liberalismo.org
Portada » Bitácoras » La Hora de Todos » Marzo 2006

La Hora de Todos: Marzo 2006

24 de Marzo de 2006

Entrevista con Arcadi Espada
He tenido la suerte de entrevistar a Arcadi Espada para LD, con motivo de su último libro, de título dieciochesco, como vino a decir en su presentación, Informe sobre la decadencia de Cataluña reflejada en el Estatuto.

Estatuto, Cataluña, nacionalismo, libertades, ciudadanía. Con esos hilos mantuvimos una conversación muy interesante, como es el personaje. Es una larga entrevista, pero yo, por estar en esta santa página, voy a destacar un par de cosas.

El territorio de la razón:
En España, el territorio de la razón está amenazado. Amenazado por la izquierda y amenazado por la derecha.
Es un problema que me cuesta diagnosticar claramente, pero que vengo tiempo observando. La sustitución del pensamiento por las palabras, de que ya he hablado en alguna ocasión. La apelación directa a los sentimientos, zarandeados con las connotaciones de los lugares comunes, cortocircuitando el uso de la razón. ¿Izquierda y derecha? Sí, ambas.

Estado jacobino:
Naturalmente había un cierto debilitamiento del Estado previsto, que incluso en términos liberales hay gente que les satisface eso, ya que todo lo que signifique un debilitamiento del Estado les parece bien. Esto me gustaría debatirlo un día, porque realmente, esa presunta debilitación presunta significa que ese foco del Estado lo tenéis más cerca, por lo que quema más e interviene más sobre tu vida que el Estado jacobino. Esto es algo que los liberales no entendéis.
Pero ocurren al menos tres cosas. 1) Por un lado, cuanto menor es el tamaño de la administración, menor es el alcance del daño que puede hacer y más fácil es votar con los pies. 2) También es más fácil resistirse a un poder más pequeño. 3) La competencia, en la diversidad, es mayor, lo que es bueno para el ciudadano.

De izquierdas:
LD: Ustedes son de izquierdas. Desde su posición...

AE: No. Niego la mayor.

LD: La mayoría de ustedes son de izquierdas.

AE: Bueno, hay personas en este grupo que se dicen de izquierdas

LD: Pues empiezo desde el principio

AE: No. Voy a responder. Mire, en una de estas cenas en que nos reunimos, y se hablaba, es un tema recurrente si éramos de izquierdas, si dejábamos de serlo. Y un día me harté, y le dije a los demás, ¿Os puedo hacer unas preguntas?. ¿Tú estás a favor de la utilización de las células madre? "Sí" fue la respuesta de los quince. ¿Tú estás a favor de que se casen los maricones? "Sí". ¿Está de acuerdo con que el Estado tenga alguna intervención en la vida económica? "Sí. Estamos de acuerdo la tenga, manteniendo el equilibrio como corresponde a una socialdemocracia liberal". Muy bien. Pero luego vienen los problemas. ¿Usted está a favor de la discriminación positiva? "No". Los quince. Todos en contra de la discriminación positiva. ¿Usted está a favor de la utilización del guerracivilismo como instrumento de confrontación política? y ¿a quién hace responsable de esta actitud? Nos mostramos todos en contra, e identificamos a la izquierda como principal responsable.

¿No es esperanzador?

Pequeñez del alma liberal de la izquierda:

LD: Hay una parte de la izquierda española, que se ha aliado, como si fuera su aliado nacional, con el nacionalismo. Y quería saber cómo ha ocurrido eso cuando, en principio, según una definición amplia de lo que debería ser la izquierda, habría de mostrarse en lógica oposición.

AE: En primer lugar por la pequeñez del alma liberal de la izquierda española. En la izquierda española hay un alma liberal, pero es pequeña. Para mí esa tercera España que está en periodistas como Corpus Barga, Julio Camba… Cuando me preguntan para quién escribo, yo escribo para ellos. ¡Que evidentemente, están muertos! Esa alma liberal es pequeña y por lo tanto, en la izquierda española hay una sumisión al grupo; que antes era una sumisión al grupo de clase cuando el marxismo tenía más peso, y que se ha transformado en una sumisión a la nación.
No sé a vosotros, pero a mí me satisface enormemente esta respuesta.

21 de Marzo de 2006

El negocio fotovoltaico
Mi último artículo en LD trata del nuevo código de edificación de nuestra ministra Trujillo, que obligará a la instalación de placas fotovoltaicas, un auténtico lujo impuesto desde el Gobierno. En Lugo creo que es justo lo que querían. ¡Ay!

20 de Marzo de 2006

Gestión privada del agua en Sudamérica

Llevamos ya cuatro días del Forum mundial del agua, en que se debate la gestión de este mineral. La lucha es la de siempre: la sociedad frente al Estado. En la nota del Banco Mundial hay una interesante sección de links, especialmente este, en el que se van acumulando las noticias y los artículos sobre el problema de la gestión del agua. El PSDB lo está siguiendo, así como (yo no lo conocía hasta ahora) el blog del ODI.

Yo voy a aprovechar para postear artículos sobre el tema. El primero de ellos, Water Works ($), está escrito por Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano para el Desarrollo, para el WSJ. El autor comienza exponiendo cómo han fallado algunas concesiones públicas a empresas privadas, para que se encarguen ellas de la gestión del agua en “grandes ciudades sudamericanas”. Incluso alguna multinacional, nos dice, ha abandonado alguno de los países del cono sur (una pena que no de más detalles), lo que mostraría según los críticos

Que los inversores privados no están dispuestos a arrimar el hombro con los costes y riesgos de la mejora de los servicios de los pobres.

Pero nos explica:

Las normas ambiguas sobre las tarifas y los subsidios, la mediación de los políticos y crisis en los tipos de cambio han echado a perder lo que de otro modo serían acuerdos viables. Algunas empresas extranjeras han fracasado en adaptarse a las condiciones locales, y en ciertos casos una falta de transparencia y la participación comunitaria han alimentado la oposición a los operadores privados.

Pero por cada fracaso hay numerosos casos de empresas privadas que están cosechando éxitos, nos dice Luis Alberto Moreno.

En Brasil, 63 concesiones sirven a siete millones de personas en municipios medianos y pequeños. Grandes ciudades en Honduras, Ecuador, Perú y Argentina confían en los proveedores privados de agua con una variedad de modelos de contrato y de concesión. En Chile, los inversores privados están firmando la construcción de miles de millones de dólares en infraestructuras para el tratamiento de aguas residuales, un área en la que la región es aún horriblemente deficiente.

Especialmente interesante es este párrafo:

Las pequeñas empresas de agua surgen en casi todos los países de Latinoamérica. En Colombia, más de 150 de estas empresas proveen servicios de agua y saneamiento con contratos con gobiernos municipales. La mayoría de ellas son pequeñas empresas localizadas en remotas áreas rurales. Paraguay y Bolivia tienen docenas de empresarios del agua que utilizan su propio capital para construir redes en áreas a las que no llegan las infraestructuras públicas. Estos proveedores están teniendo éxito porque ofrecen servicios de fiar a precios competitivos, con el apoyo de los gobiernos y los ciudadanos locales. En contra de la creencia general, los proveedores privados no están evitando las áreas de bajos ingresos.
El artículo sigue ofreciendo ejemplos concretos en Isla Trinitaria, en Ecuador, o en Cartagena y Barranquilla, en Colombia. En el caso de la iniciativa privada, existe la posibilidad de buscar innovaciones que sirvan mejor a los clientes. El autor, aunque no cree que la gestión privada sea una panacea, la gestión pública debería, en su opinión, aprender de la creatividad y de la experiencia privada. Yo creo que es más fácil si directamente, son empresarios privados quienes lo hacen.

14 de Marzo de 2006

Salario mínimo, desempleo y efectos sociales. I

Bien, empezamos.

Mal, claro; empezamos mal. Porque José Rodríguez Fernández (JRF) dice... Pero vamos por puntos.

1)      ¿Premisa?. Dice que

Una de las premisas de una doctrina neoliberal (llamada anarcocapitalismo) que está cuajando ideológicamente entre la derecha española es que la existencia de un Salario Mínimo destruye empleo, y cuanto más alto sea este salario mínimo más alto será ese desempleo.
No es una premisa, es una aplicación de la teoría económica. Eso que luego llamas economicismo, en un claro ejemplo de lo que es el pensamiento de la izquierda: colgar nombres a todo. Tú dices economicismo y con eso te vale a ti y a quienes como tú se valen de los apodos para escurrir el bulto.

2)      La teoría. Vamos al economicismo. Dice JRF que dicen los liberales:

El argumento que plantea esta tesis es que la existencia de un salario mínimo de por ejemplo 500 € (como en el caso español) evita que se generen empleos en actividades que tengan un beneficio menor que este valor. Así actividades que por ejemplo pueden generar como beneficio 400€ no se realizan porqué el empresario saldría perdiendo. Si no hubiera SMI una persona podría salir del desempleo y tener una actividad por la que gana 350€ y el empresario ganar 50€ de esa misma actividad. Con el consiguiente beneficio en la economía (más actividad, más consumo, etc...).

Pero no. No te ciegues con el beneficio del empresario. Lo que se compara es

A)    La aportación del trabajador a la producción. Es decir, su productividad marginal descontada.

B)    El nivel de salario mínimo. Es decir, el nivel al cual el Estado prohíbe a empresarios y trabajadores alcanzar un acuerdo.

Cuando B es mayor que A, el empresario no contratará al trabajador, porque lo que le pagaría al trabajador es mayor de lo que recibiría a cambio. Tan sencillo como eso. Tan sencillo, que, no los liberales, sino todos los economistas lo entienden y lo explican. Tan fácil, que no hace falta decir mucho más. Tan cierto, que en realidad no se ha podido rebatir, como no lo haces tú.

3)      Ley de hierro de los salarios. Pero lo intentas. Dices:

Hay una crítica fácil: no se puede pagar a nadie por debajo del llamado salario de subsistencia, que según los objetivos del milenio de la ONU y que respaldan varios economistas del FMI (Investigación y Ciencia, Noviembre 2005), incluye la capacidad de alimentación, el de una residencia mínimamente aceptable (con esos vicios de luz, agua corriente, y en condiciones de salubridad), la posibilidad de comprar ropa y bienes de consumo básicos, el poder pagarse la atención sanitaria y el acceso a educación, y tener un margen para un mínimo de ahorro para contingencias o pequeñas inversiones.

¿Qué quieres decir con no se puede? La ONU puede plantear ese o cualquier otro objetivo, pero

A)    No hace referencia a cómo se determinan los salarios en el mercado (el meollo de la cuestión). No es más que un desideratum.
B)     El capitalismo ayuda a que ese objetivo se produzca, ya que eleva la productividad laboral, y con ella los salarios.
C)     El nivel de subsistencia, por debajo del cual la gente perece. Claro, es posible que haya salario de miseria. No tienes más que ir a Cuba. Pero es raro que en un entorno en el que se puede actuar con libertad la gente muera por inanición.

4)      Las maquiladoras. Para demostrar que el capitalismo mata porque paga salarios por debajo del nivel de subsistencia, dices:

Ejemplos los tenemos hoy en día en las maquilas donde si no fuera por el constante reclutamiento de personas en situación desesperada no serían viables ya que queman línias (sic) enteras de trabajadoras por pagarles por debajo de lo que necesitan para comer.

¿¡Queeeee!? Pero ¿de qué hablas? ¿Te has planteado porqué motivo se desplazan esas trabajadoras, abandonando temporalmente a sus familias, para trabajar en las máquilas? ¿Te has planteado que ellas hacen lo que consideran más oportuno para sí mismas y sus familias, que lo hacen porque les compensa? ¿Van a morir, a la hoguera?

5)      Los datos. Recopilas los siguientes datos:

A)    Niveles de salario mínimo, y éste en relación con el salario medio.
B)    Tasas de desempeo.

Y dices:

Y la realidad de estos datos es que no existe esa correlación entre salarios mínimos altos y paro alto. Intentando buscar la mejor correlación entre "El porcentaje que representa el SMI respecto al salario medio" o el SMI (a paridad de compra o en cifras absolutas) no surge ninguna. Ni lineal, ni cuadrática, ni logarítmica, ni cúbica.

En todo caso, añades, es negativa. Pero añades, en coherencia con tus propios datos:

En este artículo no se defiende tampoco la tesis contraria, que el SMI genera empleo (a pesar que los datos empíricos intuitivamente dicen lo contrario...), lo que el SMI marca unos mínimos de lo que una persona debe percibir por su trabajo y marca una línea entre lo que se considera el "salario de subsistencia" para los asalariados (tampoco para los pensionistas, por ejemplo).

Porque claro, o hay relación o no la hay. Has dicho lo segundo, no vas a ir ahora a lo primero.

6)      El error.

A)    Las comparaciones internacionales, JRF, las carga el diablo. Hay demasiadas diferencias entre países como para poder hacer comparaciones. En los niveles de desempleo incide el SIM, pero no es lo único. También tienen influencia otras cosas, como la regulación del mercado laboral, la política monetaria, la comercial...
B)    Comparas SIMs y tasas de desempleo en un determinado momento de países distintos. Pero esa no es la cuestión. El problema es si el salario mínimo crea o no desempleo. Y para saberlo lo que habría que hacer es comparar la evolución del desempleo antes y después de haber introducido el salario mínimo, o de haberlo aumentado.
C)    En realidad, hecho lo anterior nada nos asegura que se pueda observar que un aumento del SIM produce un aumento del paro. Porque, por ejemplo, si coincide con una apertura de la economía al exterior que aumenta la productividad del trabajo, que a su vez aumenta los salarios, el aumento del SIM puede no crear más desempleo. Para observar esos resultados inmediatos tendríamos que ver cambios importantes en el SIM, y que el resto de factores que afectan al trabajo y el desempleo apenas se movieran.
D)   Es más, ni siquiera los resultados inmediatos son los únicos importantes. Puesto que quienes están en las vecindades del SIM no son los ciudadanos más productivos, por lo general hablamos de dos grupos:
i)                  Jóvenes
ii)                 Personas con poca formación
iii)                Minorías e inmigrantes
Bien, pues lo que resulta más importante es el efecto duradero o permanente sobre esos grupos. Sus efectos a largo plazo.
E)    Nada dices ni de C ni de D, que es lo más relevante.

7)      La medida de las cosas. Te recuerdo que hasta el momento 1) No has refutado el argumento de que el salario mínimo crea desempleo con argumentos económicos, 2) No has ofrecido datos que desmientan la teoría. Pero lo mejor (y te lo han dicho ya), es cuando te animas y me das la razón. Dices:

Nadie defiende que se pague un SMI de 2.000 € al mes en España, porqué la economía son "habas contadas".

No es que sean habas contadas, argumento económico pobre, pobre, pobre. Es que si ponemos fuera de la ley los salarios por debajo de 2.000 al mes ilegalizaríamos la gran mayoría de los salarios. Claro, que si lo hiciéramos con sueldos de 4.000 al mes todavía ilegalizaríamos más empleos, y los destruiríamos. Y si en lugar de ello situamos el SIM en 500 euros, la medida afecta a menos personas y el efecto sobre el empleo es menor.

13 de Marzo de 2006

Salario mínimo

Voy a tener un breve debate con José Rodríguez Fernández, de socialdemocracia.org, a cuento de las leyes de salario mínimo.

He comenzado por reunir en una anotación lo que he encontrado en liberalismo.org, Ajorpingue, LD y otros sobre el tema. Si conocéis algo más en otros sitios, hacédmelo saber.

Primero algo de teoría sobre el salario y las consecuencias de las leyes de salario mínimo:
La determinación del salario y el SMI, JCR
Salario mínimo, Ceaucescu
Manual básico del empleo y desempleo, Waler Block
¿Por qué quieren los sindicatos que aumente el paro?, Juan Ramón Rallo.
El salario mínimo y el Efecto Ricardo, Juan Ramón Rallo.
Leyes del salario mínimo, Henry Hazlitt.
Del salario mínimo a la pobreza, Jorge Valín.
Resumen sobre el salario mínimo, Juan Ramón Rallo.
El capitalismo y los trabajadores, Juan Ramón Rallo.
El Estado, contra los trabajadores, Juan Ramón Rallo.
Justo Caldera, Carlos Rodríguez Braun.
Subir el salario mínimo crea desempleo, por Onésimo Álvarez-Moro.
Desempleo máximo, por Jorge Valín.

Ejemplos históricos concretos. Desempleo
Algo a cambio de nada: salario mínimo y desempleo, Sowell.
Salario mínimo en California, JCR.
Salario mínimo y desempleo, Daniel Rodríguez.
El daño que causa el salario mínimo políticamente fijado, Juan Fernando Carpio.
Salario mínimo, desempleo máximo, por Carlos Ball.
Me cisco en el salario mínimo interprofesional, por Mislata.

Consecuencias sociales. Ejemplos.
El salario mínimo es un atentado contra los más pobres, Juan Fernando Carpio.
El salario mínimo y sus consecuencias sociales, JCR.
Consecuencias sociales del salario mínimo. Jóvenes y minorías, JCR.
El salario mínimo y sus consecuencias sociales (II), que debía haber sido el III. JCR.

Respuestas a críticas a la teoría liberal sobre el salario mínimo
El intervencionismo y los arrogantes arruinavidas, Juan Ramón Rallo.
Salario Mínimo y Martín Seco, Juan Ramón Rallo.
Una consideración adicional sobre el salario mínimo, Juan Ramón Rallo.

Public choice del salario mínimo
Sindicatos en Europa, JCR.
Progresismo, salario mínimo y eugenesia, JCR.

Otros
Salarios e inflación, JCR.

38.189 días de impuesto provisional
Hace tiempo, cuando no daba noticia de mis artículos en esta bitácora, escribí uno para el Juan de Mariana, llamado La guerra y la salud del Estado. En él intentaba explicar e ilustrar cómo cuando hay una guerra se toman ciertas medidas "especiales", "excepcionales", "transitorias", que acaban convirtiéndose en permanentes. Será el caso, no lo dudéis, de la Patriot Act. En el artículo puse ejemplos de la Primera guerra mundial:
Cuando la guerra terminó, parte de sus controles se abandonaron. Pero no todos. Muchos de los poderes ganados por el Estado bajo la excusa de la excepcionalidad se repartieron entre los ministerios. Se mantuvieron leyes como la Ley de Espionaje. Las nacionalizaciones del ferrocarril o de la construcción naviera, entre otras, se mantuvieron. Se mantuvo también la prohibición del consumo y tráfico de alcohol, por cierto. La “ley seca” que dejó las consecuencias que todos sabemos.
Y de la Segunda:
Era una situación excepcional, que merecía, se decía entonces, medidas excepcionales. Muchos de los controles que se permitieron durante la II Guerra Mundial se revocaron. Pero de nuevo no todos. Se cumple una vez más una ley inexorable de ciertas medidas excepcionales, y es que llegan para quedarse de por vida. Como ejemplo podré el sistema de mantenimiento de los precios agrícolas, que sigue funcionando hoy día. Se mantuvieron también los controles de rentas en Nueva York, con efectos desastrosos sobre la ciudad, así como los tipos impositivos, sin precedentes en la historia de ese país.
Pues bien, surfeando por las redes agitativas mundiales me encuentro con lo siguiente. Un artículo que habla de la guerra entre Estados Unidos y España (luego se va diciendo que las democracias no guerrean...) y que dice lo siguiente:
En 1898 el Congreso aprobó un impuesto sobre el teléfono, entonces un artículo de lujo, para ayudar al pago de la guerra contra España. La guerra duró 144 días (nosotros ganamos). El impuesto ha durado 38.181 días, y contando.
El artículo es del día 5.

38.189...

9 de Marzo de 2006

Sanidad privada para los funcionarios
El Estado cuida demasiado por sus intereses como para aplicarse a sí mismo. Al menos en España:

El 90 por ciento de los funcionarios opta en 2006 por la sanidad privada

Enrique Morales. Madrid. A la hora de elegir, los empleados públicos tienen claro que la sanidad privada es la mejor opción. El 91% de los funcionarios se ha decantado este año por una de las nueve entidades privadas que, a través de un convenio con la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface), prestan asistencia sanitaria a los trabajadores de la Administración central.

La decisión de la plantilla pública además ha dado una alegría presupuestaria al Gobierno, puesto que por cada funcionario que opta por una de las entidades privadas —Aegón, Adeslas, Asisa, Caser, DKV Seguros, Groupama, La Equitativa de Madrid, Igualatorio Médico Quirúrgico Colegial de Santander y Mapfre Caja Salud— se ahorra un 40% con respecto a si el empleado hubiese elegido la Seguridad Social, según los datos facilitados por DKV Seguros, que se desprenden de un informe elaborado por PriceWaterhouseCoopers.

Panorama
Según esta entidad aseguradora, que un 9% de los funcionarios no estén adscritos a la sanidad privada se debe más a dificultades para acceder a ella —por no tener un centro cercano fundamentalmente— que por una decisión voluntaria. Reconoce que el porcentaje de los que deciden la prestación privada subirá progresivamente a medida que las sociedades vayan ampliando sus zonas de influencia.

Mientras, las entidades sanitarias, que no ganan e incluso pierden dinero por el convenio suscrito con la Administración, pero que se ven compensadas por el incremento de nuevos titulares, han visto este año un importante avance, ya que en el acuerdo suscrito con Muface prevé el pago de dos cantidades diferentes dependiendo la edad de los funcionarios.

Muface abonará en 2006 a las entidades aseguradoras 56,27 euros por mes por cada funcionario que a 31 de diciembre de 2005 tuviese 65 años o más.

Mientras, la cantidad que se pagará si el beneficiario protegido tiene a esa fecha menos de 65 años será de 47,45 euros.

El colectivo de Muface asciende a más de 1.600.000 personas entre titulares y beneficiarios. Cada titular tiene como media un beneficiario, según los datos facilitados por el Ministerio de Administraciones Públicas. Cada año, la Ley de Presupuestos fija una cuota del sueldo que el funcionario debe pagar a Muface. En 2006 es del 1,69% de la retribución, mientras que el Estado aporta algo más del 5%.

Cotización
Se cotiza mensualmente, siendo el doble el abono de junio y diciembre, meses en los que los empleados públicos tienen paga extra.

La cuota mensual para 2006, según el grupo funcionarial al que pertenezca el mutualista, oscila entre un máximo de 42,37 euros —para el A— y un mínimo de 17,27 euros mensuales —para el nivel más bajo, el E—.

Están incluidos, de forma obligatoria, en el campo de aplicación del mutualismo administrativo todos los funcionarios de carrera de la Administración Civil del Estado y los funcionarios en prácticas que aspiren a ingresar en cuerpos de la Administración Civil del Estado.

La evolución de funcionarios que se decantan por las entidades privadas ha sido progresiva en los últimos años.

Según los datos facilitados por el Ministerio de Administraciones Públicas, en 2005 había 1.546.409 de funcionarios y beneficiarios en la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado. De estos, 727.023 eran titulares de entidades, mientras que sólo 117.259 eran titulares del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Los beneficiarios del INSS eran 90.726 y los de las entidades privadas, 611.193. Es decir, el 86,6% de los empleados públicos optaron por la sanidad privada.

En 2001, el número de funcionarios y familiares de estos en Muface era mayor que el año pasado y ascendía 1.719.436. De estos, 1.397.858 eligieron las aseguradoras privadas, el 81% del total.

¿Debate? sobre el ¿fin? del petróleo
David de Ugarte ha escrito otra anotación sobre la cuestión de la supuesta crisis energética que nos aqueja. La titula ¿Fin del petróleo? Se abre el debate. Poco debate le auguro yo; ojalá se produzca, pero siempre dependerá de otros. Me da que están más pendientes de escucharse que de debatir con terceros. Después de la experiencia de Coderch conmigo, no es de extrañar.

La anotación es interesante, por un lado porque enlaza con sitios interesantes, como un artículo, The End of Oil ($), del New York Times, y la respuesta de Exxon-Mobil y Chevron.

Y, por otro, porque aunque no tiene las ideas que ha expuesto en otros, incluye un intercambio interesante. Habla de Jay Henson, Heinberg y Prieto (ignoro quiénes son), que dicen:
El declive inevitable en la producción global de petróleo significa que la energía que estará disponible para la sociedad global también caerá de forma inevitable; esto significa que la era de la civilización consumidora se ha acabado.
¡Las ganas! Luego ocurre que ellos son tremendamente críticos con las alternativas al petróleo, como por ejemplo la energía nuclear. El error, en la medida en que medie voluntad de explicarse el mundo y no de transformarlo, es múltiple.
1) El peso de la energía en la economía es cada vez menor, como casi cualquier otro tipo de bien
2) Hay sustitutos del petróleo para la energía. No los utilizamos precisamente porque el petróleo es muy barato.
3) Identifican la cantidad de petróleo con la cantidad y el valor de los servicios que podemos extraer de él. Craso error.
Lo mejor es el comentario de David:
Lo infame es que a algunas estrellas del tour ASPO, como Heinberg, les parezca un justo castigo a nuestro consumismo y la esperanzadora puerta a una sociedad mejor.
Se queja de que
No estamos frente al debate social al que aspirábamos, un debate sensato con el acento en el desarrollo tecnológico de las energías alternativas. Estamos ante una epidemia incipiente de alarma y derrotismo social.
Pues si quiere debate, que espere.
Ley de igualdad y petróleo
He estado algo liado últimamente, por lo que no he podido escribir lo que me hubiera gustado. Hoy publico en el Juan de Mariana el artículo Los altos precios del petróleo, sobre cómo mientras que los apocalípticos, los maltusianos, (los) aprovechan para intentar vender sus ideas, la gente se acomoda a ellos y busca soluciones. Eso es el mercado.

Tampoco he posteado, y aprovecho ahora para hacerlo, mi artículo de LD de este lunes, sobre la Ley de Igualdad, Orwell y Caldera. Aprovecho para recomendar el de Gabriel Calzada sobre el mismo tema, En defensa de la mujer.

8 de Marzo de 2006

Conferencia en el Juan de Mariana
Esta tarde doy una conferencia en el Instituto Juan de Mariana en torno a las dos teorías sobre la abundancia de los recursos.

Volcaré las ideas expuestas en Abundancia sin límites y en la respuesta a Marcel Coderch (KO y a la fuga, imagino que sonado), de la que aún no he hecho el resumen, así como otro material más específico de cómo están reaccionando los consumidores y la industria a los precios. Ilustraciones concretas de lo que he estado explicando. Esa información la iré volcando en mi bitácora en cuanto tenga algo de tiempo, que últimamente estoy desbordado.

5 de Marzo de 2006

Discurso para ciudadanos, de Arcadi Espada
El discurso de Arcadi Espada en la presentación en Barcelona del nuevo partido Ciutadans de Catalunya es uno de los más importantes que se han pronunciado en los últimos años en nuestro país. Y es una pieza extraordinaria. Yo os recomiendo que lo leáis de comienzo a fin.

Algunas perlas:

Quiero plantearles, por último, la que, a mi juicio, ha de ser, una actitud central de los ciudadanos que apoyen este proyecto que nosotros hemos llamado posnacionalista. Esta actitud es la desobediencia. Seguramente habrán reparado ustedes, más de una vez en esa curiosa forma de denominar a algunos partidos, y muy particularmente a los partidos nacionalistas, que consiste en llamarles “partidos de obediencia nacionalista”. Es muy apropiado. Para estos últimos es realmente apropiado. Porque el nacionalismo es, en efecto, y por encima de cualquier otra cosa, una obediencia. Una obediencia debida. Una obediencia debida a un ser superior.

Dado que el nacionalismo es una obediencia ha sido posible que en el impresionante Estatuto catalán del 30 de septiembre, ya un auténtico fósil de la nación catalana, el Muñidor, de hinojos, haya podido escribir: “Catalunya ha modelado un paisaje”. El nacionalismo exige obediencia a las ideas, exactamente igual que las exige la religión cuando ocupa el espacio público. A las ideas que encarnan, respectivamente, Dios y la Patria. Es fácil de entender: el nacionalismo es indiscutible. Sobre todo, porque no se puede discutir, técnicamente. En cuanto se discute se deshace. Así, por la fragilidad de su naturaleza, es por lo que se ha convertido en una idea que no se debe discutir, que sólo puede obedecerse.

De acuerdo, no la discutamos más. Ya ha pasado demasiado tiempo. Si seguimos así corremos el puro riesgo de caer en la cretinez irrevocable, que no es somero riesgo. El nacionalismo sólo puede obedecerse…

O desobedecerse.

Yo les llamo a ello. De hecho éste debiera ser el principio fundador del posnacionalismo. La desobediencia. Por supuesto, esto nada tiene que ver con la ley. El nacionalismo se obedece (o no). La ley se cumple. De hecho lo que hace el nacionalismo (y discúlpenme la paradoja) es incumplirla obedientemente. Les pondré un ejemplo que conocen muy bien. La ley establece que los niños sean escolarizados en la lengua que los padres quieran. A mí eso me parece muy bien y sólo lamento que las opciones disponibles en la enseñanza pública no me permitan escolarizar a mis pequeñas gemelas en inglés. Al nacionalismo esta ley no le parece correcta, desde luego, pero transige. ¿Por qué transige?

Ah, bien: porque confía en la obediencia. En la intimidación...

Archivo

2003: Diciembre

En formato RSS

Usuario Contraseña  
Web alojada en Ferca

Mapa del sitio Mapa del sitio
Texto normal Texto grande