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Orden Natural

25 de Agosto de 2012

Un superhéroe aristotélico nos da un resumen del eterno dilema Occidental

¿Debemos acercarnos al sense of life de Platón o al de Aristóteles, según este resumen?

 

El régimen de Correa trata de combatir el endeudamiento privado con intervencionismo

Veamos los datos de la ABPE (Asociación de Bancos Privados del Ecuador), "el crecimiento de cartera de consumo en los segmentos medio (USD 3 000 a 5 000) y medio alto (USD 5 000 a 10 000), fue de un 42%. Mientras la entrega de tarjetas creció de una forma exponencial, en más del 80%, en un año." Al gobierno ecuatoriano le preocupa sobremanera este aumento de los créditos de consumo y ha dispuesto medidas para frenar esta tendencia. Pero, ¿es realmente un problema eso? ¿es esa la forma de lidiar con el presunto problema?

El mercado de fondos prestables tiene como producto y a la vez indicador decisivo el precio más importante de una economía: la tasa de interés. Es justamente un interés caro al crédito de consumo lo que frenará -relativo al crédito productivo- cualquier exceso si lo hubiere. Es decir, la mega-mente (nunca me gustó la fantasmagórica idea de "mano invisible") que conforma el mercado toma decisiones bastante inteligentes (es decir adaptativas, armonizadoras) proveyendo de datos e incentivos a los distintos actores. Una tasa de interés debe ser tan alta como para desalentar malos usos de un ahorro precioso (escaso en países de poca solidez político-legal) y tan baja como para alentar la creación de valor económico donde se requiere vis a vis la rentabilidad de una industria o promedio. En otras palabras, la tasa de interés no debe regularse. Cuando se fija por ley, oferta y demanda se divorcian y tenemos consecuencias no-intencionadas o al menos no-previstas por quienes diseñan esas medidas.

Los ecuatorianos no están sobreendeudados y si lo estuvieren, ellos sabrán empezar a recortar deuda y gastos personales/familiares según su propio eje de consumo presente vs. consumo futuro. En realidad la sobrerregulación del mercado financiero evita precisamente que la gente perciba, anticipe y enmiende sus propios errores.

Además es profundamente irónico -y keynesiano, claro- que un gobierno que ha hecho del gasto corriente exacerbado, el endeudamiento en condiciones deplorables con China y la pérdida de libertad económica, espere de alguna manera que eso no se revierta en consumismo. Ni por ejemplo ni por incentivos esto podría ser así.

En un caso aún más brutal, se conoce que en Venezuela más del 70% de ingresos petroleros extraordinarios de su gobierno bolivariano ha ido a parar a importaciones.

Lo que no han entendido ambos gobiernos es que dinero no es riqueza. Sin instituciones sólidas que aseguren el largoplacismo en un territorio, necesariamente el dinero que ingrese saldrá con la misma velocidad. Los gobiernos paternalistas e intervencionistas no fomentan el produccionismo (el ahorro e inversión en proyectos razonables) sino el consumismo. Si los lectores de este portal quieren entender o explicar de forma amena ciertos pormenores del mercado de fondos prestables (es decir de ahorro), recomiendo este recurso pedagógico que suelo usar lateralmente en mis clases universitarias.

He regresado.

Estimados amigos y lectores:

Por acontecimientos locales y desarrollo personal/profesional había puesto mi atención en otros proyectos de comunicación. Pero siempre este ha sido el hogar de los liberales en la red, al que uno siempre vuelve.

Espero les entusiasme mi retorno tanto como a mí. Llamemoslo la 2da temporada de "Breaking Libertarian".

Saludos.

8 de Diciembre de 2009

Seamos responsables pero sobre todo, optimistas

A mi artículo “Catástrofes, shamanes y sacrificios a los dioses” le aparecieron dos réplicas. Voy comentar sobre la que sí demuestra un esfuerzo por ceñirse a los argumentos luego de una lectura detenida. En primer lugar eso de que “los hombres malos” quieran usar la agenda eco-intervencionista a para confiscar la libertad de “los hombres buenos”, es una caricaturización del argumento. Curiosamente, de eso es de lo que se acusaba a mi artículo original. Siempre es bueno no incurrir en la falta de la que se acusa al otro, por lo menos durante el intento de acusarlo. Al igual que cualquier agenda similar en la historia, el eco-intervencionismo es la suma de intenciones positivas, deseos de poder (diseñar mundos mejores, decir al resto qué hacer) y otros móviles varios. El efecto sin embargo sigue siendo la restricción del libre ejercicio de la función empresarial inherente a la acción humana. La capacidad de emprender, usando los propios recursos y encontrar alternativas para adaptarse a un entorno siempre cambiante. Cualquier estilo de vida auto-adoptado (por “verde” que sea) entonces no es intervencionismo. En eso la réplica muestra una innecesaria confusión.

 

El artículo de réplica pretende por otro lado contestar a la aseveración de que el calentamiento se ha detenido, con una proyección de aumento del CO2 y su potencial consecuencia (eso es, si aceptamos la premisa del CO2 como culpable). Es como intentar refutar la aseveración de que un árbol dejó de crecer en pasados meses, mencionando proyecciones sobre lluvias venideras. Como señala David Whitehouse (ex corresponsal científico de la BBC, doctor en astrofísica) en The New Statesman (2007) entre 1980 y 1998 hubo un rápido calentamiento -0,5 grados C- (el CO2 aumentó de 340ppm a 370ppm). Pero desde entonces la temperatura global se ha mantenido estable (mientras que el CO2 siguó aumentando de 370ppm a 380ppm). Esto significa -dice- que la temperatura global es cerca de 0.3 grados menor que lo que sería si el ritmo de aumento hubiera continuado.

 

(Fuente: Robinson y Soon)

 

Puede ser que yo me equivoque completamente al sugerir que el incremento del CO2 ayude a la formación de vegetación en zonas desérticas del planeta, pero ciertamente más calentamiento haría viable nuevamente para la agricultura cierta parte del mundo que desde el último enfriamiento global (desde la era medieval hasta acá) se volvió invernal. Por eso se mencionan los viñedos ingleses de antaño. Pero al parecer sí hay indicios de que a más CO2, más vegetación:

(Fuente: Robinson y Soon, 2008)

 

La elevación del nivel del mar tampoco coincide con el incremento de hidrocarburos de origen humano. La pendiente del cambio es la misma que la de antes de la Rev. Industrial.

 

 

(Fuente: Global sea level measured by sur face gauges be tween 1807 and

2002 and by sat ellite between 1993 and 2006; Jevrejeva, S., Grinsted, A., Moore, J. C., and Holgate, S. (2006)

 

Se plantea si la National Geographic “manipula” o no a sus lectores cuando les propone una agenda de restricciones auto-adoptadas, hay que recordar que toda acción y acto de comunicación tiene por proposito manipular, en el sentido estrícto del término: transformar el entorno según ciertos objetivos. La pregunta entonces, no tiene sentido. Cuando se dice “Sólo tenemos un Planeta”, siendo esa una verdad de Perogrullo, parece invocarse mayormente como un slogan de apelación sentimental. Lo cual no está mal: es muy útil y Greenpeace lo hace todo el tiempo. En realidad desde luego que importa si Al Gore y otros agoreros del desastre del pasado y la actualidad identifican la precedencia ineludible de la causa por sobre el efecto. En nuestro universo -que incluye nuestro planeta- si el calentamiento ocurre antes que el CO2, aquel causa éste y no al revés. Es muy probable que la actividad solar explique ambos. En todo caso la climatología es una disciplina naciente.

 

(El gráfico que usa Al Gore en “Una verdad inconveniente” muestra el calentamiento global

ocurriento antes que el incremento del CO2. Causa y efecto).

 

Es cierto, la gente no es siempre indiferente o incauta. Pero como demuestra el escándalo de U. de East Anglia, los académicos no son tampoco ángeles: tienen agendas que no siempre son meramente “la búsqueda de la verdad” y pueden cometer errores. Si la ciencia se hiciera por consenso (y desde luego, eso no es así) de todos modos no existe uno. Mencionemos por el momento los nombres de John Christy (http://www.nsstc.uah.edu/atmos/christy.html) y Richard Linzen, el Alfred P. Sloan Professor of Meteorology en el MIT, (Vease su artículo: “Global Warming: The Origin and Nature of the Alleged Scientific Consensus”). Adicionalmente, recomiendo al lector revisar el reporte de 255 páginas para el senado estadounidense generado por más de 700 científicos que disienten con la tesis del calentamiento global antropogénico (http://epw.senate.gov) o los 9.000 que urgieron al gobierno estadounidense a no firmar el Protocolo de Kyoto (http://www.petitionproject.org/)

 

Hablemos ahora del optimismo. Si el CO2 es el villano de la película, los eco-intervencionistas deberian sacudirse sus prejuicios y considerar nuevamente la energía nuclear como alternativa en los paises desarrollados. A diferencia de las energias llamadas “alternativas”, la energía nuclear sí es económicamente factible en la actualidad. En cambio, como reporta el IJM de Madrid (y su director Gabriel Calzada testificó ante el Congreso de EEUU hace pocos meses) cada empleo “verde” que Rodriguez Zapatero creó, causó la destrucción directa de 2.2 empleos reales. En realidad hay que pensar en “escapar hacia adelante” mediante más desarrollo y no en costosísimos (para el proceso de abandonar la pobreza) y casi inefectivos (en el clima) esquemas intervencionistas como el Protocolo de Kyoto. Kyoto tiene costos gravísimos. Richard Courtney, reviewer del propio IPCC de las NNUU calcula que dos mil millones de personas, sobre todo niños, morirían si se congela el uso de combustibles fósiles en el nivel actual. (Vease su estupendo ensayo “Certainty and not doubt”). Los combustibles fósiles han sido una fuente formidable de bienestar para la humanidad. Por ejemplo, nos dice Courtney, en 1855 se retiraban 50 toneladas de excrementos de caballo en sólo una calle -Oxford Street- de Londres. La suciedad, los insectos y el mal olor eran lo usual. Es muy posible que sea hora de dejarlos atrás, pero la solución es hacia adelante, no hacia el pasado.

 

(Fuente: David Abler, Profesor, Penn State University)

 

La curva de Kuznet para la deforestación muestra que al llegar un país a los $4.600 usd per cápita, desaparece su efecto neto (Es decir, se siembra más de lo que se tala. Fuente: Pekka E. Kauppi - Department of Biological and Environmental Sciences, University of Helsinki) debido a que la conservación es, aunque no se lo quiera aceptar, un costo manejable recién para sociedades que ya aseguraron un mínimo de calidad de vida. Ciertamente es un avance deseable, y una razón más para el optimismo. También el paso a tecnologías más limpias en toda clase de industrias se vuelve factible apenas pasados los $8.000 usd per cápita. Para lograr ese nivel de crecimiento es precisa una serie de reformas hacia más libertad de mercado (ver China, Irlanda, Chile), precisamente lo opuesto a lo que el eco-intervencionismo pregona. Los EEUU crecieron en 195% entre 1970 y 2006, se duplicó el número de camiones y automóviles y el total de millas conducidas aumentó en 178%. Sin embargo durante el mismo período las emisiones de monóxido de carbono cayeron de 197 millones a 89 millones de toneladas, las de oxidos de nitrógeno de 27 millones a 19 millones y de dioxido sulfúrico de 31 millones a 15 millones, las emisiones de partículas cayeron en 80% y las emisiones de plomo cayeron en más del 98%. La desalinización del agua (en Israel se hace por 53 centavos de dólar por metro cúbico) también se vuelve factible con más desarrollo y la resultante prosperidad. Por otro lado la propiedad privada rescata a los elefantes de su potencial extinción en algunos paises africanos (multiplicandose su población) mientras que en otros la propiedad estatal vuelve un tragedy of the commons (en palabras del biólogo Garret Hardin) con 50% de merma en sus números lo que la iniciativa privada maneja virtuosamente (tema que le mereció el Nobel a Elinor Nostrom hace pocas semanas). Como dice el viejo adagio español: “lo que es del común, es del ningún”. La responsabilidad viene de la mano de la proximidad y el interés de largo plazo: por eso los sistemas localistas funcionan mejor que los centralistas y los privados mejores que los estatales.

 

Podemos resolver muchos problemas -los que son humanamente tratables en todo caso- en libertad. No hace poco cayó el Muro de Berlin, no es justo que con nuevos argumentos regrese el afán de controlarnos la vida. Ni es justo, ni produce los resultados deseados.

22 de Septiembre de 2009

Emprendedores: lo bueno, lo malo y lo feo

Una reciente investigación conducida por la ESPOL de Guayaquil coloca al Ecuador en uno de los primeros lugares a nivel mundial en número de emprendedores sobre total de la población. Pero, ¿es esto algo positivo? Hay al menos tres ángulos para entender el fenómeno.

Lo bueno: es el emprendedor y no el administrador quien hace funcionar una economía. Acuñado por los economistas franceses R. Cantillon y J.B. Say, el término “Entrepreneur” representa el rol de quien inicia acciones, arriesgando recursos y sometiéndose a la posibilidad de fracasar. Como podemos darnos cuenta, toda acción humana es entonces esencialmente empresarial.

Pero el entrepreneur va un poco más allá de lo individual en sus alcances y ha merecido un estudio detallado por los mejores economistas de la historia. Joseph Schumpeter por ejemplo, veía al entrepreneur detrás de su celebre idea de “destrucción creativa” en que un Henry Ford sacaba de su zona de confort a la sociedad -en especial a los herreros y criadores de caballos- para llevarla a un siguiente nivel de bienestar. Israel Kirzner por otro lado en su obra “Competition and Entepreneurship” nos dice que su papel es el de encontrar oportunidades subvaluadas y llevar agua donde hay sedientos, lo cual sin duda se deriva del rol predominante que sus antecesores F.A. Hayek y M. Polanyi dieron a la información dispersa y tácita en la sociedad humana. Finalmente Ludwig von Mises le atribuye al entrepreneur un rol coordinador pues los recursos  y talentos humanos serán por su intermedio -y el del rol irreemplazable del sistema de precios- asignados allí donde mejor atiendan las necesidades del público.

Una economía sin entrepreneurs es una economía que se limita a mal copiar y gerenciar su propia erosión. El mejor ejemplo es la difunta U.R.S.S. que graduaba administradores de empresas en cantidades industriales. Pero la economia no es un problema de administración, sino de toma de riesgos y creación de (nueva) riqueza. Lo malo: el Ecuador sigue ofreciendo un entorno hostil al emprendimiento. El verdadero hallazgo de la ESPOL es simplemente la contracara de la cifra de Subempleo del INEC. Mientras menos empleos haya en empresas pequeñas, medianas y grandes, más emprendedores habrá pues cada uno tendrá que hallarse a sí mismo trabajo al margen de un Estado obeso, confiscatorio y asfixiante.

Cuando las empresas crecen y se vuelven de categoría mundial, contratan a muchísima gente que ya no necesita seguir siendo emprendedora. Y es que hay un trade-off entre emprendimiento y estabilidad: a más exitoso un país, más grandes sus empresas, más asalariados y menos auto-emprendimientos hay. Ahora lo feo: seguimos sin entender el rol vital de muchos emprendedores. Por mencionar sólo dos: el intermediario y el revendedor de boletos. El intermediario compra a un precio competitivo donde es barato para vender a un precio competitivo allí donde es caro. La palabra quechua para esta función es “kutirpa”. Al parecer los indios precolombinos entendían que el intermediario nos facilita la vida. En este caso me evita gastar $5 usd para ir a Cayambe por un litro de leche y sólo me cobra $0,60 por comprar con calidad consistente y transportarlo, llámese Don Fausto-con-su-camioneta o Parmalat.

Pero además le evita al productor distraerse de lo que mejor sabe hacer (zapatero, ¡a tus zapatos!) para salir a vender en la ciudad. Gana el productor, aunque se queje y gano yo, aunque me queje. La persecución periódica que hacen los gobiernos municipales y provinciales a los intermediarios es apenas una instancia más de analfabetismo económico, común entre las clases gobernantes. El caso del revendedor de boletos es similar: me evitar abandonar mis actividades al comprar por mí el boleto, y luego obtiene una ganancia en tanto haya gente como yo dispuesta a intercambiar tiempo por dinero. Y como todo entrepreneur fracasa de vez en cuando si predice mal los comportamientos de otras personas.

Para concluir, podemos decir que el Ecuador es un país lleno de emprendedores porque su gente es mayormente tesonera e ingeniosa, pero nuestra cultura e instituciones trabajan aún en su contra. El emprendedor cultural y material es el motor de la sociedad, pero depende de todos nosotros sacarle del chaquiñán y construirle una autopista.

10 de Agosto de 2009

La novela gráfica libertaria de L. Neil Smith

¿Qué hubiera pasado si Washigton no lograba sofocar la Whiskey Rebellion?

¿Y si los Hamiltonianos no se salían con la suya al crear un Estado federal en los E.E.U.U.?

¿Y si la Confederación no sólo se mantenia sino profundizaba caminando hacia más y no menos libertad, incluyendo la abolición pacífica de la esclavitud como en el resto del continente?

Para quienes no han leido "The Probability Broach" del inspirador libertario L. Neil Smith, aquí la versión novela gráfica. Todo eso y más, incluyendo nada sutiles referencias a Mises, Rothbard, Jefferson, Galatin, Spooner, Mencken y sus adversarios filosóficos (los mercantilistas, seguidores de Hamilton) se encuentran aquí.

PS: Una sugerencia nada más a los lectores de liberalismo.org : si abren el enlace, no se detengan hasta llegar a la página 27.

PS2: Para los minarquistas: especial atención a la página 136 y el sistema de democracia representativa-participativa que instauró Galatin.

PS3: Para los ancaps: disfruten e inspirense viendo sus valores retratados en esta obra de historia alternativa.

28 de Julio de 2009

Socialismo de las propinas en Ecuador

Por qué abolir el 10% de servicio en restaurantes y hoteles

 

Las propinas son un indicador de qué tanto una cultura valora el trato y la calidad en el servicio en las llamadas industrias de servicios. La restaurantería y el turismo principalmente, aunque casi todas implican algún nivel de servicio personal en lo que se conoce como el "delivery" del bien adquirido.

En los E.E.U.U. se acostumbra a dar una propina (tip) de 15% del total de la cuenta. Este 15% suplementa considerablemente el salario mínimo de un mesero o bell-boy. Pero aún más importante es que al ser voluntario, mantiene atento (exigente) al cliente y atento (esmerado/a) al empleado. Alguien que obtiene buenas propias puede estar seguro de que ha encontrado una actividad en que su esfuerzo es apreciado por la sociedad.

En Ecuador esta importante señal de mercado ha sido atropellada por una medida socialista (no dudo que impulsada por complejo o por complejo secundada por la derecha política del país) en forma de un 10% de "servicios" cobrados con la cuenta, por ley, siempre y cada vez. Para colmo, se reparte igualitariamente (ojo, lo opuesto a equitativamente o con justicia: no son sinónimos) entre quienes tratan con los clientes y quienes no lo hacen (por ejemplo, los cocineros y otros que trabajan en el "back-end", es decir, tras bastidores.

¿Y si el servicio fue malo? Ud. paga el 10% quiera o no.
¿Y si quiere recompensar a alguien en particular? Ud. paga el 10% quiera o no.
¿Y si alguien no merece una propina por su trato desconsiderado o torpe? Ud. paga el 10% quiera o no.

Como toda medida socialista, se ve bien a primera vista pero a) atropella derechos individuales y b) causa consecuencias peores que el supuesto problema que pretende acometer.

Si no se reparte el 10% a los cocineros sino solo a los meseros, los cocineros no contarán con ese 10% para su ingreso. Eso parece malo e inhumano a primera vista, pero en realidad el dueño del restaurante u hotel tendrá que poner de su bolsillo la diferencia pues es parte del ingreso por el cual se acepta esa carga de trabajo en dicha industria.

Si no se reparte el 10% ni siquiera entre los meseros, los malos meseros no contarán con ese 10% para su ingreso. Eso también podría parecer malo e inhumano a primera vista. En realidad dejarán esa actividad quienes no posean los modales, la imagen personal y el carisma para generar un ambiente agradable y *sumar* (en vez de resultar indiferentes o incluso un *negativo*) a la experiencia del cliente. De ese modo, quienes no sean buenos para ser meseros, lo sabrán a ciencia cierta. Quienes sean buenos también lo sabrán y serán recompensados proporcionalmente. Eso sí es justo y equitativo. Pero además gana la sociedad en su conjunto pues cuenta con gente trabajando en donde sí se desempeña con calidad (mejor asignación del llamado "recurso humano") y con mejor atención al cliente para locales y turistas, desencadenandose una serie de consecuencias positivas.

¿Pero y qué pasa con los clientes que no dan propina? Veamos los datos de este estudio:

A new study finds many waiters and waitresses feel that black Americans generally tip less than restaurant diners who are white. The study, by a researcher at Cornell University's School of Hotel Administration, found that blacks tip on average 20 percent less than whites. In addition, restaurant workers of all races dislike waiting on black people because they assume the tips will be less no matter how good the service. NPR's Juan Williams reports.

The study found that 63 percent of blacks and 30 percent of whites didn't understand that the standard restaurant tip in the United States is 15 to 20 percent. The difference between how blacks and whites view tipping has serious ramifications for restaurants, including lawsuits and lost profits, Williams reports. "The average tip from a black customer is about 13 percent of the bill. The average tip from a white customer is about 16.5 percent of the bill," says Dr. Michael Lynn, the study's author.

In some cases the difference in tipping may be the result of poor service, but blacks interviewed in one of Lynn's studies rated the service slightly higher yet still tipped less than whites, he says.

(Ver: http://bit.ly/13A4dE )

De ese modo, el mercado permite una discriminación de clientes también, sobre la base del derecho de libre asociación (cuyo anverso es el de libre disociación) que descansa sobre las instituciones de la propiedad privada y los contratos. Quienes sean mezquinos en sus propinas, serán peor atendidos y menos bienvenidos en los locales. Si en el peor de los casos eso no educara (via incentivos) para mejores comportamientos en lugares públicos, al menos evidenciaría que la calentura no está en las sábanas: no se puede curar la fiebre forzando el mercurio hacia abajo en el termómetro con una ley. Debe permitirse tal sinceramiento y así -recién- podremos trabajar en una cultura de tratarse bien a uno mismo y a los demás de forma sincera, es decir, voluntaria.

Debe abolirse el 10% obligatorio en servicios para que los ecuatorianos podamos manifestar nuestras preferencias en nuestros tratos cotidianos de forma tangible.

27 de Mayo de 2009

Ser pro-empresa no es ser liberal, ni es suficiente: carta abierta a los socialcristianos, democratacristianos y conservadores
 
Por esos azares de la vida, quienes se autodenominan "de izquierda" nos han colocado en el mismo saco (¿la centroderecha? ¿la derecha?) a ustedes y a nosotros los liberales clásicos (libertarios). Esta carta es para decirles, de una vez por todas, que nos incomoda tanto como a ustedes que nos confundan. Si bien nosotros somos radicales, instransigentes y bastante audaces (entiendase como quiera esto último) creo que nadie se ha detenido a decirles un par de cosas que sólo nosotros podemos, ya que nadie, en su sano juicio nos pondría en una "izquierda" plagada de socialistas, ecologistas y otros enemigos de Occidente y la civilización industrial. En los fines podemos ser parientes muy cercanos, pero es en los medios donde me concentraré sobre todo.


Valga decir que es cierto, los liberales manchesterianos o hispanos no tenemos mucho que ver con los liberales decimonónicos (afrancesados) en eso de obsesionarse con atacar a la religión o a la iglesia y mucho menos en los afanes estatizadores de aquellos. Pero en realidad las diferencias filosóficas son mucho más importantes que las programáticas para todo efecto. Nosotros vemos al ser humano como poseedor de una naturaleza que no depende en absoluto en la existencia del alma, y que se distingue por medio de la razón del resto de seres vivos. No le vemos como fundamentalmente defectuoso ni condenado a nada. Por eso no pensamos que su vida debe dedicarse a expiar una supuesto pecado original o a aplacar la ira de los dioses sacrificando su vida y energías. Pensamos que ser felices aquí en la Tierra es no sólo posible sino la más noble meta de todo individuo. Y pensamos que ver los valores humanos en acción (propósito, productividad, creatividad, autoestima, generosidad, valor, lealtad, etc) es fuente suficiente de felicidad. Es por eso que el liberalismo es una doctrina de "vive y deja vivir". Como dijo el gran libertario y literaro H.L. Mencken "Puritanismo: el miedo insoportable a que alguien, en alguna parte, sea feliz". ¿Siguen siendo puritanos?

Ahora pasemos al plano de la Ética. Ahi es donde nos topamos con otra diferencia entre ustedes y nosotros. Nosotros creemos que con unas pocas normas razonadas es posible la coexistencia pacífica y mutuamente enriquecedora en sociedad. Eso nos evita a los liberales tener que depender de la fé en un texto sagrado o un ente sobrenatural para que nos diga qué está bien y qué está mal. Sabemos que el uso de la fuerza contra otros seres humanos está mal. Sabemos que forzarle a hacer con su persona y su propiedad lo que no haría voluntariamente está mal. Los fines, que quede muy claro, no justifican los medios. Uds. pensarán que la diferencia no es tan grande en este tema. Lamento decirles que sí, lo es. Donde uds. creen que ponen "moderación" y "centrismo" al combinar Estado y Mercado, están aceptando una premisa esencialmente perversa. Permítanme explicarme. El brillante sociólogo Franz Oppenheimer clasificó las formas de ganarse la vida como la producción, la colonización de recursos sin dueño, el intercambio y la herencia, como formas pacíficas y basadas en tratos libres entre individuos. A aquellas las llamó "los medios económicos". Tal vez ahora entiendan por qué el liberalismo tiene un énfasis que raya en obsesión, con la Economía. Dado que los seres humanos pasamos buena parte de nuestras vidas trabajando para el disfrute y otra parte disfrutando los frutos de lo creado, los liberales queremos asegurarnos de que la riqueza socialmente disponible sea bien habida. Pero Oppenheimer también clasificó las formas agresivas, fraudulentas e invasivas de ganarse el sustento. Les llamó "los medios políticos". Y para rematar, este lúcido sociólogo llamó al Estado "el aparato de los medios políticos". En suma, lo que Oppenheimer sugiere y los liberales abrazamos, es la idea de que el Estado sobre todo si excede el rol de (supuesto) garante de la vida, la propiedad y los contratos, es su principal amenaza. No cabe ser "moderados" o "centristas" cuando se trata de los atropellos y los abusos. No necesitamos mezclar relaciones pacíficas con relaciones agresivas para "no ser extremistas". No necesitamos tolerar un poco de violaciones de derechos "para no ser radicales". No es necesario mezclar comida con veneno para parecer "sensatos" y "flexibles". ¿Se volverán uds. más tolerantes en lo que es asunto de cada uno y menos tolerantes con los abusos del Estado?

Para terminar y como consecuencia de todo lo anterior, quiero urgirles frontalmente a que abandonen la doctrina del Mercantilismo. Aquella dice que "hay que impulsar a la empresa privada". Nada más equivocado que eso. A la empresa privada (los productores), sólo se le puede "impulsar" (o pervertir, sería más honesto) a costa de las familias e individuos (los consumidores). Cada vez que uds. salen orgullosos de las salas de negociación de un TLC "porque negociaron bien", los libertarios tenemos la obligación de decirles que están usando medios ilegítimos (el Estado o comportamientos mafiosos) para mantenerse como el proverbial zorro que cuida el gallinero. Si uds. negocian "mal" o no negocian, vendrán empresas, capitales y productos mejores y más baratos de afuera. Pero ya que los consumidores estamos dispersos por definición, nadie negocia por nosotros. Cada vez que ustedes logran un privilegio gremial (por ejemplo, que sólo los arquitectos puedan firmar planos) los que pagan la cuenta de tener menos alternativas y depender de un oligopolio, somos todos los demás. Cada vez que ustedes rescatan bancos en aprietos o a cualquier otra industria impidiendo que se hagan responsables de sus errores o tropelías, la cuenta la pagamos todo el resto de nosotros. En otras palabras, si el énfasis está en el empresario y no en el público, o la soberanía (cuánto, con quién y cómo comerciar) reside en el Estado y no en el individuo, lo que tenemos es una economía Mercantilista. Una en que quienes tienen conexiones obtienen privilegios a costa del resto. Es una economía así la que crea desigualdades no basadas en el esfuerzo, es una economía así la que frustra a los emprendedores sin conexiones, es una economía así la que expulsa a millones al exterior. No es una economía de libre mercado o Capitalista; no trae bienestar general, ni desarrolla a un país.

Como pueden darse cuenta, ser pro-empresa no es ser pro-mercado. No es liberal. No es suficiente.


Juan Fernando Carpio
Mayo 26 de 2009

15 de Mayo de 2009

¿Y quién dice que el liberalismo puede darse el lujo de ser hegeliano?

El muy comentado (e interesante como siempre viniendo de quien viene) artículo de Pablo Molina sobre los ancaps como votantes naturales de ZP, me deja la siguiente reflexión:

No creo que un mal gobierno (régimen) ayude a ir a la libertad, porque la gente no es liberal. Por ende no razona "ah, el Estado no sirve", lo que piensa es: "ah, hay que cambiarle sus administradores"

El artículo es muy bueno, pero tiene un non sequitur fatal: que de la torpeza de ZP la gente pase al liberalismo.

El liberalismo, como todo en política, es una decisión. No es un asunto determinista. No hay un destino liberal. No estamos condenados a ser esclavos ni condenados a ser libres, ni condenados a ser pobres ni condenados a ser ricos. La libertad mplica todo el tiempo la enseñanza y adopción generalizadas de unos valores: de una actitud filosofica que hay que sembrar.

Es cierto, con Aznar puedes demostrar que el mercado lo hace mejor y con ZP que el Estado no sirve. De todos modos, ambos son ilustraciones que requieren ya de un cierto consenso interpretativo.

El problema es cuando queremos creer que porque la evidencia está ahí, la mente poco entrenada del ciudadano promedio concluirá lo que nosotros quisieramos que concluya. Pues no, no cabe esperar la libertad como "proceso histórico" pues es más bien accidental en la historia humana. Coincidieron ideas, líderes y momentos para los escasos experimentos puros e incluso para los sistemas mixtos actuales, de todos modos hace falta una defensa activa cada día. Los liberales no podemos asumir que el colapso de un Estado lleva al colapso del concepto del Estado. Una conclusión así sólo la saca un liberal frente a tal acontecimiento y buscará otras formas de gobierno (que no el Estado-Nación, que hay que abolir). Si todos (o los suficientes) fueran liberales sacarían esa conclusión, pero si lo fuesen ya de por sí el Estado no hubiera florecido tan campante.

Nada es automático en esta batalla por la libertad.
 



24 de Abril de 2009

Sobre la privatización del mar

El siempre brillante Enrique Ghersi nos plantea algunos puntos esenciales al respecto.

 

 

14 de Abril de 2009

¿Y quién cuida de los pobres en la sociedad libre?

 

En la sociedad civil, cuando uno ayuda a los demás, le interesa que muy pronto estén de pie y caminando con sus propias fuerzas. Pero desde el Estado, conviene mantener dependientes a grandes números de personas para tener clientela electoral.

Todo liberal debe tener este fascinante libro que nos cuenta el caso de las asociaciones de ayuda mutua, cooperativas, fraternales y de beneficencia que hicieron via solidaridad en el siglo XIX lo que el Estado ha usurpado desde el XX en adelante. Los autores por supuesto, son del más alto nivel y la lectura es amena.

 

 

30 de Marzo de 2009

Gráfico de la burbuja de la Fed y Greenspan causaron

Burbuja habitacional de EEUU 1890-2008

 

Creo que huelga cualquier comentario.

16 de Marzo de 2009

El auge de la educación antes de su obligatoriedad

Citemos dos perlas nada más, de este artículo de E.G. West:

Las pruebas muestran que los padres trabajadores, quienes tenían ingresos  crecientes a partir de 1818 en adelante,  gastaban  importantes cantidades en educación para sus hijos, antes de que la educación fuera legalmente obligatoria y gratuita. La obligatoriedad no vino sino hasta 1880 y su gratuidad hasta 1891.
 
...
 
Sheldon Richman cita datos mostrando que a partir de 1650 hasta 1795, el alfabetismo masculino en Estados Unidos se incrementó del 60 al 90 por ciento. El alfabetismo se elevó del 75 por ciento a entre el 91-97 por ciento en América del Norte en los años 1800 y 1840. En Sur del país la tasa creció aproximadamente del 55 por ciento al 81 por ciento. Richman también cita pruebas que indican que el alfabetismo en Massachusetts era el 98 por ciento poco antes de que se impusiera  la obligatoriedad de la educación y es aproximadamente el 91 por ciento hoy 18.

 

Ver todo el artículo aquí.

 

12 de Marzo de 2009

La Historia del Pensamiento Económico, por Murray Rothbard, disponible online

Finalmente está disponible online el primer volumen de la controversial y provocadora (toda obra nos recuerda a su creador) Historia del Pensamiento Económico, de Murray N. Rothbard.

6 de Marzo de 2009

Compilación y nuevas traducciones del prof. Hans-Hermann Hoppe

 

Disponible para todos los lectores de habla hispana, se puede encontrar aquí. Contiene dos capítulos de "A Theory of Socialism and Capitalism", probablemente el mejor libro del autor, así como una serie de artículos y ensayos académicos traducidos en los últimos años.

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2012: Agosto

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