumidores. A los primeros se les impide alcanzar un puesto por sus propios méritos, sino que quedan sometidos a la discrecionalidad del político. A los segundos se les impone una persona al margen del valor de mercado que genere.

- Como consecuencia de lo anterior, el lugar de trabajo adquiere un carácter cuasi-funcionarial; no se trabaja para servir al consumidor, sino para ganar un salario, sin que ese salario esté basado, sin embargo, en el valor esperado que se espera estén dispuestos a pagar los consumidores.

- La igualdad de resultados -ni siquiera la de oportunidades- debe ser un objetivo de ninguna sociedad. La oportunidad es la situación donde el individuo pueda ejecutar una acción exitosa; las oportunidades no existen ni son objetivas, deben ser descubiertas y valoradas por cada persona. Aun cuando creyéramos que el gobierno debe proporcionar a todos las mismas oportunidades, es evidente que no sería capaz; las oportunidades se descubren a través del ingenio empresarial. Lo único que debería hacer un Estado en este campo (como en todos) es retroceder y permitir la "libertad de oportunidades", esto es, que cada persona pueda aprovechar empresarialmente todas las oportunidades que ha descubierto y que ha juzgado relevantes.

- El feminismo radical tiene una fuente raigambre anticapitalista, por cuanto recurre al Estado para cargarse las decisiones libres entre las personas y por cuanto está obsesionado en discriminar a las personas por consideraciones meramente sexuales. La ignorancia feminista debe combatirse a través del estudio, entre otras, de la ciencia económica, donde el concepto de empresario o de acción subsume a todos los humanos, tanto hombres como mujeres. Para la economía resulta irrelevante el sexo de quien actúa, lo único importante son las consecuencias que se derivarán de su acción.

- La plasmación del feminismo radical en una regulación política necesariamente debe adoptar la forma de una ley tiránica (por mucho que las esposas de amigos de tiranos opinen que las leyes democráticas nunca pueden ser tiránicas). Todo mandato coactivo que destruya las relaciones libres y voluntarias entre las personas forzosamente debe basarse en la violencia y en la explotación de los individuos por el poder político.

- La ley -la sanción, la represión y la violencia- no son instrumentos adecuados para lograr los fines que el ingeniero se propone. Todo mandato tiene consecuencias no intencionadas, incapaces de anticiparse, y que frustran el supuesto objetivo del mandato. Como ya hemos dicho, una mayor protección laboral, por ejemplo, supondrá un incremento del paro femenino o una reducción en sus salarios (lo cual provocará la aparente imagen de que "las mujeres" están siendo discriminadas por los empresarios en lugar de por el Estado).

- Se confunde el debate sobre la ley con un debate sobre las intenciones de la ley. Rechazar la ley no significa ser favorable a que las mujeres se queden en casa y con la pata quebrada, sino oponerse a que el poder político aplique una ley liberticida y nociva para las propias mujeres. La mutación del objeto de la discusión que se produjo en la mesa (como consecuencia del punto anterior, esto es, asumir una perfecta consecución de los objetivos legales) tuvo como propósito y como resultado eludir el más mínimo debate sobre la ley para convertirlo en una aclamación del "hembrismo".

- La gran mayoría de las estadísticas que se ofrecen sobre el tema de la discriminación son falsas, como nos indica hoy Dani y en su momento Malaprensa. Por mucho que los socialistas bien alimentados insistan -como ocurriera en el debate- que el 40% es un dato "objetivo", es evidente que los datos nunca son objetivos, sino que están sujetos a interpretación a la luz de una teoría precedente. En este caso la teoría económica, que nos informa que los trabajos de mayor duración y más valorados por el mercado percibirán un mayor salario que los restantes.

- La arrogancia de los políticos-diputados sólo resulta equiparable a su rapiña y a su ignorancia. El argumento de que el feminismo radical ha logrado que las mujeres avancen en los últimos 30 años, supone una ofensa para todas las mujeres que han logrado caminar con sus propios pies. Los políticos les están diciendo que su mayor esfuerzo, sus mejor preparación, su más extenso tiempo de estudio o sus decisiones personales han sido irrelevantes -o en todo caso coadyuvantes- en el proceso de "liberación". La mujer sin políticos no es nada, está indefensa en la selva de la superioridad machista.

- En economías más libres que la española, como la de EEUU, las mujeres empresarias ya tienen a su cargo un mayor número de trabajadores que las mayores 500 empresas del país. La mujer no es inferior por ser mujer, aun cuando las feministas de nuevo así lo crean.

- Que el lenguaje es "machista" porque los académicos de la lengua siempre han sido hombres es una de las mayores memeces que se escuchó en toda la noche. El castellano -y, claro, el latín- es anterior al s. XVIII, momento en que se creó la Real Academia de la Lengua Española. Sin embargo, es una buena ilustración de la mentalidad ingenieril prevalente; el lenguaje ha sido conscientemente diseñado por un poder político emanado de la "ideología dominante". Es necesario, por tanto, que el mismo poder político aplique una "acción positiva" en el sentido inverso.

- Los estómagos políticos bien alimentados y los intelectuales que viven del régimen siguen empeñados en convencernos de que su labor es imprescindible y benéfica; su ficción intenta mantenernos sumisos al poder político. Paradójicamente, las feministas son el peor ejemplo de aquello que pretenden combatir: el estereotipo de una mujer poco inteligente que no ha trabajado en su vida. Todo sea por la causa.

Comentarios

 
Y algún enlace para descargar el programa en un formato de mejor visualización y más comodo?,
Enviado por el día 10 de Marzo de 2006 a las 22:37 (1)
Lamento que ese formato de debate impida concretar las ideas y agote al expositor tratando de recuperar la palabra para finalmente dejar la idea a la mitad.
Enviado por el día 10 de Marzo de 2006 a las 23:19 (2)
Lo acabo de ver y me ha gustado. En cuanto a tu participación JR, desde luego has dejado claro el mensaje, ibas con la lección aprendida. Al espectador neutral le ha quedado meridiamente claro lo que pensabas y eso está muy bien.
No está de más señalar al que a mí me parece la estrella del debate, Luis del Val. La elegancia con la que exponía era incluso más poderosa que el mensaje en sí.
Enhorabuena Rallo.
Enviado por el día 10 de Marzo de 2006 a las 23:27 (3)
Muy bien Juan Ramón. Haces bien en distinguir los fines , loables, y los medios, que deben ser libres, en el tema de la no discriminación de persona alguna por razón de sexo. Tenían que haber dado más tiempo.Enhorabuena
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 00:14 (4)
bien ya lo he visto, y realmente la falta de respeto de esa señor, la mujer de saramago, ha sido muy vergonzoso. Realmente lamentable.
Lo he quitado a la mitad porque no aguantaba más ese gallinero, muy bien Del Val y Rallo sin gritar ni faltar
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 00:26 (5)
ah e impresionante cuando Pilar Del Rio acusa a Rallo de "nos estáis matando" , me recuerda a aquello también visto en ese programa de "sois peores que el Katrina"
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 00:27 (6)
Muy bien Juan Ramón al criticar las tiranías. ¡Y sí eres liberal ¡ Lástima que la tertulia en TV no tenga más tiempo de intervención... Y viva Viriato liberal!¡
La Ley de la democracia puede ser tiránica.
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 00:28 (7)
Pues yo te vi muy parco en tus argumentos y muy moderadito en general. Imaginaba que les llamarías chupasangres, ladrones, tiranos o incluso socialistas...
Hay una parte con la que disfruté especialmente: cuando la cuca te recomienda leer el evangelio... XDXD

Pero bueno, felicitaciones, yo no habría tenido paciencia suficiente, probablemente me habría empezado a reir. Quemenuda fauna va a ese programa dios mío (si dios existe, esero que no tenga nada que ver en esto) porque la que decía que quería realizar la igualdad transformando a los hombres en mujeres me pareció muy graciosa...

Un saludo
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 00:57 (8)
De buen rollo te digo que has de currarte mas la transmisión del mensaje en un medio como la televisión en el que hay que ir al grano, ser directo y usar un lenguaje no vulgar pero si menos académico, sobretodo porque piensa que no has de convencer a los que tienes delante sino a los que te ven en su casa.
Y más cuando te enfrentas a unas cotorras muy curtidas en tertulias y saraos televisivos varios en los que reparten demagogia por un tubo.
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 10:32 (9)
Eaco, supongo que este habrá sido tu bautismo de fuego, seguro que sacas conclusiones positivas de cara a futuras batallas. En fin, casi me caigo al suelo de risa con tu primera intervención... dios... CAÑA CAÑA xD
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 15:47 (10)
Eaco, después de ver el debate tengo que dar mi opinión.

Me encantó de tu exposición tu educación, y tu respeto por las normas. En contra de lo que he oído por aquí, eso nunca es punto negativo.

Tus argumentos, a su vez estuvieron llenos de sentido común, y bastante por encima de los del bando contrario.

Pero a pesar de todo, creo que perdiste el debate y por bastante.

Tus dos primeras intervenciones fueron directamente contra bases que nadie discute (excepto un grupo de irreductibles como nosotros ), ni estaban aparentemente en cuestión en el debate: la legitimidad de la mayoría para imponer leyes y el valor de las leyes por sí mismas y no por la violencia necesaria para su aplicación. Con lo cual conseguiste que no te tomaran en serio. Obviamente, esos dos puntos forman un debate muy interesante, en el cual tú dejarías a tus compañeros de debate a la altura del betún... pero no ibas a tener tiempo para ello. Sólo había tiempo para debatir la ley, y desde unos parámetros muy superficiales.

Una vez que te han tomado por radical e inexperto, tu posición en el debate pierde mucho. Todos los de la mesa, y supongo que los de casa, se hicieron rápidamente una imagen de tí, que, al menos en un sólo debate, es imposible que te quites. Intentar llegar a la gente, una vez que has negado valores que ellos tienen por sagrados no es que sea difícil, es que es imposible, al menos en 1 hora. Además, de esa forma conseguiste que la moderadora tampoco se interesara por tus opiniones, impidiéndote reiteradamente opinar. Obviamente, es reprobable en su caso, pero a tí te toca torearla :).

Eso sí, al final utilizaste armas mucho más acertadas. Utilizaste las alabanzas a las mujeres e introdujiste tu opinión de una forma menos chocante para el pensar general. No sé si notaste que tus intervenciones fueron entonces igual de certeras, pero mucho más respetadas. ¡¡Pudiste casi acabarlas!!

Obviamente, todo esto son opiniones mías... Pero espero que sirvan de ayuda.

Un saludo
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 17:33 (11)
Estoy de acuerdo en todo lo que dice Imore.

Eaco mejora mucho a partir de la tercera la intervención. Yo creo que había que centrarse en los aspectos negativos de esa ley: restringe la libertad de elección de los empleadores, supone una intromisión del poder político en algo que debiera depender sólo del libre acuerdo entre las partes contratantes etc.; y dejar para otro debate el carácter violento de las leyes en general, porque al hablar de eso llevas el debate al terreno que le interesa a los contrincantes y que, de cara a la opinión de los espectadores, tienen ganado de antemano.

Estuvo muy bien Luis del Val, y también la tal Rosetta.

El formato del debate, con interrupciones continuas para poner vídeos o entrevistas telefónicas, es insoportable.

Ánimo Eaco, a ver si te vemos más veces.
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 18:42 (12)
Lo que me sorprende también es que os presentéis como miembros del Instituto Juan de Mariana, que no conoce nadie, y no como colaboradoores de LD, que viste mucho más, aunque no seáis accionistas y quizá tengáis más interés en darle publicidad al Instituto ese.
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 19:06 (13)
Por cierto, en el Juan de Mariana no hay ni una sola mujer. Como se enteren Caldera o Amparo Rubiales os van a empapelar.
Enviado por el día 11 de Marzo de 2006 a las 19:39 (14)
Hay que tener valor para ir a ese programa, espero que te sigan invitando, hay más gente cansada de lo politicamente de lo que creemos y es a ellos a quienes hay que ofrecerles un discurso alternativo bien estructurado, el de la libertad.
Enviado por el día 12 de Marzo de 2006 a las 11:47 (15)
Han intentado acallarte con cacareos y con ad hominems. El "argumento" principal que te han opuesto: tu juventud. No tenías que haberlo consentido. A partir de eso te han tratado con superioridad maternalista.



Enviado por el día 13 de Marzo de 2006 a las 15:06 (16)

No se admiten ya más comentarios.

Usuario Contraseña  
Web alojada en Ferca

Mapa del sitio Mapa del sitio
Texto normal Texto grande