11 de Septiembre de 2005
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Bitácora de Alberto Illán Oviedo
Festival para combatir la pobreza
El ser humano, al menos el español, es un animal propenso a la juerga y el despiporre. Toda excusa es válida para justificar una fiesta, una juerga o unos copeos y así desinhibir nuestros más sucios instintos. Instintos que en algunos, más que sucios son demasiado optimistas y terminan generando el más absoluto de los ridículo. Una de las actividades que más gracia me ha hecho siempre es cuando se intenta mezclar la reivindicación social o política con el ocio o la comilona. Siempre he pensado, claro que soy muy mal pensado, que la mayoría de los asistentes ni saben a lo que van, ni saben lo que se reivindica, ni al final tienen una mínima información de lo que allí se ha dicho o se ha hecho, ni falta que les hace. El caso es vaciar copas y platos de fritos, si los hubiere, y charlar con los amiguetes. En algún caso incluso ligar, que el tema social siempre ha sido una buena excusa para el exceso animal.
Ayer sábado, se reunieron frente al Museo Reina Sofía en Madrid varios cientos de ciudadanos congregados por el Día Mundial de la Banda Blanca con la excusa de pedir un aumento de los recursos para el Tercer Mundo. Nada nuevo. Los organizadores, que decidieron montar una serie de actividades y espectáculos como juegos infantiles, pasacalles, títeres, espectáculos, talleres, arreglaron la tarde del sábado a alguna familia que pudo aparcar durante unos minutos a esos monstruitos que llamamos hijos. ¿Qué se pretendía con tan lúdico evento?, pues que va a ser "sensibilizar a la población sobre la necesidad de que los políticos cumplan" los Objetivos del Milenio. Y por eso se monta el festival, porque hay que sensibilizar a la gente, como si no recibiéramos mensajes y mensajes desde cientos de lugares con el misma soflama. Que ellos son pobres porque nosotros somos ricos y que debemos hacer que los políticos, esto es el Estado, lo arregle de una vez.
La izquierda, los intervencionistas tienen la mala costumbre de quedarse con los síntomas y obviar la enfermedad. Algo así como si los médicos se centraran en la fiebre y los fuertes dolores del paciente y se pusieran a recetar antipiréticos y analgésicos. Al final de tanta morfina, el paciente entra en coma. Pues algo así les pasa con la pobreza y la miseria, que son síntomas de muchas enfermedades y graves pero que se empeñan en convertirlas en protagonistas de sus saraos. No entiendo que puede hacer todo este festival por erradicar la pobreza del mundo. No creo que ni ellos lo sepan. Si el dinero con el que lo montan es público lo veo muy mal porque se podrían hacer otras cosas un poco menos inútiles (no muchas, lo reconozco) y si es de las donaciones de particulares, no sé que gracia les hará que el dinero que tenía que ayudar a los niños africanos se gaste en arreglar el día a una familia de madrileños que pasaba por ahí. Pero la juerga es la juerga, lo gocen los niños, los padres, los ricos con sus chequeras o los que quieren ligar.
Ayer sábado, se reunieron frente al Museo Reina Sofía en Madrid varios cientos de ciudadanos congregados por el Día Mundial de la Banda Blanca con la excusa de pedir un aumento de los recursos para el Tercer Mundo. Nada nuevo. Los organizadores, que decidieron montar una serie de actividades y espectáculos como juegos infantiles, pasacalles, títeres, espectáculos, talleres, arreglaron la tarde del sábado a alguna familia que pudo aparcar durante unos minutos a esos monstruitos que llamamos hijos. ¿Qué se pretendía con tan lúdico evento?, pues que va a ser "sensibilizar a la población sobre la necesidad de que los políticos cumplan" los Objetivos del Milenio. Y por eso se monta el festival, porque hay que sensibilizar a la gente, como si no recibiéramos mensajes y mensajes desde cientos de lugares con el misma soflama. Que ellos son pobres porque nosotros somos ricos y que debemos hacer que los políticos, esto es el Estado, lo arregle de una vez.
La izquierda, los intervencionistas tienen la mala costumbre de quedarse con los síntomas y obviar la enfermedad. Algo así como si los médicos se centraran en la fiebre y los fuertes dolores del paciente y se pusieran a recetar antipiréticos y analgésicos. Al final de tanta morfina, el paciente entra en coma. Pues algo así les pasa con la pobreza y la miseria, que son síntomas de muchas enfermedades y graves pero que se empeñan en convertirlas en protagonistas de sus saraos. No entiendo que puede hacer todo este festival por erradicar la pobreza del mundo. No creo que ni ellos lo sepan. Si el dinero con el que lo montan es público lo veo muy mal porque se podrían hacer otras cosas un poco menos inútiles (no muchas, lo reconozco) y si es de las donaciones de particulares, no sé que gracia les hará que el dinero que tenía que ayudar a los niños africanos se gaste en arreglar el día a una familia de madrileños que pasaba por ahí. Pero la juerga es la juerga, lo gocen los niños, los padres, los ricos con sus chequeras o los que quieren ligar.
Comentarios
"Una fiesta con la excusa de pedir un aumento de los recursos para el Tercer Mundo"
y si trabajaran para conseguir por sus propios medios recursos para los pobres? ah no eso no es muy entretenido. ajaj
Estos progres se sienten muy solidarios con el dinero ajeno, pero del propio no aflojan ni una moneda.
y si trabajaran para conseguir por sus propios medios recursos para los pobres? ah no eso no es muy entretenido. ajaj
Estos progres se sienten muy solidarios con el dinero ajeno, pero del propio no aflojan ni una moneda.
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