Todo un hombre de Estado: Abril 2010Bitácora de Juan Ramón Rallo Julián
27 de Abril de 2010Congreso de Economía Austriaca, Vernon Smith Prize y Cena de la Libertad
Los próximos días se me presentan (demasiado) repletos de actividad.
Mañana miércoles estaré en el III Congreso de Economía Austriaca en la Universidad Rey Juan Carlos. Dirijo el panel de teoría monetaria y crisis y doy una charla sobre la insuficiencia de los agregados monetarios para predecir el ciclo económico. Básicamente, explicaré por qué herramientas como la M1, la M2 o la M3 no sirven. Junto a mí estarán Ángel Martín Oro y José María Capapé. El primero hablará sobre la influencia del cambio en las crisis y el segundo sobre la titulización, tema en el que algo sabe. Por cierto, el Congreso continúa al día siguiente con paneles muy interesantes, podéis leer aquí el programa entero. La entrada es libre. El jueves me voy a Liechtenstein a recoger el tercer premio del Vernon Smith Prize por el ensayo "Destruction and Reconstruction of the Capital Structure". Una vez esté publicado en algún sitio, avisaré. Y el viernes, aparte de las obligaciones laborales, sólo me dará tiempo para acudir a la IV Cena de la Libertad, que este año premia la carrera de Carlos Alberto Montaner. Me habría encantado acudir a Liberacción, la feria del libro liberal, por la mañana, pero este año no podrá ser. Probablemente lleguéis tarde para apuntaros a la Cena, pero no para acudir a Liberacción. 22 de Abril de 2010Ciclo y tipos de interés
Hace unos días planteaba un reto a economistas para que opinaran si la expansión del crédito depende de los tipos de interés reales o de los nominales. En los comentarios hubo algunos bastante acertados desde mi punto de vista. En el Instituto Juan de Mariana he publicado mi opinión más desarrollada:
Leer más 20 de Abril de 2010Dos columnas sobre Goldman Sachs
En los últimos días he escrito dos artículos en Libertad Digital sobre el ataque a Goldman Sachs. En el primero, Obama busca su chivo expiatorio, expongo los motivos últimos del mismo:
El segundo, ¿Qué número es mayor: 10 ó 126?, reflexiono sobre la hipocresía que supone cebarse con Goldman Sachs y olvidarse de otros especímenes más curiosos:
17 de Abril de 2010Debate sobre banca
En los comentarios de este post de Egócrata se montó en los últimos días un debate sobre la función que cumplen los bancos. Participan Kantor, Citoyen, Egócrata, alguien más y un servidor. Instructivo para contrastar la naïve teoría mainstream con la austriaca filtrada por la liquidez.
8 de Abril de 2010Y ahora Tyler Cowen
Tyler Cowen dice que Krugman tiene razón en la crítica que hace a la Escuela Austriaca, porque los austriacos, dice, partimos de tres hipótesis: a) pleno empleo de los recursos, b) durante el boom la producción de bienes de capital crece a costa de la de bienes de consumo, c) los salarios reales crecen durante el boom.
Bueno, matices dentro de la Escuela Austriaca hay muchos, pero yo al menos no parto de ninguno de estos tres supuestos. La teoría austriaca es cierta si a) hay algún factor productivo plenamente ocupado (no necesariamente todos, en el boom pasado fueron las materias primas donde se generó un cuello de botella), b) no es la producción de bienes de capital la que crece a costa de bienes de consumo, sino la de bienes futuros a costa de bienes presentes (lo anterior es una manera de simplificar bienes de capital=bienes futuros, bienes de consumo=bienes presentes), c) los salarios reales no tienen por qué crecer durante el boom, crecerán las rentas en términos reales de aquellos factores relativamente más escasos a costa del capital de las compañías. Lo gracioso del caso de Tyler Cowen es que enlaza con un post de 2005 en el que hacía un listado de cosas que tendrían que suceder en los años venideros para comprobar que la teoría austriaca tiene razón. Pues bien, TODAS se han cumplido. Copio el listado: 1. Creería que los bancos centrales asiáticos, al comprar dólares, han distorsionado los tipos de interés reales y los tipos de interés (en realidad los austriacos no habrían dicho, como hoy sí dicen muchos otros, que el Banco Central Chino distorsionaba los tipos de cambio, pero sí los tipos de interés: véase). 2. Pensaría que la economía estadounidense ha sobreinvertido en bienes duraderos no exportables, como la vivienda residencial (no creo que requiera demostración). 3. Creería que hemos acumulado demasiada deuda, tanto pública como privada (también es evidente a etas alturas). 4. Diría que esto no puede seguir así. Los bancos centrales asiáticos entrarán en razón. Además, EEUU se volverá adicta a dosis incrementales de inyecciones monetarias que en el fondo no funcionarán (salvo por suponer la racionalidad funcionarial de los bancos centrales asiáticos, también ha acertado, que se lo digan a Bernanke). 5. Pronosticaría que el dólar estadounidense sufriría una crisis y la economía se orientaría hacia la exportación. Además, no nos adaptaremos hacia ese shock demasiado bien (en eso están, que vean si no el balance por cuenta corriente). 6. Metería mi dinero en deuda pública y me volvería rico (que los tipos pasaran del 4% en 2005 al 1% en 2008, parece indicar que así habría sido). 7. Pensaría que el Nacionalismo Monetario y la Estabilidad Internacional de Hayek, que ahora cuesta 70 dólares la unidad, es la receta secreta para nuestros tiempos (en Amazon ya ha subido hasta los 90 dólares, será que más gente lo habrá apreciado así). 7 de Abril de 2010Guía del ciclo económico austriaco para keynesianos a la Krugman
Como parece que el Premio Nobel es incapaz de comprender un razonamiento económico elemental, habrá que masticárselo un poquito. Básicamente, dice Krugman en su nuevo post contra la Escuela Austriaca, que de su teoría del ciclo no se sigue por ningún lado que el desempleo deba bajar durante el boom y aumentar durante la crisis. Brad Delong, otro que tal baila, también ha escrito en su blog, diciendo que no tiene sentido que el desempleo se reduzca cuando se trasladan los factores productivos desde las etapas cercanas a las alejadas del consumo (auge) y que aumente cuando se trasladan desde las alejadas a las cercanas (crisis).
A ver, vayamos poquito a poco: 1º Si la inversión aumenta al mismo tiempo que lo hace el ahorro, el desempleo aumenta en la industrias cercanas al consumo (se consume menos, se contratan menos trabajadores por ejemplo en los restaurantes) y el empleo crece en las alejadas al consumo (se invierte más en ellas y se contrata a más trabajadores). Desempleo + empleo = tasa de paro no cambia. 2º Si la inversión aumenta sin que lo haga el ahorro (vía descalce de plazos: colocando más inversión a largo plazo del ahorro a largo plazo que existe) NO se reduce el consumo y no sobreviene desempleo en las industrias cercanas al consumo y, sin embargo, SÍ aumenta la inversión, incrementándose el empleo en estas industrias alejadas del consumo. No desempleo + empleo = tasa de paro se reduce. 3º Dado que los ahorradores quieren disponer de los bienes presentes (factores productivos, bienes de consumo, bienes de capital...) antes de que concluyan las inversiones (de ahí que se invirtiera a mayor plazo de lo que se había ahorrado), los proyectos empresariales no pueden concluirse y han de liquidarse, aumentando el desempleo de factores en las industrias alejadas del consumo. Pero, y esto parece ser lo que Krugman ni Delong entienden, ¿podrá aumentar automáticamente el empleo en las industrias de bienes de consumo? Pues obviamente no, en esencia porque el capital (ya sea en forma de bienes de capital o bienes de consumo) con que se podría haber recontradado a esos trabajadores está inmovilizado (o tiene forma de bienes de capital o ya se han fundido los bienes de consumo) en las etapas más alejadas del consumo. Básicamente: que si habría que haber producido una refinería de petróleo para que abastezca a los ahorradores de gasolina barata y durante los años anteriores produjimos con ese dinero un bloque de pisos, cuando el ahorrador quiera gasolina barata y no pisos a precios infladísimos, no podremos recolocar al trabajador tan fácilmente como diciendo: produce petróleo a partir del bloque de pisos. No, las cosas no funcionan así. Sólo funcionarían así si el trabajo pudiera producirlo todo de manera automática, sin tiempo; de modo que sólo necesitáramos reubir a los obreros desde unas líneas productivas a otras para que la producción deseada por los ahorradores fluyera al instante. Eso es un mundo de fantasía keynesiano, donde la simple demanda de algo proporciona ese algo. Pero en el mundo real los bienes de capital son heterogéneos y no fácilmente reubicables. La única manera de recolocar a los trabajadores por tanto es: o que éstos bajen sus salarios lo suficiente como para ajustarse a la nueva productividad marginal en las industrias cercanas al consumo (que obviamente será bajísima dada la insuficiencia de bienes de capital específicos para esa actividad) o esperando a que se ahorre lo suficiente para producir los bienes de capital con los que podrán ser ocupados a los salarios que exigen. Por tanto, desempleo + no empleo = mayor tasa de paro. Así de sencillo. O no tanto, porque todo un Sr. Nobel no lo entiende. Un comentario adicional para que comprobemos el grado de estulticia de Krugman. Dice el Nobel que los austriacos son keynesianos porque se ven forzados a emplear el concepto keynesiano de "demanda agregada". Veamos, demanda agregada es gasto en bienes de consumo + gasto en bienes de inversión (más gasto público, pero omitámoslo). ¿Realmente sólo los keynesianos pueden hablar de que los agentes económicos compran bienes de consumo o invierten en bienes de inversión su renta? Otra cuestión son las piruetas que hagan los keynesianos con el concepto de demanda agregada, su incapacidad para distinguir entre gasto de inversión en distintas fases de la estructura productiva o su error con respecto al interés, los precios y el atesoramiento. Pero hombre, todos los economistas, antes, durante y después de Keynes han hablado de demanda de bienes de consumo o demanda de bienes de inversión sin que ello les conviertiera en precoces seguidores del de Cambridge. Digo yo, aunque si lo dice un Nobel tan honesto y riguroso como Krugman, quiza haya que replanteárselo. Greenspan, el genio culpable
He escrito en Libertad Digital sobre la responsabilidad de Greenspan en la gestación de esta crisis a propósito de su comparecencia ante el Congreso:
Leer más Qué novedad: Krugman sigue sin entender a los austriacos
Krugman acaba de escribir una anotación donde, por enésima vez, vuelve a mostrar su ignorancia sobre la teoría austriaca del ciclo económico. Sigo sorprendiéndome que alguien le haga caso a este señor, cuando ni siquiera sabe de lo que habla. Luego si tengo tiempo desarrollaré un poco la réplica, aunque tampoco da para mucho.
De momento me basta con plantear una pregunta para desmontar todo el torpe razonamiento de Krugman. ¿Acaso sostiene Krugman que hoy no podríamos conseguir el pleno empleo si los empresarios se desatendieran de la viabilidad de sus negocios y se mostraran dispuestos a contratar a cuantos trabajadores ofrecen su empleo al salario que estos trabajadores exigen? Obviamente podrían hacerlo y el paro caería a cero, pero a costa de un masivo consumo de capital que llevaría a muchas de esas empresas a la quiebra. Pues eso es lo que sucede durante el boom y lo que la obtusa mente keynesiana de Krugman no es capaz de entender: contratación masiva de factores a precios inflados que las empresas abonan con cargo a unos ingresos futuros que dependen de una expansión crediticia insostenible, es decir, consumo de capital del que no son conscientes. Ahora están empezando a recogerlo en sus balances. Reto para economistas
Algunos economistas, como Sala-i-Martín, dicen que la teoría austriaca del ciclo se equivoca porque se fija en los tipos de interés nominales y no en los reales, cuando son estos últimos los verdaderamente importantes. Aunque tengo mi opinión al respecto (que publicaré en el Instituto Juan de Mariana como tarde en dos semanas), me gustaría saber cuál es la vuestra. No ya sobre la teoría austriaca del ciclo, sino sobre si son los tipos de interés nominales o los reales los que determinan la expansión crediticia y por qué.
Para todo aquel que quiera participar. No sólo Mankiw, también Greenspan compra la teoría austriaca
En su caso tiene menos mérito, pues ya la conocía desde hacía décadas y, de hecho, me atrevería a decir que influyó muchas de sus decisiones (para evitar tener que enfrentarse a una crisis, claro). En su último paper, en el que defiende su gestión y que espero poder criticar próximamente, nos dice:
Básicamente la tesis de Greenspan es la que expuse hace meses en este artículo para el Instituto Juan de Mariana. Mucha gente poco versada en economía piensa que la Escuela Austriaca sostiene que sólo se pueden generar burbujas de activos si el banco central expande el crédito. Esto, como es evidente, no tiene ningún sentido, pues basta acudir cualquier día a la bolsa para encontrar multitud de acciones que posiblemente tengan precios de burbuja. Lo que sostiene la Escuela Austriaca es que a) la expansión crediticia magnifica las burbujas y, sobre todo, b) que la expansión crediticia coloca como activos de la banca estas inversiones infladas, lo que es destructivo para el sistema financiero. Es decir, justo lo que Greenspan dice; si las inversiones se financian con ahorro, hay redistribución de pérdidas y ganancias, si se financian con crédito hay pérdidas globales:
El comentario de Greenspan, sin embargo, es tamproso. Parece sugerir que el problema de la crisis actual podría haberse solucionado si en lugar de con deuda a corto plazo las inversiones se hubiesen financiado con fondos propios. Ahora bien, lo que debe plantearse el ex presidente de la Fed es si en el sistema financiero existía tanto ahorro a largo plazo (como es típicamente el que se materializa al entregar tus ahorros en forma de fondos propios) como ahorro a corto plazo para financiar esa deuda a corto plazo. Y obviamente la respuesta es que no, lo que debería dar una idea de qué sucede en el sistema cuando, como dicen los austriacos, la inversión supera al ahorro. 5 de Abril de 2010Ni siquiera la ventana rota
Hoy publico en Libertad Digital un artículo en el que reflexione sobre algunos disparates recientes (y no tan recientes) de los keynesianos a propósito de la falacia de la ventana rota:
Leer más Archivo |
| © 2001-2012 liberalismo.org | XHTML 1.0 con CSS2 |