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Todo un hombre de Estado: Marzo 2008

31 de Marzo de 2008

El País rescata a Keynes

Bueno, después de tres interesantísimos días en Santiago de Compostela, os dejo con mi último artículo de LD:

Con cada crisis económica se sacan a pasear un manojo de teorías caducas y archirrefutadas. De hecho, podría decirse que no hemos entrado realmente en una crisis hasta que los serviles de turno comienzan a reclamar un mayor gasto público, que se vigilen los precios, que se someta la economía a un control más rígido... La actual crisis, por supuesto, no podía ser una excepción a esta regla de hojalata, y los medios ya han comenzado a resucitar esas doctrinas erróneas que se suelen asociar a la nefasta figura de John Maynard Keynes.

Bajo el mandato de Hoover se aprobaron el mayor arancel al comercio exterior de la historia de EEUU (el Smoot-Hawley, que cuadruplicaba las tasas anteriores) y una de las mayores subidas de impuestos en tiempo de paz (la Revenue Act de 1932 duplicó, por ejemplo, los impuestos sobre beneficios). Bajo el mandato de Bush, el gasto público se ha incrementado a un ritmo nunca antes visto en EEUU (más que con los manirrotos Johnson y Carter), al tiempo que se ha limitado la libertad empresarial (por ejemplo, mediante la Ley Sarbanes-Oxley).

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24 de Marzo de 2008

Bush y Bernanke hunden el dólar más de un 40% durante los últimos años

Hoy publico en Negocio un análisis sobre las causas de la depreciación del dólar basado en la teoría de la liquidez. Posiblemente sea objeto de un informe más extenso en adelante, pero por ahora os lo dejo aquí (página 26).

23 de Marzo de 2008

Recetas escolares para hundir en la miseria a España

Escolar le pone deberes a Zapatero en su bitácora. El primero de ellos en materia económica: las cosas se han puesto muy malas y es hora de actuar. ¿De qué modo? Pues como cabe esperar de un socialista redomado: aprovechando las crisis para pedir una mayor intervención del Estado:

Pedro Solbes ya ha avisado: en el primer Consejo de Ministros se aprobarán varias medidas económicas. ¿Brutales? No: ahora no hace falta más liberalización ni despidos más baratos, sino más obra pública. Tiene su aquel que Keynes y la intervención estatal sean de nuevo la receta mágica para salvar al capitalismo de su propia locura.

Hace unos años mantuve una breve discusión con Escolar en relación con su ocurrencia de crear un euro electrónico. Tras varios intercambios, Escolar concluyó el debate remitiéndome a discutir con gente que supiera realmente de economía; él ignoraba las consecuencias que podía generar su propuesta, pero ello no era óbice para que la lanzara.

En su último post sucede algo similar. Escolar no tiene ni idea de por qué ha ocurrido la crisis ni cuáles son las implicaciones de las ideas de Keynes, pero aun así pontifica sobre cuál debe ser la política económica del Gobierno.

Es curioso cómo los intervencionistas sacan a ondear a Keynes y a la necesaria planificación pública  siempre que tienen oportunidad. En esto los socialistas son simétricos a los neocon: aprovechan las crisis para aumentar el poder del Estado. Los neocon prefieren blandir la “seguridad nacional” para restringir las libertades de sus ciudadanos; los socialistas, en este caso, recurren a la “seguridad económica”. Crisis y Leviatán, no falla.

El falaz punto de partida, por supuesto, es que esta crisis es consecuencia de la “locura intrínseca” del capitalismo. Pero al sostener esto, Escolar demuestra una vez más sus nulos conocimientos en materia económica y, particularmente, monetaria.

El sistema monetario y financiero internacional no tiene nada de liberal desde que se acabó con Bretton-Woods, los últimos vestigios del patrón oro. Fue ése el pistoletazo de salida para la creación de un gran casino global de especulación desenfrenada, coordinada por los bancos centrales.

Con el fin del patrón oro se generaron dos riesgos artificiales en la economía: el riesgo de interés y el riesgo de cambio. Para tratar de contrarrestarlos se desarrolló una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento, el mercado de derivados, cuyo volumen ya es casi 50 veces el del PIB de EEUU.

El riesgo de interés surge de que sin patrón oro los bancos comerciales pueden manipular durante largos períodos de tiempo los tipos de interés. La deuda puede expandirse casi sin límite y las malas inversiones pueden generalizarse porque los bancos centrales pueden prestar SU dinero fiduciario de curso forzoso a los bancos; dicho de otro modo, la expansión del crédito no queda limitada por el volumen real de ahorros, sino por la voluntad del banquero de turno. Sólo así pueden explicarse absurdos tan colosales como que la tasa de ahorro de EEUU sea negativa o que su deuda total sea cuatro veces su PIB.

La moneda fiduciaria y de curso forzoso no tiene nada que ver con el capitalismo y el libre mercado. Es un engendro político destinado a facilitar el control de la economía por parte del Estado: con rebajas artificiales de tipos de interés, el empleo, el PIB y la actividad se disparan.

Pero las consecuencias de esta intervención económica son inevitables. La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés al 1% durante más de un año (el BCE en el 2% durante más de dos años). Con esa intervención pública, el crédito afluyó hacia el mercado inmobiliario, tanto en EEUU como en España (boom de la vivienda), relanzando la actividad y el empleo.

Pero al mismo tiempo a) la deuda se iba acumulando hasta cotas insufribles, b) la producción se iba concentrando en sectores cuya gran rentabilidad era únicamente fruto de unos tipos de interés artificialmente bajos.

Dicho de otro modo, los bancos centrales generaron, gracias al dinero fiduciario, una burbuja que ahora está pinchando. ¿Qué sentido tiene echar ahora mano de un oportunista como Keynes quien descalificaba al oro como una “bárbara reliquia” precisamente porque limitaba la capacidad de los bancos para expandir el crédito?

Aunque bueno, no es de extrañar que un oportunista como Escolar recurra a un oportunista como Keynes. Hace dos años, cuando los bancos centrales estaban hinchando la burbuja inmobiliaria y todo iba viento en popa, Escolar defendía con estas palabras el abandono del patrón oro: 

te recuerdo que esos negros augurios que profetizas ante mi propuesta (hiperinflación y demás) son los mismos que algunos ondearon cuando se abandonó el patrón oro. Y ya ves que no ha sido para tanto. Varias décadas de prosperidad económica avalan aquella decisión. En realidad, si no ha pasado ya con una moneda no atada al oro, no tiene por qué pasar con una moneda virtual o electrónica.

¿Qué no había pasado exactamente? ¿Lo que está pasando ahora?

Resucitar a Keynes para hacer uso del gasto público denota no entender nada ni de lo que ocurrió durante la Gran Depresión ni de lo que está ocurriendo ahora.

Escolar dice que es el momento de que Keynes vuelva a salvar al capitalismo. ¿Y cuándo lo salvó exactamente? Las políticas keynesianas estuvieron en boga desde 1933 y la economía no se empezó a recuperar realmente hasta 1946 (y no precisamente por Keynes, sino porque fue entonces cuando comenzaron a levantarse los controles de la guerra).

Resulta gracioso se eche mano del New Deal y no se mire a lo que ocurrió unos años antes, en concreto durante la depresión de 1921. En aquel momento, la economía estadounidense atravesó para una recesión que en términos mensuales fue más contractiva que la Gran Depresión. La respuesta del Gobierno, sin embargo, no fue incrementar el gasto público, sino liberalizar.

El gasto se redujo a la mitad (desde 6403 millones de dólares en 1920 a 3295 en 1923), los impuestos bajaron desde 6695 millones de dólares a 4007 y la deuda pública desde 24298 millones a 22350. Además, se redujo el número de funcionarios y de militares.

El resultado fue espectacular. La producción industrial había caído desde 127,7 en 1919 a 105,7 en 1921 (recesión del 17%) y en 1923 ya había remontado a 156,3. En cambio, con el déficit público de Roosevelt inspirado en Keynes los resultados fueron deprimentes: si en julio de 1933 la producción industrial era 100, en noviembre fue de 72. Tras el déficit remontó a 86 en mayo de 1934 para volver a caer a 71 en septiembre de 1934.

Y si no tenía sentido recurrir a Keynes en la Gran Depresión (salvo que el objetivo no fuera la recuperación sino la expansión del tamaño y del poder del Gobierno en línea con otros experimentos fascistas coetáneos) tampoco lo tiene ahora.

El problema no es que la “demanda agregada” sea insuficiente, como creía Keynes: la demanda agregada cae por la acumulación brutal de deuda que se ha traducido en malas inversiones generalizadas (hipotecas subprime, consumo excesivo sin ahorro previo, recompra apalancada de acciones…) que deben liquidarse. Para ello sólo hay un camino: contracción crediticia y reestructuración productiva. A menor crédito, menor inversión y consumo (habida cuenta que este último ha venido basándose en la deuda); la carga financiera de numerosas empresas se disparará al tiempo que sus ingresos caerán (proceso que en España ya están viviendo las constructoras).

El resultado sobre el empleo es claro: despidos masivos. Escolar dice que no hay que abaratar el despido. ¿Entonces dificultamos y encarecemos unos despidos que son inevitables? Moviéndonos al absurdo, si impedimos los despidos, ¿cuándo saldremos de la crisis? ¿Tiene sentido que el Estado imponga estructuras productivas que no generan valor? ¿Tiene sentido que sigan construyéndose en España 900.000 viviendas anuales? Y si no lo tiene, ¿por qué dificultar esa readaptación? ¿Ayuda a superar la crisis que se dificulte?

La crisis, sin embargo, puede suavizarse. Hay que evitar una sobrerreación del sistema que lleve a una contracción crediticia mayor de la necesaria. Para ello la política fiscal es clave: no sólo no debe incurrirse en déficit público, sino que deben reducirse impuestos y gastos.

El déficit público supone crear más deuda, justamente en un momento donde esa deuda no puede financiarse. El Estado capta ahorros necesarios para amortizar la deuda antigua y los destina a proyectos sin sentido alguno. ¿Alguien se cree que la economía se recuperará cavando agujeros y volviéndolos a llenar? ¿Alguien puede sostener que el tejido productivo mejorará si el Estado capta una mayor parte de sus ahora escasos recursos? Precisamente hay que facilitar que el escaso capital vuelva a los sectores productivos (empresas y trabajadores) para que puedan amortizar la deuda y para ello hay que bajar impuestos.

Los escasos y delirantes conocimientos económicos de Escolar le llevan implícitamente a sostener que la guerra de Irak es positiva para la economía, como ya hiciera el keynesiano Krugman el otro día. Le cito:

La guerra en general es expansiva para la economía, al menos en el corto plazo. La Segunda Guerra Mundial terminó con la Gran Depresión. Los diez mil millones de dólares que aproximadamente gastamos cada mes en Irak se destinan principalmente a adquirir bienes y servicios producidos en EEUU, lo que significa que la guerra está sustentando la demanda. Sí, hay una infinidad de maneras mejores donde gastar el dinero. Pero en un momento en el que la insuficiente demanda es el problema, la guerra de Irak actúa como una especie de Programa Público de Trabajo, que genera empleo directa o indirectamente.

Esta teoría infecta e inhumana son los mimbres con los que Escolar elabora sus propuestas de política económica para el Gobierno. Tanto tiempo criticando a los neocon para terminar cayendo en sus brazos: más gasto público, más déficit y más rigideces en el mercado laboral.

Al fin y al cabo, la culpa de todo esto es del capitalismo: a pesar del abandono del patrón oro, del dinero fiduciario de curso forzoso, de la manipulación crediticia de los bancos centrales y del déficit presupuestario que ha mantenido Bush durante sus años de mandato. Sin duda, el liberalismo no alcanzó cotas tan altas en su historia; tampoco el pensamiento económico con Escolar.

17 de Marzo de 2008

La Fed, a la desesperada

Bernanke ya no sabe qué hacer para restablecer el funcionamiento de los mercados crediticios. Tras sucesivas rebajas de tipos de interés, inyecciones de liquidez y creación de nuevos instrumentos (TAF y TSLF), ayer rebajó el tipo de descuento otro 0,25% y creó un nuevo instrumento de financiación Primary Dealer Credit Facility (PDCF), por el que se presta liquidez a los dealers primarios, que siguen hasta el cuello de mala deuda.

Por lo visto, ya casi ningún economista espera que todo esto funcione (pese a que hace unos meses no opinaban del mismo modo y pese a que sigan reclamando al BCE qu siga a la Fed en su suicida trayectoria), pero siguen demostrando todos una profunda incomprensión sobre lo que está sucediendo. Resumo brevemente las ideas fundamentales:

- La Fed y el BCE facilitaron con sus bajos tipos de interés la expansión del crédito y la creación masiva de mala deuda, en forma de hipotecas subprime, apalancamientos empresariales o papel comercial. Los inversores trataban de arbitrar plazos y riesgos endeudándose a corto plazo y bajo riesgo (mercado monetario) e invirtiendo a largo plazo y alto riesgo (mercado de capitales).

- Si la Fed y el BCE puede mantener bajos los tipos de interés y fomentar una escalada masiva de la deuda es por el dinero fiduciario de curso forzoso. Bajo un sistema de patrón oro, los tipos de interés bajos son contestados con atesoramiento de oro, lo que fuerza a elevar los tipos. Con el dinero fiduciario el atesoramiento sólo se traduce en pérdidas por inflación y además los bancos centrales pueden reemplazar el dinero atesorado por fondos de nueva creación.

- Toda la mala deuda tiene que purgarse. No estamos ante una crisis de liquidez, sino de solvencia: la deuda se ha extendido contra activos inflados y con valores irreales. Si el valor del pasivo se mantiene constante y el de los activos se hunde, sólo queda echar mano de un capital que muchas veces ni siquiera existe (por el elevadísimo apalancamiento).

- Los bancos centrales son incapaces de contrarrestar una crisis de solvencia. Los activos sin valor no lo adquirirán por mucho que se expanda el crédito. Los bancos no volverán a extender el crédito ni a adquirir activos con precios inflados, por muy barato que les resulte endeudarse: simplemente no encuentran inversiones provechosas entre agentes ya tremendamente endeudados.

- La expansión crediticia de la Fed, por lo tanto, sólo contribuye a envilecer el dólar, tal y como acreedita la sobrevaloración de las materias primas y el agio con el que cotiza el euro (aun así, habrá que ver cómo evoluciona el euro a medio plazo cuando la crisis se traslade a Europa). La política de Bernanke no sólo no soluciona nada, sino que empeora las cosas, al elevar los costes de las materias primas.

- Todo hace prever que los impagos y las quiebras van a proseguir y, por tanto, el crédito se contraerá aun más. Es hora de ahorrar, liquidar las malas inversiones y amortizar parte de la deuda. Para todo el exceso de deuda de mala calidad, sólo quedan dos caminos: o deflación (impago) o inflación (minorar el valor de la deuda). El primero lleva a la quiebra de los bancos y, por tanto, de la moneda; el segundo a la quiebra de la moneda y, por tanto, de los bancos.

- ¿Soluciones? Ninguna. ¿Alivios? Reducir drásticamente el peso del Estado. El problema no es, como claman los ignorantes keynesianos, que caiga la demanda agregada; sino que explote la burbuja de deuda. Cuando la deuda resulte impagada, la demanda caerá como consecuencia: pérdidas, quiebras, paro, más pérdidas, más quiebras y más paro. El problema no lo tienen sólo, ni especialmente, las empresas de consumo (salvo aquellas que vivan del crédito al consumo, pero de nuevo, tenemos el problema del impago de las deudas), sino las inversiones apalancadas. Lo que hace falta son ahorros: capital con el que repagar tanta deuda como sea posible y capital para seguir financiando esas inversiones excesivamente apalancadas. Mayor demanda agregada sólo supone más endeudamiento, más consumo con el agua llegándonos al cuello y más inversiones arbitrarias del Estado (que alejan el capital de los circuitos financieros por los que debería afluir).

- El sistema financiero está corrupto. El abandono del patrón oro ha supuesto uno de los mayores fraudes en la historia de la humanidad. La ficción de que el dinero es una dádiva estatal y que esa ficción puede servir de guardián contra la expansión de la mala deuda. Quienes sostienen que la cantidad de oro es limitada y que ello limita la economía, no entienden nada: el oro permite expandir el crédito de calidad (solvente, autoliquidable y con casamiento de plazos y riesgos) de forma ilimitada; el dinero fiduciario no sirve como criterio de demarcación entre la buena y la mala deuda, simplemente porque es en sí misma deuda malísima (pasivo impagado del banco central) y porque el tipo de interés es un precio influido por el emisor (y no por los tenedores de oro). Hay que volver al patrón oro o la crisis actual, por dura que pueda ser, será sólo una más de las que nos esperan.

- Hay que jubilar el marco teórico neoclásico, sobre todo en materia monetaria (mecanicista y torpe), financiero (irreal) y del ciclo (tan variado como improvisado y falaz). La Escuela Austriaca sí que permite explicar perfectamente los fenómenos actuales y es la única teoría que ofrece propuestas útiles contra la crisis.

Hoy en Telemadrid y vídeo en la TF1

Me acaban de entrevistar en Telemadrid para hablar sobre el patrón oro. Saldrá en el telediario de hoy a las 14.30. De todas formas, supongo que será un corte de 10 segundos. Algo similar a lo que han hecho en la TF1 con el tema de la crisis inmobiliaria. Podéis verlo aquí (buscad en el último cuarto del video)

Actualización: Aquí está mi intervención en Telemadrid.

14 de Marzo de 2008

Comienzan a cumplirse los pronósticos

Bernanke, hace 15 días: Problablemente asistiremos a alguna quiebra bancaria.

Hoy: JP Morgan y la Reserva Federal proporcionarán liquidez durante 28 días a Bear Stearns.

¿Y 28 días después qué? ¿Vamos a socializar toda la mala deuda en un roll-over continúo de préstamos? Menos mal que la gran ventaja del dinero fiduciario era que los bancos no podían quebrar.

13 de Marzo de 2008

Entrevista en Intereconomia TV sobre la vivienda

Como anuncié el martes, esta mañana me han entrevista en Intereconomia TV a propósito del informe de la vivienda del Observatorio de Coyuntura Económica. Podéis verlo aquí (a partir del minuto 4:20).

El comunismo para ricos de la Fed

Varios bancos centrales llegaron el pasado miércoles a un nuevo acuerdo global para atajar la crisis en la que estamos inmersos.El punto clave del acuerdo fue la creación por parte de la Reserva Federal estadounidense de un nuevo mecanismo de intervención en el mercado interbancario, la llamada Term Securities Lending Facility (TSLF).

Tradicionalmente, la Fed había contado con tres herramientas para proporcionar liquidez a los mercados: las operaciones de mercado abierto (subasta a través de operaciones repo sobre activos muy líquidos y concretos, como letras del tesoro) y la ventanilla de descuento (donde los bancos podían acudir para obtener fondos en un plazo de 24 horas contra un amplísimo número de activos, como los problemáticos bonos hipotecarios o los CDO).

Durante el pánico global de diciembre, la Fed decidió establecer un tercer mecanismo: la TAF (Term Auction Facility) que fusionaba las operaciones de mercado abierto con la ventanilla de descuento. Mediante una subasta, la Fed prestaría nuevos fondos a 28 días contra el amplio elenco de activos contemplado en la ventanilla de descuento. La decisión era enormemente problemática, ya que la mayoría de esos activos (como los bonos hipotecados o el CDO) carecen a día de hoy de mercado (y mucho menos a los precios registrados en el balance de los bancos) debido a la insolvencia de sus subyacente. Con la TAF la Fed se subrogaba temporalmente en la posición de un acreedor que posee deuda en riesgo de impago y, lo que es peor, expandía el crédito en los mercados monetarios contra esos valores inflados y artificiales.

En principio, la TAF se tomó como una medida excepcional para ayudar a cuadrar los balances de los bancos a final de año. Sin embargo, como suele suceder con las intervenciones del Estado en la economía, la Fed ha decidido renovar los préstamos de manera indefinida.

No en vano, varios economistas ya han denominado a la TAF como PAF, esto es, Permanent Auction Facilities. Por lo visto, el remedio mágico de Bernanke a la crisis consiste en socializar toda la mala deuda y que el contribuyente carga con la irresponsabilidad de los bancos.

La TSLF aprobada el miércoles no es más que otro mecanismo socializador. Los dealers primarios(aquellos que se relacionan directamente con la Fed) habían vendido al descubierto valores del Tesoro norteamericano por importe de 200.000 millones de dólares para comprar activos, en principio, más rentables pero más arriesgados, como los bonos hipotecarios. Dado que en los últimos meses el precio de los valores del Tesoro ha subido y el de los bonos hipotecarios ha bajado se encuentran en una situación de asfixia financiera. Por ello, la Fed les prestará los valores del Tesoro que necesitan a cambio de sus bonos hipotecarios basura.

Se trata de un remedio inútil que sólo agravará la terminal situación del dólar. No estamos ante una crisis de liquidez, sino de solvencia y todo lo que haga la Fed para remediarla es inútil.

Como dijo ayer Jim Rogers, el genio inversor en materias primas: Habría que cerrar la Fed, porque ningún país ha prosperado depreciando su moneda. Los bancos de inversión han estado yendo hacia la bancarrota desde el principio de los tiempos. Si la gente comete errores y empleas el Estado para salvarlos, eso no es capitalismo, sino comunismo para los ricos.

(Publicado hoy en Negocio, pág. 6) 

12 de Marzo de 2008

Por qué la economía neoclásica triunfa en el mercado

Algún día tendré que escribir un artículo más largo sobre el tema, pero Mike Mish ofrece alguna clave:

El mercado inmobiliario ha empeorado más de lo esperado. Y es interesante que los economistas aun esperan un PIB positivo a partir de junio. Por consiguiente, ya puedes apostar por que el PIB será de lo esperado. Los trabajos también se comportarán de manera miserable y por tanto peor de lo esperado.

¿Pero qué lleva a los economistas a dar la espalda a la realidad? ¿Son los economistas unos optimistas patológicos? ¿O es que las empresas les pagan para que diseñen escenarios optimistas que no tienen ni una puñetera posibilidad de ser reales?

El optimismo y la exuberancia es rentable, el catastrofismo y la austeridad no. Que se lo pregunten a los value investors:

Algunas de las mentes más comerciales se preguntarán por qué estoy escribiendo este artículo. Añadir a nuevos conversos sólo reducirá el margen enre precio y valor. Pero puedo decirles que ese secreto ha estado disponible durante 50 años, desde que Ben Graham y Dave Dodd escribieron Security Analysis, y sin embargo no he apreciado ninguna tendencia hacia el value investing en los 35 años en que lo he practicado. Parece que hay alguna característica humana perversa que le gusta convertir en difíciles las cosas fáciles. El mundo académico, si es que ha hecho algo, sólo se ha alejado de las enseñanzas del value investing durante los últimos 30 años. Y todo parece indicar que continuarán haciéndolo. Los barcos continuarán viajando alrededor del mundo pero la Sociedad de la Tierra Plana seguirá floreciendo. Por ello, las discrepancias entre valor y precio seguirán existiendo en el mercado, y aquellos que lean a Graham y Dodd continuarán prosperando.

(Warren Buffett hace 24 años, hoy el hombre más rico del mundo tras aplicar unas técnicas que la academia y la mayoría de fondos consideran caducas).

La compensación lingüística

En mi artículo de ayer en LD critico la justificación nacionalista a aplicar la coacción por motivos lingüísticos:

Las lenguas no nacen del diseño académico; las academias sólo recopilan códigos de comunicación históricos y, en todo caso, realizan propuestas para facilitar la comunicación. Los estándares lingüísticos (al igual que los comerciales, los tecnológicos o los monetarios) no deberían imponerse a la sociedad, sino que deberían competir entre ellos, para que se sepa cuáles son más útiles y eficientes en cada momento. Al fin y al cabo, escapa al conocimiento humano las innumerables circunstancias personales y sociales que influyen en ese resultado, así como los efectos disruptivos que podría provocar.

Las sociedades no son una masa que pueda moldearse al gusto de un planificador central. Las injusticias pasadas no pueden solucionarse con nuevas injusticias. Es absurdo pretender que la represión de la libertad de los ciudadanos de hoy repara la represión de la libertad de los ciudadanos de ayer. Es absurdo creer que hoy debe reprimirse a un individuo para compensarle por la represión que sufrió en el pasado.

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Jim Rogers: "Yo cerraría la Fed"

El más importante inversor del mundo en materias primas lo tiene claro. La CNBC le preguntó que haría si fuera Bernanke: Yo cerraría la Reserva Federal y dimitiría.

¿Por qué? Bueno, los lectores de esta bitácora conocen las causas perfectamente:

Ningún país ha prosperado depreciando su moneda. Esto es lo que Bernanke está intentado hacer. Está tratando de depreciar el dólar para resucitar los EEUU, algo que nunca ha funcionado en el medio y largo plazo (...) Mira, los bancos de inversión han estado yendo hacia la bancarrota desde el principio de los tiempos. Si la gente comete errores y tu salvas cualquier banco de inversión que tenga problemas, eso no es capitalismo, sino socialismo para los ricos.

Chapó. Lástima que no esté a favor del patrón oro.

11 de Marzo de 2008

Contra la vivienda de protección oficial

Hoy he publicado un artículo en el Instituto Juan de Mariana donde critico la vivienda de protección oficial, especialmente en la coyuntura actual:

Zapatero pretende incrementar la oferta privada de vivienda en, al menos, un 50% durante los próximos años. En un escenario de deflación de precios de vivienda, el incremento de la oferta de vivienda sólo ejercerá más presión bajista sobre la misma, con el consiguiente riesgo bancario que ello implica.

Si ello sucediera, la construcción privada de vivienda no se reiniciaría, con lo que este sector económico quedaría en manos del Estado. La demagogia antiliberal estaría servida: la empresa privada es incapaz de producir los bienes que la gente necesita, sólo el Estado está cumpliendo con esa tarea.

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Este jueves en Intereconomía TV

Este jueves me entrevistarán durante unos diez minutos en Intereconomía TV sobre el último informe del Observatorio de Coyuntura Económica. Puede verse desde la web. Es en el programa Capital que se emite simultáneamente en televisión y en radio, sobre las 10.40.

A propósito, el sábado pasado me entrevistaron para la televisión pública francesa (TF1) sobre este mismo asunto.

10 de Marzo de 2008

¿Qué libros leeré próximamente?

Me envía Libertymad este meme que probablemente quede más en una declaración de intenciones que en una realidad, al menos a corto plazo. Digamos que mi planificación de lecturas va variando según las circunstancias y las adquisiciones. De momento:

Empire of Debt: The Rise of an Epic Financial Crisis, de William Bonner

When Genius Failed: The Rise and Fall of Long Term Capital Investment, de Roger Lowenstein.

On the Regulation of Currencies, de John Fullarton.

How To Be Invisible: A Step-By-Step Guide to Protecting Your Assets, Your Identity and Your Life, de J. J. Luna.

Se lo paso a Berti, Stewie y Valín.

5 de Marzo de 2008

Los precios de la vivienda y la burbuja inmobiliaria en España (1985-2007)

El Observatorio de Coyuntura Económica acaba de sacar un nuevo informe acerca de la burbuja inmobiliaria en España. Utilizando ratios PER de la vivienda calcula cuánto está sobrevalorada: un 40%. Resulta previsible que, en este contexto, se produzcan caídas del precio de los inmuebles combinadas con subidas del alquiler durante los próximos años.

Tenéis el informe completo aquí y la nota de prensa aquí. Angel Martín, coautor del informe, ha escrito un artículo sobre el mismo para Aragón Liberal. El Imparcial lleva la noticia en portada, Expansión y Libertad Digital también la recogen. Además, este viernes doy una conferencia en el Instituto Juan de Mariana para presentar el informe. Estáis todos invitados.

4 de Marzo de 2008

ZP promete pleno empleo

Puro marketing electoral.

Oficialmente la tasa de paro está en el 8,53%, según la EPA. El problema es que la EPA cada vez resulta menos creíble, ya que a diciembre de 2007 contabilizaba 1.927.000 parados, cuando en el INEM había registrados 2.048.000. Dado que no todos los parados se registran en el INEM, sorprende que la estimación demoscópica encuentre aun menos parados que los contantes y sonantes.

Si tomamos la estimación de población activa de la EPA y el número de desempleados registrados en el INEM, la tasa de paro ya es del 10,33%, cuando en julio de 2007 era del 8,8%. Dado que el pleno empleo se define en el entorno del 5% (suponiendo que la población activa se mantiene constante), Zapatero no sólo debería lograr revertir una brutal tendencia hacia la destrucción de empleo, sino además reducir el número de parados en 1.200.000 (si ZP utilizara la EPA como referente estadístico del paro, tendría que crear unos 900.000), lo que supone reducir el paro en 25.000 personas mensuales como media durante cuatro años.

En los doce últimos meses, sin embargo, el número de parados al mes ha aumentado en 20.000 personas como media, mientras que en 2006 cayó como media en 7.800 y en 2005 aumentó en 320. Pero si nos fijamos en lo que ha sucedido a partir de agosto, la cosa es mucho más preocupante: cada mes el paro ha crecido en 50.000 personas, más del doble que en el mismo período de 2006 y 2005.

Como vemos, 2007 ha sido peor que 2006 y 2005 en cuanto a reducción del paro y 2008 aun será muchísimo peor. Sin embargo, en 2006 el paro sólo se redujo en 6.700 personas al mes y en 2005 en 900. ¿Cómo piensa ZP reducirlo en 25000 cada mes de media? Demagogia en medio de una crisis que arrastrará media economía.

Breve apunte sobre el paro

Muy mal dato el de paro. Aun con maquillaje, sube por primera vez en febrero desde 2002 y lo hace con 53.000 desempleados más. Desde febrero de 2007, el paro ha aumentado un 11,5% y desde agosto (momento en el que algunos empezamos a advertir la desaceleración) un 17,5%, casi en 350.000 personas.

Si el mes pasado el paro se concentró especialmente en los servicios, ahora lo ha hecho en construcción y agricultura, lo que revela que toda la economía está cayendo en picado. Sin embargo, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria sigue arrastrando al resto de la economía, en sólo un año el paro en construcción ha aumentado un 36%.

El Observatorio de Coyuntura Económica ya explicó lo sucedido en una nota de prensa en enero:

El notable endeudamiento hipotecario en el que han incurrido las familias españolas durante los últimos años se ha visto recrudecido por las recientes subidas de tipos de interés. Esto ha provocado por un lado el desplome de la construcción residencial, como acreditaba hace unos días la caída en un 23% de los visados en viviendas hasta noviembre; y por el otro que buena parte de la renta disponible de las familias haya tenido que destinarse a sufragar los incrementos de la carga financiera y no al consumo, por lo que numerosas empresas están sufriendo una importante restricción de ingresos (la renta disponible de las empresas cayó un 69% durante el tercer trimestre del año).

A esta disminución de la demanda se le ha unido un contexto internacional complicado, con costes de financiación crecientes y con unas materias primas cuyo precio no deja de aumentar. Esta caída de los beneficios (menor demanda unida a mayores costes) está dando lugar al crecimiento del número de desempleados al que asistimos.

Y por supuesto el gasto por subsidio de desempleo sigue aumentando a tasas cercanas al 20% interanual. En enero el Observatorio ya advirtió de que:

Hay que tener en cuenta, además, que tal como está evolucionando el paro todo hace prever un sustancial aumento de las prestaciones por desempleo que podría acabar con el superávit y el margen para bajar impuestos sin déficit. En diciembre las prestaciones alcanzaron los 1.407 millones de euros, un 16,5% más que al final de 2006; el gasto para el mes de enero bien podría superar los 1.500 millones de euros.

¿Resultado? 1537 millones en enero.

Mal escenario tenemos por delante, sobre todo en cuanto empiece a repuntar la morosidad.

3 de Marzo de 2008

Otro genio de la economía

Solbes está muy contento por el dato de inflación del 4,4% para febrero ya que "Tiene el aspecto positivo de que no supone ningún incremento y en ese sentido es una cierta estabilización".

Veamos, no creo que explique nada que Solbes no sepa, pero si voy a explicar algo que sus palabras no dicen. Que la inflación de febrero sea la misma que en enero no significa que los precios no hayan aumentado, sino que no han aumentado a un ritmo mayor que en enero. Lo cual es muy distinto. Por ejemplo, si los precios eran 100 en enero de 2007 fueron 104,4 en enero de 2008 y si fueron 101 en febrero de 2007, el mes pasado subieron a 105,4.

¿Acaso si tuviéramos una inflación del 200% en enero y febrero se atrevería Solbes a decir que la inflación no supone "ningún incremento"? Pues con un generoso 4,4% (un IPCA de metodología muy discutible para medir la inflación como ya expliqué aquí) tampoco debería hablar mucho. Ni siquiera a una semana de las elecciones. Satisfecho porque en febrero sólo nos ha horadado nuestros ahorros lo mismo que en enero, manda huevos.

La izquierda defiende el bloqueo... a Israel

En los últimos días, mientras a Cataluña y España estábamos de campaña, hemos visto otro episodio de violencia del Estado de Israel contra Palestina. Más de 100 muertos, la mayoría inocentes, en la franja de Gaza. Ante esta situación, hay que exigir al Gobierno español que lidere un cambio de actitud en la UE para poner fin a las relaciones comerciales con Israel.

  Joan Herrera, candidato de ICV al Congreso

¿Y la monserga contra el "bloqueo" a Cuba dónde quedó?

2 de Marzo de 2008

Krugman o la podredumbre del keynesianismo

Atención a esta entrada de Krugman:

Una cosa que me suelen preguntar reiteradamente es si la guerra de irak es la causa de nuestras dificultades económicas. La respuesta, con matices, es que no.

La guerra en general es expansiva para la economía, al menos en el corto plazo. La Segunda Guerra Mundial terminó con la Gran Depresión. Los diez mil millones de dólares que aproximadamente gastamos cada mes en Irak se destinan principalmente a adquirir bienes y servicios producidos en EEUU, lo que significa que la guerra está sustentando la demanda. Sí, hay una infinidad de maneras mejores donde gastar el dinero. Pero en un momento en el que la insuficiente demanda es el problema, la guerra de Irak actúa como una especie de Programa Público de Trabajo, que genera empleo directa o indirectamente.

¿Se puede mostrar una mayor ignorancia en tan pocas líneas? Hay algo profundamente contraintuitivo y orwelliano en decir que la guerra y la destrucción generan riqueza y, sin embargo, los popes del keynesianismo se empeñan una y otra vez en mantener esa falacia en la sabiduría convencional.

Krugman miente o yerra cuando dice que el problema actual es de demanda. No, el problema es de un exceso de deuda que no puede amortizarse de ninguna manera y que proviene de las políticas monetarias expansivas de la Fed. La paralización de la demanda no es una causa, sino la consecuencia de lo anterior: la gente tiene que destinar cantidades crecientes de su renta en devolver la deuda, hasta que el impago masivo sea inevitable. Pero en ese momento la demanda tampoco podrá reflotar, porque en medio de una deflación de activos la riqueza de las familias (compuesta por activos inmobiliarios y financieros) se hundirá y los bancos se negarán a seguir extendiendo el crédito; lo que a su vez recrudecerá la situación de las empresas que quebrarán para adaptarse a las posibilidades reales de consumo.

En otras palabras, después de haber estado consumiendo durante décadas por encima de sus posibilidades (con cargo a los ahorros extranjeros), los estadounidenses tendrán que pasar por un tiempo de austeridad, donde reduzcan drásticamente el consumo, incrementen el ahorro y liquiden sus deudas. Algo muy similar a lo que tendría que hacer una familia endeudada hasta las cejas.

La Guerra de Irak sólo agrava todo este proceso, ya que genera más deuda impagable y detrae recursos de las familias y las empresas (a través de impuestos) que les impide devolver sus deudas. Por eso mismo, los estadounidenses tendrán que reducir aun más su consumo para conseguir ahorrar el dinero que necesitarán para liquidar su posición financiera.

Pero es que sólo hace falta pensar un momento para darse cuenta del absurdo del comentario de Krugman. Si yo dedico un año de mi vida a producir un misil y luego lo hago explotar en medio del océano, ¿he incrementado mi riqueza o he desperdiciado un año entero de mi vida que podría haber dedicado a tareas más productivas?

¿Está claro no? Si Krugman tuviera razón, todas las naciones del mundo solamente tendrían que dedicarse a producir y lanzar fuegos artificiales para alcanzar crecimientos exponenciales. ¿Y este suena como Nobelable?

1 de Marzo de 2008

Dos buenas reflexiones sobre el oro

Cómo no, de la mano de Fekete.

La primera sobre la típica crítica de que la cantidad de oro es insuficiente para el tráfico de la economía moderna:

Hay suficiente oro para regresar al patrón oro, siempre qu la confianza en las promesa se reestablezca. No existe ninguna norma rígida sobre cuánto crédito solvente puede financiarse sobre la base del oro, especialmente en esta época de las comunicaciones instantánteas y libres.

En efecto, el oro es sólo el vértice de la pirámide crediticia. Su función no es estar presente en cada intercambio, sino liquidar los saldos deudores netos. Mediante mecanismos de compensación, puede financiarse una cantidad enorme de operaciones con muy poco oro.

De hecho, el problema actual es que se ha utilizado el dólar como vértice de esa pirámide de crédito, pero el dinero fiduciario (incapaz de retener su valor y de ligar su existencia a la demanda de mercado) no sirve para purgar preventivamente la mala deuda, de modo que su creación va extendiéndose hasta límites desorbitados. Como dice Fekete, con el dólar inconvertible hemos llegado a una situación en la que:

La deuda viva a día de hoy no podrá liquidarse mediante el procedimiento normal, esto es, amortizándola y retirándola sin recurrir a atajos deflacionistas o inflacionistas (esto es, mediante impago o depreciación). Es absurdo pensar que la pirámide de deuda puede crecer de manera indefinida sin derivar en una catástrofe. Toda la deuda será liquidada del mismo modo que las hipotecas subprime: mediante el impago - o, en su caso, envileciendo la moneda.

Segunda idea interesante. Una vez suceda lo anterior, el valor de todos los activos denominados en dolares va a esfumarse. Sólo hay una forma de evitarlo, adquiriendo oro para diversificar nuestra cartera a un precio que todavía está muy barato:

No es tarde para utilizar el oro con la finalidad de cubrir el valor de nuestra cartera de activos. Los inversores privados e institucionales tiene inversiones con valor de 180 billones de dólares. Sin embargo, sólo existen 600 mil millones de dólares en forma de lingotes de oro que puedan utilizarse para cubrir. Es decir, sólo un 0,33% de todas las inversiones está protegidas por oro, mientras que más de un 99% no lo está (...) Si los inversores internacionale decidieran utilizar un tercio de sus activos en adquirir oro para cubrire, la consecuencia sería que 6 billones de dólares estarían persiguiendo 0,6 billones de oro a precio actual (una décima parte). Esto significa que habría diez oferentes por cada onza de oro disponible. La compra de oro aun está barata, pero el coste bien podría incrementarse más de diez veces cuando la estampida comience.

Por eso el plan de Ron Paul de volver al patrón oro debe aplicarse sin demora. Estabilizar el dólar con respecto al oro, a los bajos precios actuales, es una prioridad, ya que asegura que, al menos, la reserva de valor de los 180 billones no quebrará. Es decir, asegura que no quebrará el valor de todos los activos, sino sólo algunos (o muchos) de ellos. El primer repudio que debería evitarse es el de la moneda y ante eso la Fed  y el Congreso de EEUU (emisores monopolistas del dólar) ni hacen ni van a hacer nada.

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