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Todo un hombre de Estado: Enero 2004

31 de Enero de 2004

El ventilador a máxima potencia

Maragall ha desoído por completo a Zapatero tanto cuando le pidió "el cese de Carod como miembro del gobierno de Cataluña", cuanto al dejar bien claro que Carod tiene "la puerta abierta" para regresar al gobierno. ¿Creen ustedes que el carismático Secretario General del PSOE ha tratado de imponer orden pidiéndole al honorable President que siga depurando responsabilidades? ¿Creen que incluso está presionando para romper tan incómodo contubernio? ¿Creen que el Partido Socialista está intentando acicalar su decadente buen nombre? Básicamente, no.

Las únicas ocurrencias de Zapatero pasan por la exigencia de que... ¡Aznar! depure responsabilidades. Y es que parece ser que en el PSOE todavía no se han enterado de que quien se reunió con ETA fue SU socio Carod-Pérez Rovira. Parece que no se han enterado de que Carod no rezó, precisamente, por las vidas de sus socios socialistas; más bien los conservó indirectamente como objetivos factibles de la banda terrorista. Parece ser que no se han enterado de que los comensales de Carod han sido los cabezas y brazos ejecutores de la muerte de varios de sus compañeros y que no cejarán en volver a serlo. No se han enterado o no quieren enterarse; eso es lo más terrible.

En cualquier caso, poco importa. Zapatero es un cadáver político, su actuación es ya irrelevante. Olvidemos que ha existido. La demagogia de este señor llegó hace tiempo hasta límites insoportables. Ahora ha cuadrado el círculo, bordando el escándalo. Digno final para tan misérrimo político. Las ansias de los muchos que querían verlo guillotinado están consumadas. Que se lo digan a Carod.

27 de Enero de 2004

¿Se equivocó Carod?

Después de oír a Maragall y a Carod hay algo que no me ha quedado claro, ¿se equivocó Carod? El president Pascual señala que: "Ha cometido de buena fe un error muy grave y el Gobierno no puede recuperar su crédito sin que se asuman responsabilidades y también que "Entiendo la indignación sincera de todas las fuerzas políticas, especialmente la del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero". Bien, hasta aquí parece que Carod ha metido la pata hasta el fondo.

Pero acto seguido añade que "la Generalitat no se puede doblegar ni a las emociones del momento, por sinceras que sean, ni a la fría planificación del PP" ¿Qué planificación? ¿Arrastraron al secretario general de ERC hasta Perpiñán para que se tomara el café con Josu Ternera? Es más, Carod-Rovira a las 18.00 ha manifestado que: "No reniego, ni renuncio, ni pido perdón, porque creo en la paz y el diálogo. No hay otra vía para resolver conflictos que hablar".

Incluso se critica abiertamente la burda manipulación de la brunete mediática afín al gobierno. ¿Manipulación de qué? ¿En dónde se miente? Por cierto, a este respecto, sólo un detalle; la limpieza mediática de TV3 ya ha empezado a operar. Si ayer se sustituyó al director, hoy en el magazine de Julia Otero han preparado una tertulia objetivísima de la situación política: había dos participantes, los dos autoconfesados amigos íntimos de Carod. Si es que la izquierda desde siempre ha primado la diversidad de opiniones y la disensión.

En fin, la cuestión es obvia. Si Carod se equivocó, ¿por qué no reniega de lo que hizo? y si no se equivocó, ¿por qué ayer ofreció la dimisión y por qué hoy, finalmente, ha sido cesado? ¿Por qué se presenta a unas elecciones generales de manera improvisada con la clara pretensión de que los electores catalanes expíen su pecado? ¿Qué error afirma Maragall que cometió Carod? ¿Por qué Zapatero exigió su distitución inmediata? ¿Por qué toda la plana mayor del PSOE se ha lanzado sobre el comensal de ETA? Esto apunta hacia un burdo conato de endose de responsabilidades, muy en la línea Tamayo-Saez: se empezó asumiendo la parcial culpa y se acabó en Villaviciosa de Odón. A ver con qué nos sorprenden en está ocasión.

Y es que no pasarán. Estas tropelías políticas, estas connivencias asesinas, no pueden pasar de largo, no debieran pasar de largo.

25 de Enero de 2004

Mejor tomárselo en broma

Reforma en serio, como representación genuina de la izquierda, ha publicado un manifiesto en el que pide un programa de mínimos(cuidado con los máximos) para la izquierda. En el documento encontramos sugerencias como:

Muchas personas argumentamos que el derecho a la vida y a la salud de todos los que viven en un Estado democrático y económicamente próspero depende de la materialización de unas condiciones equitativas para el acceso a la riqueza general del país.

Esto de "riqueza general del país" es de un colectivismo tan desgastado y manido que atenta contra el sentimo común. La riqueza, esto es, el correcto uso de los recursos para satisfacer las necesidades de las personas, la producen los individuos, no "el País"(aunque D. Jesús sepa muy bien como producir riqueza) Por tanto, más que acceder a la riqueza de otras personas, la izquierda debería proponer, simple y llanamente, atracar a otras personas. No vaya a ser que nos confundamos con el lenguaje y pensemos que la propiedad ajena es, en realidad, mi propiedad.

Simplificándolo, se consideraría que el mayor terror mundial es aquel que produce el hambre sufrida desde el nacimiento hasta la muerte por inanición o extre ma debilidad física

La sucia instrumentalización que hace la izquierda de las desgracias tercermundistas redunda en su ignominia. Ignoro si esta gente cree realmente que dando un empujoncito circunstancial, que no ataca las causas de su miseria, a la gente del Tercer Mundo y empobreciendo a la del Primero, el hambre en el mundo concluirá. Lo ignoro, pero querría pensar que así lo creen. Querría pensar que no recurren a la demagogia para conseguir un omnipotente estado mundial al frente del cual situarse y manejar los hilos del poder. Y es que resulta peligroso cavilar(y actuar en consecuencia) que los pobres son pobres porque otros son ricos. Nadie atraca a los habitantes del Tercer Mundo, salvo sus gobiernos, nuestros gobiernos y los foros sociales.

Estimamos, como muchos otros ciudadanos, que las propuestas sobre reformas estatutarias de determinados partidos a las que presentan como si, realmente, fueran el instrumento preciso para remover los obstáculos que impiden otras políticas que no sucumban al neoliberalismo y al poder del mercado y de las instituciones financieras internacionales, desprecian la capacidad e inteligencia de la ciudadanía para debatir con ella sobre su destino.

Volvemos al colectivismo ramplón. La humanidad no debe debatir SU destino, es cada cual quien debe buscárselo y ganárselo. La construcción imaginaria de un ente individual que recoja los sentimientos y pasiones de todos los individuos no tiene sentido alguno. Que la mayoría decida cuál debe ser el sentido vital de todos es de un totalitarismo inconcebible. Por muchas razones; primero porque sólo los individuos conocen y pueden persiguir sus fines, segundo porque esos fines están en continua mutación, nada que ver con las rigideces asamblearias, tercero porque a falta de unanimidad, los menos serán sometidos y subyugados por la dictadura mayoritaria y cuarto, porque es hilarante imaginare a 6000 millones de personas deliberando sobre su unívoco futuro, el camino al poder unipersonal y represivo está más abierto que nunca.

No se permitie, al mismo tiempo, ni se estimula, un debate social sereno, serio y riguroso, sobre el paro o la precariedad, sobre la agricultura campesina y la soberanía o calidad alimentaria, sobre el cambio climático o las agresiones al ecosistema y el cumplimiento de los acuerdos del Protocolo de Kyoto.

Su fatal arrogancia les hace confundir debate con asentimiento de los planteamientos izquierdistas(¿y si del debate saliera la conclusión de que la precariedad laboral es positiva?) pero también con solución inmediata de los problemas. Por mucho que se hubiera debatido en el Medievo sobre la insuficiente calidad de las viviendas y sobre la pútrida salubridad de los pueblos, ello no hubiera posibilitado a construir un adosado para cada campesino ni establecer un áureo alcantarillado. Muchos problemas no se hallan irresolutos, a medio o largo plazo, por no hablar sobre ellos, sino más bien por recortar la libertad y marginar al mercado.

Que el derecho de todos los ciudadanos a percibir una retribución suficiente para sus necesidades hasta después de la jubilación, y especialmente en los casos del desempleo, se halla expresamente recogido por el actual ordenamiento constitucional español.

De eso no cabe duda, estamos ante una Constitución socialista. Pero ello no nos informa sobre la bondad o iniquidad del hecho constatado. Y parece absurdo que un derecho esté subordinado a las disponibilidades materiales; no todos los españoles podemos tener a día de hoy un chalet de 200 metros cuadrados. Eso sí, lo que engedra esta propuesta es el trabajo forzoso y el esclavismo. Que una persona tenga derecho a un plato de arroz, significa que otra persona tiene la obligación de cultivarle y cocinarle ese arroz. Nos sumimos, de esta sencilla forma, en una esclavitud social perpetua, que nace no de las obligaciones contraídas voluntariamente por los individuos, sino del hecho de que nazcan seres humanos. El nacimiento de una persona es fruto de obligaciones positivas para todos los subyugados por un Estado.

Que no puede argüirse como razón la escasez de recursos cuando, en términos de Producto Económico, España tiene el privilegio de hallarse situada en el duodécimo lugar entre los países más ricos del mundo.

Me parece que esta gente no tiene muy claro el concepto de escasez de recursos. No ya sólo porque los recursos no debieran estar a la arbitraria disposición del Estado, sino también porque el crecimiento no erradica la escasez. No tiene sentido, tan siquiera, tratar de mostrar la torpeza de tal afirmación. Han identificado escasez como ausencia de medios materiales para conseguir determinados fines; cuando precisamente la escasez es lo que da sentido a los medios y, por ende, a los fines. Sin escasez no hay medios y sin medios no hay fines que perseguir.

Que, sin perjuicio de otros objetivos, las líneas fundamentales de toda corriente política inscrita en la Izquierda coinciden en su aspiración a conseguir un reparto armonioso de la riqueza socialmente sostenible.

Más bien seria un reparto clientelar insostenible. Quien mejor distribuye la riqueza entre aquellos que satisfacen las necesidades ajenas es el mercado. Distribuir la renta aleatoriamente implica obviar la satisfacción de las necesidades, despreciar el rumbo de los recursos hacia los fines socialmente prioritarios. Significa, en el fondo, imponer desde arriba los fines a perseguir y a ser satisfechos. Pero de tal caos sólo puede surgir un menguante botín a redistribuir, que acabaría colapsándose sobre sí mismo.

Habida cuenta de que el modo de producción en la economía de mercado reconocida hoy como forma constitucional para la regulación del sistema necesita mantener un contingente de mano de obra desempleada forzosamente, las personas con edad y condiciones para trabajar privadas de empleos suficientes contribuyen de hecho, por esa vía, al éxito del mismo. Y, por lo tanto, tienen derecho a participar en la riqueza obtenida. En consecuencia, todo ciudadano tiene derecho a recibir del Estado un salario social.

Se empieza partiendo de premisas sin sentido(la economía de mercado necesita mantener un contingente de mano de obra desempleada) y se concluye colocando toda la riqueza generada en un mismo saco presta a ser repartida por su generoso poseedor estatal. Ridículo.

Plan de inversiones en los servicios públicos esenciales, que aumente prioritariamente los niveles del gasto en educación y sanidad, de modo paralelo a la progresiva disminución de las subvenciones por los actuales conciertos con las empresas privadas, hasta su total extinción.

Aumentar progresivamente el gasto ad infinitum significa nacionalizar la economía e hipertrofiar sin razón unos sectores de la actividad económica en detrimento de otros. Eso es la escasez que antes no entendían. Con todo, me apunto a la eliminación de las subvenciones a las empresas privadas.

Se aumentarán los impuestos directos, progresivos según las rentas, con una mayor presión fiscal sobre las del capital para compensar al menos las cargas rebajadas en los últimos años.

No esperaba menos de quienes conciben la "riqueza nacional" como un cofre a repartir por el rey entre sus súbditos. La función que cumple el impuesto es, pues, en definitiva un trámite. La riqueza está dispersa y hay que trasladarla al confre. Recaudación, no conficación. Así operan las mutaciones semánticas.

La asociación izquierdista concluye con la siguiente pregunta retórica: ¿Tendremos que seguir siendo en las próximas Elecciones, una vez más, abstencionistas activos de izquierdas?. Obviamente, si para dejar de ser abstencionistas deben implementarse las medidas anteriomente expuestas, espero que lo sigan siendo durante muchas décadas. Mas témome que no caerá esa breva: sólo hace falta observar el espectro y los espectros políticos.
Los mil millones de Gates

Bill Gates ha donado 1000 millones de dólares al programa de Desarrollo de la ONU. Barrunto que serán desperdiciados de una manera grotesca, pero bueno, la buena intención siempre queda. Este gesto prueba, una vez más, que el libre mercado, los actos voluntarios, no están reñidos con la solidaridad y la caridad; más bien es el estatismo quien los vacía de contenido.

Con todo, insisto en lo de siempre, la caridad y la solidaridad son actos voluntarios. La donación de Gates debe tenerse en cuenta, incluso puede ser digna de admiración y de emulación. Eso sí, la ausencia de coacción no puede, en ningún caso, desaparecer de la escena. Lo digo porque el Sr. Gates también milita en la plataforma Responsible Wealth, contubernio de multimillonarios yankees, que presionan para que el gobierno no baje los impuestos a los ricos; es decir, no se pronuncian exclusivamente sobre su dinero, sino sobre el del resto de la gente.

Quien quiera seguir a Gates en su voluntaria donación genial; pero no extraigamos del benéfico gesto una obligación, incluso legal, para todas las personas. Tal decreto extinguiría la caridad en sí misma; pariendo derechos y obligaciones, prebendas y explotaciones. No crucemos la línea que separa la libertad de la esclavitud.
Gratis et amore

Los adalides de la progresiva estatalización y socialización de la economía y, por ende, de las vidas humanas, de sus vidas humanas, claman vergonzantemente en contra de cualquier iniciativa para suprimir la gratuidad de los servicios sociales. Así lo relata una publicación izquierdista: El Círculo de Empresarios ha propuesto hoy al nuevo Gobierno que salga de las elecciones del 14 de marzo que acabe con la gratuidad de la educación y la sanidad.

Por supuesto éste es un lenguaje vocinglero y demagógico. Los servicios sociales no son gratis, no pueden serlo. Sólo la legalización y nacionalización de la esclavitud permitiría proveerlos gratuitamente. Las escuelas y hospitales deben construirse, el mobiliario hay que conseguirlo, las clases deben departirse y las operaciones deben efectuarse. Los albañiles, arquitectos, profesores, médicos, secretarias, conserjes o guardias de seguridad no van a trabajar gratis total. Alguien tendrá que pagarles... alguien y con algo.

De ahí que la educación no sea gratuita. En economía, salvo los bienes libres, no hay nada gratis; todo tiene su coste de oportunidad. Utilizar los factores escasos de una forma implica necesariamente no poder emplearlos de otra. Es muy bonito confundir a la gente señalando que la provisión pública de sanidad o educación es gratuita, ausente de costes. Tan bonito como falaz. No debemos, ni podemos, decidir sobre si la educación debe ser o no gratis; la auténtica pregunta es quién debe pagar la educación: ¿los usuarios, los que la consumen y disfrutan de ella, o los seres humanos, independientemente de sus circunstancias?

Pero claro, algunos prefiere pensar que al ser gratis no están robando a nadie. Mejor que tranquilicen sus conciencias.

23 de Enero de 2004

Santo Cielo, ¡agua!

Si ayer me frotaba silenciosamente las manos creyendo que la pifia del Spirit podía contener las ansias derrochadoras del pródigo W. Bush, parece ser que, además de responder a los intentos de comunicación terrestres, la sonda europea Mars Express ha detectado agua en el planeta rojo(¿nadie ha relacionado todavía el color de este planeta con el ingente despilfarro que está ocasionando?)

Huelga decir que este descubrimiento va a servir para que tanto los gobiernos europeos como el yankee inicien una, si cabe, más dura competencia en la carrera espacial. Puede que, incluso, los gastos iniciales previstos por Bush se queden chicos. ¡Hay agua! Eso ya justifica los más megalómanos dispendios.

Qué afortunados somos los europeos, expoliados por justa causa. Rebosamos alegría y jolgorio. Al fin y al cabo, ¿qué importancia tiene nuestro bienestar frente al hallazgo de una sustancia tan sumamente inhabitual en nuestro planeta como es el agua? Quizá Aznar paralice el trasvase del Ebro: la humanidad, y sus bolsillos, se conmocionan ante tal hazaña. Ya nada volverá a ser igual. ¡Hemos encontrado agua!
Dale fuerte a Maragall

Luis María Anson, celador de la puridad lingüística, se declara fiel partidario de la solidaridad interpersonal, interregional e, incluso, internacional en su Canela fina de hoy :

Si en el sistema impositivo español los ciudadanos que más ganan más pagan a Hacienda, en ejercicio de solidaridad con los menos favorecidos, parece lógico que las comunidades autónomas poderosas aporten una cantidad mayor que las débiles. Ese principio de solidaridad está ya planteado incluso a escala internacional, de forma que las potencias occidentales paguen impuestos en la sociedad mundial en favor del tercer mundo en vías de desarrollo.

Insisto una vez más en que no puede proclamarse como solidario aquel acto que no se realiza voluntariamente. Ni los burócratas son solidarios porque practiquen la caridad con nuestro dinero, ni nosotros lo somos si no mostramos la voluntariedad de destinar parte nuestra renta a ayudar al prójimo. Pero claro, a Anson esto le importa poco.

Las propuesta maragalliana en este sentido le parece un juego reaccionario propio del capitalismo salvaje. ¡Vaya con Anson! Pronto lo veremos cogido del brazo de Saramago. Capitalismo sí, pero. Las mismas tonterías sempiternas de quienes no han asumido la caída del muro y todo lo que ello conlleva; el fracaso del intervencionismo estatal.

Anson es el típico caso de conservador anticapitalista; esos mendrugos que defienden las reducciones de impuestos sin creerlas realmente positivas para todos; esos que claman por la desregularización laboral para fastidiar a la izquierda; esos que patrocinan la globalización porque se asustan al ver la "chusma" globalofóbica. Puede que, en alguna ocasión, estos conservadores anticapitalistas defiendan la libertad, pero no creen realmente en ella. Sus valores vitales son los que marque el partido rival a los partidos de izquierda. No tienen pensamiento autónomo, ni saben diferenciar entre lo bueno y lo malo. Su espectro político consiste en criticar más o menos al PSOE e IU, aún cuando, al fiscalizar ciertos aspectos(como el fin de la solidaridad coactiva) uno se esté subrogando en la posición ortodoxa de su odiada izquierda.

En fin, en mes y medio elecciones.

19 de Enero de 2004

Los judíos tienen la culpa, ¡cómo no!

Ayer Toni nos informó de que el embajador israelí en Suecia había destruido una obra de arte en la que se homeneajeaba a una suicida palestina. No puedo, si más no, comprender la actitud del embajador, pero también reprobarle su agresión a la propiedad ajena. El que comprenda y comparta las razones del embajador no me conduce a legitimar su proceder.

Sentado esto, sí me gustaría analizar la reacción del antisemitismo militante a través de un artículo en el Periódico.

El curioso como, una vez más, la judeofobia intenta negar su existencia. Dice Gustavo D. Perednik que una de las características del antisemitismo es su autonegación, incluso la ignorancia de su naturaleza. El antisemita no siente que lo está siendo, discrimina las actitudes de los seres humanos entre "lo que hacen los judíos" y "lo que hacen los no judíos", pese a no ser del todo consciente. El autor del artículo intenta de alguna manera confundir al auditorio; el antisemitismo no existe, es un pretexto blandido por Sharon:

Pero lo que es intolerable es esa alusión permanente y falaz a esa lacra que llevó al Holocausto nazi. La apropiación que Sharon y sus secuaces han hecho del pasado para ponerlo como justificación de su barbarie es inadmisible.

El hecho incontestable en el caso del museo es una exhibición grotesca y apologética del terrorismo antisemita. Importa poco que, supuestamente, Sharon, el malo de Sharon, instrumentalice la memoria del Holocausto para exterminar a un pueblo palestino cada día más populoso(incluso dentro del Estado de Israel). Para el caso comentado es irrelevante. El artista de semejante disparate ignominioso era un antisemita militante, un racista despreciable. Esa realidad no puede obviarse; la postura del embajador podrá agradarnos más o menos, pero el nazismo insuflado en el arte no puede ser justificado por el hecho de que sea arte.

El problema es a que Joan Barril esto le trae sin cuidado. Negar la realidad antisemita, su realidad antisemita figura mucho más cómodo. El antisemitismo es inventado, a pesar de la controvertida ilustración. El Sr. Barril incluso procede al estilo progre descafeinado afirmando que tiene amigos judíos, "tengo la fortuna de conocer a muchos creyentes judíos". ¿Y qué? ¿Qué relevancia hay que concederle a ese dato? ¿Deberíamos aplaudir la conducta de quien tiene el valor de acercarse al leproso, al judío, a la lepra de la humanidad?

Tener amigos judíos no constituye ningún argumento de mínima autoridad. El pretenderlo demuestra sólo la consideración tendenciosa de determinadas facciones del progresismo; ¿es que acaso dudaba el Sr. Barril de la existencia de judíos antiSharon? ¿Y por qué no debiera ser así? ¿Qué hecho diferencial le permitía suponer que los judíos también pueden oponerse a Sharon? Barril utiliza a los judíos antiSharon como disidentes de una raza compacta, uniforme y sectaria. Alardea de sus amigos antiSharon como si de grotescos fenómenos circenses se tratara. No puede evitar, en su argumentación, trazar una clarísima línea separadora entre ellos, los judíos, y nosotros, la gente normal.

La conclusión del articulista no puede ser menos simplista que todo su desarrollo: El único anti realmente liberador es el antifascismo. Usted sabrá, Ariel, por qué se permite hacer trampas semántica. Acabáramos. Se empieza negando la desafortunada existencia del antisemitismo y se concluye tildando al gobierno israelí de fascista antisemita. La estrategia es la de siempre, olvidar la auténtica significación y las causas últimas del Holocausto para intentar conseguir su repitición, si bien no con la megalomanía hitleriana, pero sí mediante el cadente goteo del terrorismo palestino. Ellos son los embajadores de la muerte de los antisemitas europeos. Por desgracia nadie se inventa el antisemitismo; su existencia es palmaria. En este post aparecen dos ejemplos bastante claros.

16 de Enero de 2004

De nuevo, somos fachas

Pese a estar curado de espantos, algunos sujetos no dejan de sorprenderme. Máxime cuando pretenden corregir el pensamiento liberal sin conocer ninguna base del mismo. En el post anterior me he encontrado(tras unos reconfortantes calificativos a mi persona) con la siguiente opinión:

Escuchad FACHAS, porque así NO es el mundo:

El mundo no es un modelo economico con sus curvitas de oferta y demanda bien dibujadas, sus fantasticos puntos de equilibrio y demás mierda inventada por los neoliberales. Levantad un poco la vista de vuestros manuales fachas, si es que podéis y la luz no os hace demasiado daño, porque ese "mercado casi sin Estado" que os gusta tanto que hasta os lo follaríais, lo único que se consigue es mucho para unos y poco para el resto, ademas de contaminación, guerras y demas. Además, a ver cómo coño os entra q el estado no es un marciano que está ahí, el estado somos todos, y en él nos apoyamos para plantar cara a los poderosos, los de los cárteles, esos del petróleo y de la guerra de Irak.


Aunque Marzo le responde magistralmente, no puedo resistirme a hacer algunos comentarios sobre tal exabrupto.

Para empezar, es vergonzante que este tipo nos endose a los austriacos la construcción de las curvas de mercado y los puntos de equilibrio. Le recomendaría la lectura de Toward a Reconstruction of Utility and Welfare Economics de Murray Rothbard, pero dudo que fuera capaz de vencer sus prejuicios y (es)tupidos velos cerebrales como para asimilar dos cosas: la oposición frontal austriaca a los métodos mainstream y su defensa praxeológica de un mercado que nunca alcanza el equilibrio. Sería bueno que también ojeara el artículo de Huerta de Soto La Escuela Austriaca moderna frente a la Neoclásica, pero ello sería suponer que el tal Mateo está interesado en salir de la ignorancia racional, que diría Downs.

Por supuesto, huelga referirse a la falaz ecuación liberalismo=fascismo. Estas palabras del líder nacional-SOCIALISTA Adolf Hitler, pronunciadas el 1 de mayo de 1927, son bastantes elocuentes:

"Nosotros somos socialistas, enemigos del sistema capitalista contemporáneo, concebido para la explotación de los débiles con sus injustos salarios, con su inopinada evaluación de un ser humano según la riqueza y la propiedad en lugar de según la responsabilidad y sus resultados; y nosotros tenemos la clara determinación de destruir este sistema bajo cualquier circunstancia"

¡Vaya!, si coincide bastante con tu esquema mental.

Por cierto, la guerra es un mecanismo estatal, nada que ver con el mercado, al que le es más propio el libre comercio. Y respecto a que "el estado somos todos"... bueno, ése era el fin del totalitarismo ¿no? Pero claro, los fachas somos nosotros. Cuidado con la viga.

14 de Enero de 2004

Jorge Etcheverry, el poeta falangista

Los poetas antiimperialistas, que tan sabrosas apologías a la inmolación terrorista palestina nos han otorgado, bien podrían reunirse bajo la rúbrica de poetas falangistas, en concreto, uno de sus más queridos colaboradores, Jorge Etcheverry. El lenguaje y mensaje de sus editoriales se funde en perfecta armonía con los discursos de José Antonio.

Esto decía el fundador de la Falange:

No debemos proponernos sólo la construcción, la arquitectura política. Tenemos que adoptar, ante la vida entera, en cada uno de nuestros actos, una actitud humana, profunda y completa. Esta actitud es el espíritu de servicio y de sacrificio, el sentido ascético y militar de la vida. (Los ilustrados) creen que se debe ocultar en la propaganda todo lo que pueda despertar una emoción o señalar una actitud enérgica y extrema. ¡Qué equivocación! A los pueblos no los ha movido nunca más que los poetas, y ¡ay del que no sepa levantar, frente a la poesía que destruye, la poesía que promete! En un movimiento poético, nosotros levantaremos este fervoroso afán de España; nosotros nos sacrificaremos y de nosotros será el triunfo, triunfo que no vamos a conseguir en las elecciones próximas.

Por su parte, Jorge Etcheverry escribe:

"Que todos los poetas de habla castellana se conviertan en otra tantas palomas y se levanten a los cuatro vientos"

y más adelante:

El poeta debe compilar listas de los productos materiales e intelectuales del imperio y convertirlos en veneno en el poema, el reportaje o el video, para que gusten a vinagre en todas las lenguas, para que quemen como amianto en todos los cuerpos, para que revienten el tímpano de todos los oídos y sean evitados como la peste.

Si es que el anticapitalismo, sea joseantoniano o jorgeetcheverryense, suele desembocar en lugares comunes. A la vista está.
Vuelve el puritanismo

El Estado debe extender su poder sea como sea. La tentación de coaccionar a otras personas para que actúen conforme a mis patrones de comportamiento es demasiado elevada para la burocracia. Ya sea en economía o en moral, el Estado debe hacer valer su imperio supremo.

En Japón, un tribunal ha condenado a un dibujante de hentai(manga pornográfico) a un año de prisión. ¿Motivo? Causar influencias nocivas a la moral sexual, ya que la moral social japonesa no estaba preparada para ver este tipo de expresiones gráficas tan radicales. ¡Moral social! Lo último en onanismos mentales para justificar la violencia ilegítima del Estado.

El Tribunal, como todo líder totalitario, confunde la moral de sus miembros con la moral de toda la sociedad. Seleccionan arbitrariamente indicios externos que les permitan sustentar sus tesis preconcebidas y concluyen absurdamente que han sido legitimados por el pueblo. De hecho, el Tribunal ha señalado que: "Existe el consenso social de que los materiales obscenos deben ser supervisados". ¿Un consenso social? ¿También por parte de quienes compraban la revista pornográfica?

La cuestión no versa sobre si juzgamos a la revista aconsejable, decente o educadora. La indecendia, subjetivamente apreciada, no justifica el uso de la violencia. Podemos repudiar la publicación, pero en ningún caso impedir su venta o esclavizar a su dibujante. Ésta no es una discusión sobre estética, sino sobre derecho.

La violación sistemática de los derechos de las personas por parte del Estado es algo demasiado escandaloso como para que, aún siendo frecuente, nos resignemos a padecerlas. La actuación en Japón, cuna del manga, tendrá probablemente sus pertinentes réplicas en Occidente. Si la campaña de la izquierda para limitar nuestra libertad es insufrible, no lo es menos la del neoconservadurismo puritano. Al menos, por ahora, mantenemos la posibilidad del pataleo. No la desaprovechemos.
Los brasileños se rebelan

Si algún consuelo nos queda a los liberales es que, a pesar de todo, la maldad del Estado nunca podrá superar la astucia empresarial. Si ya ocurrió con las horrorosas esquelas en las cajetillas de tabaco al toparse con la censura pitillera, los brasileños han intentado burlar, o al menos paliar, las medidas extraparlamentarias contra los ciudadanos estadounidenses.

Hace unos días, alguien intentó sostener en la bitácora de Daniel que la mayoría de los brasileños apoyaba la despótica medida adoptada por el juez. Cuándo comprenderéis, se nos preguntó, que la dignidad está por encima de los dólares.

Pues parece ser que no todo el pueblo brasileño está muy conforme con un atropello que, lógicamente, restará ingresos, puestos de trabajo y, por ende, el sustento a miles de brasileños. Para evitarlo, durante estos días se está llevando a cabo una campaña consistente en recibir a los turistas yankees con flores, joyas y camisetas con el slogan "Río te ama". "Esta es nuestra manera de decir que Río de Janeiro quiere a los turistas americanos sin importar que suceda", en palabras del representante a la oficina de turismo de Río de Janeiro.

Aunque, desde luego, quien posee una visión más interesante de la situación es Roberto Dutra, vicepresidente de la Asociación de Operadores turísticos de Brasil: "Decidimos dar una recepción especial a los turistas americanos, como una forma de contrarrestar los efectos de este nuevo tipo de burocracia".

A la luz de esto, uno se pregunta, con empresarios tan visionarios y capaces, ¿qué ocurriría si el Estado brasileño dejara de incordiar? Pues, seguramente, que la inanición hubiera pasado, como ya ocurrió en Europa, a ser un tenebroso recuerdo del pasado. Pero ¿qué importa eso? La dignidad está por encima de los dólares... ¿incluso para los que se mueren de hambre?

13 de Enero de 2004

La última propuesta semiliberal de la izquierda

Atendiendo a la encuesta de El Mundo y a la impresión generalmente compartida, Zapatero no ganará las próximas elecciones generales; y, en mi opinión, el descalabro será considerable.

La torpeza e incoherencia con la que se presentan las propuestas desalienta la confianza del elector. No se puede proponer la creación de 17 tribunales supremos, en un claro guiño al nacionalismo, y al momento sugerir desde ciertos sectores socialistas la obstrucción de los partidos nacionalistas al Congreso.

En economía el despropósito no es menor. Se sugiere reducir los impuestos, pero se camina de la mano de IU(por no hablar de la plétora de promesas relativas al incremento del gasto). Arrimarse a los planteamientos liberales lo enfrenta con sus votantes "tradicionales", mientras que los liberales, por sus contubernios marxistoides, rehuirán, en un elevado número de casos, conceder su apoyo al PSOE.

La situación es bastante triste. El socialismo se ha atrevido, por una vez, ha bajar los impuestos, mas ello no le reportará rédito electoral alguno; si acaso la espantada de parte del rojerío nacional. La conclusión que obviamente derivará el PSOE tras las elecciones será la de que a la derecha neoliberal ni agua. Mientras tanto, el PP seguirá virando hacia un neoconservadurismo paternokeynesiano similar al practicado por el Partido Republicano.

Sea cual sea el resultado de las próximas elecciones, las consecuencias para la libertad no serán, en absoluto, positivas. Parece que sólo las grandes catástrofes nacionales parecen ser el caldo primordial propicio para osados programas liberales. Mientras tanto, tan sólo decadencía y expansionismo estatal. Como ahora.

12 de Enero de 2004

La dictadura del no-mercado

Hace poco más de una semana intenté desmontar la recurrente construcción de "dictadura del mercado". El intervencionismo proclama que el mercado sólo sirve para "aquellos que pueden pagárselo", por ello, aseveran, es necesario que el Estado provea gratuitamente los servicios básicos y fundamentales; que satisfaga las auténticas necesidades de las personas.

Desde luego, en primer lugar habría que objetar que los mentados servicios básicos no pueden ser provistos gratuitamente, al menos, si no legalizamos la esclavitud y el trabajo forzoso. La gente espera recibir una compensación a cambio de sus horas de trabajo, y ese salario lo obtiene el Estado sustrayéndolo de la renta de una parte de sus súbditos. La gratuitidad hace referencia a que unas personas pagarán por los productos que otras disfrutarán.

Pero existe, si cabe, una mayor objeción contra este plan gubernamental: la imposibilidad material de conocer cuáles son las necesidades de las personas. Se trata, en el fondo, de un problema de orden epistemológico que incapacita tanto la recolección de la información necesaria, en continua y revolucionaria creación, cuanto la valoración y estimación correcta de la misma.

Sin mercado, como bien acertó en señalar Mises, los individuos no disponemos de medio alguno para averiguar las necesidades humanas. Son los precios de mercado los que incorporan las comparaciones históricas de valor y, por tanto, los que descubren al empresario una apoyatura sobre la que auscultar las necesidades futuras.

Claro que el empresario puede errar en su vaticinio; puede cometer errores empresariales y, en consecuencia, incurrir en pérdidas. Este hecho sólo constituye un magnífico indicador de que el empresario está utilizando recursos que tienen otros usos preferentes. Es lógico, pues, que la empresa desaparezca del mercado y sus factores de producción se dirijan hacia aquellas producciones donde afloran los beneficios, esto es, que satisfacen necesidades que la mayoría de los individuos juzga esenciales.

El Estado entre otras actuaciones contra "la dictadura del mercado" propone, aunque ésta sea una solución caída en desuso, la creación de empresas públicas que no sigan estrictamente el patrón "usurero de los beneficios". Deben tenerse en cuenta, braman, otras consideraciones como los beneficios sociales.

Aún admitiendo a efectos dialécticos la existencia de estos "beneficios sociales"(que en todo caso serán descubiertos, apreciacidos y procesados de manera subjetiva por cada individuo) al Estado le resultaría imposible reconocerlos y delimitarlos. Sería una pura y dura profesión de fe hacia las letanías del filósofo gobernante.

Ahí pues reside el núcleo duro de la controversia. El Estado denigra los beneficios como un fruto de la explotación y de la avaricia capitalista. Ignora su componente indicador de la función empresarial y trata de suprimirlos u obviarlos. La empresa pública no debe buscar el beneficio, sino el bienestar social. Pero ello es tanto como señalar que la empresa pública tiene que desatender y despreciar las necesidades de los individuos. La provisión pública debe ir desligada de cualquier sustrato y demanda real; se corresponde llanamente a una inducción fantasiosa y a una interpretación grotesca de algunos parámetros subjetivamente seleccionados que llevan, por lo general, a conclusiones preconcebidas.

Cuando una empresa pública incurre en pérdidas y éstas son compensadas con ingresos fiscales, se perpetúa una dilapidación de recursos a la que el mercado ya habría puesto fin. Los consumidores buscan productos que, por emplearse los factores productivos en el dispendio público, no pueden proveerse. Por causa del Estado, miles de proyectos deseados con mayor ahínco por los individuos se tornan irrealizables. En realidad, el Estado pretende que las necesidades ciudadanas se acoplen a su provisión de bienes y servicios. No es ya la oferta la que debe postrarse ante la demanda, sino que los actores deben trocar sus valoraciones y conformarse con una oferta ciega y despótica. La soberanía del consumidor desaparece ante la gula de la soberanía del burócrata.

Todo ello nos conduce a una conclusión bastante evidente. Cuando la provisión de bienes y servicios tiene lugar por vías ajenas al mercado nos encontramos ante una indudable coacción por parte del gobierno, coacción que sólo podrá mantenerse si el aparato estatal deviene dictatorial y toma las medidas necesarias para que los individuos aprecien, conforme a la escala valorativa del gobernante, los bienes y servicios ofertados. Una vez más, cobran plena validez las ideas misianas: Si los gobiernos no abandonan estas medidas y retornan a la libre economía de mercado, si persisten obstinadamente en el intento de compensar con ulteriores intervenciones los inconvenientes generados por las medidas anteriores, constataremos al final que hemos adoptado el socialismo.

No es tanto el mercado lo que propicia la dictadura, sino, como intuitivamente podemos comprender, todas aquellas medidas que vayan dirigidas a enmendar y alterar las libres decisiones y acuerdos de los individuos; sólo el Estado puede revestir formas dictatoriales y el desprecio al mercado es el mejor estímulo para hacerlo. Olvidemos ya la falaz y contradictoria "dictadura del mercado", hablemos más bien de "dictadura del no-mercado": el sinuoso recorrido de nuestro camino de servidumbre.

9 de Enero de 2004

Ya está bien de salarios míseros

El capitalismo explotador está en auge. Las multinacionales se expanden cual manto negro sobre los países subdesarrollados. Grotesco movimiento de fichas. Hay que impedir que el Tercer Mundo se industrialice. Sus salarios son demasiado bajos, subámoslos artificialmente, desterremos su ventaja comparativa, impidamos que las fábricas se muevan de Occidente. Aquí enclaustradas, aquí anquilosadas, postradas ante la filibustería estatal, ante el sindicalismo corporativo, ante su clientalización y nacionalización fáctica.

Levi's se marcha de EEUU; le resulta más rentable producir en otros parajes. Negro futuro para el Tercer Mundo. Otra multinacional más pasará a explotarlo, como sabiamente nos describe el bíblico No Logo. Mejor que no vayan, o si van, pagando lo mismo que en EEUU; pero entonces, ¿para qué moverse?

¿Pero qué ocurrirá con los pobrecitos obreros yankees que ya estaban siendo explotados(pero menos) por Levi's? Se verán abocados al paro, a la inanición, serán incapaces de prosperar, sus pueblos marchitarán, vagarán errantes y mendicantes por las calles. Levi's debe irse pero quedarse. Debe pagar sueldos por encima de sus beneficios, debe someterse a la dictadura sindical.

Marcharse y quedarse. Comerse la torta y conservarla. Difícil, pero en absoluto imposible para nuestro grandioso Estado interventor. Él, y sus mamporreros intelectuales, sabrán qué hacer. No lo duden.

8 de Enero de 2004

La mente abierta de la izquierda

Creo que a todos nos ha ocurrido alguna vez cuando, al discutir con un socialista, llegamos a la conclusión de que sólo atiende a sus ideas preconcebidas; la discusión es inútil pues, aún con lo más perfectos razonamientos, no se moverá ni un milimetro de su prefijada posición. Uno de esos axiomas totalitarios que la izquierda se ha grabado en el cerebro con denodada persistencia ha sido la ecuación capitalismo=fascismo.

En su estrecha concepción, el capitalismo, sistema creado(¿por quién?) con la única motivación de perpetuar la explotación proletaria, cuando entra en crisis merced el empuje revolucionario necesita adoptar formas totalitarias para que la burguesía siga conservando los medios de producción, cebándose imperecederamente de la plusvalía proletaria. El capitalismo o neoliberalismo es una máquina enfocada hacia la explotación(interclasista o internacional, lo mismo da) de los más débiles. No importan todas las teorías económicas con las que se demuestre, no sólo su superioridad, sino exclusividad como sistema de satisfacción de las necesidades humanas. Conspiraciones judeo-masónicas que intentan ocultar su despiadada naturaleza.

Claro que, en este sentido, habría que preguntarse por qué los liberales criticamos que los empresarios recurran al Estado para, por ejemplo, obtener por medios coactivos aquello que no pueden conseguir mediante la competencia. ¿No sería más eficaz que el Estado suministrara, aún en pequeñas cantidades, una transferencia extra a la clase empresarial? Claro que uno también debería responder a por qué en nuestro maravilloso capitalismo los ricos, los capitalistas, son los que mayores impuestos pagan. Será para disimular.

Poco o nada le importa al liberal la situación de los empresarios. Más bien, deberíamos hablar de aquellas personas que satisfacen de manera correcta y adecuada las necesidades ajenas. Los empresarios que dilapiden recursos bien localizados están fuera del mercado. La quiebra es un mecanismo catársico, una de las principales virtudes del capitalismo.

Si muchas veces he quedado perplejo por el (des)conocimiento que algunos izquierdistas tienen sobre el liberalismo, ahora ya estoy empezando a imaginar que la capacidad y la voluntad de la izquierda para enmendar los errores son nulas.

Veamos algunos ejemplos de como la teoría del sistema económico explotador y fascista se impone al resto de consideraciones como el respeto a la libertad del prójimo. Encontramos en un foro de Hispavista una incitación al ataque de esta web porque somos "neo-fascismo disfrazado de liberalismo". A continuación finaliza: No os preocupéis por las formas, dadles duro y a la cabeza. De nuevo el pacifismo de la izquierda(mejor no hablar de su educación) queda sobradamente probado y demostrado.

En este foro marxista, un tal Francesc arenga a sus tovarish: Marxistas del Foro, pasaros por los foros de Liberalismo.com, no tienen desperdicio, mi teoria de esta gentuza queda probada, son la defecación putrefacta de la fusión del fascismo pepero con el españolismo rancio. Amén.

Desde luego, la importacia de pasarse por nuestra página obtiene su fundamento en satisfacer la egolatría de este tipo por ver "su teoría probada". Claro que, será una teoría escasamente desarrollada, pues, digamos que transitoriamente ha olvida el dominio de la página sobre la que elabora teorías. Teorías que, dicho sea de paso, dejan bastante que desear. Vamos, en perfecta consonancia con el marxismo.

"Defecación putrefacta de la fusión del fascismo pepero con el españolismo rancio". No es necesario analizar la frase, pues es muy posible que su autor haya encadenado insultos sin tratar de buscar ninguna coherencia sintáctica. Pero sí sería bueno recordarle a este proletario explotado día y noche por el entremado empresarial(sin la presencia del cual muy probablemente, debe pensar, alcanzaría puestos relevantes y de reconocido y aclamado prestigio) que en la sección de antiliberales de liberalismo.ORG tenemos al nazismo(quizá no lo considera fascismo, al fin y al cabo, "hubo pacto") y que entre los liberales hay desde españolistas hasta independentistas, como el muy respetable Sr. Vergés. De hecho, muchos hemos evolucionado desde posiciones reacias al secesionismo(por considerarlas entonces la mejor garantía de la libertad) hasta ubicarnos muy en la línea de lo defendido por D. Jesús Huerta de Soto, esto es, la autodeterminación asentada en el derecho de secesión individual.

Tal vez se debe a la libertad existente dentro del movimiento liberal. Los hay centralistas, secesionistas, estatalistas, anarquistas, ultrarreligiosos, fervientemente ateos, pro- y anti-war... No nos sometemos a la verdad revelada de nadie, pues creemos en nuestra capacidad para encontrarla. Pero bueno, ¿qué más da? Fascistas peperos y españolistas rancios.

Otro sujeto, en los foros de liberalismo.org, señala que: "Proponéis lo imposible para que en el fondo no cambie nada. En el fondo sois neoconservadores, pura ultraderecha". Bueno, mejor no proponer nada pues. Otro individuo, también en los foros afirma: "los nazis ya no saben como engañar a los pueblos... ahora se inventan un nuevo nombre para contribuir con el engrandecimiento de la pobreza, sois el cancer del mundo". La persecución y exilio de Ludwig Von Mises también debió de ser un engaño para la más sencilla explotación de los pueblos. Si es que ya no sabemos qué hacer.

Se nos tacha de conservadores: El neoliberalismo es, además de muchas cosas, una respuesta al estatismo, al intervencionismo estatal en la economía; pero no nos confundamos, ese estatismo se mantiene para reorientar no sólo la economía sino también la educación, las ideas sociales, la salud pública y otros servicios, el papel de las organizaciones de trabajadores y de los partidos políticos. ¿Pero de dónde ha salido esta gente? Habrá liberales conservadores y habrá otros que no lo serán en absoluto. Por lo que a mí respecta, estoy a favor de desilegalizar todo aquello que no atente contra los derechos naturales, pese a que ello no determina ni condicione mi subjetiva aprobación.

He dejado para el final el mejor post. En la bitácora "Tribuna libre: Blog ácrata y sin rumbo", el autor ha colgado un comentario títulado ¿Liberalismo, anarcocapitalismo o fascimo puro y duro?, en el que puede leerse: Después de escribir esta anotación, me dispuse a saber más sobre el liberalismo.... y creedme que he descubierto muchas cosas que aun me han dejado más ignorante si cabe. Por resumir la conclusión extraída después de visitar páginas como Resistencia Civil, Liberalismo.org, Partido Radical, Libertario.org, Liberal Internacional, es que los 'extremos se tocan'

"No hay por donde cogerlo, como digo estoy desconcertado", dice. Es el problema de cuando suceden cosas como esta: "Hasta ahora cuando uno oia hablar de liberales, creía que le hablaban de rancios capitalistas afacistados que tenían como único fin la supresión del estado benefactor y la libertad individual llevada a su máxima expresión". ¡Vaya! Los tiempos cambian, pero las meten siguen conservadas y conservadoras. Curiosamente encuentra algunas características comunes a todos los liberales: "Siempre buscando la propiedad privada y el disfrute del resultado del trabajo de uno mismo como medio de vida" ¡Qué malos somos los liberales! Queremos retener NUESTRA propiedad y disfrutar del trabajo "de uno mismo". ¿Mejor disfrutar del trabajo de los demás?
El autor desconcertado por el peso de los argumentos intenta salvaguardar su integridad: "No me fio mucho, lo peor de todo es que lo explican todo con mucha lógica (demasiada) o saben vender muy bien su 'burra' (lo mismo es ¿no')"

Al menos, Robert, promete que seguirá investigando esta curiosa trama que rompe los simplistas esquemas comunismo-fascismo, buenos-malos: "De momento me progongo estudiar de cerca este fenómeno pues tienen temas muy interesantes como la legalizacion de todas las drogas como medio para acabar con el narcotráfico y empezando por el cannabis, la libre eutanasia, el derecho al suicidio, a la propiedad privada y una larga lista...". Sin duda, es la actitud más admirable de las expuestas hasta aquí.

Claro que la vorágine izquierdista, en los comentarios a su post, ya ha tratado de corregir la sacrílega desviación: "Queda muy bonito el hecho de la libertad absoluta, poco menos que la vuelta al Estado de naturaleza, pero no te dejes engañar: por mucho que nos lo intenten meter en la cabeza, las personas no podemos ser "Robinsones", es decir, no podemos vivir al margen de la sociedad". ¿Y quien ha hablado de vivir al margen de la sociedad? Precisamente, cuando el capitalismo permite la división social del trabajo y del conocimiento, ¿intentamos vivir al margen de la sociedad?

Mente salvada. Yan han enderazado el árbol torcido, Robert responde: "Si mi abuelo siempre me lo decía..... el verdadero anarquista es el capitalista que puede hacer lo que le de la gana.....(...) Una respuesta de lo más aclaratoria..... les seguiré la pista"

Con todo, sí debería quedar una cosa clara. Por muchos comentarios que haya añadido corrigiendo las falsas impresiones que la izquierda tiene del liberalismo, seguirán creyendo que este post no constituye más que una burda estratagema para conquistar almas a la causa de la explotación. Las ideas liberales son muy atractivas, pero en el fondo responden a oscuros intereses de dominación. Aún admitiendo que ello sea cierto(el FMI, pese a que abogamos por su inmediato cierre, nos pasa mensualmente una suculenta nónima, no crean), la izquierda, si considera atrayente el mensaje pero no sus autores, debería defender el mismo mensaje, pero desde una posición de independencia hacia las clases explotadoras. Que defienda el libre mercado y la supresión de la coacción estatal, pero sin las tramas en las que nosotros, los neofascistas, estamos en el fondo metidos.

Sin duda el mensaje calará, no dudo de la abierta y receptiva mente de la izquierda.

He encontrado en los foros de liberalismo.org una graciosa comparación entre el maestro austriaco y la que algunos intelectuales de izquierda, muy conocedores de la doctrina liberal, pudieran pensar que es su nieta. Sin demasiadas dudas, lo más destacado de este símil es la profundidad del pensamiento de Salma.
Las fotos más caras de la historia

Les Kinsolving, corresponsal del Worldnetdaily en la Casa Blanca, ha dejado en pueril evidencia los faraónicos programas espaciales públicos de EEUU. Y ello, a pesar de que, en un primer momento, el portavoz de la Casa Blanca quiso esquivar la pregunta. Al final, no tuvo otra posibilidad que rendirse a la mordaz pregunta de Kinsolving:

¿Podría comentarnos algún beneficio tangible que obtendremos los contribuyentes norteamericanos tras pagar 820 millones de dólares por la última misión a Marte, bautizada esta mañana como "Viaje a ninguna parte" por el Washington Post, aparte de ver nítidas fotografías de un paisaje árido?

McClellan, después de reiterar el compromiso de Bush con la exploración espacial(¿y con qué no se compromete Bush, dinero ajeno mediante?) le explica al malvado ultraliberal Kinsolving las maravillosas consecuencias de tal dispendio:

"Estamos aprendiendo acerca de temas como el cambio climático o el universo, que a su vez nos permiten mejorar nuestro conocimiento en otros campos. Pero una de las misiones más importantes es investigar si existen indicios de una posible vida en Marte años atrás. Y ésa es una de las más importantes misiones que va a realizar. El universo nos brinda la oportunidad de derivar muchos beneficios de su exploración. Algunos de ellos son ya más que evidentes merced a las anteriores misiones"

¿Y qué esperaban? Ni una sóla concreción. Nada. Vaguedades y más vaguedades que se financian con el dinero de todos. Y eso que los yankees pueden quejarse sólo parcialmente; su aparatito ha llegado al planeta rojo. El de los europeos ni eso. Quemamos, literalmente, nuestros billetes en el fuego sideral.

Y eso que Bastiat alertaba de la peligrosa ilusión de observar los proyectos que el gasto público realiza, mientras se dejan de lado, por imposibilidad visual, los que, a causa de ese gasto discrecional, no se están materializando. Sé olvidaba el maestro francés(tuvo suerte de no vivir en esta época) que en los viajes espaciales ni siquiera se observan logros apreciables. La caradura del Estado no necesita justificarlos. Ya nos hemos acomodado demasiado al atraco fiscal como para protestar. Contemplemos con placer las preciosas fotos de Marte, lo suyo nos han costado.

5 de Enero de 2004

Confunden a Lewrockwell.com con una web comunista

Lewrockwell.com es hoy una de las páginas más visitadas de todo Internet. Actualmente ocupa una posición alrededor de la 700 en alexa, pero ha llegado a alcanzar puestos cercanos a la 350.

Llewellyn H. Rockwell Jr, presidente del Mises Institute, se caracteriza, como todos los libertarios, por una apasionada defensa del mercado. Este punto le conduce, a él y a todos los colaboradores de su página web, a adoptar posiciones que muchos "liberales" españoles no comparten; véase su frontal y radical oposición a la guerra y, desde luego, su mordaz crítica y enfrentamiento con el neoconservadurismo paternalista de Bush. Posiciones que, tanto en España como en EEUU, bien podría defender, aunque de una manera bastante demagógica e hipócrita, la izquierda.

Probablemente por ello, un joven soldado del ejército de los EEUU, Nathan Cox, ha remitido a Rockwell un mail, titulado "Escandalizado por tropezar con una página comunista como ésta", en el que expele algunas perlas como las siguientes: Soy un auténtico americano de 18 años que es capaz de darse cuenta de que Bush ha sido capaz de estabilizar y relanzar nuestra economía después de que Clinton la arruinara(...)Decís estar en contra de la guerra. Genial, salvo para saber qué se supone que tenemos que hacer cuando algunos terroristas decidan estrellar un avión en nuestros edificios; y NO me digáis que apoyáis la guerra contra el terrorismo pero no la guerra contra Iraq. ¿Vuestro minúsculo cerebro no puede entender que estuvimos luchando contra Saddam y sus terroristas?(...) Vosotros y vuestros anti-americanos amigos los demócratas deberíais dejar de quejaros por no estar en el poder y empezar a preocuparos por garantizar la vida y la seguridad de los americanos. La guerra ha sido la respuesta esta vez y puede que lo vuelva a ser en el futuro. Decídselo a todos vuestros compinches comunistas. Quizá algún día veáis la luz, pero me parece bastante improbable.

La respuesta de los rockwellianos, desde luego, no se ha hecho esperar. Jesse Ogden, algo ofendido, señala: Al pensar sobre ello, si gente como ésta es la que nos está protegiendo del mal mundial, en esos momentos me encuentro más inseguro de lo que estaba. Pareces uno de esos que se metían en el programa del ROCT[entrenamiento escolar de futuros militares] en mi escuela: chicos semiletrados y cargados de testosterona que viven en el mundo fantasioso de un cómic. (...) Lewrockwell se proclama como una página web "anti-estado, anti-guerra y pro-mercado", considerando tu argumento de que éste es un sitio comunista...bueno, estúpido. Dado que el comunismo está a favor del Estado, en contra del mercado y generalmente a favor de la guerra(al menos cuando la guerra va dirigida a destruir al "malvado capitalismo"), simplemente, amigo mío, no tienes ni idea.

Por su parte, una optimista, pero a la vez socarrona, Karen Kwiatkowski ha intentado acercar posturas: Es una buena señal que el joven Nathan lea páginas como Lewrockwell que encuentre por Internet. Está siendo autodidacta y ha recabado, brevemente, buena información que contradice lo que sus amigos y Fox News le están diciendo. No podemos rechazar a los Nathans ya que, al menos, nos leen(y nos escriben) Está empezando a pensar -de manera primitiva y desordenada- quizá por primera vez en toda una vida académica que comprende la escuela publica y el entrenamiento militar basico. Desde luego su primera reacción no ha sido espectacular... pero mejorará.

En cualquier caso, la última aseveración de Jesse Ogden(el comunismo está a favor del Estado, en contra del mercado y generalmente a favor de la guerra) creo que zanja toda posible polémica. La estrategia de tildar de rojo a todo anti-war, con ser mayormente cierta, resulta errónea y, en ocasiones, puede volverse en contra de todos los Nathans que la emplean.

4 de Enero de 2004

Zapata vive, el negocio sigue por Carlos R. Molina

Acabo de recibir vía e-mail un artículo proveniente de la página Rebelion.org , titulado Los sonidos de la Lacandona: 10 años de zapatismo y rock, firmado por Luis Hernández Navarro. En él podemos encontrar gran cantidad de referencias a aspectos conocidos de la izquierda, algunos aceptados por ella, otros no tanto, pero centrados esencialmente en el tema de la relación entre la música y la revolución. Vamos a analizarlos englobándolos en tres bloques, para facilitar la distinción y comprensión de todos ellos.

1. La izquierda y la cultura

Lo primero que me viene a la cabeza es la idea (que, atención, ha calado entre la juventud) de que la cultura ES de izquierdas. La música es la que se preocupa por los desfavorecidos, la música es solidaria... la música es de izquierdas. La relación es clara ¿No?

Lo que mucha gente no acaba de comprender es que la música (y el arte en general) se mueve en el ámbito de la ficción y de la imaginación, los deseos y los sueños. (El arte no busca representar la realidad; esa es la diferencia entre un enfoque artístico de la vida -expresar sentimientos- y un enfoque documental - representación objetiva de la realidad). Podemos alumbrar así algunos puntos oscuros de esta relación una vez matizada la idea artística: Desde el punto de vista de que la música representa los sueños y los anhelos, claramente puede sonar a izquierdas. Pero no nos equivoquemos, realmente los sueños y los anhelos no tienen porque ser de izquierdas. De hecho: ¿ A quién no le gustaría que el mundo "se arreglara", que todos pudiéramos vivir en paz, que no hubiera hambre y todos fuéramos felices?¿Quién no querría volver al paraíso? Pero eso, amigos no es de izquierdas. Eso solo nos demuestra que, al relacionar música con izquierdas, relacionamos izquierdas con deseos, imaginación, en definitiva: ficción. El hecho de que la palabra utopía haya vuelto a estar en boca de mucha gente de izquierdas como algo bueno, positivo, relacionado con la esperanza de un mundo mejor refuerza lo que estoy intentando decir. (eso, y que no se han molestado en buscar la palabra en el diccionario y ver que tiene bastante poco que ver con la palabra "esperanza"). Aparte, yo no encontraría para nada positivo el hecho de que la masa "artística" occidental apoye a la izquierda. Le quita credibilidad a uno que le apoyen los representantes de la ficción. Pero, en el fondo, es eso lo que busca la izquierda: crear un paraíso en la tierra. Caiga quien caiga.

Por alguna razón se le da más relevancia a una posición apoyada en la fe, que a una apoyada por la razón. Se ha visto positivamente, por ejemplo la idea de que el ministro de cultura brasileño sea el cantante Gilberto Gil, repitiendo el horroroso y totalitario argumento de: "bueno, si es músico, él sabrá la mejor manera de administrar la cultura en nuestro país que nosotros mismos", que es el mismo argumento que se esgrime en la economía neoclásica con la figura del analista económico: "el sabrá que es lo mejor para nosotros." (NOTA: No sé por qué no ha habido nunca más revuelo sobre este asunto, pero a mí siempre me ha parecido escandaloso el hecho de que exista un Ministerio de cultura: ¡la cultura, que no es otra cosa que la representación estética de las inquietudes y los deseos de las personas, planificada! ¡Hasta ahí podíamos llegar! Es imposible aquí no hacer referencia al "ministerio del amor" y el "ministerio del pensamiento", dos creaciones surgidas de la sabia mente de George Orwell.¿Recuerdan? Pues ya sabrán de lo que les hablo).

Propaganda y adoctrinamiento

En el artículo de Hernández Navarro se remarca la idea de la música presente entre los zapatistas como una manera de humanizar a estas personas, una manera de acercar sus posiciones a las de los jóvenes de todo occidente. No es esto más que otra artimaña propagandística, buscando encontrar puntos en común entre la juventud para que les apoye, aunque esos puntos en común no tengan nada que ver con la causa que quieran defender. Es exactamente la misma triquiñuela que se lleva a cabo cuando en los anuncios de coches o perfumes aparece música pegadiza o esculturales modelos. La idea que buscan los anunciantes es que se relacione esa cara o esa música que te gusta con el producto en cuestión; Ocurre lo mismo en este caso. Citaré algunos fragmentos del texto de Navarro, que serán más explícitos que cualquier otra argumentación mía: "Raperos, darketos, hip hoperos, skatos, metaleros, punks, bib boperos, rastafaris-reggaeros han encontrado en la insurrección indígena lo mismo una causa que un tema para sus rolas." (...) "Ven en Marcos un icono de la rebelión de los nuevos tiempos y una explicación convincente -frecuentemente más emotiva que racional- de su condición."

2. La muerte de la música

Otro aspecto interesante a resaltar es como, aunque la propaganda diga lo contrario, la izquierda siempre ha sido la mayor enemiga de la música de entre todos los que se puede haber encontrado. El realismo socialista, ese engendro del que tan contentos y orgullosos están, supone la politización de la música, con su consecuente deshumanización. En el momento en que la música es utilizada como un panfleto político, en el momento en que el fin de la música no es ella misma, si no que se le asignan arbitrariamente unas funciones, matamos la riqueza del arte y todo lo que supone ("La música es la pareja que impulsa a seguir con conciencia este camino para abolir la injusticia que vivimos los pobres", reza el texto). El realismo socialista no busca solo monopolizar la función del arte en algo ajeno a sí mismo, sino que además, mutila el enfoque artístico al incluirlo dentro del campo de la realidad. El realismo socialista busca representar la realidad, busca explicarla, busca concienciar (fíjense en este fragmento-el subrayado es mío: "(...) grupos musicales que han florecido en tierras zapatistas. Animan fiestas y veladas. Entretienen y educan. Son parte del denso tejido cultural que las comunidades en resistencia han generado." ). Pero díganme, ¿qué tiene ahí que ver el arte? ¿En qué se diferencia éste de un documental o de un periódico en un enfoque socialista? En nada. Eso es lo terrible, eso es lo que se quiere conseguir y, de hecho, se consigue: matar el arte. La frase del artículo: "En la república de la experiencia musical compartida, los inquilinos del mundo subterráneo juvenil se uniforman lo mismo con las camisetas de Bob Marley que con las del Sub." expresa el horror del asunto: ¿Un tipo de acordes y de melodías solo puede ser disfrutado con un fin? ¿Bob Marley, un devoto cristiano e icono del pacifismo, es equiparado con un guerrillero?¿Sus canciones de paz y amor solo pueden ser enfocadas desde un punto de vista izquierdista? El totalitarismo moral alcanza sus cotas más altas aquí, al entrar en el mundo de las emociones y los sentimientos individuales, deseando controlarlos y redirigirlos hacia sus propios fines.


3. El negocio del anticapitalismo

Esta es la parte que más molesta a los socialistas, como es evidente. La izquierda no quiere ni oír hablar de negociar con el arte. "el arte no puede ser vendido", dicen, "no puede estar sometido a la dictadura mercantilista", braman. Por eso odian que se les diga que la anti-globalización es una moda que forma parte de la globalización. También les molesta que se diga que quien ha permitido que los artistas y músicos "comprometidos" y "solidarios" alcancen altas cotas de éxito son las grandes empresas que les han echado el ojo y han descubierto en ellos un filón comercial. Les molesta mucho saber que la razón por la que las empresas contratan a estos grupos y los financian, la razón por la que aparecen en las tiendas, salen en la televisión y compiten en los puestos de ventas, no es porque todo el mundo se haya vuelto "solidario" y "comprometido" de repente, sino porque unos cuantos empresarios han visto que ahí había posibilidad de beneficio y, como buenos empresarios, les da igual las ideologías, van a lo que da dinero (esto responderá a los incrédulos "revolucionarios" que no entienden por qué en las puestos callejeros de ropa encontramos camisetas con la hoz y el martillo y seguidamente camisetas con la bandera de España acompañada de la silueta del toro de Osborne).

La pachanga siempre ha tenido éxito entre el populacho. Si encima le añadimos "mensaje", pues mucho más guay. Modernizamos las músicas populares o tradicionales, y además le damos un toque progre. ¿Alguien da más? Éxito asegurado.

Este fragmento del texto resume perfectamente a lo que me estoy refiriendo: "el matrimonio abierto entre el rock y el zapatismo le ha permitido a un importante sector de la juventud sentirse, simultáneamente, moderno y con raíces, reventado y rebelde, global y diferente". Exactamente es eso. La juventud guachi-progre quiere sentirse revolucionaria, quiere sentirse rebelde, quiere ser diferente. Y ¿Qué mejor manera de hacerlo que con las canciones más exitosas del verano? A ritmo de ska podremos salvar el mundo. Los festivales de Rock por la Paz, festivales en apoyo del EZLN, etc, etc, etc. arrasan, a la masa le encanta. De esta manera, los chavales (y chavalas, que no se me olvide) consiguen formar parte de ese mundillo tan molón que es el de la desobediencia civil y la lucha contra el neoliberalismo dictatorial: Me voy a Zara, me compro una camiseta con la imagen del Ché, después voy al Corte Inglés y me compro el último disco de Manu Chao o de Fermín Muguruza y ya estoy preparado para la aventura revolucionaria. Que no se me olvide comprarme comida en algún lugar donde destinen parte de los beneficios a ONG's para alimentar a los niños en el tercer mundo y si puedo convencer a mis papis para que se cambien a una empresa energética que sea respetuosa con el medio ambiente, ya estoy que me salgo.

Conclusiones

El capitalismo es el único sistema en el cual, no solo permite la aparición de movimientos contra el sistema, sino que además, esos movimientos pueden ser beneficiosos para el mismo. La globalización ha sido lo que ha posibilitado un movimiento global anti-globalizador: Que millones de personas de todo el mundo se reúnan para expresar sus opiniones, que las culturas de todo el mundo se expandan y se den a conocer permitiendo una visión más amplia de las personas, que los noruegos bailen al son de una cumbia colombiana en favor del EZLN... todo eso lo permite la globalización, todo eso sólo es posible en el capitalismo, con el liberalismo. Éste es el gran expansor de culturas; libera a las personas de sus cadenas culturales iniciales y les permite ver un amplio abanico de posibilidades, de las que elegirán la que más le guste. Por esa razón hay comunidades musulmanas en Gran Bretaña o budistas en España. Por esa razón el mundo es más rico, económica y culturalmente, cuanta más libertad hay en él.

Pero claro, esto no se le puede decir a un progre "convencido" de sus ideas, educado para luchar por un mundo de tribus, de discriminaciones raciales, geográficas y económicas, de odio a los aptos y de amor a los ineptos... le daría un soponcio al pobre. Y no queremos que eso pase. Hagamos pues, tabula rasa y olvidemos todo lo dicho: realmente, el mundo está viviendo uno de sus mejores momentos pues la gente está más concienciada socialmente que nunca. Salen a la calle, hacen huelgas, dicen lo que piensan. Es un momento inmejorable. Si no me creen, no hay más que ver la lista de los más vendidos de los Cuarenta Principales.

3 de Enero de 2004


Libertad Digital nos ha informado de que el PSOE hace un par de horas ha maquillado una encuesta publicada en su página web que arrojaba unos resultados muy favorables sobre la gestión del Partido Popular durante su segunda legislatura.

En cualquier caso, el pucherazo del que nos ha advertido se ha quedado corto. Hace cinco minutos(22:05), la participación ha aumentado vertiginosamente en más de 1000 personas(de 2300 a 3347). El excelente ha pasado del 23% al 17%, el muy buena del 13% al 9% y el mala de 27% a 40%.

Sorprende, si más no, que en día y medio hayan votado 2000 personas y en cinco minutos se hayan agolpado unas mil votaciones extras; todas, cosas de la vida, en contra del PP. Será el socialismo que sabe redistribuir muy bien sus tiempos.

Después de esto, cabría preguntarle al PSOE, ¿también piensan ganar así las elecciones?


ACTUALIZACIÓN: A las 22:19 se han añadido misteriosamente 200 votos más(qué rapidos son estos chicos para lo que quieren) y el mala se ha incrementado hasta el 43%. 26 puntos en 15 minutos. Ni Esperanza Aguirre en la elecciones madrileñas.


ACTUALIZACIÓN 2: A las 22:37 ya se han alcanzado los 4011 votos(500 votos en 20 minutos). Casualmente, siguen favorenciendo al PSOE. El mala ya ha alcanzado el 47% y el excelente y el muy buena siguen cayendo, 15% y 8% respectivamente.


ACTUALIZACIÓN 3: No vale la pena insistir en ello. Hoy, día 4, el número de votos de la encuesta ha alcanzado los 7020. Todos, de nuevo por casualidad, vienen a consolidar el camino marcado por las votaciones masivas de las anteriores actualizaciones. Es hilarante, por ejemplo, que en tres días hayan votado 7000 personas cuando, observando las anteriores encuestas del PSOE, el número medio de votantes esté en los 2000-2500 en dos semanas. Si a este dato, le añadimos que según alexa incluso se ha producido un descenso en el número de visitantes, algo, desde luego, chirría.

Asi, debemos preguntarnos si ha sido realmente fruto de las creencias de los visitantes socialistas el que en todas las anteriores encuestas hayan vencido de manera más o menos clara los postulados del PSOE. Claro que, observando que en algunas(ésta, ésta o ésta) los porcentajes de votantes no suman ni siquiera 100, la calidad estadística de los resultados debería, cuanto menos, ponerse en tela de juicio.

Es lo que sucede cuando estas encuestas no se realizan con ánimo de orientar las propuestas del partido, merced de la opinión mayoritaria de tus simpatizantes, sino a aclamar hipócritamente las virtudes, que no tiene, del líder, tratando de ocultar que se encuentra en la más tenebrosa de las soledades. En marzo, agua fría y a despertar.

1 de Enero de 2004

¿Dictadura del mercado?

Un tan querido como keynesiano amigo me deseó "un feliz y libre 2004(lo cual implica no someterse a la dictadura del mercado)"

Es curioso que los defensores del Estado interventor sólo puedan denigrar el mercado recurriendo a una construcción imaginaria, la dictadura, que únicamente existe en cuanto a Estado. Se suele habrar de dictadura de los sentimientos, de dictadura de las necesidades... pero en todos los casos se trata de comparar una situación más o menos agradable con una forma de administrar la fuerza: el Estado dictatorial.

El mercado sería malo, pues, en tanto en cuanto se parezca al Estado, y en concreto, al Estado dictatorial. Sin embargo, los remedios keynesianas para garantizar nuestra libertad pasan por la contradicción de restar protagonismo al mercado y sustituirlo por la única estructura que precisamente puede dar forma a una dictadura y acabar con la libertad, esto es, el Estado.

Es el mercado el que reduce a su mínima expresión las dictaduras; el mercado nunca podrá ser una dictadura, precisamente, porque se enfrenta al Estado, el único que puede derivar en una dictadura en cuanto a tal.

Claro que tal vez los antiliberales se refieran a que el mercado se comporta como una dictadura, esto es, sigue las pautas de una de las expresiones y facetas de su queridísimo Estado. Para ello habría que definir cuál es la característica definitoria de la dictadura y comprobar si se reproduce, o no, en el mercado.

Todo Estado se asienta sobre la necesidad de que algunas, muchas o pocas, personas deben ser coaccionadas para que varíen su comportamiento hacia el deseado por los políticos. Si el Estado no comportara coacción, si se supone que el Estado actúa de acuerdo a como actuarían todos y cada uno de los miembros que engloba y domina, simplemente la existencia del Estado sería algo irrelevante e inservible. Los individuos llegarían a idéntico destino con o sin Estado. Pero, a todas luces, ese extremo no se sostiene.

El Estado legitima el poder para cambiar de rumbo a la acción humana en la fantasiosa idea de la soberanía estatal, entelequia renacentista acuñada por Bodino que sirvió de apoyatura moral al absolutismo. La soberanía estatal liga la realidad a los deseos del poder gubernamental; de ahí, que desde el Renacimiento, la ciencia del "deber ser", el Derecho, haya sido absorbido de una manera total por el Estado. Le es lícito al Estado imponer su ideal de mundo porque tiene la soberanía.

La evolución histórica y de las ideas políticas preponderantes no atacó de clave el concepto de soberanía estatal, se limitó a alterar su origen. La soberanía ya no procedía, como en las monarquías absolutas, de la tradición o de Dios, sino del pueblo. Era, pues, el pueblo el que tenía legitimidad para coaccionar determinadas partes de su cuerpo conjunto. Los individuos seguían sumidos a un idéntico poder represivo, con la diferencia de que éste hallaba su base fundacional en una suerte de propiedad común, de soberanía nacional, de todo el país. La representación política, el sistema democrático, es tan sólo el instrumento con el que dotar de cierta funcionalidad a la idea de soberanía nacional.

La dictadura manteniendo la idea de soberanía estatal troca su procedencia. La legitimidad, como en el caso del absolutismo, puede proceder del ungimiento divino, del sentir de la patria, del inexorable devenir histórico o de la simple victoria militar. Con todo, la idea central es idéntica: el Estado puede ejercer su poder coactivo para alterar el comportamiento libre de determinadas personas. Y como ya dijo José Martí, cambiar de amos no es ser libre.

El mercado, en cambio, se basa en las relaciones voluntarias. Sólo los derechos naturales establecen límites a la acción individual, no depende de la arbitrariedad de ningún superhombre estatalizado. El mercado, pues, torpedea la anquilosada idea de soberanía estatal: somos soberanos de nosotros mismos, podemos actuar legítimamente, sin cortapisa alguna, sobre nuestro cuerpo. Esta concepción de soberanía, a diferencia de la estatal, limita el ejercicio del poder legítimo al propio individuo y a su propiedad. No altera únicamente la procedencia, sino también y, en especial, los destinatarios. Nadie puede iniciar el uso de la fuerza contra otra persona, ya que ésta no viene avalada por ninguna soberanía sobre los individuos.

Así pues, las ideas de mercado y de dictadura son antagónicas. Los requisitos sobre los que descansa la dictadura no se ven, en absoluto, satisfechos con el mercado. La dictadura es una estructura estatal emparentada con la idea de soberanía estatal que irradía. Lo mismo puede señalarse de la democracia, o dictadura de la mayoría, que parte, igualmente, del concepto de soberanía estatal; en otras palabras, que la abstracción del todo reprima a la realidad material de las partes.

Son las ideas keynesianas las que posibilitan comportamientos dictadoriales y estrujan la libertad. Al fin y al cabo, fue el propio Keynes quien señaló que sus ideas se adaptaban mucho más facilmente a las condiciones de un estado totalitario que a las del libre mercado. Dicho de otro modo, se adaptan más fácilmente a una situación donde el Estado prime sobre el mercado, donde la coacción determine el camino de la acción. ¿Es esa la libertad que promete el intervencionismo?

Los poetas antiimperialistas(ahora todo intelectual que se precie tiene que llamarse antiimperialista, ¿será que esta gente medirá la valía de su arte por la validez de sus ideas políticas?) han recuperado una serie de poemas de la Palestina "ocupada". Observamos en algunas estrofas, con suma claridad, que los palestinos siempre han estado dispuestos a convivir con los judíos, a aceptar la existencia de Israel, a poner fin a los atentados terroristas, a aceptar la paz.

Aquí estaremos
(...)
Con nuestra ira,
Llenando nuestras covachas con orgullo,
Enseñando la venganza a nuevas generaciones


Podemos ver un claro ejemplo, entre los miles existentes, del adoctrinamiento aquí.

Aquí estaremos con corazón de hielo
(...)
Pero no nos iremos.
Aquí derramaremos la queridísima sangre
Aquí tenemos un pasado, un futuro
Aquí somos los inconquistables
Así que golpea profundo, golpea profundo
Sobre mis raíces


Lo importante es derramar sangre, derramar la sangre del judío infiel. No importan las vidas de los palestinos que se inmolan, importan las vidas de los judíos que cercenan; luchan no por la vida, sino por la muerte. Sólo eso es significativo para los aquejados por tal psicopatía judeofóbica.

Enemigo del hombre,
No habrá tregua
Y habré de pelear hasta el fin,
Así apagues tus fuegos en mis ojos,
Así me llenes de angustia,
Así falsifiques mis monedas,
O cortes de raiz la sonrisa de mis hijos,
Así levantes mil paredes,
Y clavetees mis ojos humillados,
Enemigo del hombre,
No habrá tregua
Y habré de pelear hasta el fin


No constituye una gran novedad. Una parte muy importante de los palestinos sólo conciben la paz, esto es en su mentalidad, ausencia de asesinatos, como la destrucción de Israel. No existe otra paz posible: o concluyen las labores hitlerianas o el terrorismo no conocerá fin. Nada nuevo bajo el sol. Ya se lo contó Abbu Ammar, renombrado para mayor gloria en Arafat, a Oriana Fallaci:

¡No! ¡No queremos la paz! Queremos la guerra, la victoria. La paz para nosotros significa la destrucción de Israel y no otra cosa. Lo que ustedes llaman paz, es paz para Israel y los imperialistas. Para nosotros es injusticia y vergüenza. Lucharemos hasta la victoria.

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