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12 de Octubre de 2004

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La ética hoppeana de la propiedad privada


Hans-Hermann Hoppe acabada de publicar en Lewrockwell.com un resumen de su ética de la propiedad privada. Una especie de ampliación de su conferencia en Madrid que tiempo atrás posteamos.

Hoppe intenta solucionar lo que el denomina el problema del orden social (cómo se distribuyen los medios temporalmente escasos en un contexto de múltiples planes individuales). Para ello desarrolla una ética iusnaturalista cuyo punto de partida es la autopropiedad, basándose en su maestro Habermars, para luego establecer las necesarias relaciones con el medio circundante, cuyo fundamento sería la apropiación originaria. Sin embargo, el punto clave, y erróneo, de la ética hoppeana, es intentar fundarla en principios praxeológicos y, por tanto, a priori. Se trata, qué duda cabe, de un valioso y encomiable intento, que también ha intentado trasladar a otros campos como la filosofía política.

Si bien la funtamentación de su ética, aunque muy interesante e incluso adecuada para un correcto orden libertario, no me parece sólida, es muy reseñable la crítica que hace a la de Chicago; en teoría defensores del libre mercado (si bien conviene matizar que no todos los que se adscriben, más o menos, a la denominada Escuela de Chicago comulgan con tales principios éticos) De hecho, de acuerdo con el juez Posner, miembro del Tribunal Supremo de EEUU, todo aquello que incremente la riqueza social es justo. Su pretensión es que los Tribunales distribuyan los títulos de propiedad entre las partes de manera que la riqueza y el valor de la producción se maximicen. Párrafos como el siguiente son, sin duda, peligrosos: Absolute rights play an important role in the economic theory of the law. ... But when transaction costs are prohibitive, the recognition of absolute rights is inefficient. ...property rights, although absolute, (are) contingent on transaction costs and subservient or instrumental to the goal of wealth maximization.

Máxime cuando, como explica Hoppe, las comparaciones intersubjetivas de utilidad, y por tanto de costes, como ya apuntara Robbins, son imposibles. Aparte que, no lo olvidemos, la valoración se refiere siempre a valores y costes esperados, no realizados. Por tanto, resulta imposible conocer si tal acción conllevara, con total seguridad, una maximización de la riqueza social frente a otra. La empresarialidad, con sus diversos instrumentos, pretende vencer la incertidumbre, otra cosa muy distinta es que lo consiga. Como toda acción humana, ex post, puede aparecer como errónea. Por tanto, la terrible conclusión de todo ello es que la persona no podría saber de antemano qué es y qué no es justo. Si sólo es justo aquello que maximiza la riqueza social y esta maximización sólo puede verificarse una vez realizada (otra cuestión es cómo sabemos que las alternativas no hubieran sido todavía más provechosas) y sobre tal maximización el individuo no tiene pleno control, pues depende de las acciones y valoraciones ajenas (inerradicable incertidumbre), ello significa que sólo podríamos conocer ex post si una acción es justa o injusta y, por tanto, nadie podría decidir obrar rectamente. En las brillantes palabras de Hoppe: ¿Quién en sus cabales se sujetaría al juicio de un tribunal que no le permitiera conocer por adelantado como actuar justamente y como evitar la justicia, sino que sería juzgado después de los hechos?

En resumen, como suele ser habitual en Hoppe, destruye magníficamente las teorías antiliberales, pero le cuesta sustituirlas con un buen paradigma alternativo. Si es que en moral puede hablarse de paradigma alternativo.

Comentarios

 
A mí sí me parece sólida su defensa de la propiedad. Lo que ocurre es que las otras formas de plantearla y justificarla son complementarias. Creo que son aspectos de su realidad y no deben considerarse exclusivas.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 14:52 (1)
"Por tanto, la terrible conclusión de todo ello es que la persona no podría saber de antemano qué es y qué no es justo." De antemano, ¿otra forma de decir a priori? El concepto de propiedad por supuesto es praxeológico, pero los postulados iniciales se juntan con observaciones empíricas y vuelven concreta su aplicación. Toda acción implica un espacio físico, un recurso limitado o ilimitado, etc.

Además a priori no significa "en la mente sin más", si no tomando en cuenta elementos consecuencialistas de la realidad también, pero previa y necesariamente existentes a cualquier situación de aplicación dada la existencia de bienes escasos.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 15:00 (2)
Muy bien. También para jfcarpio, aunque su último párrafo lo he vivido como algo más bien espeso ( la utilización del término "consecuencialista" no ha ayudado a dibujar un cuadro, que por su temática, requiere más luces que sombras).
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 16:56 (3)
Tienes razón: debi decir, "basado en causa y efecto", lo cual no es lo mismo que la "eficiencia" posneriana, que Juan Ramón y yo criticamos.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 17:12 (4)
Hoppe tiene la cualidad lógica, algo que también debe evaluarse a priori. Creo que cualquier confusión es temporal para el que tiene la cualidad lógica. La ética hoppeana de la propiedad privada es excelente; como él nos avisa, construye sobre el trabajo de «Aristotle, Roman law, Aquinas, the late Spanish Scholastics, Grotius and Locke».

Primero expone ese concepto del «ownership of “originally appropriated” places and goods by a person». Una fantástica propuesta y muy justa para casi cualquiera. Creo que aplicamos ese principio desde la niñez, espontáneamente (por algo decíamos «el que llega último pierde su silla» :)). Como bien indica él, su concepto natural de apropiación incluso va con nuestra «intuición moral». Es más, es ya el fundamento de nuestra civilización hoy. Es bien difícil fallar con ese axioma si uno lo defiende, que es lo que él hace.

Su «apriori of argumentation» también me parece inapelable y, por supuesto, es válido y lógico sacar las deducciones que puedan sacarse de este axioma. Le faltó un mejor enlace entre este axioma y el primero.

Excelente su aplicación del «so-called Pareto-criterion» para justificar esto: «As long as people act in accordance with the rules underlying the institution of private property, social welfare is optimized.»

Me sorprendió cuando de golpe empezó a hablar de «untermenschen» y «ubermenschen» sin mencionar a, que sé yo, Habermars. Por suerte, fui a un colegio alemán en la secundaria y entiendo eso. Hoppe se excede para mí gusto en lo que, a falta de palabras, yo llamaría una lógica unidimensional (de que tiene una filosofía profunda, la tiene), lo que no le quita razón en la sustancia. Hubiera sido también bueno que comunique su comprensión de lo «praxeological», para ver como concuasa eso con «a unified moral science: libertarianism».

Tiene estrella, Hoppe. Hay que beber de su conocimiento y su énfasis ético es lo que más falta en el mundo de la política económica.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 19:20 (5)
Gracias a Hoppe, uno está empezando a reconsiderar a la escuela de Chicago. Puede que no sea buena.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 19:26 (6)
A mí no me parece buena escuela. Lo que tiene es buenos voceros del libre mercado, y no en todos los temas.
Enviado por el día 12 de Octubre de 2004 a las 21:19 (7)

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